Aragón > Historia > Corona de Aragn




La Edad Media en la Corona de Aragn. Parte Segunda: Las instituciones Historia de Aragón.

Los vasallos y hombres de condicin

La Edad Media, que para tantos es desconocida, es para muchos de los que tienen idea de lo que fu, pintoresca por su exoticismo y tenebrosa y ominosa por la existencia de desigualdades humanas tan opuestas a la igualdad uniforme de hoy. Por lo primero le seducen los castillos, las leyendas, los trajes; por lo segundo les horrorizan las horcas, las mazmorras, los seores tiranos y crueles que no respetaban nada y lo atropellaban todo. Y es caso curioso que las protestas de los vasallos contra sus seores no comiencen hasta fines del siglo XIV y que antes hubieran vivido satisfechos, resignados con una resignacin rayana en el contento.

El origen del vasallaje es el mismo que el de la nobleza: la manera de estar adscrito a una tierra, de poseerla y habitarla; lo mismo debe decirse de las clases inferiores a las de los vasallos, hombres de potestad absoluta, siervos de la gleba o payeses de remensa.

Pero si este es el origen social, su principio en cuanto al tiempo es dificilsimo de determinar: es mucho ms antigua la servidumbre que el vasallaje, el cual supone un mejoramiento de aqulla; el vasallo est ligado a su seor por un vnculo espiritual, el juramento, y no es necesario el vnculo material tierra; al siervo lo liga principalmente este vnculo material: el primero es del seor, el segundo de la tierra; con sta se transmite de seor a seor l y su familia, mientras que el vasallo tiene cierta libertad para despedirse y volver a ser hombre sui juris y no juris alieni.

El Rey, como rey de los aragoneses, era el dueo de la tierra de Aragn; en este concepto eran aqullos sus vasallos y la tierra suya; obligado por la costumbre deba ceder sus honores, sus tierras, a los ricos-hombres, y los habitantes caan por esta cesin en el vasallaje del favorecido. El fraccionamiento de la autoridad que sobre la tierra se disfrutaba.

La condicin de vasallo de un seor no se consideraba denigrante ni humillante. Todo hombre deba ser miembro de una colectividad humana, que viva sobre un suelo, el cual tena un seor, y que ste fuese el rey o un subordinado del rey era indiferente a los adscritos a l. A veces hasta poda ser ventajoso por el mayor respeto que impona una hueste seorial a los salteadores de pueblos que una real o no existente o acampada muy lejos.

Idnticos derechos que los habitantes de tierras de realengo tenan sobre la suya, disfrutaban los de seorio sobre las que posean: igual rgimen tributario, igual rgimen poltico, anlogos deberes militares; no hay distincin visible entre unos y otros antes del siglo XV, y no hay protestas airadas, y violentas hasta fines del mismo.

Entonces s; entonces surge un movimiento redencionista pacfico en unas partes y en una clase, airado y armado en otras, que ensangrienta los campos o conmueve los cimientos del orden social establecido, movimiento que se transmite a los siglos XVI y XVII y que en unas partes triunfa y en otras es sofocado.

Tres causas promovieron esos movimientos: es la primera la exaltacin de la personalidad que inspiraba ya el espritu de la Edad Moderna y que flotaba en el ambiente; el mayor rigor de los derechos seoriales, consecuencia de un criterio respecto de la propiedad ms absoluta y ms a la romana, y tercera la depreciacin de la moneda.

Multitud de seoros haban pasado a sus actuales poseedores por compra, y como en todos los instrumentos de venta se consignaba una clusula segn la cual la propiedad se daba sobre el territorio y cuanto viva y haba en l, hombres, mujeres, animales, plantas, fuentes, ros, hierbas, rboles, tierras cultivadas e incultas, no entendieron los compradores que sus derechos eran los que posea el vendedor y que deban respetar la libertad civil y poltica de esos hombres y mujeres vendidos, sino traspaso absoluto del dominio sin limitaciones, y comenzaron los abusos, que se creyeron ms insoportables por la exaltacin de la personalidad que ya se haba introducido en las conciencias.

Con el nuevo Papa Martn V y el nuevo rey Alfonso V, la persecucin se dulcific hasta casi cesar, pero las causas de la exacerbacin del odio no se extinguieron, antes continuaron ms vivas y activas; el Renacimiento, movimiento semipagano, individualista y capitalista, necesitado de grandes capitales para sus monumentos, sus guerras y su fausto, continu avivando estos instintos sociales y las gentes vieron, no ya en los judos, sino en los ricos en general, la causa de sus desdichas, y contra ellos lanz sus tiros.

