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Felix de Azara. Apuntamientos para la Historia Natural de los quadrúpedos del Paragüay y Rio de la Plata.


APUNTAMIENTOS
PARA LA HISTORIA NATURAL.

APUNTAMIENTOS
PARA LA HISTORIA NATURAL
DE LOS QUADRÚPEDOS
DEL PARAGUAY
Y RIO DE LA PLATA,
ESCRITOS
POR DON FÉLIX DE AZARA.
TOMO SEGUNDO.
MADRID MDCCCII.
EN LA IMPRENTA DE LA VIUDA DE IBARRA.
CON LICENCIA.

ÍNDICE
de los Quadrúpedos descritos en
este segundo Tomo.

Quiya ............................. pág- 1.
Capibara ó Capiguara .............. 8.
Pay ..........................................14.
Acutí ........................................ 2I.
Tapití ...................................... 32.
Apereá .................................... 37.
Vizcacha ... ............................. 45.
Liebre patagona....................... 51.
Cuiý ....................................... 55.
Caracteres generales de los Ratones 68.
Tucutuco ................................................ 69.
Espinoso ................................................ 76. Hocicudo ................................................ 80. Orejón .................................................... 83. Colibreve ................................................. 86. Cola igual al cuerpo ................................ 87. Anguyá ....................................................89. Colilargo ................................................. 91. Agreste ................................................... 94. Laucha ................................................... 96. Blanco debaxo......................................... 97.
ÍNDICE.
Cactéres generales de los Tatús...... 99.
Máximo ............................................. 110. Poyú ................................................. 118. Tatuay ............................................... 131. Peludo ...............................................140. Negro .................................................144. Mulita ..................................................156. Pichiy. ................................................ 158. Mataco ................................................161. Caracteres generales de los Micos ...167. Carayá ............................................... 169. Cay .................................................... 182. Miriquiná ............................................ 195. Tití ...................................................... 200. Caballo ................................................ 202. Asno .................................................... 244. Mula ..................................................... 249. Vacas .................................................. 255. Ovejas y Cabras ................................. 275. Perros .................................................. 277. Caracteres generales de los Murciélagos. 288, Obscuro listado ...................................... 291. Pardo listado ............................................ 292. Mordedor .................................................. 293. Pardo roxizo ............................................. 299. Roxizo ....................................................... 301 Castaño ....................................................302
ÍNDICE. Blanquizco ................................................. 303. Orejón ........................................................ 304. Obscuro ......................................................305. Obscuro menor ......................................... 306. Pardo acanelado ....................................... 307. Acanelado .................................................. 308. Pardo obscuro ..........................................309. APÉNDICE DE LOS LAGARTOS. Tacare ........................................................310. Iguana ....................................................... 315. Teyúgüazá .................................................319. Teyuverde ................................................. 321. Camaleón .................................................. 323. Camaleón segundo. .................................. 325. Lagartija fea .............................................. 327.
NÚM. XXXIII.
DEL QUIYA

Esta bestia y las ocho que la siguen con- vienen, en tener solo dos incisivos en cada mandíbula de la hechura que el Conejo, en la cabeza y cuerpo rollizos , y en sub- sistir de vegetales únicamente. Sin embar- go como sus diferencias ó caracteres espe- cíales sean muchos y de mayor peso , no creo que se puedan juntar en familia , y las considero sui generis ó por animales aislados aquí. La présente abunda mucho en el Rio de la Plata y campos de Buenos Ayres ; pe- ro escasea en el Paraguay , donde solo he podido coger tres. Los Españoles le llaman Nutría pero no lo es, ni de su familia , y por eso le conservo el nombre guaraní , que significa amo de los piojos ; y sin duda le tomaron de los que encontrarían en sus pellejas y que servían dé vestido ordinario a los Gdaranis antiguos , llamándolo Quiyd- p¡ ( cuero de Quiyá ) Vive en las orillas de
2 APUNTAMIENTOS los rios y arroyos , donde fabrica cuevas sub- terráneas para ocultarse , y nada con mu- cha freqüencia. y facilidad, zambullendo sin detenerse debaxo sino lo que le dura el resuello. Las piernas son tan cortas, que casi arrastra la barriga , y es muy torpe y pe- sado para caminar. No come sino pasto, y me aseguran pare dé quatro á siete cachor- ros , que siguen á la madre desde muy pe- queños : alguna vez los han domesticado sin dificultad en las casas , donde comen de todo. Longitud 35 pulgadas : cola 16 : parece hinchada , gruesa , redonda , escamosa , y con tan poco pelo , que puede decirse lam- piña ó pelada. Su circunferencia en lá raiz es de 3 1/2; la misma delante 13 1/2, detras 14 1/2, y en la barriga. 17 1/2. Altura delante 9 3/4 , y detrás 12 1/2. En la mano hay cinco dedos: el interior de 3 líneas , su inmediato 9 , los dos siguientes 12 , y el externo 8 ; pero to- dos sin membrana , y la uña mayor de 8, siendo todas poderosas para escavar. E1 dedo interno acaba donde empieza el exterior: el inmediato á aquel queda mas atrás que el próximo al exterior , y éste és poco mas breve que el medio. El pie tiene los mismos
PARA LA HISTORIA NATURAL. 3 dedos con el propio drden aparente de lon- gitud. El interno de 10 líneas : el siguien- te 18: el medio 21: el de después 19, sien- do el mas grueso : y el exterior 18. Éste está poco unido con membrana á su inme- diato , y los demás lo están enteramente. Todos tienen encima pelo muy corto , como el metatarso, que por débaxo es pelado hasta el talón, sobre quien apoya , y es largo 3 pulgadas contadas desde la raíz del dedo media La boca como la del Conejo, con dos dientes arriba y dos abaxo , naran- jados, largos 12 líneas, anchos 3 1/2. La pun- ta del hocico con pelo , y los respiraderos elípticos con los exes mayores en el mismo plano, horizontal. Los bigotes de 3 pulga- das , blancos con las puntas obscuras y el ojo; está poco mas lejos del hocico que de la raíz de la oreja que es alta 14 líneas, ancha 10, no aguda, negra , puede decir- se pelada , y en la parte posterior tiene la figura que en Ia Capibara : á quien se pa- rece también en la cabeza , aunque no es tan gruesa ni obtusa ; y del hocico á la su- tura coronal es tan plana , que puede apli- carse una regla. El hocico no agudo , ni hendido verticalmente , y de su punta a
4 APUNTAMIENTOS la raíz de la oreja hay 3 3/4 pulgadas. No se encuentra el escroto : la verga es muy delgada , y con la misma cueva que las del Paí, Acutí y Apereá. La hembra es 2 pulgadas mas corta , y la demás á pro- porción con los mismos colores. Su, vulva redonda , y no le encontré mamas por el pelo muy tupida El, contorno de la boca , y el extremo del hocico son blancos. Todo su pelo muy tupido , sentado y mezclado ó compuesto de das; el maskrgp;, de rerca de 3 pulga- das en él lomo , es obscuro , y el, mas corto tambieh lo es con las puntas «rubias. Difie- ren poco en longitud , y mirando en gtobo^ jmrece obscuro desde el hocico á la colas aunque se nota mucho lo rabio en los con- tados de la cabeza y del cuerpo ,- y todavía mas en la inmediación de la oreja , donde és acanelado. Las partes inferiores clarean algo mas que encima , y tienen pelo mas corto. Arrancando los referidos pelos, aparece de- baxo otro aplomado , tan tupido y suave, que pocos le excederán , y podría servir buenos forros. En Buenos Ayres com- ' "fctan algunos cada piel á dos reales , y de au pelo principian, á fabricar sombreros í
