Pasapues > Buffon > Los Tres Reinos de la Naturaleza > Tomo 3

Zoología. Aves. Página 490 Tomo 3. Los Tres Reinos de la Naturaleza. Buffon. Los Tres Reinos de la Naturaleza, Tomo 3.



490

conocer la propiedad de estos Insectos, y que desde que empezó á hacer uso de ellos no se le habia muerto ni siquiera uno de cuantos habia criado. Con todo, cualquiera que sea el alimento que se les de, es preciso medírselo con prudencia para que no engorden demasiado ; pues los Gallos que lo están mucho, suelen ser menos cálidos, y las Gallinas menos fecundas y ponen los huevos con la cascara blanda y muy expuestos á romperse.

El tiempo de la incubación dura de veinte á veinte y cinco dias, según lo aseguran la mayor parte de los autores y mi propia observación. Paladio la lija á treinta; pero es un error que no debiera aparecer de nuevo en la casa rústica, por cuanto el país donde Paladio escribía era mas caluroso que el nuestro, y los huevos de los Faisanes no debían echar mas tiempo en nacer que en el nuestro, en donde salen á tres semanas : resultando de ello que la palabra tri-gesimus habrá sustituido por los copistas á la de tu-gesimus.

Eu cuanto á lo demás, es preciso tener la clueca en paraje distante del ruido y algo enterrado, á lin de que se halle mas al abrigo de las diferencias de temperatura y de las impresiones del trueno.

Así que los faisanitos han nacido empiezan á correr como las Gallináceas. Se acostumbra dejárseles veinte y cuatro horas sin darle nada; y luego después se pone á la madre y á los polluelos en una caja , que se lleva todos los dias al campo en un paraje en que haya trigo , cebada, céspedes y sobretodo abundancia de huevos de hormiga. Esta caja debe tener su tapadera de ligeras tablas, que pueda quitarse y volverse á poner según lo exigen las circunstancias : en una de sus extremidades debe asimismo tener una separación donde se encierre la madre con una especie de celosía por entre la cual han de pasar los faisanitos : por lo demás, se les deja toda la libertad de salir de la caja y de entrar en ella á su gusto. El cloqueo de la madre encerrada y la necesidad de calentarse de cuando en cuando debajo de sus alas , no dejaran de atraerlos sin cesar, impidiéndoles el apartarse mucho : suelen reunirse tres ó cuatro parvas casi de la misma edad para formar de ellas una sola bandada capaz de ocupar la madre á la cual puedan bastar.

Primero se los alimenta del mismo modo que á todos los polluelos, con una mezcla de huevos duros, de migas y de hojas de lechugas machacadas junto con huevos de hormiga de prado. Sin embargo, hay dos puntos muy esenciales á que atender en estos primeros tiempos : el primero es el no dejarles beber de ningún modo , y no soltarles cada dia hasta que el rocío se halla evaporado, respecto de que entonces toda especie de humedad les es perjudicial; y esta es la razón porque, digámoslo de paso, las parvas de Faisanes silvestres no suelen tener buen éxito en nuestro país, por cuanto, como lo he notado mas arriba, suelen habitar con preferencia los lugares mas frescos y mas húmedos, es muy factible que sus polluelos se echen á perder : el segundo punto consiste en el cuidado que debe tenerse en darles poca comida , pero á menudo, empezando desde la mañana y mezclando siempre los huevos de hormiga con los demás alimentos.

Al segundo rnes puede ya dárseles un alimento mas sustancioso, como son huevos de hormiga de bosque, maiz, trigo, cebada, mijo, liabas molidas, aumentando insensiblemente el tiempo de intervalo entre las comidas.