Pero en los mismos instrumentos de venta se consignaba otra clusula de retroventa, a la cual no se fijaba plazo, y aqu vieron los pueblos de seoro un medio de redimirse pasando de realengo; diriganse al rey ofrecindole la suma por que vendo aquella barona a fin de deshacer la venta e incorporarse a la Corona, con lo cual ellos y el rey ganaban aunque perjudicaban al propietario, que se hallaba con una cantidad irrisoria en comparacin del valor de su feudo por la baja de la moneda o el mayor valor de las cosas.

Los cortesanos y el rey fueron los maestros de los pueblos en esta estratagema; en el reinado de Alfonso V, primera mitad del siglo XV, son muy frecuentes los casos en que un cortesano ofrece al rey el dinero necesario para rescatar una barona o un pueblo para que se lo vuelva a vender a l por mayor precio. La prctica continu en el de Juan II, as como las protestas de los revendidos.

Los pleitos que la pretensin de los pueblos ocasion fueron largusimos y costosos; el de Ayerbe, comenzado en el sitio de Granada, no fu concludo hasta el reinado de Felipe II, y fu una de las mayores causas de perturbacin en este reinado; pocos pueblos triunfaron por la formidable oposicin de la nobleza capitalista que vea en el triunfo popular su ruina, y adems de no triunfar y arruinarse econmicamente, vieron empeorada su situacin, porque como se discutan derechos nacidos de una compra y el leguleyismo no distingua tiempo ni condiciones, ni equidad, ni justicia, sino la ley, el precepto escrito de la ley, inspirado en la propiedad absoluta del Derecho romano, la sentencia favorable a los seores les atribuy esa propiedad declarando que su dominio careca de lmites y que los vasallos de esas tierras no deban tener ms ley ni ms derecho que la voluntad de su seor.

La servidumbre de la gleba: remensas

La transformacin de los simples vasallos en hombres de potestad absoluta, demuestra cun difcil es deducir de hechos actuales sus verdaderos precedentes, y cuno engaan las leyes escritas que dan como vigentes en todo tiempo disposiciones que aun dimanando de una costumbre antiqusima son diversas y aun contrarias a sta, por ser producto de una evolucin a travs de siglos y generaciones.

La servidumbre y el vasallaje no son instituciones ligadas por el vnculo de antecedente y consiguiente; no hay entre ellas relacin de procedencia, sino de simultaneidad; viven en el mismo tiempo, pero son independientes una de otro por su origen y por su esencia.

El vasallaje es la adscripcin a un territorio como consecuencia de haber sido cedido ste a un seor con cierta autoridad; la servidumbre es la adscripcin permanente y obligatoria de un hombre a un fundo para cultivarlo, dando al dueo eminente una parte de las rentas del mismo. El vasallo es el ciudadano de un Estado pequeo, miembro de un Estado mayor; el siervo es el hombre encadenado a una casa y a una tierra, que no puede abandonar, que no puede llamar suya, que sus hijos mismos no pueden dejar sin permiso del amo.

Aplicando a tiempos antiguos normas sociales de hoy, se ha supuesto que el origen de estos hombres haba sido una especie de contrato: un propietario necesitaba cultivadores, los cultivadores necesitaban tierra, pusironse al habla y pactaron.

Inclnanse otros a considerarlo como producto de la guerra; el prisionero era encarcelado de esta manera, es decir, imponindole la obligacin de habitar en un predio y cultivarlo, haciendo partcipe al seor de los productos del mismo; y no falta quien crea que es creacin de la ley.

Pero tiene esta forma de adscripcin al suelo dos caracteres que niegan esos origenes: su antiguedad y su universalidad. A medida que se va conociendo mejor el tiempo antiguo se descubre que exista y que las leyes no hacen sino regularla, casi siempre en contra del seor y en favor de los colonos; de igual manera, segn se conoce el pasado, se advierte que es manera extendida por todo el Imperio romano y por territorios que nunca formaron parte de l: estos dos caracteres le asignan un origen antiqusimo, en los albores de la constitucin social sedentaria.

La condicin de estos hombre tena mucho de depresiva para la personalidad humana, pero fuera de esto, nada miserable; la vileza de ser siervo adscrito a una casa e imposibilitarlo de abandonarla sin permiso del amo o redencin metlica, lo es para los hombres de hoy tan hechos a la absoluta libertad del domicilio, mas no lo era para los del siglo VIII y siguientes hasta fines del XV, porque las costumbres lo admitan como natural.