PARA LA HISTORIA NATURAL. 5 siendo una lástima que no se lleven á EU- ropa estas pieles, las de Vizcacha, y otras muchas que servirían lo mismo que las de Castor y las que se llevan del Canadá y de Rusia. En la crítica del número anterior vimos, que la Satitoviana de Thevet me parecía ser Quiy¿ ; y que Márcgrave , despues de haber alterado los nombres -de Qriyá r <yt &értgi¡e- -rembiú pertengrieotes 4m cm -bekiai , los aplicaba por equivocadúO ^ mí Nutria, c r Mi: Naturalista * <desfciilteí í iMia Nutria ramkklari París de ja ( ,Gtiyáoa con el aoitt- ¿»e> r áft N*triu pequeña de agm ¡ü&ctdeGd- yena; y le parece ser la menor de las tres que indicó Laborde 9 de que hice mención en el numero anterior. Los caracteres que -fe -da son, : pfcrt&s muy cortas , con cinco dedos en todas partes : los de los pies uni- dos con membrana y sin ella los de la mano : orejas grandes, mayores que las de da Nutria* ftjiñoesa : bigotes de rs líneas, -y otros sobre el ojo : longitud de ? pulga- das , sin la cola que tiene 61V? sin pelo co- mo la de la Rata, con piel granujienta y 5 líneas de ruedo en la rai* : y ? vivir e& M Suplemento tom. V. p%^ 263. : ' e '
6 APUNTAMIENTOS -aguas dolces. I¿os colores son : cola parda con la extremidad blanca. También hay blanco baxo de la cabeza y cuerpo , y en lo interior de los brazos. En lo superior f costados del cuerpo y cabeza se vericó si- metría manchas grandes 1 obscuras, con los intermedios de un gris amarillento , y otra grande y Uaoéa, mas arriba <& los ojos. - I)e todo lo dicho deduzco 9 que esta Nutria tiene con un Quiyá cachorrito idea* tidad en formas y medidas , diferenciando 4ofe> en colora : peí P es de considerar , que si se trasquilan al Quiyá, ks ; puntka&.mü» Wás de los pelos sobre el cuerpo V efcbeak y costados en parages simétricos , le aere- mos con manchas obscuras y intermedios rubios i; que viene á ser lo mismo que tenia la del Autor. No se piense, qt*e: es invectir va maliciosa lo de las tixerai r sino conje- tura fundada en experiencia ; pues los bár- baros y otros me han vendido en muchas ocasiones animales pintados y disfinzadob con semejantes artificios : y mte de tres- cientas veces me han traído Páxaros muer- tos y aun vivos* que pa rocían muy diver- sos. Para esto ,los < habían puntado > ó ar- rancado las plumas grandes de las alas y
PARA LA HISTORIA NATURAL. 7 cola , y merido aíuerza en los mismos agu- jeros las de otro. Páxaro de igual tamaño. A ortos agujereando el cráneo con una lesna , les inserían moños y copetes : y á otros desollándoles las quixadas , corona, pecho ó lomo , les porfían un parche igual sacado de otro Páxarct , que pegaba bastan- te con la humedad natural Todo esto se hacia porque yo pagaba muchísimo mas lo nuevo que lo que habia visto : y aunque me sorprehendieron, alonas veces, no tras- cendió la trampa , porque nada escribía sin examinar antes ká cosas despacio. En fin, me parece que ambas bestias pueden ser la misma ; pues aunque el Quiyá no es Nu* tria iriíde su familia r y Buffon llama tal a la suya , presumo que sin advertir Ja inV^ propiedad del nombre , se lo dio , porque le traería dé Guyana ; donde le llamarán Nutria , como lo hacen aquí con: el Quiyá. Verdad es que parece imposible en un Na- turalista llamar Nutria , dando á entender que es de la familia, y que tiene boca rasga- da y colmillos , á una bestia que examinó y describió , si tuviere boca, y dientes de Conejo. '' La estampa que nos da de dicha Nutria,
8 APUNTAMENTOS si fuese Quiyá , le violenta las orejas para atrás : le adelgaza , alarga y desfigura total- mente el hocico ; le rasga mucho la bocal y en fin sería muy mala para Quiyá. ] iar i ' "T ;? NÜM; XXXIV. DE LA CAPIBARA Ó CAPIGUARA; Los Güaranís le llaman Capiigüá, que sig- nifíca habitante de los pajonales próximos al agua , de donde los Españoles han deriva-» do los nombres que conservo , y el de Car* pincho. Los bárbaros Pay aguas llaman á los adultos Ocbagü , y á los cachorros Lacáy* Habita el Paraguay y hasta el Rio de la Plata en las orillas de todos los ríos y arro- yos y lagunas , sin separarse por lo comun cíen pasos ; y quando se asusta da un gri- to alto y enteró , que dice ap , y que no se oye en otra ocasión , arrojándose al ins- tante al agua , en que nada fácilmente sin; sacar sino las narices y poco mas ¡ pero si» el peligro es mayor ó está herida , zambulle
PARA LA HISTORIA NATURAL. 9 y sale muy lejos , tardando lo que dura el resuella Lo regular es que cada familia conserva sitio^ determinado y que se conoce' por los montones . de excrementos 5 que son pelotas prolongadas. Hace destrozos en los trigos , sandías y, calabazas ¿ si: las hay i mano , y nunca come sino pastó verde» Na excava madrigueras : corre poco : es pací- fica , tranquila y torpe : pasa largos ratos* sentada sobre el tarso : su carne es gorda,- apetecida y. ponderada de los bárbaros: y tragina principalmente de noche. Aseguran, y creo , que pare una vez ál año de qua- tro.á ocho hijos sobre alguna mata gran- de despaja, y que siguen. luego á la ma* 4re, que se echa á nadar con ellos. Su cuer- po es mas corto y grueso que el del Puer- co , y mas redondo ; y las quatro piernas y dedos son rollizos. Los cachorros se do* mestican sin. cuidado , y sin reñir ni inco* modar á nadie : andaa libres , salen y vuel- ven , acuden quando les llaman , y gustan de que les rasquen. Voy á describir un ma-: cho adulto- Longitud 4£f pulgadas : carece de cola^ Altura delante y detras 19, pero sienta ej talón. Circunferencia allí 32 , y aquí 36. TOM. II. B
10 APUNTAMIENTOS La cabeza es larga 8 £ hasta la raiz de la oreja , donde tiene 6 de altura , porque es mas elevada que ancha. La borda de la ore- ja en la parte anterior se eleva dos recta* mente, formando un dobladillo que no tie- ne el resto:, su anchura es de if j y sien-* do 'muy obtusa arriba, la orilla posterior tiene tres ondas suaves, con pocos pelos dentro y ninguno fuera. Los bigotes ne- gros, divergentes , y de 2 f . El hocico pe- ludo, demasiado obtuso, alto 2\ sin coa- tar la mandíbula inferior , con algo menos de travesía. A dos pulgadas de su extremo comienza una especie de lobanillo, largo dos pulgadas , ancho i\, alto f , oval, muy aplastado, sin pelo ni adherencia al hueso, acribillado de poros que fluyen un suero inodoro quando se le comprime. La man- díbula inferior tiene una pulgada de altu- ra , y otra de retira La boca es de cone- jo , y muerde párai defenderse. Los dos dientes de arriba largos 12 líneas, anchos 5 cada uno , y los de abaxo algo mas rec- tos y cortos : una media caña sigue la lon- gitud de los quatro. El ojo faiuy grande, y mas próximo á la oreja que al hocico. JEn la mano quatro dedos : el segundo mas
PARA LA HISTORIA NATURAL. 11 grueso , largo 37 libas , su uña 10 : el in- terao ó primero, y el tercero, iguala y al- go mas cortos ; y el quarto nace mas arti- lla, siendo el mas breve ; pero todos uní- dos coa nadadera, y las uñas se pareceil á las del Mborebi. En el píe hay tres : el del medio de tres pulgadas incluyendo la uña , es mas largo y grueso que sus late- rales , y todos con uñas y nadaderas como en la mano. La verga de 3 pulgadas con una de diámetro } pero no se vé por estar oculta en el orificia Carece de escroto; pero comprimiendo un < poco delante del orificio, salen para atrasy se ven baxo de la piel los testículos de 2\ pulgadas, y bas- tante gruesos. La hembra encierra á las dos vías con poca separación en un anilla Tiene 6 tetasen cada lado , la anterior en- tre los brazos. Carece del mencionado lo- banillo, es 2¿ pulgadas mas corta, y todo lo demás como en el macho. Su piel es gruesa y muy ponderada pa- ra antes: lo mismo dicen de su aceyte y que se puede beneficiar como el del Lobo ma- rino, porque tiene bastante gordura. Su pelo es áspero r grueso , aplanchado , algo claro , y el mas largo ele, 3 pulgadas. Todo b 2
