Pasapues > Buffon. > Los Tres Reinos de la Naturaleza. > Tomo 2.

Zoología. Cetaceos. Página 185. Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 2. Buffon.. Los Tres Reinos de la Naturaleza., Tomo 2..



chas, una delante y otra detrás del animal, espantan las aves marítimas, que se arrojarían ávidamente y en gran número sobre las carnes y grasa del Cetáceo. Esta clase de ocupación ha dado margen para que se dé á estos ayudantes el nombre de cuervos marítimos. Tienen además el encargo de proporcionar á los trabajadores los instrumentos que necesitan, que consisten principalmente en hachas, cuchillos de buen acero que tienen de largo dos tercios de metro, y el mango dos metros: en otras clases de cuchillos mangos de fierro, garfios, etc.

El destrozo se empieza por detrás de la cabeza muy cerca del ojo. El pedazo de grasa que se desprende y que recibe el nombre de pieza de revirada, tiene dos tercios de metro de ancho, y se saca de todo el largo de la Ballena. A las otras tiras que se cortan después, se les da comunmente medio metro de anchura, y siempre son desde la cabeza hasta la cola, en todo el grueso de esta grasa aceitosa. Estas diferentes tiras se suben á la cubierta del buque, por medio de unos garfios, y se van bajando á la bodega, donde son colocados. Entonces se continua volviendo la Ballena, á fin de dejar enteramente descubierto el lado por donde se empezó, y á despojar la parte inferior de aquel mismo lado, del cual se quitan las tiras aceitosas con mas facilidad que de la espalda, porque la grasa es allí menos abundante.

Terminada esta última operación, se procede al despojo de la cabeza. Se corta la lengua lo mas cerca posible de su base y con tanto mas cuidado, cuanto que la lengua de una Ballena franca común da por lo regular seis toneles de aceite. No obstante, muchos pescadores no extraen este aceite sino cuando la pesca ha sido poco abundante, pues se ha pretendido que es mucho mas seco que los aceites procedentes de las demás partes de la Ballena, y además corrosivo hasta el punto de descomponer las calderas en que se derrite. Se ha dicho también que con este aceite procuraban no untarse los marineros empleados en el destrozo de la Ballena, porque las manchas que les caen en las manos y en los brazos podrían incomodarles en términos de quedar imposibilitados.

Para quitar mas fácilmente las barbas se levanta la cabeza con una amura fija en el pié del palo de mesana, y con tres ganchos atados á los aparejos de que hemos hablado, introducidos en la parte superior del hocico, se hacen abrir las fauces lo suficiente para que los destrozadores puedan cortar las raices de las barbas. Inmediatamente después se ocupan en destrozar el segundo costado de la Ballena. Acaban de volver la cabeza del Cetáceo sobre su eje longitudinal, y le quitan la grasa de este lado, del mismo modo que la del primero. Pero como al volver el animal, la parte inferior del segundo lado es la que se presenta primero, la última tira que de él se saca es una pieza grande á que se dá el nombre de revirada. Esta tira grande tiene ordinariamente diez metros de largo, aun cuando el Cetáceo no dé mas que doscientos cincuenta miriágramas de aceite y ciento de barbas.

Fáciles pues, concebir las diferencias que se introducen en las operaciones que acabamos de indicar, si se destroza la Ballena en la costa ó cerca de la orilla, en lugar de destrozarla en el buque.

