Pasapues > Buffon > Los Tres Reinos de la Naturaleza > Tomo 3

Zoología. Aves. Página 164. Tomo 3. Los Tres Reinos de la Naturaleza. Buffon. Los Tres Reinos de la Naturaleza, Tomo 3.



desde la Abisinia hasta el Senegal, y desde la costa de Angola hasta la Cafrera.

ACRORINCA.

Vive en las islas Filipinas; tiene el plumaje amarillo de oro, realzado por el negro de una ancha franja, que nace en la comisura del pico y se extiende hasta cubrir el sincipucio. Las alas y la primera mitad de la cola son igualmente negras, y su pico es amarillo, con arista bastante elevada. sta ave tiene doce pulgadas de longitud.

OROPNDOLA INDIANA.

O. maderaspatamis (Frankl.)

Es comn en las llanuras del Ganges, entre Benars y Calcuta : Latham la ha considerado como una variedad de la Oropndola de Europa.

Su plumaje es amarillo, excepto en la parte superior-de la cabeza, las mejillas y las remeras, que son de un pardo sumamente oscuro, y una franja de este mismo color que se observa hacia la mitad de la cola; la garganta es blanca , y est estriada de negruzco. Su talla es de nueve pulgadas.

HUNDOO.

Es en la regin superior de un amarillo verdoso, y tiene la rabadilla, los puos, la extremidad de las remeras, as como los costados, de un amarillo brillante. Las alas estn teidas de un pardo aceitunado, y las parles inferiores de un blanco sucio estriado de pardo; el pico es negro, y los ojos de un pardo bermejo. Esta especie habita en el pas de los Maharatas.

OROPNDOLA.

Oriolus Glbula (Lin.)

Contbase antao de los hijos de esta ave que nacan pedazos, y que el primer cuidado de los padres era unirlos y formar de ellos con la virtud de ciertas yerbas un todo viviente. La dificultad de esta maravillosa unin no es mayor quizs que la de separar los nombres antiguos que los modernos han aplicado confusamente esta especie , conservarle todos los que en efecto le convienen, y referir los dems especies que los antiguos tuvieron realmente la vista : tan cierto es que estos describieron superficialmente objeto; muy conocidos, y tan ligeramente se han determinado los modernos en la aplicacin de nombres dados por los antiguos. Me contentar con decir que, segn las apariencias, Aristteles slo conoci la Oropndola de oidas. Por muy extendida que est esta ave, parece que huye de algunos paises; pues no se la encuentra en Suecia, ni en Inglaterra, ni en las montaas de Bugey, ni en la altura de Nantua, aunque por lo regular se deja ver en Suiza dos veces al ao. Belon parece que no la vio en sus viajes Grecia; y por otra parte cmo pudiramos suponer que Aristteles conoci por s mismo esta ave, sin tener noticia de la singular construccin de su nido ; si la tuvo, que hizo de ello caso omiso?

Plinio, que hizo mencin del Chlorion , siguiendo Aristteles, pero que no siempre se ha tomado el trabajo de comparar lo que sacaba de los griegos con lo que hallaba en sus memorias, ha hablado de la Oropndola bajo cuatro denominaciones distintas, sin advertir que era la misma ave que el Chlorion. Mas, dejando esto un lado, la Oropndola es ave muy poco sedentaria, que muda continuamente de paises, y parece que solo se detiene en el nuestro para enamorar, mas bien para cumplir con la ley impuesta por la naturaleza todos los seres vivientes, de trasmitir

una nueva generacin la existencia que recibieron de la precedente; pues el amor no es mas que esto en el lenguaje de los naturalistas. Las Oropndolas cumplen esta ley con mucho celo y fidelidad. En nuestros climas se buscan el macho y la hembra hacia mediados de la primavera, es decir, casi al momento de su llegada. Anidan en los rboles elevados, aunque algunas veces altura poco considerable; construyen su nido con una industria singular, y de muy distinto modo que los Mirlos, por mas que se haya colocado estas especies en un mismo gnero. Generalmente lo encajan en medio de la divisin de alguna ramita, y entrelazan en rededor de los dos brazos que forma dicha separacin largas hebras de paja de camo, de las cuales, yendo unas desde una otra rama forman el borde del nido por delante, y las otras, penetrando en el tejido del mismo nido , pasando por debajo y viniendo despues enroscarse en la rama opuesta, dan solidez la obra. Las hebras de camo paja que cogen al nido por debajo son su cubierta exterior; el colchn interior destinado recibir los huevos, est tejido con pequeos pies de grama, cuyas espigas estn dirigidas hacia la parte convexa, y parecen tan poco en la cncava, que muchas veces se han equivocado dichos pies con fibras de raices. Por ltimo, entre el colchn interior y la cubierta exterior, hay una cantidad bastante considerable de musgo, de liquen y de otras materias semejantes, que sirven, por decirlo as, de borra colcha intermedia y hacen al nido mas npenetrable por afuera y mas blando por dentro. Prepararlo de esta manera, en l depone la hembra cuatro cinco huevos, cuyo fondo blanco-sucio est sembrado de manchitas bien cortadas de un pardo casi negro, y mas espesas hacia el extremo ancho que en lo restante. Los empolla con asiduidad cerca de tres semanas; y cuando los hijos han nacido, no solo contina prodigndoles sus mas afectuosos cuidados durante mucho tiempo (l),sino que los defiende contra sus enemigos, y aun contra el hombre con una intrepidez que excede lo que podria esperarse de ave tan pequea. Se ha observado los padres lanzarse desesperadamente sobre los que les robaban su parva; y lo que es aun mas raro, se ha visto la madre, cogida con el nido, continuar empollando en la jaula y morir sobre los huevos.

Desde el momento en que los hijos estn criados, la familia emprende la marcha para el viaje, comunmente ltimos de agosto principios de setiembre. Nunca se juntan en grandes vuelos, ni aun en familia; pues es raro encontrar mas de dos tres reunidos. Aunque vuelan con poca ligereza y batiendo las alas como el Mirlo, es sin embargo muy probable que se retiran cuarteles de invierno al frica; pues por una parle, el caballero Mazy, comendador de la orden de Malta, me ha asegurado que pasan por aquella isla en setiembre y vuelven por la primavera, y por otra, Thevenot dice que pasan Egipto por mayo y lo verifican otra vez en setiembre. Aade que la primera vez estn muy gordas, y que entonces es su carne un buen bocado. Aldrovando se admira de que en Francia no se sirvan en la mesa.

La Oropndola es con poca diferencia del tamao de un Mirlo; tiene de diez once pulgadas de longitud, diez y ocho de vuelo, cuatro de cola y diez y seis lneas de pico. El macho es de un hermoso amarillo sobre todo el cuerpo, cuello y cabeza, excepcin de un lincamiento negro que coge desde el ojo hasta el ngulo de la abertura del pico. Las alas son negras con algunas manchas amarillas que terminan la mayor parte de las grandes pennas y algunas de sus coberteras; la cola est casi igualmente repartida entre el amari-

(1) Las Oropndolas jvenes siguen much tiempo al padre y la madre, dice Belon, hasta que han aprendido bien mantenerse. (Sature des oiseaux.)

 

Índice de páginas de Zoología Aves.

 

 

 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen



El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Si quieres modificar datos o ampliar la información suministrada escríbenos

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.