Los malos usos contra los cuales tan airadamente y con las armas en la mano protestaron los payeses catalanes no nacieron entonces, sino que venan de muy lejos y jams se quejaron de ellos; las ideas del Renacimiento acerca de la personalidad y la mayor riqueza de los hombres propios y slidos fueron los impulsos de aquellos sublevados, y las ideas sobre la personalidad les dieron el triunfo.

El problema debatido entre los remensas y sus seores, los vasallos y los suyos, los agermanados y los forenses de Valencia y mallorca, y los moriscos contra los cristianos, eran todos de tierra, un solo problema pero planteado por motivos no idnticos sino anlogos. El remensa luch por su dignidad personal: l se consideraba una sola cosa con su fundo, y conservando ste quera desligarse del vnculo que le sujetaba al seor; el vasallo quera la libertad e independencia de su tierra, en que consiste la libertad poltica; el morisco se lamentaba del trato desigual que reciba respecto de los cristianos, y de su empobrecimiento.

Los nicos triunfantes fueron los payeses de remensa que quedaron libres y ricos; los vasallos en volvironse en pleitos y se arruinaron los que consiguieron algo, y muchos sin conseguir nada arruinronse tambin; a los moriscos se les expuls, resolviendose as con una solucin humana un problema de tierra.

Al triunfo de los remensas contribuyeron doa Mara de Luna, mujer de don Martn, Alfonso V y Fernando el Catlico; ste fu quien aboli los malos usos por su sentencia arbitral dictada en Guadalupe en 1486.

Hecho ste al parecer muy pequeo y al cual los historiadores apenas conceden importancia, es uno de los ms trascendentales en la historia de Ctalua, el que ms ha influido en su prosperidad posterior. Por l se encontro Catalua ser la nica regin de Espaa con una clase rural con arraigo en el suelo, con riqueza y, por consiguiente, libre y culta, mientras las dems vieron la suya empobrecida y por lo tanto sin libertad ni cultura. Y el nervio de las naciones, lo que les da vigor y fortaleza, es su clase rural, nica sedentaria, nica fija en el suelo, y por ende la que marca el rumbo de las dems clases. Como las ciudades viven del campo, Barcelona, de posicin extraordinariamente buena con relacin a todas las comunicaciones naturales del Principado, y en la costa, disfrut de todas estas ventajas y adems del impulso que reciba de su clase rural.

En Aragn y en Valencia la continuacin del vasallaje con caracteres ms graves y la expulsin de los moriscos produjeron un efecto contrario al del triunfo de los remensas en Catalua.

Extraido de: La Edad Media en la Corona de Aragn de Andrs Gimnez Soler. Editorial Labor, S.A., Madrid. 1930

Indice

El pas La poblacin

PARTE PRIMERA

Lmites de la Edad Media.
Antecedentes de la invasin musulmana.
Ruina de la monarquia goda. Batalla del Guadalete.

Las causas de la ruina del Reino godo. Las costumbres.
El estado social.
El ejrcito.
La decadencia de las ciudades.

La conquista musulmana y su carcter
Las expediciones musulmanas a la Galia gtica
Las tierras de la Corona de Aragn bajo el poder musulmn
La pretendida influencia musulmana
La Reconquista

Sus origenes

Constitucin de los ncleos cristianos del Pirineo. Su historia hasta su independencia.
Condado de Aragn
Ribagorza
Urgel, Cerdaa, Marca hispnica

Proceso de la Reconquista
Navarra y Sobrarbe

Alfonso I el Batallador
Casamiento de Alfonso el Batallador con doa Urraca de Castilla
Los condes de Barcelona anteriores a Ramn Berenguer IV
Las conquistas de Alfonso el Batallador
La Campana de Huesca

Ramn Berenguer IV y sus dos inmediatos sucesores
Reinado de don Jaime I el Conquistador
El hombre
Los primeros aos del reinado
Adquisiciones territoriales a expensas de los moros
El Tratado de Almizra
La cruzada a Tierra Santa
El tratado de Corbeil
La poltica peninsular e interior
La expansin martima aragonesa

El siglo XIV
Reinado de Jaime II
El hombre
Espaa segn Jaime II
La Reconquista, idea nacional de Jaime II
La empresa de Tarifa
Ruptura entre Jaime II y Sancho IV de Castilla
La cuestin de Murcia
Relaciones con Marruecos
Nuevamente la Reconquista. Negociaciones que precedieron al sitio de Almera.
El sitio de Almeria.
Poltica peninsular de Jaime II.
Incorporacin de Crcega y Cerdea a la Corona de Aragn.
Extincin de la Orden del Temple.
Expedicin de los almogvares a Oriente.

