Pasapues > Buffon > Los Tres Reinos de la Naturaleza > Tomo 3

Zoología. Aves. Página 182. Tomo 3. Los Tres Reinos de la Naturaleza. Buffon. Los Tres Reinos de la Naturaleza, Tomo 3.



otros. Pero, si se quisiese llamar Papafigo á cualquier otro pájaro de los que se ven picar los higos en la estación de este fruto, muchos, como la Curruca y casi todos los pájaros de pico fino y aun muchos de ios de pico fuerte , deberían llevar este nombre. Asi lo indica el proverbio italiano que dice : Ncl mes d' agosto ogni ueeello ébecca/ico; pero este dicho popular, aunque tan exacto para explicar la delicadeza del jugo que da la carne del higo á todos estos pajarillos que se alimentan con él, no debe servir para clasificar juntas, por un simple modo de vivir pasajero y local, á unas especies tan distintas y de otra parte tan determinadas; pues con esto introduciríamos en la nomenclatura la mayor confusión, en la que sin embargo han caido algunos naturalistas. El Papafigo de cáñamo de Olina (beccafigo canapino) no es tampoco un Papafigo , sino la Curruca charladora. Hasta la grande Curruca según Ray, se llama en Italia beccafiga. Belon aplica igualmente el nombre de beccafigha á la Curruca rojita, y acabamos de ver también que se engaña aun murrio mas cuando llama Papafigo á su Loxia. á quien á consecuencia deeste error da los nombres de sycalis y de ficcdula que pertenecen al Papafigo. En Proveriza confunden con el nombre de Papafigos á muchos pájaros diferentes. Mr. Guys nos ha enviado entre otros, dos que no colocamos en seguida del Papafigo sino para que se repare de mas cerca la gran diferencia que hay entre ellos.

FIST DE PROVENZA.

El Fist, llamado así por su grito, y que nos han enviado de Provenza como una especie de Ficédula es enteramente distinto, y se acerca algo mas á la Alondra, tanto por el tamaño como por el plumaje, y solo difiere esencialmente de esta en no tener tan larga la uña posterior. No echa á volar cuando oye ruido, sino que corre á esconderse debajo de alguna piedra hasta que pase aquel; lo que supone que permanece comunmente en el suelo, costumbre que es contraria á la del verdadero Ficédula ó Papafigo.

PIVOTE HORTELANO.

La Pivote hortelano, que es otro pajarillo de Provenza, tampoco es un Papafigo, así como no lo es el Fist, aunque allí le dan también este nombre. Este pájaro es un compañero fiel del Hortelano, y siempre se le encuentra detrás de él; es muy parecido á la Alondra de los prados, solo que no tiene la uña larga, y es algo mayor también. Por lo tanto se ve que es muy diferente del Papafigo.

PETIROJO.

Este pajarillo pasa todo el verano en nuestros bosques, y no se acerca á nuestras viviendas sino cuando se marcha en el otoño y á su vuelta por la primavera pero en este último paso no hace mas que presentarse y se apresura á buscar bajo el nuevo follaje de las selvas su soledad y sus amores. Hace su nido cerca de tierra , sobre las raices de los árboles tiernos, ó sobre yerbas bastante fuertes que lo puedan sostener; construyelo con musgo mezclado con crin y hojas de encina , y una capa de plumas por dentro ; muchas veces, dice Willughby, después de haberlo construido lo cubre todo con un montón de hojas que acumula allí, y no deja mas que una entrada estrecha y oblicua, que tapa también con una hoja cuando sale. En cuéntranse por lo regular en el nido del Petirojo cinco y hasta siete huevos de color pardo. Durante todo el tiempo de la incubación y de la cria, el macho alegra los bosques con un canto ligero y tierno, que parece

ser la expresión de los deseos del amor; la dulce sociedad de su hembra no solo le ocupa enteramente, sino que hasta le hace importuna, al parecer, cualquiera otra compañía. Entonces persigue con ardor todos los pájaros de su especie, y los aleja del pequeño distrito que ha escogido para sí: nunca un mismo jaral abrigó dos parejas de estos pájaros, tan fieles como temerosos.

