Pasapues > Buffon > Los tres Reinos de la Naturaleza >

Mamiferos. Orden Quinto: Roedores. Roedores Omnvoros o claviculados. Familia Ratas-Topos. Gnero Batiergo. 396





mullida y muy suave. Su cabeza est inclinada hacia el vientre, entre las extremidades anteriores; y las posteriores apoyadas contra el hocico. Sus ojos estn cerrados, y si se les hace retirar los prpados, vuelven cerrarse al instante: sus miembros tienen la rigidez que acompaa los de los animales muertos, y todo el cuerpo est tan fri como el hielo, sin observarse en el animal la mas leve respiracin, ni otra ninguna seal de vida. Solo disecndole en estado de entorpecimiento se observa que el corazn se contrae y se dilata; pero este movimiento es tn lento, que apenas pueden contarse cinco pulsaciones por minuto, en vez de ciento cincuenta que da en el mismo espacio de tiempo, cuando el animal est despierto: su grasa est como congelada, y sus intestinos, en que no hay mas calor que en lo exterior del cuerpo, son insensibles la accin del espritu de vino, y aun del aceite de vitriolo que se eche en ellos, sin dar ningn indicio de irritabilidad. No obstante lo dolorosa que debe ser toda esta operacin, no parece que el animal la siente mucho: veces abre la boca como para respirar; pero su entorpecimiento es demasiado profundo para despertar del todo.

Se ha credo que esta especie de letargo dependa nicamente de cierto grado de frialdad en el invierno; y esta conjetura pudiera ser fundada tratndose de los Lirones y de los Murcilagos; pero sabemos por experiencia que para hallarse el Criceto en este estado, es preciso que el aire exterior no se introduzca en el paraje que se ha retirado. Para comprobacin de esta verdad no se necesita mas que encerrar el Criceto en una caja llena de tierra y de paja; pues por mas que se exponga al fri mas rgido del invierno, capaz de helar al agua, nunca se conseguir entorpecerle; pero si esta caja se coloca la profundidad de cuatro cinco pies debajo de tierra, cuidando de apretar bien esta, para impedir que penetre all el aire exterior; al cabo de ocho diez dias se le encontrar tan entorpecido como en su madriguera, y si se saca esta caja de dicho paraje, el Criceto despertar dentro de pocas horas, como tambin se entorpecer de nuevo si se le vuelve colocar debajo de la tierra. Esta experiencia se puede repetir con igual xito todo el tiempo que duren los fros, siempre que se deje entre uno y otro experimento un intervalo correspondiente. El que la privacin del aire exterior sea una de las causas del entorpecimiento del Criceto, se confirma tambin con que retirado este animal de su madriguera en lo mas recio del invierno, despierta infaliblemente pasadas algunas horas si se le expone al aire; y esto sucede, ya sea que el experimento se haga de dia de noche, deducindose de aqu que la luz no tiene en esto ninguna influencia.

Es espectculo curioso ver pasar un Criceto desde el estado de letargo al natural. Primeramente pierde la rigidez de los miembros: despus respira profundamente; pero mediando bastante tiempo entre las inspiraciones: luego se le observa movimiento en las piernas: abre la boca como para bostezar, y despide unos sonidos desagradables, semejantes al ronquido. Pasado algn tiempo en estas maniobras, abre los ojos y procura ponerse en pi; pero sus movimientos son todava vacilantes y poco firmes, como de una persona que estuviese embriagada. El animal repite, no obstante, sus esfuerzos hasta que consigue ponerse en pi, y en esta situacin se mantiene tranquilo como para volver sobre s y descansar de sus fatigas; pero poco a poco empieza caminar y comer como antes de su letargo. Esta trasmutacin exige mas menos tiempo segn el temple del paraje en que se halla el Criceto. Si se le espone a un aire muy fri, necesita veces mas de dos horas para despertar, siendo as que basta menos de una hora si el animal se halla en paraje mas templado. Por lo respectivo sus madrigueras, es verosmil que esta trasmutacin se haga insensiblemente, y que el animal no sienta ninguna de las incomodidades que acompaan la accin de despertarle forzada y repentinamente.

La vida del Criceto est repartida entre los cuidados de satisfacer sus necesidades naturales, y el furor de pelear. Su nica pasin parece es la de la clera, la cual le incita pelear con cuantos animales se le presentan, sin atender la superioridad de fuerzas de su enemigo, ignorando tan absolutamente el arte de salvar su vida retirndose del combate, que antes se deja matar palos que ceder. Si halla medio de asirse la mano de un Hombre, es forzoso matarle para desembarazarse de l. Ni la magnitud del Caballo, ni la sagacidad del Perro le asustan: este ltimo gusta de darle caza: cuando el Criceto le percibe de lejos, empieza por baciar las bolsas de los carrillos, si acaso las tenia llenas de granos: despus las hincha de tal modo que el grueso de la cabeza y del cuello esceden con mucho al de su cuerpo; finalmente se sienta sobre sus pies, y cuesta situacin se avalanza su enemigo, al cual no suelta, si ha logrado hacer presa, hasta que le matan, hasta que el mismo Criceto pierde la vida; pero el Perro precave ordinariamente sus designios, procurando cogerle la espalda y ahogarle. Este furor de pelear es causa de que el Criceto no viva en paz con ningn otro animal, ni aun con los de su misma especie, los cuales acomete igualmente, sin esceptuar las hembras. Cuando dos Cricetos se encuentran, no dejan nunca de acometerse mutuamente, hasta que el mas dbil es vencido por el mas fuerte, el cual le devora. El combate entre un macho y una hembra dura comunmente mas que entre dos machos. Empiezan por perseguirse y morderse: despus cada uno se retira un lado como para tomar aliento: luego le renuevan y continan huyendo y batallando hasta que uno otro no puede proseguir, y el vencido sirve siempre de pasto al vencedor.

BATIERGO HOTENTOTE.
Bathyergus hotentotus (Less.Garn.)

Es la mitad mas pequea que el precedente, y tiene solo cuatro pulgadas y seis lneas de longitud: su pelo es pardo castao y pasa ceniciento en las partes inferiores; la cola en extremo corta, con pelos dsticos. Vive en los alrededores del Cabo de Buena-Esperanza cerca del Pearl.

GENERO ORICTERO.
Orycterus (Fed. Cuv.)

TIENEN los Orcleros veinte y dos dientes, saber: cuatro incisivos con un surco longitudinal muy profundo; falta de caninos, y ocho muelas en cada mandbula. Su hocico es mas prolongado que en el gnero precedente y termina en una especie de geta; su cola es complanada.

ORIGTERO RE LAS DUNAS.
Orycterus maritimus (Less.); Batyergus maritimus (Desm.): Mus maritimus (Gml.); Rata-topo de las Dunas (J. CUY.)

El Orctero se semeja al Topo ordinario en los hbitos v en la figura del cuerpo; pero tambin difiere de l en caracteres bien marcados. Su largo es de ocho pulgadas y dos lneas, y el color del pelo pardo oscuro, que viene ser casi negro en la cabeza, y blanco ceniciento azulado en los costados y el vientre.

 

Pgina siguiente



 

Índice de páginas de Mamiferos.

 

 

Mayo mojado, del barbecho hace prado.
Busca el medio de todo, y tendras buen acomodo.
La bellota que no se ve en mayo, no se ve en todo el año.
No aprendemos gracias a la escuela, sino gracias a la vida. Séneca



 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen



El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Si quieres modificar datos o ampliar la información suministrada cuentanoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.