Los cuatro reyes sucesores de Jaime II en el siglo XIV.
La Reconquista.
Reintegracin de las Baleares a la Corona de Aragn.
El problema de Cerdea.

La poltica peninsular de Aragn en los cuatro reinados del siglo XIV.
Causas de la guerra entre Aragn y Castilla.
Guerra entre Castilla y Aragn.

El siglo XV.
Compromiso de Caspe.
Poltica peninsular de Aragn.
Cuestiones interiores de Aragn, Catalua y el principe de Viana.
Expansin aragonesa por el Mediterraneo.

Relaciones de Aragn con Francia en el siglo XV.
El cisma de Occidente.
Retrato de Benedicto XIII.
El problema de la frontera catalana.

Reinado de Fernando el Catlico. Fin de la Edad Media.
El hombre.
La unidad nacional. Los pretendientes de Isabel la Catlica.
Cmo fu la unin de los reinos.
El fin de la Reconquista. Conquista de Granada.

Descubrimiento de Amrica.
Poltica mediterrnea de Fernando el Catlico.
Conquista de Npoles.
Conquita de Berbera.

Poltica internacional de Fernando el Catlico.
Poltica de unidad Peninsular.

PARTE SEGUNDA

Las Instituciones
El Estado medieval.
Carcter social de la Edad Media.
Orgenes de la Edad Media.
El Rey y la realeza en Aragn durante la Edad Media.
Lugarteniente y gobernador.
Los nobles.
Origen y evolucin de los seorios.
Municipios.
Evolucin de los municipios.
El capitalismo, causa de la decadencia municipal
Organizacin interna de los municipios
Judos y moros
Los vasallos y hombres de condicin.
La servidumbre de la gleba : remensas.
Administracin de justicia.
La curia real y el Justicia de Aragn.
Jurisdicin de judos y moros.
Estado de la Administracin de justicia y responsabilidad judicial.
Las Cortes.
Las Diputaciones.
La concepcin medieval del Estado.
La Legislacin.

La vida material.
Divisin del territorio.
Juntas y vegueras.
Defensa del territorio.
Los domicilios.
Explotacin del territorio.
Comunicaciones.
Industria y comercio.
Las monedas.

La vida espiritual
La Religin
Organizacin eclesistica
Monasterios y rdenes religiosas
La Beneficiencia
La vida intelectual
Las Lenguas habladas en la Corona de Aragn
La enseanza
La Vida Artstica
Arquitectura religiosa
La pintura, la escultura y el azulejo

Conclusin
Bibliografa
Indice alfabtico

Ilustraciones


Mapa I: Mapa fsico de la regin bero-mediterranea (101 Kb)
Mapa II: Conquistas de la Corona de Aragn (447 Kb)
Mapa III: El mediodia de Francia en tiempos de Pedro II (119 Kb)
Mapa IV: Expansin catalano-aragonesa por el Mediterraneo (107 Kb)

Moneda de Juan (Ioanes) II

 

Conceptos en orden alfabético sobre Aragón

Puedes ampliar tu información sobre Aragón recorriendo algunos monasterios podras comprobar como era la Expo de 1908 y comparar con la actual.

Y para los entendidos los hongos y las setas que crecen en bosques de hayas.

Todo el mundo está en las fotografías de Jesús Antoñanza .

La información no estará completa sin un paseo por sus tres provincias: Zaragoza , Teruel y Huesca y sus variadas Comarcas, con parada en alguno de sus espectaculares paisajes como el valle pirenaico de Ordesa o el Moncayo o por oposición en el valle el Ebro .

Si razones de trabajo o familiares te han llevado Lejos de Aragón puedes Bajarte imágenes de fondo, sonidos o animaciones

También puedes dedicarte a los intangibles: desde la recopilación de leyendas que hacen a Aragón universal tu también puedes perseguir la presencia del Santo Grial en Aragón .

Otras páginas sobre Aragón en Internet

Hay otras actualidades y realidades que también te pueden interesar , aunque te parezca que la realidad se jubila, sigue adelante muy viva , Y la naturaleza también.
Para seguir la evolución del Aragonés de Aragón

Conceptos | Edad Antigua | Edad Media | Moderna | Contemporanea | Inicio
Islam | Arabes y musulmanes | Nacimiento | Reyes de Aragn | Monarquia | Enlaces



El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Para consultar, aclaraciones o corregir errores por favor comunicasnoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.