El Petirojo va siempre buscando las sombras mas espesas y los sitios mas húmedos. Aliméntase'en la primavera con gusanos y con Insectos, que sabe cazar con destreza y agilidad; vésele revolotear como una mariposa al rededor de una hoja en que haya descubierto una mosca; si está en tierra, corre á saltos y se echa batiendo las alas sobre su presa. En el otoño come también las moras de las zarzas, las uvas que encuentra á su paso por las viñas, y las majuelas de los bosques, lo que le hace caer en los lazos que se arman para coger los Tordos, que se atraen con el cebo de estos pequeños frutos silvestres. Va muchas veces á las fuentes, bien para bañarse en ellas, ó bien para beber , y con mas frecuencia en el otoño; porque estando entonces mas gordo que en ninguna otra temporada , tiene mas necesidad de refresco.

No hay pájaro mas madrugador que él. El Petirojo es el primero que se despierta en los bosques, y se oye desde los primeros albores del dia; y es también el último que se oye y se ve revolotear cuando empieza á oscurecer : á menudo se prende en las redes tendidas cuando apenas queda ya suficiente luz para recogerlos. Es poco receloso, y fácil de poner en movimiento ; y su misma inquietud ó su curiosidad hace que caiga fácilmente en todos los lazos que le tienden : siempre es el primer pájaro que se coge con el reclamo; la voz sola de estos ó el ruido que hacen los poranceros cortando algunas ramas, lo atrae, y viene detrás de ellos á dejarse prender en la varita de la liga casi tan pronto como la han plantado: responde igualmente al reclamo del mochuelo y al sonido de una hoja de hiedra agujerada. Basta solo imitar, chupándose uno el dedo, su pequeño grito uip, mp, ó hacer gritar á algún pájaro, para poner en movimiento todos los Petirojos de las cercanías; todos acuden despidiendo de lejos su grito, ít'rií, tiritit, tirititit, con un metal de voz sonoro, que no es su canto modulado , sino el que tienen por la mañana y por la tarde y en cualquiera otra ocasión en que son movidos por algún objeto nuevo: véseles revolotear con agitación sobre las redes y varitas, hasta que quedan presos en la liga sobre algunos de los ramos que se han cortado cortos, expresamente para ponerlos á la medida de su vuelo ordinario, que no se eleva mucho mas allá de cuatro ó cinco pies del suelo; pero si alguno logra por casualidad escaparse de la varilla, da otro tercer grito de alarma, ti-i, ti-i, al cual huyen todos cuantos se acercaban. Préndeseles también en las entradas de liis busques ron perchas guarnecidas de lazos ó varillas con liga; pero los retoños y langostas proporcionan una caza mas segura y abundante: ni aun hay necesidad de poner cebos en estas pequeñas trampas; basta solo armarlas en el borde de ios claros del bosque , ó en medio de las sendas, para que el desgraciado pajarillo, llevado de su curiosidad, vaya a echarse en ellas por sí mismo.

En todas partes donde hay bosques de grande extensión se encuentran los Petirojos en crecido número, y en Borgoña y la Lorena especialmente es donde se hacen considerables cacerías de estos pequeñitos pájaros, que son excelentes para comer: cógense también muchísimos en los alrededores de las pequeñas villas de Bourmont, Mirecourt, y Nesfcháteau, y también los envían de Nanci á París. Esta provincia tan cubierta de bosques y tan abundante en manantiales de agua viva, cria gran variedad de pájaros: además, su situación entre la Ardena por un lado, y las selvas

 

Índice de páginas de Zoología Aves.

 



 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen

El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Actualiza la información que consideres obsoleta escríbenos

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.