12 APUNTAMIENTOS el dé encima del a^knal e* obscuro con latf> pun titas rubias , y todo debaxo pardo blan- quizco. ' i - i Mi Autor * le da el nombre de Cabiay r derivándolo de Cabiünqr^ que supone con- Barreré le dan en Guyana ; pero temo se equivocan , y que le llamarán como aquí, y como Marcgrave, Pisón y Ray. Froger le altera algo llamándole Capivara, Des-* marcháis, Justen y Brisson le dan impro- piamente los nombres de Puerco de aguav sus maximus palustrisz por cus fluviales? f bidtocbcéruty porque no es ni piensa en aer Cerdo, ni Saludador de las aguas. Mi Autor dice que la primera Capiba- va que se vio en Europa se la llevaron jó-* ven al Duque de Bouillon , y que murió de feio antes .de ser adulta ; paro* que tuvo la oportunidad de observarla interior y exte-* nórmente. Porque algunos la han llamado Cerdo, trata de persuadir que no lo es; y para éso refiere muchas diferencias, que pu- diera omitir j pues bastaría saber que nada tiene de tal, sino el tocino ó gordura. Ade-* mas yerra mucho diciendo, que nada como la Nutria: que como ésta busca en el agua i Tom. XXV. pág. 183. 1 :''
PARA LA HISTORIA NATURAL. 13 al pescado: y que io «pilla Coa ia* boca y con las uñas j pues tiene boca de Conejo^ por donde casi no puede entrar un ga¿* banzo ; y sus uñas y manos son propia-* mente pesuñas. Tampoco midió los brazos y piernas; pues dice que éstas son cortas* y aquellos largos. Ni oyó su voz; quando la compara por informes á la del Asno v con quien no tiene conexión : ni probó su car* neT quando la coteja con lá de la Nutria en el sabor á pescado, pues la comen aquí con gusto. Tampoco creo que su individuo muriese de frió en París ; pues no es deli- cado , quando subsiste libite en la orilla septentrional del Rio de la Plata. # Su individuo no era adulto pues Dau- tentón le da 32 pulgadas, con alguna dife- renda en los colores qué consiste en dar á los pelos de encima puntas negras , lue- go color rubio, y después negro. Añade ijue existe en Cayena, Brasil , Amazonas, y en tódaís íás tferías baxas de esta Amé*- tídsL Meridional. ' ? 1 En la Adición r se corrige diciendo, que la que había descrito no pereció de frio sino por desgracia , y que su 1 cartte>e$ bue^ x Su0cmentotom.Vl.pag- '3*- " ' i ' i ( ' ' A
14 APUNTAMIENTOS na; pero en cambio de estas dos correc- ciones, cae en otros dos errores: como son, decir que vive siempre á pares , y que pare solo un cachorro. Ademas se recalca en el error de que pilla los pescados , subsistien- do de ellos. También nos da la noticia nunca omitida por Laborde de que pesa cien libras. i ? n s r i NÜM. XXXV. DEL PAL Es tan escaso en el Paraguay, que le co- nocen muy pocos , y no he logrado sino dos machos idénticos cogidos en un bosque no lejos del Rio Paraguay. No creo que llegue á los 30 grados de latitud , y me han asegurado, que los Guaranís le dan el nombre que conservo: que tiene las cos- tumbres del Acutí; y que le remeda en lo roedor y nocturno, en habitar las espesu- ras escondiéndose en agujeros de los tron- cos y baso de ellos , en hacer daño co- miendo la caña dulce , en tener carne de-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 15 licada , y en parir uno ó dos hijos idénticos á los padres. Longitud 24! pulgadas: cola i. Altura delante y detras 11. Circunferencia allí 14, aquí 17, y en la barriga 18 i. El cuerpo se asemeja algo al de Cerdo en lo grueso y repleto, aunque me parece mas redonda La cabeza es larga 4 i hasta la raíz de la oreja ; cuya borda se eleva rectamente 1 i en la parte anterior, formando un dobla- dillo que no hay en el resto. En lo mas alto del dobladillo es algo aguda, y la bor- da posterior forma línea recta: tiene tan poco pelo que puede decirse pelada, y su anchura en lo inferior es de 1 ^ . Los bigo- tes tienen 3J , los mas altos negros con di* reccion arriba, los de abaxó blancos, y to- •dos muy gruesos. Algo separado de lo an- terior de la oreja y un poco mas abaxo de ella se ve ün pincel de bigotes de 4 pul- gadas, y también hay algunos sobre el ojo. La cara es casi plana desde el hocico á las orejas, y el hocico poco obtuso. Los respiraderos largos , separados por hendi- dura , y su ángulo exterior sale algo para arriba. El ojo de 9 líneas, y obliqüo. La boca de Capiguara, y los dos dientes de
16 APUNTAMIENTOS arriba largos cinco líneas. Los dos de aba-- xo de 10 : todos amarillos , con dos lk neas : de/diámetro ó groestx La mandíbu- la superior arqueada por fuera debaxá del ojo y de la oreja. Las quatro pier-. Has redondas, cortas y rollizas. La mana con cinco dedos ; aunque el interno solo manifiesta la uña, y está mas alto que to* dos. £1 que le sigue ó segundo no es mas largo que su uña, que tiene 5Í líneas: y ;el tercero y quarto le exceden en 5, tenien* <Io el grueso que el segundo; pero elquin-r to es poco mas corto y débil que el se- gundo, y todos tienen alguna unión en la raíz. £1 pie: manifiesta los mismos dedos, con la propia forma y orden de longitud; pero son mas largos y gruesos, y también algo unidos. Las uñas no sirven para agar- rar ; y el tarso es calloso por debaxo , por- gue seguramente le sienta. La cola es tron- chada, sin pelo, y no se ve sino con cui- dado , lo mismo que la del Acutí. Carece de escroto, y no se percibe del miembro sino la salida, aunque el tacto coüoce que tiene una curva debaxo lo mismo que en el Acutí. Dos pulgadas mas adelante se ve una teta en cada lado , separadas una pul-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 17 gada. Los excfementtos son pelotillas muy largas, y de anitíiaUque subsiste ;de vege- tales, .: .I, v -,;uií!/j í;vf;o -s¿ uhr:'.. x j ', » - Su pelo es $@fcfo páspferorjjn aplanchada El del vientre y r de todo lo inferior xnuy Manco, y el testo pardo, mas obscuro *a el lotodj pero en; cada coítadoidel .cuerpo hay notables cóiitóá btanoaá érlo fcwgb. t Mi Autor Me; llama P^*, Como Marc* grave y otros. Lery le denomina PMg ó Pagvet.ylpKmno que Sean vocesi deduce das ¡de PaJ ;, que. se pronuncia caáip^) En Caysnaf lfe llaman Xírtf/w. Ray le indij- ca eü su frase' : mus brasiliensis magnas, potcñlli filis, <& voce: que toda es falsa; pues flb es Raton, ni tiene pelo nivoz df GcfcbktiHa Barreré kUadtea sin equivocar cion diciendo : cuniculás majar palusírit fasciis albis notatus : aunque no le perdo- no que le Uame, Ctunjo, ni creo sea paita* tris. Lo propio digo de la frase dé Brissoí* Cunicttlus caudatus , autüus , pilis obsQutt fuhis rigidis , teniis ex albo fiavicanttímt ad latera distinctis : aunque no le noté lo fufvo 9 mloifl4vd' > Mi Autor asegura que, como el Conejo» i Tpm. XXI. pag. iai.. TOM. II. C
le excava madrigueras baxo de tierra , y que •cuesta trabajo pillarle vivo en ellas; por- que quando se cava delante y detras , sé .defiende y* ajuérete terriblettietits¿ Pero na- 4a de eso crecí, ñiiídáhdome únicamente fen que sus formas le han de daí necesa- riamente la» mismas costumbres del Acutí: Le hace semejante al Cochinillo en elgtü- tur , procedimientos^ modo de comer y ho- car la tierra para buscar su subsistencia; Pero tampoco puedo creer nada d&eso, que contradicen jsus formas mas aparentes. Marc- •grave dice %qüe gruñe como el 1 Acutí ; efuan- <do éste carece de voz. Mi:Autot le da ca¿ beta redonda y hocico breve , que son e*-t- fáresioties va^s ó inexactas ; pero te cw -en que no se síffce dé las manos para He* var la Cofnída a la boca. -Supone que su •pellejo es bello para forros; y no es creí* •ble siendo su peto -áspero, corto y aplan- chado. Tal vez quiso decir para forrar co- íres ü otros muebles 9 porque es bien pin* tado. Le hace parir á menudo, y muchos tacborros; pero sin duda uno y otro no es así. Tampoco le creo d decir que abunr da , y que el hombre y líis fieras destruyen i Tom. XXL pág. 1 23. c *- . t3 • : .