En esta época es cuanilo empiezan á aparecer los piojos: la mayor parte de los modernos recomiendan para quitárseles el limpiar la caja, y hasta suprimirla enteramente , á excepción de la tapadera, que se conserva para servirles de abrigo; pero Olina da un consejo , que habia sido indicado por Aristóteles ,'y que

me parece mas bien reflexionado y mas conforme á la naturaleza de estas aves. Son del número de las Pul-veratrices, y perecen al faltarles este pasatiempo. Olina pretende, pues , que deben ponérseles á su alcance algunos montoncitos de tierra seca ó de arena muy fina, en los cuales puedan revolcarse y librarse así de las incómodas picadas de los Insectos.

Es necesario también mucha exactitud en darles agua limpia , renovándosela á menudo: deotromodo corren peligro de que les coja la pepita, á la cual habría pocos remedios, según los modernos, aunque Paladio ordena simplemente el quitársela por el mismo estilo que á les pollos, frotándoles el pico con ajo desleído en pez líquida.

El tercer mes ofrece nuevos peligros ; las plumas de la cola se les caen entonces y les despuntan otras nuevas, y aquel tiempo es tan peligroso para ellos, como lo es para los Pavos reales.

Los huevos de hormiga son entonces un grande recurso, pues apresuran el momento crítico y disminuyen el peligro, con tal que se les den demasiados, pues el exceso puede serles nocivo.

A proporción que van creciendo los Faisanes, su régimen se acerca mas y mas al de los viejos, y acabado el tercer mes puede soltárseles en el paraje que se quiere poblar; pero es tal el efecto de la domesti-cidad sobre los animales que han vividoalgun tiempo en ella, que aun aquellos que, como los Faisanes, tienen la mayor inclinación á la libertad, no pueden volver á ella de improviso sin que observen algunas gradaciones : así un estómago debilitado por alimentos ligeros no puede acostumbrarse sino poco á poco ámanjares fuertes. Es preciso primero trasladar la caja que contiene la parva al paraje donde quiere soltársela , teniendo cuidado de darles el alimento que mas les acomode , aunque jamás en un mismo puesto, y disminuyendo cada dia su cantidad, á fin de obligarles á buscar por sí mismos lo que les conviene, y á familiarizarse con la campiña. Cuando se hallan en estado de proveer á su subsistencia, habrá llegado el momento de darles la libertad y de restituirlos á la naturaleza. Se harán desde luego tan ariscos como los que nacieron en las selvas, con la sola diferencia de que conservarán cierta inclinación á los lugares donde hayan sido bien tratados en su primera edad.

Después que ha logrado el Hombre forzar el instinto del Faisán, acostumbrándole á unirse con muchas hembras, ha intentado hacerle todavía otra violencia obligándole á mezclarse con una especie diferente y sus tentativas no dejaron de tener algún éxito á fuerza de cuidados y precauciones (1). Cogióse un gallo faisán todavía joven que no se habia pareado con ninguna Faisana; encerrósele en un paraje estrecho y débilmente iluminado por arriba; escogiéronsele algunas gallinas jóvenes, cuyo plumaje se parecía al de la faisana; colocáronse en una casita contigua á la del gallo Faisán, y que solo estaba separada de él por un enrejado cuyas mallas eran bastante grandes para poder pasar por ellas la cabeza y el cuello , aunque no el cuerpo de estas aves; y acostumbróse de esta suerte el Faisán á ver dichas Gallinas y aun á vrvir con ellas, por cuanto solo se le daba alimento en su casita uniendo al efecto el enrejado de separación. Luego que se hubieron familiarizado y fue acercándose la estación del amor, alimentóse el Gallo y á las Gallinas del modo mas conducente á calentarles y hacerles experimentar la necesidad de juntarse : y cuando esta necesidad se manifestó claramente , abrióse la comunicación : sucedió algunas veces que el Faisán fiel á la naturaleza, como indignado de la unión forzada á que queria obligáisele , maltrató y aun mató laspri-

(t) Jamás los Faisanes libres gallean las Gallinas que encuentran, no porque el Gallo no lo intente algunas veces, sino porque la Gallina no lo sufre.

Índice de páginas de Zoología Aves.



 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen

El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Si crees que falta algo, o está confundido dinoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.