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Zoología. Mamiferos. Anatoma y Fisiologa. Pgina 224. Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 2. Buffon.. Los Tres Reinos de la Naturaleza., Tomo 2..



mas que en sus elementos histognicos. En los embriones del Hombre, en el del Gafo, en el del Conejo, en el de la Oveja enteramente privados de cabeza y de vulvo raquidiano, Mr. Torres ha notado, sobre el corazn los pequeos filamentos nerviosos del reumo-gstrico. Entre los monstruos anencfalos el mismo anatmico encontr siempre los nervios hipoglosos y el gloso-faringeo en la lengua y la faringe; el accesorio de Willis en los msculos en que este nervio se manifiesta comunmente. Encontr tambin el nervio ptico en los ojos sin comunicacin con el encfalo, en cuyo caso est todava fluido, y esta observacin est confirmada por dos hechos anlogos recogidos por Morgagni y Buttner. Segn otros los nervios laterales de la cabeza y del tronco son los primeros que se forman , como lo atestiguan las observaciones de Mr. Terres; estos no estn en ninguna ocasin bajo la dependencia de la mdula del cerebro, y obtienen su entero desarrollo antes que las porciones centrales hayan recibido todava sus primeras formas.

La consecuencia inmediata de todos estos hechos y de una porcin de observaciones que no podemos esponer aqu, es que la formacin de la mdula espinal no se deriva del cerebro; que el eje cerebro-espinal no est bajo la dependencia de los nervios perifricos y que aquellos no dependen del eje cerebro-espinal. Se puede pues deducir de esta independencia completa de las partes y de su estado relativo; que el desarrollo no procede del centro la circunferencia, empero, tendremos por esto derecho para probar que el desarrollo marcha de la circunferencia al centro? Nosotros no lo creemos as. Si se entiende por marcha del desarrollo la irradiacin de las partes que toman su origen de un centro de evolucin donde ellas encuentran la causa formatriz, claro es que la observacin no nos mostrar jams esta especie de vejetacion, segn la cual los nervios se extienden desde la periferia al centro, tampoco nos manifestar que estos mismos nervios se extiendan desde el centro la periferia. Si la marcha del desarrollo no es al contrario, por el orden cronolgico segn el cual se suceden antes de que se hagan aparentes las partes de un rgano de los rganos de un aparato no podemos formular ninguna ley atenindonos rigorosamente los hechos que deducimos de los medios actuales de observacin. En efecto, admitimos que la extremidad perifrica de la mayor parte de los nervios sea la que se presente nuestra vista primeramente formada; nosotros vemos, por otra parte, los nervios de sensaciones especiales mostrarse originariamente como prolongaciones de las clulas enceflicas. Si la convergencia de los lados del tubo medular sobre la lnea media puede, hasta cierto punto estar considerada como un desarrollo centrpeto, este mismo tubo no empieza completarse por su parte media? de todas las partes del sistema nervioso no es adems, el cordn de la mdula el que aparece primero, aunque alcance poco mas tarde el trmino de un completo desarrollo? No citaremos aqu la cuerda dorsal, que aparece siempre simple en la lnea media; la formacin del corazn, que resulta del contorneamiento de un canal primitivamente medio y nico; el desarrollo de la columna raquidiana, cuyas vrtebras se manifiestan desde luego hacia la regin media del raquis luego que el tubo medular empieza formarse. Indicaremos todos estos hechos al pasar revista los principales aparatos. En tanto que dos partes situadas derecha izquierda de la lnea media, se reconcentran en seguida, sobre esta lnea y se suelden, para constituir un rgano nico, no debe deducirse que el desarrollo sea esencialmente centrpeto. Concebimos muy bien que al redor de un ncleo central, formado anteriormente, en cada una de estas pertes slidas, se deposite una primera capa, una segunda despus y as sucesivamente; que el crecido nmero de estas capas aumente las dimensiones de

inosa con el cordn izquierdo; terminndose de este modo conforme lo hemos \isto cuando comenzaba la cadena de este nervio importante. Se cuentan sobre el trayecto de cada cordn sacro un nmero mas rnenos grande de ganglios, cuyos ramos anteriores, forman un plexo notable llamado pipogstrko que envia nervios la vejiga, los testculos, los ovarios, la prstata, las vesculas seminales y la vajina.

desarrollo de los rganos del sistema nervioso.

La aparicin y desarrollo del gran simptico tiene lugar independientemente de la de los nervios del sistema de la vida animal, como lo prueba la existencia de ganglios nerviosos en los casos de animales acfalos monstruos desprovistos de mdula espinal y de cerebro, debindose as, admitir esta ley que hemos invocado tanto y segn la cual todas las partes se forman y se desarrollan en el mismo sitio donde se les percive, para asegurarse mas en seguida, por las formaciones nuevas las partes con las que deben estar en conexin. Si el gran simptico no es engendrado por el sistema nervioso central, no procede del corazn, como quera Ackermann, y no es tampoco una espanson de sus principales ganglios como pensaron otros autores.

La porcin torcica es la que se desarrolla primeramente y mas que las otras partes; los ganglios semilunares parece que obtiene mas tarde que los otros el trmino de su desarrollo. En cuanto al momento preciso en que se demuestra cada una de las porciones de este sistema es difcil de estudiar en el estado adulto, los trabajos interesantes de Lobstein de Kesselbach y de Valentn, nada nos han dado de positivo. Empero es una observacin cierta la que ha manifestado el desarrollo mas precoz de la cadena ganglionar con relacin al de la mdula espinal; un hecho importante por su significacin es el volumen mas considerable que presentan primitivamente los ganglios torcicos en proporcional cuerpo entero. En electo, cuanto mas se remonta hacia las pocas atrasadas del desarrollo embrionario, tanto mas las dimensiones del cordn gangllonario son considerables; este grosor relativo va disminuvndose en seguida; este sistema adquiere sus proporciones definitivas hacia el medio de la vida fetal. Por lo que toca al gran simptico, as como por las otras partes de su organizacin, el embrin de los Mamferos no pasa por un estado del cual encontremos la representacin permanente en los vertebrados inferiores; pues se sabe queeste nervio pierde de su volumen medida que se aparta de los Mamferos y que en los Peces presenta una tensidad con la que no se reconoce jams en el Hombre adulto.

La independencia primitiva que conservan en su desarrollo las diversas porciones del aparato nervioso est confirmada tambin por numerosas observaciones del eje cerebro-espinal, de los nervios de la periferia y de las mismas partes del eje central. As, en los monstruos acfalos, reducidos un pecho y un vientre, se reconoce un tronco nervioso que no puede evidentemente tomar origen del encfalo que no existe, ni de la mdula oblongada, que no est formada y que Rolando considera injustamente como el centro de ir-radacion de todo el sistema nervioso. Mr. Lallemand ha visto en un acfalo, ganglios intervertebrales que enlazaban los nervios del cuello, del dorso, y de los lomos. Es exacto lo que este observador cree, con Brun-ner y Morgagni que la mdula y el encfalo se ven existir primitivamente lo cual debe parecer evidente, puesto que nosotros sabemos que el eje cerebro-espinal se manifiesta en una poca mucho mas anterior, en el embrin; pero nos falta demostrar que el desarrollo de los nervios no estuvo detenido por la ausencia del eje nervioso central, que, segn toda apariencia, haba desaparecido en el tiempo que no existe todava



 

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