PARA LA HISTORIA NATURAL. 19 á.tettchés/áin *ifca¿&w* ilos tO(ü vSduoft <íf la cápecid Iguatotetíte repugno que habite únicamente las orilla* de loa rk», pues me pewuado que xuraca;jb^^:: c. ;, - : 3 • Ppr 1<> ^ut t(K« á I^i^iÉ3d^ Iky Vcpm^ para m^l éa magnitud al Coae£>, pues es táuchísimo mayos: ni sus orejas se páret cea v como dice ^ á las del Ratón* Herrera y ^íaffee dxceade é^ el ^rafidtojto dttpíir^e^ que áe asemeja aj Gatóiea fet cfchtáa y ^Kb ckro. Marcgrave le defcribfc bktís: (felfa ;« Justamente reprehendido de mt Autor , pocf que lejquita un dqiae&;tos.jpKsA I I> ¿-1 - G>ma3hi0Qit;s^ )&m* bra de 7 A pulgadas y. describe x Ofipa qtít tuvo viva en $u casa, un año, larga 2 pie* S** pelo era corto, claro, de color dé tier* ra. sombra ¿xrafc Gg>aco ,«&<el. lañad i pesó el vientre, pecho, garganta, y lo interior de las quatro piernas , eran blancos sucios; siendo lo mas notable del vestido cjeco ti- ras formadas por hileras de gotas blancas* Ja mayor parte separadas unas de etrafe Estas tiras se dirigían á lo largo del cuer-r po , dejpaodd que intentaban juntar» hárr pia Jos extremos Le enconttó «entre las
2O - APUNTAMIENTOS T ; piernas dos tetas á corta distancia del sexo. Nos copia una relación dé las obser- vaciones que hizo Titecourt sobre este in- dividuo ; pero no íaxjuiero ni aun extraer tat^ porque 's^bre ser demasiado larga , con- tiene muchas cosas insubstanciales, ponde- radas y mal entendidas; sin que de todo resulte otra noticia útil, sino que come rai- ces, legumbres, granos , madera y carbón, despreciando la carne * y prefiriendo el azú- car y las frutas á todo: que en substancia es lo mismo que decir que sus costumbres son las del Acutí. Añade que su orioa huele •mal} y tíomo no^ hace mención de que chi- llase y hozase como el Puerco, es claro que; ño existen estas semejanzas que Buffbn estableció antes. Tampoco trata dicha re- lación de que excavase la tierra ; y por con- siguiente, no se puede creer que febrique las madrigueras que dixo mi Autor. Por lo demás, no dudo se podría domesticar con utilidad ; pues aunque no produce sino uno ó dos cachorros , es de esperar que pariría en la esclavitud muchos mas y con mayor freqüencia , como vemos en el Apereá, que én estado libre pare uno ó do* una vez, y hecho esclavo ijau&ipÜQi Mm%9 ,* &g 4P
PARA LA HISTORIA NATURAL. 21 vemos en el Cuí ó Conejito chino , que no es otra cosa sino el Apereá doméstico. Añade Buñbn varios informes de Labor- de que no incluyen una palabra de verdad* r| 1 ? Tflr *& NÚM. XXXVI. DEL ACUTÍ. Así le llaman en el Paraguay, donde exis- te , y no hacia el Rio de la Plata. Los Por- tugueses del Brasil le llaman Cotia , y ape- tecen su carne , aunque en el Paraguay la comen únicamente los bárbaros y alguna gente pobre. No habita sino los bosques espesos, escondiéndose debaxo de los tron- cos y en los agujeros que encuentra sin ex- cavarlos, según me aseguran y lo creo. Me enviaron uno de siete leguas distante atado de pies y manos , y le deslié sin oposición. Lo primero que hizo, y es muy freqüente en él, fué frotarse la cara y orejas con los costados internos de las manos. Le ofrecí raices crudas de mandioca , y aunque aca- baban de cogerle , las comió y se dexó ras- car, ensanchando, las piernas en señal de
22 APUNTAMIENTOS fruición, Qu&ntas vece* le até ide tina pier* na ó por el cuello, óttas tantas cortó la cuerda con los dientes y siempre con la Qbscuddad^ porque jes nocturno^ y amanea cia suelto baxo de un cuero, que era e$ único escondrijo que había en el corral. Una mañana se escapó ^ y mis^ Negros no pudieron alcanzarle , porque corre bastan- te y aunque sus piernas s$i tiflás largas que los brazos ; pero le pilló un Perro y mor- dio y y'le íraxéron al dorral, dónete al me- mento comió como si no hubiese, padecido. Sin embargo la mañana siguiente encontré que había parido dos cachorros muertos so4 t>re la paja que le había puesto para cama en un rincón. Era** largos 6f pulgadas, te-; nian los ojos cewados, y el color de la madre; quien no manifestó otra; inconio^ didad que la de no permitir le rascase el vientre; y alguna vez que lo hice, se que* jó por un eco baxo sin morder 5 que ^9 cosa que nunca intentó y sino en una oca-* sion en el dedo de mi Padre Capellán, que ?e lo arrimó mucho a la boca. Después tuve otros varios idénticos sueltos ea el cor* ral y en un quarto: y observé que todo lo toen de noche v sia ^exceptuar las taWa$ m
PARA LA HISTORIA NATURAL. 23 postes; pero nunca escarvaron la tierra ni quisieron beber, y sus orines olian mal. Erizaban el pelo de la grupa con el temor, hasta ponerle perpendicular á la piel; y si el miedo era muy grande, se les caía el pe- lo á puñados solo de la tirantez violenta de la piel. Tomándolos en la mano hacían eficaces y grandes esfuerzos para escaparse i la manera que el Conejo, porque tienen mucho vigor en las piernas. Aunque e& la libertad no pueden comer sino vegetales* en casa devoran quaruo se les presenta, sio exceptuar la carne. Para esto toman conja boca la comida si la pueden levantar , y luego la sostienen con ambas manos para roerla ' y '• masticarla en eí ayre. Su postura ordinaria es chas encogida ó jorovadaqué la del Conejo , y su grupa mas ancha. Quan- do se sientan sobre el tarso , le dirigen pa^ ra afuera 7 y quedan los brazos en el ayre delante del pecho ($>n la cabeza horizontal. No dudo seria fácil domesticarlos desde jóvenes r para comerlos como al Coriejo; y costaría poco alimentarlos , porqué comen de todo; pero tendrían el inconveniente de qué todo lo roen. : Longitud 20 pulgadas : cola -f , tiesa
24 APUNTAMIENTOS como un palo, pelada, tronchada, negra* casi cilindrica, y de tres líneas de diáme- tro media Altura delante 9f pulgadas, detras 12. Circunferencia allí hJ, aquí I2f , y en la barriga mas. El cuello y lo anterior del cuerpo son delgados respecto á lo posterior. La cabeza larga 3!, ancha 1 } en la raíz de las orejas, y alta aquí 2 i, con la frente plana. Su principal sentido es la oreja , recta , alta desde lo inferior 15 líneas, ancha 17, delgada, sin pelo fue- ra , pocos dentro , y tiene háciá lo alto una honda como si la hubiesen cortado. £1 hocico es obtuso, mas alto que ancho, pe- lado y trigueño en la punta; donde están los respiraderos, siendo ciada uno una cor- tadura horizontal. La mandíbula superior adelanta bastante, y en su labio hay una canal vertical La boca como la del Pafc los dientes amarillos : los bigotes negros de dos pulgadas ; y el ojo grande , rodeado de pocos pelos negros tiesos, que hay so- lamente hacia la medianía del párpado. La mano con cinco dedos : el medio y ma- yor de 6 líneas, su uña 5 , y todas po- drían servir para escarvar. Los dedos la- terales iguales, y 2 líneas mas atrasados:
PARA LA HISTORIA NATURAL. 25 el externo termina donde nace su inme- diato : y el interior es tan chico , que solo se percibe la uña. En el pie hay tres : el central y mayor de 10 líneas , su uña 7 y recta. Los laterales son semejantes á los di- chos en la mano , aunque el interno algo, mas largó ; y d tarso faltoso, de 4 pulga- das contadas desde las ulnas; Los brazos y. piernas delgaditos y vestidos de pelo muy corto. La hembra tiene tres pares de tetas bastante separados , y las dos vías catí den- tro de un anillo. Pare pdr octubre dos ca- chorritos macho y hembra, según he visto dos veces. £1 macho no difiere sino en el so- x6, carece de escroto, y el tácito conoce que la verga se dirige adelante hasta la mitad* donde tiene una curva qué vuelve la pun- ta para atrás. Baxo de la cabeza y hasta el pecho es de color de paja , y el resto debaxo qmú blanca Todo lo superior y costados es* uü gris ó mezcla de obscuro y amarillo veiSt- doso ; porque cada pelo tiene tres faxas obs- curas, y otras tres de dicho aünrarffló, au«t¿ que la mas interior de éstas es blanca: pero en lo anterior de las pierdas }domínn id amarillo , y lo posterior de las nalgas es tom. II* d
