Pasapues > Buffon > Los Tres Reinos de la Naturaleza > Tomo 3

Zoología. Aves. Página 297. Tomo 3. Los Tres Reinos de la Naturaleza. Buffon. Los Tres Reinos de la Naturaleza, Tomo 3.



es cierto, es un rasgo de desemejanza que distingue al Cuervo de la mayor parte de las aves de Rapiña, sobre todo de las que comen su presa viva, las cuales no gustan de refrescarse sino con sangre, y cuya industria brilla mas por ta necesidad de comer que por la de beber. Pudieran también considerarse como otra diferencia las costumbres sociales del Cuervo; pero esto debe atribuirse á que comen toda clase de alimento, tienen mas recursos que las otras aves carniceras, pueden subsistir en mayor número en un mismo espacio de terreno y tienen menos motivos de huir unos de otros. Oportuno parece en este momento observar que, aunque los cuervos domésticos comen viandas, tanto crudas como cocidas, y pasan en estado de libertad por grandes destructores de Torones, Murciélagos, etc. Hebert, sin embargo, que los ha observado mucho tiempo y muy de cerca, no los ha visto nunca encarnizarse en los cadáveres, sajar la carne, no posarse sobre ellos, y está muy inclinado á creer que prefieren los Insectos y en especial las Lombrices á cualquier otro alimento, y añade que en sus escrementos suele encontrarse una porción de tierra.

Los verdaderos cuervos de montaña no son aves de Paso; y en esto se diferencian mas ó menos de las Cornejas, á las cuales se ha querido asociarlos. Parece que tienen grandísima adhesión á los peñascos que los han visto nacer ó mas bien aparecerse; pues se les ve en ellos casi en igual número todo el año, y jamás los abandonan enteramente. Si bajan á las llanuras , es para buscar su alimento; pero lo verifican con menos frecuencia en verano que en invierno, porque huyen del excesivo calor, y esta es la sola influencia que parece ejercer sobre sus costumbres la diversidad de temperatura. No pasan la noche en los bosques, como las Cornejas, sino que eligen entre las quiebras de las montañas y el abrigo del Norte un lugar apartado, dentro del cual se retiran en número de quince ó veinte. Duermen encaramados en los arbustos que cruzan entre las peñas, y anidaren las hendiduras de estas mismas rocas ó en los agujeros de la0 paredes de los torreones abandonados ó en las cimas de altos árboles solitarios. Cada macho tiene su hembra, á la cual conserva afición durante muchos años, porque estas aves tan odiosas y repugnantes para nosotros, saben sin embargo inspirarse un amor recíproco y constante; ni ignoran el arte de explicarlo como la Tórtola por medio de caricias, y parece que conocen el interés de los preludios y la voluptuosidad de los pormenores. El macho, si hemos de creer á algunos antiguos, empieza siempre por una especie de canto amoroso; en seguida juntan los dos amantes sus picos, se acarician, se besan y aun se ha dicho de ellos, como de otras aves, que se unen por la boca, cuyo absurdo despreciable, si pudiera justificarse, seria porque es tan raro ver realmente unirse á estas aves, como es común el verlas acariciarse. Casi nunca se unen de dia ni en sitio descubierto, como si tuviesen el instinto de ponerse en seguridad para los secretos de la naturaleza, mientas dura un acto que, dirigiéndose enteramente á la conservación de la especie, parece que suspende en el individuo el cuidado actual de su existencia. Hemos visto que la Atahorma se oculta para beber, porque en esta operación introduce el pico en el agua hasta los ojos, y por consiguiente no puede entonces estar prevenida. En todos estos casos los animales silvestres se ocultan por una especie de previsión, que teniendo por principal objeto la conservación , parece ser mas propio del instinto de las bestias, que todas las miras de decencia que han querido atribuirles; y el Cuervo necesita tanto mas de esta previsión, cuanto que teniendo menos ardor y fuerza en aquel acto, su cópula debe precisamente durar mas tiempo.

