Pasapues > Buffon. > Los Tres Reinos de la Naturaleza. > Tomo 2.

Zoología. Cetaceos. Pgina 183. Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 2. Buffon.. Los Tres Reinos de la Naturaleza., Tomo 2..



las orillas de los inmensos bancos de hielo aun cuando no las persigan. Recorren grandsimas distancias por debajo de estos campos vastos y endurecidos porque respiran fcilmente en este grande retiro nadando de abertura en abertura, y los pescadores pueden tanto menos seguirlasen aquellos espacios abiertos, cuanto mas fcil es que se estrellen detengan por lo menos sus lanchas contra los tmpanos de hielo desprendidos que nadan por semejantes parajes. Por otra parte, las Ballenas durante la primavera bailan delante de aquellos campos inmbilesde hielo , un alimento abundan-y conveniente.

Hay sin duda aos y lugares en los que no se puede sino en verano otoo sorprender las Ballenas, encontrarse su naso, pero frecuentemente se ha visto en los meses de abril mayo tan gran nmero de Ballenas francas reunidas entre los setenta y siete y setenta y nueve grados de latitud Norte, quee! agua que espelian por sus espiraculos y que caia en forma de lluvia mas menos dividida, pareca lo lejos, el humo que asciende por encima de una populosa capital.

Sin embargo los pescadores, que por ejemplo, en el estrecho de Davis hacia el Spitzberg penetran muy adelante en medio de los hielos, deben comenzar sus tentativas mas tarde y acabarlas mas temprano, para no esponersc los deshielos imprevistos heladas repentinas, cuyos efectos podran serles sumamente nocivos.

Por lo dems, los hielos de los manespolanes, se presentan los pescadores de Ballenas en cuatro estados deversos.

Primeramente estos hielos estn contiguos, estn divididos en grandes playas inmovibles consisten en bancos de tmpanos acumulados; por ltimo, estas montaas 6 bancos de agua helada son movedizos, y las corrientes vientos los arrastran.

Los pescadores holandeses han dado el nombre de campos de hielo los espacios helados de mas de dos millas de dimetro ; debancus de hielos los espacios helados, cuyo dimetro tiene menos de dos millas, pero menos de media milla; y de grandes tmpanos, espacios helados que no tienen mas de media milla de dimetro.

Hacia el Spitzberg se hallan grandes bancos de hielo que tienen cuatro cinco mirimetros de circunferencia. Como los intervalos que los separan forman una especie de puerto natural en que el mar est casi siempre sosegado, los pescadores se establecen en ellos sin recelo; pero temen colocarse entre los banco pequeos que no tienen mas que doscientos trescientos de circunferencia y que la menor agitacin del Ocano puede acercar entre si. Pueden muy bien con los bi-meros otros instrumentos separar los tmpanos pequeos. Tambin han empleado frecuentemente con buen resultado, para debilitar el choque de los tmpanos de mayor consider?."ion y mas rpidos, el cuerpo de una ballena despojado de su grasa, y colocado al costadi por la parte fuera del buque. Pero de qu sirven estas precauciones y otras semejantes, contra aquellas masas endurecidas y movibles que tienen mas de cincuenta metros de elevacin? Solo cuando estas grandes moles flotantes estn muy distantes entre s se atreven pescar la Ballena en los vacos que las separan. Se busca un banco que tenga lo menos tres cuatro brazas de fondo por debajo de la superficie del agua, y que por su volumen sea bastante fuerte y estable por su forma para retener el buque que se amarre l.

Es muy raro que la tripulacin de un buque solo pueda perseguir al mismo tiempo dos ballenas en medio de los hielos movedizos. No se arriesga un segundo ataque sino cuando la Ballena harponada y acosada est enteramente falta de fuerzas prxima espirar.