26 APUNTAMIENTOS algo naranjado. Las manos y pies , y algo sobre ellas, son obscuros ; y en lo interior del carpo hay ima grande mancha Wfcanr qpizca. Todo el pelo es sentada , muy hn pero , tieso, y largo áwá& mas 3 puílgadas, Buffon * , Pisón y Barreré te llaman •4í##íi pero íemO han alterado el «Mitore* y que debe fcer Acutí j porque así le deoch tninan aquí , y también -Laet y Maregrave* Lo mismo digo del de Cutí , que le impu-r $$ $ouchou. , Los Portugueses le nombran Q>fí¿ f dedpttde tal vez Klein ha derivado fl dp Capia. La frase de Ray : Mus silves* tris amerkwus y cuniculi magnitudine , ppr-r ctlli pttisi&CA es toda muy impropia. Tam-r poop piensa bien Barreré llamándole Conei jo vulgarísimo % pues no es uno ni otro. La indicación de Brisson : Cuniculus caudatus^ auritus , filis ex rufo & fusco mixtis rigi- dis yestim : es impropia en el nombre, y el color roxizo solo puede aplicarse á lo posterior de las nalgas. Mi Autor dice que se parece al Puerco £$ el. grujir y gritar del mismo, modo y con freqüenqia quandp le inquietan i pero «egqrameote no hay tal También es im- 1 Tom. XVII. píg. 2 a/.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 27 I^Opiá la comparación que hace del pelo y tlte la glotonería j pues aunque coma de to~ do y de prisa , no es con mucho tan co- milón como el Cerdo. Supone eiradameo- te qm oculta la comida sobrante en differea- t(« lugares para encontrarla después; como SÍ á quien come hasta cortezas y palos ik ffódfese obligar nad&á^fl»gati*e economía <Jt*fc ftadie ha ftotádo^ áquú Asegura, que «Uérde 'crüefmente í poí 'lo Ujue debe 1 m- tetiderse ^ que todo to roe,, y -no lo que suena. Tampoco he no* acto «ribeteo que^ot- J*£ el sudlo eoft^lb^ pitó qwando estiitffr. tado : ni que habite las sábanas ¿(taimjtft *in> bosque: ni que lleve la comida i la boca con las manos , que le sirven sok> par* so*- tenetla^ Del mismo modo son errores ¿ que te&ga búe^ia vista 9 siendb pocturw: qjje sea menester darle humazo para que salga del agujero v que no puede ser profundo: y que dicho humo lo haga ptorumpir *n gritos lamentables» de dolor rpues tehevist» to inquieto y violentado sin dar tales gt$- to&, y carece de voz que pueda Hatearse grito ó chillido. Igualmente me es. inoreibfe tjüte para doló tres veces y y ^que lo^ihijos sean trasladados ilos dp^ó tresdias, ai^n- d a
*pié nd toe repugna ár que sigan i U mar -dre desde muy pequeños. Atribuye á su caí* jje dureza y gusto á salvagina > auttque no Ja hace mala comida ; quando los Portur -guises, la .ponderan , bien que su palada* «o es ^delicado. Cree que se domestica; sa- liendo de casa y volviendo libremente ; Iq ,que podrá aer en los Pueblo? , no en casas campestres. Le: quita un dedp en la mapo; .pero, enmienda, lia eq^ivocactoo de Maccr grave, que le aumenta. uno en un pie. De -íu coloridlo dice que £$ nwdo un.;pocQ jpeidbdo i de cácela ,ea lo que tal veaí^ropif A Brifison. - ;r r : ( _ : .j <• \ ; - • M :'->., rt Daubentoa consultó un individuo que 410 tenia los colores tan puros y naturales jconp los. míos i jcú era adulto > pues le d» ¿Zs pulgadas , alargante los pelos .has*» qUatro. , -¡ ( ?/ : , í «-< * ;; :t La estampa 50 indica de un color lo de ¿encima y dqbaxo :' le eleva algo spbre las -piernas : engruesa la xdla y cuello :. y adetr £a$a un poquito el hocifcó. r Por adición copia * las noticias de La* borde, que son. todas errores, , : Describiendp ; tnk Autor {al AQutí^ nos
PARA LA HISTORIA NATURAL. 29 dixó que era cornea en el Brasil, Guyana, Santo Domingo y en todas las Islas j pero no en países fríos ni templados. También aseguró , que en dichas Islas solo se encon- traba al citado Acutí ; pero que le hay 4$ 4os especies en Cayena , £n tierra firme de Guyana * y en el Brasil j donde dice llaman ¿ la -segunda Aguobt , quien .es, con&t£nte T meme menor* Añade,; que se Jiabia con r vencido de la existencia de las das especies* per el testimonio de gente? que se han der jtenido. en .Cayena largos . tiempos; , „y qu$ coaxr^ignaltnbnte; á íps dos f animaJe$, ^ L : & ?p Después \ prstende eMabkcer con ¡ los «inas fcóKdoS fundamentos la existencia d$ las dos especies, llamando á la segunda jíkmtÁ iPara esta refiere ks : diferencias, que^vogr 4- exprimir para que chorree Ja substancia* ISce: pues 3 que el j4hucH es menor, y del tamaño de tina Liebre de sei* meses :p^ro i esta magnitud será la del otro; yitóetnaa^ta -seña de poco $m$í quando h ifa <^i^ tito adultas. Ih todos modos .esta clase de comparacio- nes es siempre vaga : También pone por diferencias , que s\.4fíeuQ&i> hftbjta solo los -1 To»aüOL*fá£*iíi> '^
30 APUNTAMIENTOS bosques grandes : que perseguida $? deik coger , mas bien que echarse al a&ua r quí su color es oliváceo : que no produce sk» uno ó dos hijos * y que se d*»3)e$ticfe:;Pe¡> ro todo eso , lejos de ser dáferaicift y io A caracteres del i Acutí. Cdnfiess que im^ bos subsisten de los nusim* alienemos > f que tienen Casi las propia* coettfmbwa ; <^ tt> que lá <r«n»4el Akuciá es bfc* fíat y del aaberett ^é L&bfeev «Miqt» nb tan¡t«eaa como ía del Acutí r según le informaron Aublet y Qlivier. Esta diferencia e* d&tóe* poca monta , por {tender del gusta ^ «a» y paladar. Olvfc^ndose mi Autor. <fe* que había dkho ta la tkscripcioa d<AJ4c**í t qufc el Akuchí no se encontraba en 1» Aoitilb*, dice ahora, que. enrías de Sonta Lucía y Granada te llaman iífewí j sjenda lie not«r que éste mismo nonftre;eg el qae mucho* dan al Acutí Concede aunque rara vbx ¿d Akuchí un chillido corno etd&Qii ó€5- nejito chino, y<m %ura que es w es difee rencia j sin tener pf*9«fte>que también «¿ lo concedió antes al otro. Asegura que eá Cayena llaman Conejo al Aki#hí , y qué tiene cola * dé que cáreée el Agutí, á quien llaman aüí Liebre > pero se dexa Entender
PARA LA HISTORIA NATURAL. 31 lo poco que arguye una diferencia tan cor- ta: mnánuaBhttv es&&má*?es^^m$. Ademas yerra negando cola al Acutí , pues la tiene yunque corta'. Resultares de to- do , que las diferencias que ha pretendido establecer entre el Acutí y el Akuchí , lejos de serlo , son mas bien identidades. - Jtesta <6cáminaf la estafflpft.que supone del Alojen*, y sacada de un despojo bien conservado. Secamente no pertenece aj Acutí for m ¡cola: estante ferg*,jinoisws bien* una Vimeb&í pera ©caso o® &ee Bufón de dónde Je vino el despojo , ni ex- plica sus medidas , proporciones , formas , ni colores j ni haqe.easo de & par» £w4ar.lí* existencia del Akuchí, probindola' únicas mente. 60?, Ja* jioíiciaa4e otros ¿oengOípo? probable que .tal despojo es apócrifo , ó qu$ pertenece á la Vizcacha ó á otr9 «animal, Com# quiera a los alegatos deí Autor me parecen muy insuficientes para persuadi? que, el Akuchí es diferente del Acuchí ,,y que mas bien convencen, que son ei m¿srao animal , ! n^tt^oob^a,otros/fl«J4ainen? tosmas salidos.- : .;.-,. ,, ;; . ?<•??:. • ¡ ¡;