La hembra se distingue del macho, según Barrera, en que su color es negro menos decidido y su pico mas débil : y efectivamente, yo he observado en algunos individuos picos mas recios y mas convexos que en otros, y diferentes tintas de negro y pardo en el plumaje; pero los que tenian el pico mas recio eran de color menos negro, bien fuese aquel su color natural, ó bien estuviese alterado por las precauciones de la disección ó por el trascurso del tiempo. La hembra pone cerca del mes de marzo cinco ó seis huevos de color pálido azulado y manchados de negro. Los empolla unos veinte dias, durante cuyo tiempo el macho provee con abundancia á su subsistencia; pues las gentes del campo encuentran algunas veces en los niños de Cuervos ó á sus inmediaciones, acopios bastantes considerables de granos, nueces y otros frutos. Es verdad que suponen que estas provisiones no son solo para alimentarse la hembra durante la incubación, sino para comer los dos durante el invierno. Prescindiendo de su objeto, es muy cierto que la costumbre de hacer acopios y de ocultar todo lo que pueden coger, no se limita á los comestibles, ni aun á las cosas que pueden serles útiles, sino que se extiende á todo lo que les agrada, prefiriendo al parecer las piezas de metal y otras cosas brillantes. En Erford hubo uno que tuvo la paciencia de llevarse de una en otra, y de esconder debajo de una piedra del jardin tanta porcion de monedas pequeñas, que llegó á reunir una suma de cinco á seis florines: y apenas hay país en que no se refiera alguna historieta de robos de esta clase.

Cuando los polluelos salen del cascaron aparecen mas bien blancos que negros: al revés de los Cisnes que, sin embargo de adquirir tan hermosa blancura, son cuando se crian casi negros.

En los primeros dias la madre está algo negligente con ellos; no les da de comer hasta que empiezan á tener plumas; y algunos han dicho qne en este momento empezaba á reconocerlos en su plumaje naciente, y á tratarlos como verdaderos hijos; pero semejante dieta puede atribuirse, como la del hombre y de casi todos los animales, a la necesidad de que trascurra algún tiempo para acostumbrarse á un nuevo elemento y a una existencia nueva. Durante esta corta dieta el polluelo no está desprovisto de alimento; pues encuentra dentro de si mismo uno que le es muy análogo, á saber, el sobrante de la yema que encierra el abdomen, y que por un conducto particular pasa insensiblemente á los intestinos. La madre mantiene á sus hijos con alimentos conducentes, que ya han sufrido una preparación en su buche, y que arroja después dentro de su pico casi lo mismo que las Palomas. El machó no se limita á buscar la manutención para su familia, sino que atiende también á su defensa; y si ve que cualquier ave de rapiña se acerca á su nido, el peligro de lo que ama le dá nuevos brios, remonta su vuelo, y lanzándose sobre el enemigo, le hiere tenazmente con el pico. Si el ave de Rapiña hace esfuerzos para elevarse sobre él, el Cuervo no omite ninguno para no perder su ventaja; y de esfa suerte se remontan tanto, que llega á perdérseles absolutamente de vista, hasta que rendidos por la fatiga se dejan caer desde lomas alto de los aires.

Aristóteles, y á su imitación otros muchos, suponen que cuando los cuervecillos comienzan á estar en disposición de volar, el padre y la madre los obligan á hacer uso de sus alas, sacándolos luego del distrito que se habían apropiado, sí por ser demasiado estéril ó reducido no basta para alimentar á muchos. Semejante costumbre demostraría que son aves de Rapiña, si pudiese concillarse con las observaciones que Hebert ha hecho en los cuervos de la montaña de Bugey, que prolongan la educación de sus hijos, y continúan manteniéndolos mas allá del término en que están ya en estado de verificarlo por sí mismos. Como las ocasiones y el talento de observar bien se reúnen rara vez, he creído oportuno trasladar íntegro el pasaje de dicho autor.

 

Índice de páginas de Zoología Aves.

 



 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen

El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Para consultar, aclaraciones o corregir errores por favor comunicasnoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.