Cuando se ha acabado de quitarle la grasa, la lengua y las barbas, se empuja y deja escurrir el gigantesco esqueleto de la Ballena. Las Aves marinas se precipitan sobre aquellos inmensos despojos, aunque menos ávidamente que sobre un cadáver que aun no carece de grasa. Los Osos marinos se agrupan alrededor de aquella mole flotante, y devoran con ansia todos los restos de la grasa. Si se quiere colocar en los toneles, se la quita lo corteza, la cortan á pedazos de tres decímetros cuadrados de superficie poco mas ó menos, y se apilan en ellos. Pero cuando se quiere derretir, ya á bordo del buque, como los vascos lo verifican, ya en un taller establecido en tierra, como se practica en muchas partes, y como los holandeses hicieron durante mucho tiempo en Smeeremburgo de Spitzberg, se emplean calderas de cobre rojo ó de hierro colado. Estas calderas son muy capaces, y por lo común son de cabida de unos cinco toneles de grasa aceitosa. Se colocan en un horno de cobre que se cubre con obra de mamposteria para evitar que la grasa si se derrama sobre el fuego pueda fomentar un incendio peligroso. Antes de introducir la grasa en la caldera echan agua en ella á fin de que no se pegue al fondo de aquel vasto recipiente, y no se queme sin derretirse, cuidando además de agitarla cuando empieza á calentarse. Tres horas después de empezada la operación, se saca el aceite hirviendo con grandes cazos de cobre y lo van vertiendo sobre una rejuela colocada encima de una cuba de madera que impide que pasen con el aceite los trozos, por decirlo asi infusibles, que llaman lardones. El aceite aun hirviendo pasa de la primera cuba á otra, que está medio llena de agua fria, y á lo que se da de ordinario un metro de profundidad dos de ancho y cinco ó seis de largo. El aceite sobrenadando en esta segunda cuba se enfria y continua purificándose, separándose de las materias extrañas, que caen al fondo del depósito. De la segunda cuba pasa posteriormente á otra tercera y después á la cuarta. Estas dos últimas, como la segunda, están llenas de agua fria hasta las dos terceras partes, allí acaba de clarificarse el aceite y desde la última cuba pasa á los toneles para conservarle ó conducirle á su destino.

Por lo demás, cuanto menos tiempo se guarde la grasa en los toneles, tanto mas puro es el aceite que produce.

El aceite y las barbas no son las únicas partes que se utilizan de la Ballena. Los groenlandeses y otros habitantes de las regiones del Norte, encuentran la piel y las aletas de este Cetáceo muy agradable al paladar. Su carne, fresca ó salada, ha servido con frecuencia de alimento á las tripulaciones de los vascos. El capitán Colnett refiere que el corazón de una Ballena joven que no tenia aun mas que cinco metros de largo y de que se posesionaron sus marinos en el mes de agosto de 1793, cerca de Guatemala en el grande océano Equinocial fue considerado como un manjar esquisito por su tripulación. Los intestinos de la Ballena franca sirven en lugar de vidrios en las ventanas; de los tendones se sacan hilos de que hacen redes; también se hacen buenos sedales y cuerdas delgadas con los pelos que terminan las barbas, y en muchos países usan las costillas y hueso de las quijadas para la armazón de las cabañas y cerrar los jardines y los campos.

En nuestros tiempos las ventajas que se sacan de la pesca de la Ballena han estimulado á los pueblos emprendedores y familiarizados ya con las espediciones á países remotos, á buscar aquellos Cetáceos en cualquier paraje en que tienen esperanza de hallarlos: en la actualidad los persiguen en el hemisferio austral como en el hemisferio ártico y en el grande océano Boreal lo mismo que en el océano Atlántico septentrional y frecuentemente se pescan con mas facilidad, menos peligro y menos trabajo; y al efecto se les alcanza á gran distancia del círculo polar para que no sea necesario desafiar los rigores del frió ni los escollos de hielo. Colnett, halló gran número de estos Cetáceos hacia los cuarenta grados de latitud austral, cerca de la isla Mocha y de las costas occidentales de Chile; y en la misma latitud asi como en el mismo hemisferio y hacia los treinta y siete grados de longitud occidental del meridiano de París, había visto poco tiempo antes tantas Ballenas que creyó que había bastantes para cargar la mitad de los buques balleneros de Inglaterra.

Este gran número de Ballenas concluirá sin embargo tanto en el hemisferio boreal como en el austral. Descubierta en sus mas apartados retiros, vencida por



Índice de páginas de Mamiferos.



Biblioteca ilustrada de Gaspar y Roig.
Los Tres Reinos de la Naturaleza.
Museo Pintoresco de Historia Natural.
Descripción completa de los animales, vejétales y minerales útiles y agradables:
su forma, instinto, costumbres, virtudes ó aplicaciones á la agricultura, la medicina y las artes en general, comprendiendo mayor número de géneros que en todas las obras publicadas hasta el día.

El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres reinos de la naturaleza. Tomo 2. Zoología. Cetaceos. Página 185. Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 2.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Francisco Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Para consultar, aclaraciones o corregir errores por favor cuentanoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.