32 APUNTAMIENTOS i M n ii ¡ i '-i i Tfjr i ;— — T ' NüM xxxvn. '.-?-? DELTAPITt Así lé llaman los Güaranís, y algunos aña- den di adjetivo mburicá ( Muía ) aludiendo á sus grandes orfejas. Los Españoles le suelen llamar ^Ceneja y en verdad que babíén- dole mostrado & muchos Europeos , todos convinieron y aseguraron que era el Co- nejo silvestre de España ; porque le encon- traban las mismas formas , procederes , pe- lo , color y excrementos y con solo la cola inas cofia y esférica. Sin embargo , creo que no dudará es diferente el que lea con cuidado esta descripción. Es bastante es- Caso en el Paraguay /y no ló» he visito, ni creo pase los 30 grados : ló que pddrá ve* iíir de que mas al Sur escasean mucho, y son pequeños lo$ bosques y -selvas ; donde habita únicamente y tfin escafrvaí i : la tierra* ni fabricar madrigueras , y ocultándose en los matorrales y espesuras. Produce de tres á quatro hijos , sin repetir los partos : por
PARA LA HISTORIA NATURAL. 33 ler>tmáncw- noi Jos he mstq pequefíos sino en septiembre; y-ixrctabrecu He tenido hasta:; xtóntejaáüftto^: J©s^isiete v yivo«'i que solté en mi quartoícn^tüv^rsoí ipertipos. Les di eflraiJdc« fqiieíjes¿uha;,Jilqr^a >qi$tka : , y ho la quisiéronicoHier , y! vivieron tofi mal- vas , granülla v Hojas dé rábano , : y > otras . yerbas, filmar yp laüá mismo varios Páxa- FOs;q«eí alimentaria ¿coa ^m»ri 5. y como «k miesen el qae desftórckciaikLn^ perecieron ííchj <Jos mis Tapitís. Aunque se parecen al Co- tejo en sus , postrara* yc^unckmes ^ y en la ; cajead blancáü, ¿estarce* iriotabkinepte: mal \ kist^idar i y blanduja.: ¿Abri jdca> hsmlujas! , y ¡ fióle tjue dqs trompas. fdrraándo' 1 y ( griega comunicaban, á. la vagina: con dos glándu^ ki blaüquiípas semejantes i judías ^>^don^ * de sallan ktf trompas^ El riñon derpcho«B • ambas, ?£; en dos machos que examiné , és-; taba ! casi ; pegado , al espinazo *, de quien dis* tabaidbnÜejrónos:9 líneas eLriñonizqnier- £0:^ U>, jqjue sd riielbfeo inuy extraño..* La k ífibiTK) digo de la eicriünstancia de que el plano que se conciba perpendicular al es- pinazo por lo .mas* posterior deL riñon de* recho ^ ¿fóca.jig Hhets de ^ró, plano igual que pase; {k)Glo' n^yanj^orrdirl njuiaixkj) TOM. II* B
34 < aurora amikktoí ¿ - / ;i > <: A xpaí por consiguiente te dncueatra íh> tabilísinaamente ma* atrasado > y su liga* mdnto fprrpa ángulo de 6d: grado* con el etpin*20 en h parte posteriora ;;: :;p ¡ir. :j Longitud 15 pulgadas rcab^* *»i*an*> do el pela que la hace esférica. Altura de- lante 6; : detras 8f , d* bs quales;las tres son tarso. Circunfcreakíia <juntor ájlos bra- 205 ?§* 7 detrás 9* j En jJ¿ mano haycmn 00 dedos : el interno notaUetúeate ¿ñas cor- to y y nace mas alto. Le sigue el exterior, á éste su inmediato^ luego el próximo al interior ., y él del media es el mas! burga El pelo las cubre y excede bástantó^ de modo, qué sin el tacto no se podrían Úm tinguir , ni contar. El pie tiene quatro ma* largos que en la mano ;. pero siguen la. tnis¿ ma disposición , y. también los cubre el pelo. Las uñas no se Ven en parte alguna sin trasquilar los pelos de las palmas ; y el tar- so por debaxo.es lo mismo que el delCo-> nejo. La longitud total de la cabeza' es ¿ pulgadas, y sobre ella se eleva la oreja aj, siendo de la hechura que la del Conejo, y la mismo el ojo. El labip superior tfene una ¿anal vertical , qué en ló gaas. alto se divi^ deem 4« como j gckga y pata formar k»
PARA LA HISTORIA NATURAL. 35 refcpiraderoa. Arriba hay quatro incisivos» ó! acaso son! doq que. parece» quatro , por k canal qufe iosjghrideá lo largo , y ocu* pao li misma anchura que los dos de aba- sa Tiene cinco mudas en cada parte , que en todis componen veinte ; y nada hay pe- lado en la punta del hocida Los bigote* laírgos y negros., y también algunos sobre ^él ojo. La hembra encierra ambas vías con una borda ; y la verga del macho sale á una línea del orificio , tiene otra de diáme- tro , y ? es cónica. Sdsá ocho líneas delante ;de su salida estad escroto muy oculto por sel bello , y el testículo derecho es tres 6 quatro veces mayor > pero ambos largos y -comprimidos. \ r ; ¡ * Una tira blanca acanelada rodea el ojo por detras y por encima , extendiéndose con rectitud desde el lagrimal hacia el res- piradero sin, llegar á él. La borda inferior del respiradero , ambos labios i ylbaxo de la cabeza;, son dé un blanco , que se intro- duce ¡ por de tras de la quizada con -una punta hacia J la ra¿z de Ja ror^jaí , sin! llegar con mucho á ella. Tambiea es blanco el pecho y hasta la cola v con Ib anterior de las piernas y lo posterior de los brazos. £1 E 2
restó de éstos, y de aquellas desdé media tibia, abaxo , es ácaofladp pabdo , como; 16 coas posterioi dé las nalgas y defrpbscuezo* La garganta , y desde la punta del hocicp al paralelo de los ojos es lo mismo , aun* ¿qué domina el pardo á la canda. Todo lo ademas: de Ja librea ise componp de dos pei- 4os : el maá corto suavísimo y aplomado: y el otro, que es él que se vé , tiene las juntas negras, luego un pecUcito blanco pálido ,' después otro negro , y el resto blanco : de forma qué á alguna distancia la apariencia total . difiere poco, de la del Conejo silvestre. ' Lo superior de la cola es x?bscuro , y la inferior acanelado. > 4 Buffbn x le altera algo el. nombre, lla- mándole Tapeté : y le niega la cola que tie- ne , aunque corta. Le compara á la Liebre •de Europa , en que no .excava madrigueras, -y en que habita los ¡bosques y¡ campos ; pero nunca lq he enéontrado sino donde hay arboledas y matorrales: Le iguala á dicha Liebre en la magnitud ;• quandb aun no lle- ga 1 la dfl Conejo. /Supone que viven del Ictismo modo ; y tanftieri esto tes inexacto. Lo propio digo de la fecundidad , y de la i Tom. XXX. ptg. 117. • . • w
PARA LA HISTORIA NATURAL. 37 calidad de su carne ; pues en ambas cosap se ¿aproxima mas. al Conejo. Le viste de cbloa: de Liebce^- haciéndole algo mas para- do $ pero igualmente en eso ¿s mas bieá Coneja Describe los colores diciendo , que su pelo es rubio sobre Ja frente,, y blaor quizco en la garganta : que algunos indi-» yrduos tienen un círculo blanco al rededo? del cuello j y que todos sbn blancos en la garganta, < pecho y vientre. Pero esta des- cripbion no esf justa ni cofnpletal^ y supo- ne erradamente variedades individuales» i . Se persuade que. es el Citli.fe Nuevn Hispana de Fernandez , y soy de su dictá- •men ;Ipero no en que uno, y otro sean* var -riedades de la Liebre europea ; á quien sur pone ha podido pasar por el Norte á este Continente j. porque tengo al Tapití por: es- pecie real y originariamente diversa. NÜM. XXXVIII. D'ít'iTIR £ K. " ' MTOK este nombre es , muy conocido ,.y sig- niñea agui te caes. Abunda en el ParagüaJv
38 APUNTAMIENTOS y lo mismo hasta en las Pampas de Buenos Ayres ; y aun por toda esta América segua -dicen. Habita los pajonales y cardales de los campos , y los matorrales y setos 4* ramazón con que circundan las Quintas, *in entrar en bosques espesos, ni escarbar id fabticar madrigueras 9 ni, alejarse de su guarida. Hace daño ¿n las huertas : come qualesquiera yerbas, y también carne en las casas. Se conserva oculto de dia^ y sale al -ponerse él sol. No es arisco , y quaado se le acercan , se oculta haciendo un zum- bidillo ó ronquido baxo ; pero cogido en la mano chilla como el Cuí. Aunque corte regularmente , es muy estúpido , y los Pa- raros y animales de presa comen muchísi- mos. Abunda sin embargo mucho , dando 4 entender que parirá muchas veces, aun* que la voz común es que solo una, y uno ó dos hijos. En efecto abrí una hembra pre- ñada 9 y le encontré solo un cachorrito cubierto de pelo y semejante á la madre* Ponderan su carne por buena los que la han comido. £1 cuerpo es robustito 9 el cuello corto y algo grueso , las piernas breves , y su postura ordinaria encogida como la del Coneja