Pero en cualquier parte donde se pesque desde que el marinero vigia que acecha desde el mas elevado si-

tio del buque, donde su vista puede alcanzar grandes distancias, descubre una Ballena, hace la seal convenida; parten las lanchas, y fuerza de remos aban zan en silencio hacia el paraje en que la han visto. El pescador mas osado y vigoroso va en pi la proa de la lancha con el harpon en la mano derecha. Los vascos son clebres por su habilidad para arrojar este mortfero instrumento.

En los tiempos primeros de la pesca de la Ballena, se arrimaban cuanto podian este animal antes de lanzarle el primer harpon, pero algunas veces suced que el harponero no la atacaba hasta que la chalupa haba llegado encima de la espalda del Cetceo.

Pero lo mas ordinario es que cuando la lancha lia llegado diez metros de la Ballena franca, el harponero arroja con mpetu el harpon sobre uno de los sitios mas sensibles del animal, como la espalda, la parte inferior del vientre, las dos masas de carne blanda que tiene los lados de los espiraculos. Estando en el hierro triangular el mayor peso del instrumento de cualquier modo que lo arrojen su punta cae y da primero. Una cuerda de doce brazas est atada i este hierro, y prolongada por otras.

Refiere Alberto que en su tiempo, en vez de impulsar los pescadores el harpon con la mano, le lanzaba por medio de una ballesta, y el sabio Schneider hace notar que cuando queran los ingleses alcanzar la Ballena una distancia mucho mayor que la de diez metros echaban mano de este ltimo medio, remplazando la ballesta con una arma de fuego, y sustituyen do el harpon la balado este arma, en cuyo can hacen entrar el mango de dicho instrumento. Los holandeses han empleado tambin como los ingleses, una especie de mosquete para lanzar el harpon con menos peligro, mas fuerza y mayor facilidad,

En el momento en que la Ballena se siente herida, huye velozmente y su escape es tan rpido, que si la cuerda, formada por todas las que ella estn unidas, resistiese un instante, se volcara la lancha y se iria fondo, razn por la que se pone el mayor cuidado en evitarque se enganche esta cuerda general; y adems se moja continuamente fin de que su rozamiento sobre el borde de la chalupa n la inflame y ponga en combustin la madera.

Mientras la tripulacin que se ha quedado bordo del buque, observa de lejos la maniobra de la lancha, y cuando imagina que la Ballena ha podido alejarse lo suficiente para haber obligado' soltar la mayor parte de las cnerdas, envia otralancha forzando remos y dirigindose hacia la primera que ata sucesivamente sus cuerdas las que arrastra la Ballena en pos de s.

Si el socorro tarda, los marineros de la lancha llaman con grandes voces, sirvindose de grandes bocinas , y tocan trompetas y cornetas pidiendo auxilio, y entretanto echan mano de dos cuerdas que dan el nombre de drisa* de reserva : con la ltima que les queda dan dos vueltas la bancada de proa, y se dejan remolcar por el enorme animal, de tiempo en tiempo enderezan la lancha, que se sumerge casi hasta flor de agua, dejando correr poco poco esta segunda drisa de reserva, que es su ltimo recurso : por ltimo sino ven la cuerda en extremo larga y violentamente tirante romperse con violencia, desprenderse el harpon de la Ballena desgarrando las carnes del Cetceo se ven ellos mismos en la necesidad de cortar la cuerda, y abandonar su presa, el harpon y las drisas para evitar el precipitarse debajo de los hielos sumergirse en los abismos dol Ocano.

Sin embargo, cuando el servicio se hace con exactitud , llega la segunda lancha tiempo oportuno; s-guenla otras que se colocan al rededor de la primera, un tiro de can una de otra, con el fin de mantener la vigilancia en mayor atencin. Un gallardete particularizado en el buque , indica lo que se descubre desde lo alte de los mstiles acerca del camino segu-



 

Índice de páginas de Mamiferos.  

 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen



El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Si quieres modificar datos o ampliar la información suministrada dinoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.