PARA LA HISTORIA NATURAL. 39 Longitud 10$ pulgadas t y no tiene co- la. Altura delante 4Í : detras ¿f. £1 tarso tiene <i| : la tibia a| ; y el fémur a : el car* po i : el cubito i$ ; y lo mismo el hume- ra Circunferencia delante 6$:, y casi poc todo lo mismo £1 pie con tres dedos : el medio y mayor de 6 líneas , su uña 3, agu- da y no corva : de hacia su taiz nacen pe* los mas largos que ella y. que Los del tarsa Los dedos colaterales iguales y poco mas cortos. En la mano hay quatro : el segun- do de quatro líneas , el tercero algo menos, de primero todavía 4 mas corto , y el quarto ó r exterior el menor de todos, £1 tarso es calloso porque lo sienta , y hacia su media- nía sobresale un tubérculo algo arrimado al costado : interna La cabeza grandecita, no tanto en la heqibra , larga i\ pulgadas hasta la raizde la oreja , y ancha allí una. L as orejas altas una desde lo inferior , ala- chas poco menos , pudiéndose tomar esta medida por exe mayor de la elipse que casi fórma la borda , aunque ésta en la parte anterior dobla un poquito para atrás, y en lo mas alto hay; una honda. Son paralelas una á otra r y no tienen masólo que un pbco ^ktura Lo& rítspffa^ercfe. están baxo
40 APUNTAMIENTOS dfe la exfrcmidad peluda déiiioticd , sinlque los separe canal , aunque hay alguna desde! ellos al: labio* Tiene algunos bigotes lecha-i dos atrás , los mayores dfc : 1 8 líneas* Ei |>ár»-¡ pá4o: pelado.: la mayor abertura deLoja de; 6 líneas," y su situación algo detrás de la- medianía de la oreja al hocico , que nó es agudo. Boca de Rata con dos incisivos WanV qaizcos de 4 líneas acriba y y otros dos bdanr! eos de 6 abaxo : todos muy estrechos , y loa labios sin pelo. El orificio del macho par rece vulva larga 7 líneas ; y en cuyos tóbioS aparentes encuentra eli tacto los testicíijo^ Del miembro sólo se ve la punta en l&boxh -da del orificio \ y tiene la propia curvar que <el*del Acutí volviendo la punta atrás. íEI &&l6 de la hembra no lo parece < tanto cor ?-túo el r^nó del macho , y ambas Arias se e»- cuentran en un anillo. Solo tiene ulna teta -enqada hijár , y los excrementos son du- ros y iarguitos. •.-?;? i El pelo todo áspero , y el del iéofeote tan largó como el del lomo, que tiene una pulgada ; pero el de dicho cogote es co- rnocidaipente mas áspero y , edzado , prin^ icipalxnente ¡ea losrmachos. El/cofonietícima, «n iosfcostados y .garanta, j ea owtíp eld?
PARA LA HISTORIA NATURAL. 41 la Rata común , aunque algo mas obscuro: y baxo de la cabeza y del cuerpo es blan- co. Pero mirando con mas atención y cer«* cania se vé , que todo menos lo blanco se compone de dos pelos obscuros , y que di mas corto tiene las puntas rubias. Me ase* guran haber visto algunos individuos albi- nos ó enteramente blancos. En Buenos Ayres me prestaron por un yato un Cui ó Conejito chino doméstico i y cotejándole con esta descripción, no me quedó duda que son la misma especie ; por* que no les noté diferencia en magnitud, ni en ninguna de sus formas y proporciones, sino unidamente en los excrementos > qué en el Cuí son mas cortos , y en el color que era blanco con manchas roxkas : pero atri? Jmyo uno y otro á la domestkidad. Como Buffon x ha descrito separada- mente por animales diversos al menciona* do Cus y al jfpered, compararé primero con éste la descripción que nos da del Qtíj y después la que hace, del ApéreL Llacria al Cuí Puerco de Indias con ¿mprapiedády porque na es Cerdo, ni se le parece ; ni, de Indias r á$o americano; También son ixari i Tom. XVL pág. i. 4 . :\ i ..?'•? ¿ i TOM. I. *
42 APUNTAMIENTOS propios los nombres de Conejo , Ratón , y Tatus pilosas y pues nada de eso es* Supo^ ne que en el Brasil le llaman Cavia cobaya* pero como el significado de la segunda par- te sea este dueño , que no es aplicable á un animalejo ; presumo que el inventor de aquel nombre oiría que le decían Cova-ape~ rea (este es apereá) ; 7 que no entendiendo el idioma , se figuró le decían el nombre del animal , quando se lo mostraban : y no lo supo escribir. Entre todos los nombres el de Cuí parece el mejor , porque alude á au chillido; y denó, debe preferirse el de ¿ApereÁj por el qual es conocido aquí de todos. Mi Autor le hace oriundo de los cti* mas cálidos del Brasil y de Guinea ; quan- do se extiende al Sur de Buenos Ayres: pero hay yerro de imprenta en la palabra guinea, que debe ser Guyana, según dice *. Comparando las medidas y formas que Daubenton señala al Cuí con las de mi Ape* na , se viene, en conocimiento pleno de la identidad de especie : pero Buffon refiere del Cuí varías cosas, que son diferencias muy notables con el Apereá ó Cuí silves- tre; y todas se deberían tomar por influ- x Tom. XVin. pág. 134. i
PARA LA HISTORIA NATURAL. 43 xos de la esclavitud si fuesen ciertas, qué lo dudo: pero como no conozco ni he te* nido oportunidad de observar al Cuí do* mástico, no puedo hablar con resolución, Me parece sin embargo incompatible lo que dice, que se unen los sexos i las cinco é seis semanas, y que paren á los dos mese! dé edad , con asegurar que no son adulto* hasta los cinco ó seis meses. Tampoco fie me hace creíble, que paran de 4 á 11 hijos unos animales que en libertad no pasan de dos» Lo que sí creo es que en la esclavitud repetirá sus partos cada dos meses en toda» las estaciones : que los domésticos estarán más gordos y rollizos, y que serán mas de^ ücados; pero nó tanto que los mate el frió y la humedad, según dice, quando libres habitan al Sur del Rio de la Plata, y á veces en sitios baxos y húmedos. Añade ser tan e$t4pido que se déxa comer sin defen- derse j y en esto casi no hace grande dife- rencia con el silvestre. r ? - Describe l ál Apereá creyéndole del Bra- sil , quando se halla en toda esta América. Le alarga el cuerpo hasta cerca de 12 pul- gadas, con 7 de circunferencia i y acorta 1 Tom. ; XXX. pág. 2x4. F 2
44 APUNTAMIENTOS las alturas delante y detras , dando á ésta tres , y á aquella poco menos ; lo que átri* buyo al diferente modo de medir. Dice que participa de la Rata sin serlo, y le da ore* ja de tal arredondeada ; pero se engaña, pues las tiene diversas de la Rata, é idén- ticas á las del Cuí. También le hace par- ticipar del Conejo sin serlo, no solo en la calidad y buen gusto de la carne, sino igual- mente en el modo de vivir y ocultarse en las grietas ó agujeros de las peñas : pero ni la carne es lo que pondera,. ni vive como supone , ni se oculta donde dice , por lo me- aos aquí. Le compara á la Liebre en los grandes incisivos , en los bigotes al rededor de la boca y al costado del ojo , y en/la cabeza, aunque se la da mas larga* Tamn bien le asemeja en lo hendido del labio su- perior, y en el color de las partes superio- res, siendo lo de jdebaxo blanca i pero to? % 4as estas comparaciones son vagas , genera*? les ó erradas é inútiles. ... Le parece que el Apereá es el Cor i de Oviedo, Charlevotx y Eerier de Monfraisier; y en verdad que es así, sin mas diferencia qw la de ser libre el Apereá, y el Cori es- clavo. También son Apereás los Conejos
PARA LA HISTORIA NATURAL. 45 caseros y campestres , diferentes unos de otros en color y sabor , y de los de Espa- ña , llamados por Garcilaso Coi; aunque es- te nombre y el de Cori sé derivan en mi juicio de Cuí. *t ¡s c *» NUM. XXXIX. DE LA VIZCACHA. JN o habita el Paraguay , ni en el grande espacio que media entre los Ríos de la Pla- ta y Uruguay hasta la mar; pero la he en- contrado al occidente de dicho Uruguay en los £o grados \ , desde donde aumenta hacia el Sur, de modo que abunda [infini- to en las Pampas de Buenos Ayres. Llaman allí Vizcacheras á las cuevas que escarva es- te animal en comunidad * pegada* á veces i las casas , y en los mistaos, caminos, con una multitud de bocas que ocupan un es- pacio circular ; el qual en ocasiones no ex- cede de 20 varas de diámetro, y tiene cin- cuenta bocas en su contorno y dentro. Las habitan en familia, y no salen sino de no- che y con los crepúsculos. Cuentan, por
46 APUNTAMIENTOS cierto que si se les cierran bien todas las bocas, perecerían dentro si no viniesen otras Vizcachas de afilara & visitarlas, áegun acos* tumbran, y se las abriesen, porque no sa* ben practicarlo las de adentro. D. Manuel Pinazo , hombre de verdad, me asegura, que deseando exterminarlas de la cercanía de su casa, cerró bien todas las bocas de las vizcacheras , poniendo un Perro atado de noche sobre cada una, para que no vinie- . sen á abrir las de la vecindad; y que con? siguió pereciesen todas dentro , menos una que llegó escarvando á sacar la cabeza á los quince días , muriendo allí de debilidad. Le reputan tan aseada , que para ahuyentarla dicen basta ensuciarse á la puerta de la nía* driguenu Tiene la manía singular de aco- piar en sus bocas ó puertas quaatos palitos, huesos, boñigas secas, &c. encuentra en la vecindad , sin que se comprehenda para qué; de modo, (pie el que ha perdido alguna cosa en el campo , la va á buscar en las vizcacheras. Su porte jorovado y totalidad no difieren mucho de las de la Liebre^ pe- ro no camina á saltos, sino á pasos, y no tiene ni con mucho la carrera del Conejo; sin embargo, no la sorprenden los Perros,
PARA LA HISTORIA NATURAL. 47 porqué, no se aleja de la guarida. Se caza á la espera; pero. son raros los que se entre- tienen en eso , a no ser que hagan daño como suelen, comiendor las verduras , hoi> Calizas y el pasto , que somsu tíriico alimea* toL A veces, si hay proporción, inundan de agua las cuevas, y las matan á palos al salir. Se hace poco caso de su carne, aun- que blanca y de mediano gusto? principal- mente la de: los cachorros, que he comido varias veces. Asustadas se ocultan luego, dando un grito adentro ; y quando se les tira, no se piüan^i quedan: cpn alguna vida; í Longitad ¡30 pulgacísts ? cütefi |4 : í*> la* qoales ( i| son pelos. Circunferencia delante 15? detras 17Í, en 1* barrigali9|, y en la raíz de la cola 3^; Altura dehjn$e 10$, «letras iqQ Del hocitalalvkgriáid^al v : y. al origen áélst oreja 4 4. Estafes alta des- de lo inferior irf, y desde encima 2 * an- cha 1 fy recta[ , elíptica , algo aguda , coa pelitos sola en Id borda ? dentro > y fuera, y la menor Jfifetaiiciáiáíia otra de 2Í. Ojogr lineas de mayor diámetro- Cabeza muy gruesa, plana en la frente, y encache-? todáV qijie la quikadá sdwfesale^ajaglí^ aeas.:ELdioe«rQemuy obto»#<pdiidi* £*
48 APUNTAMIENTOS respiradero recto y angostó y ctístai dd otro 6 líneas abaxo y 12 arriba. La bpca y dien- tes de Capibara : los dos de arriba de 10 líneas, anchos g ; y casi lo mismo son los de abaxa Cuello muy corto, y el cuerpo demasiado grueso. En la mano quatro de- dos sin membrana 9 de igual grueso, largos 9 lineas, inclusa la uña de 3, aunque los dos del medio son algo mayores. Las uñas gruesas y agudas f propias pata escarvar, y )as igualan los pelos. En la palma hay un grknde y durísimo callo , sobre él qual apo- ya caminando, y no sobre loa credos. Estos «ni dLpjef Son tres <*m rnembrafaa : ' <A medio den 18 líneas > su uña 6, piramidal , recta y aguda. Los otros, dos son 9 lineáis mas 9prtoa j; ;jn todos j táen^Q debaxo! uáa yema gtueíasebila ;faízlde;las úñasy E£ ¡muy re-> paratde. en d> costado iñtefnoldefl dedo me- dio una glándula grande^ poblada de pelo* conocidamente mas gruesos, y; fuettesi que tes, cerdas del Piíerco* y le ugyatl para- es* tribar cbmo si. fueseh¿uñiíaaij Sienta desde! la punta de la uña al talo©* y;cstajdistan- eia es de- 5 guadas ;callo»s¿ El nuernbrQ; est* á z |í p»lgajfab;del toiíkrjb ; Ie& |* n^iénn fé^ £áiútoi 7 tezgQ;i2 lineas^ ¿cuefed í :.esta
PARA LA HISTORIA NATURAL. 49 -es la funda, que parece miembro. Carece de escroto; pero comprimiendo las cerca- nías de la verga, se nota el testículo dere- cho, grueso , largo dos pulgadas, y con un .pezón largo en lo posterior. Yo busqué el lotró y no le encontré en dos machos que í examiné al tacto. El pelo de tocio el animal iguala en longitud y suavidad al de la Liebre, me- nos el de la cola, que en la parte superior tiene z\ pulgadas obscuras. En los costa- dos de la misma es mas corto que sobre el -cuerpo; y pardo dato; y el de abaxo es al- iga mas lat£o y obscuro que en dichos coa- ctados: de forma, que estando, como está ^siempre eriaado el de efteima, parece la tcola comprimida lateralmente. Baxo de la c cábeza es blanquizco : baxo del cuello algo mas opaeoí y todo el resto debaxo con lo -interior de lasquatro piernas es blanco. La «extremidad del hocico obscura, y desde -allí el costado de la cabeza es muy negro <y pobladísimo de cerdas largas , tiesas, mas ^fuertes que las del Cerdo, y las que están -en el sitio de los bigotes exceden á las otras, como que algunas llegan á 7 pulgadas. Es± .tas barbas afean y ensanchan muchísimo TOM. II. 6
50 APUNTAMIENTOS ja cara. A seis líneas de la punta, del ho- cico comienza una tira blanca , ancha casi -una pulgada, que se prolonga paralelamen- te á las barbas entre ellas y el ojo hasta pasado éste. La orilla superior de esta tira #s obscura y atraviesa el ojo í y todo el resto del vestido es una mezcla de obscuro ¡y blanquizco í porque tiene dos pelos , unos •enteramente blanquecinos, y otros mas lar- gos negros con la raíz blanquizca. Lo dicho pertenece al macho adulto Por lo que hace á la hembra, he. tenido varias , la mayor de 27 pulgadas : sus co- lores son los del macho, pero mas claros; y, la principal diferencia es carecer de bar- bas largas, en los carrillos , sin que por eso Je falten larguísimos bigotes. Se nota á 6 líneas del orificio, otro pequeño y redondo, delante del qual hay un miembrecillo có- nico, ciego, largo 6 líneas, y por el térr mino que las hembras de mi Mico Num. 6a. , , Garcilaso, lib.VIILcap.17 dice de la Vfa cacha del Perú) que tiene cola larga como .Gato, que habita los desiertos nevados, <jue hilaban su pelo en tiempo de los In- cas para variar de colores la ropa fina que vestían, los nobles , y que el pelo es pardo
PARA LA HISTORIA NATURAL. 51 dáro color de ceniza , blando y suave. Esta Vizcacha es sin duda diversa de la mía, se- gún lo persuaden el domicilio y color , aun- que ambas tienen pelo que podría servir para mil cosas. tfg^ NUM. XL. DE LA LIEBRE PATAGONA. No existe al Norte del Rio de la Plata; pero he visto ? y cogido muchas entre los 35 7 36 grados, y se extiende por toda la tierra patagona. Le llaman Liebre aun- que. es muy diversa de la de España , ma- yor y mas fornida y no corre tanto y se cansa mas presto; de modo, que la pilla un ginete bien montado enlazándola ó dan- dóle. un golpe con las bolas. Casi siempre encontré juntos ó; muy cercanos al machó y hembra y que se levantaban y corrían acordes* Oí muchas veces de noche su voz elevada;; incótooda y bastante aguda qué di- ce 000$ ^ y quando la pillan «n la mano gri- ta lo mismo- Los bárbafos y nuestra gente ordinaria que* comen ' su carne blanca ¿.la G 2
52 APUNTAMIENTOS consideran muy inferior á la del Peludo, Mulita , Pichii y Mataco, y de muy di- verso gusto que la Liebre de Europa. He oído que cria en las vizcacheras, y que se mete en ellas quando la hostigan } poro ha- biendo yo perseguido á muchas, ninguna fió su salud á otra cosa que á las piernas» no obstante haber por allí algunas vizca- cheras. Nunca las encontré en la cama, si- no echadas á manera que los Goazutís ó Corzos , y echaban á correr á bastante dis- tancia. Cogidas pequeñas se domestican mu- cho , salen de casa y vuelven , caminan á pasos , y comen de todo. D. Joaquín Maes- tre me envió del Rio Negro en los 41 gra* dos dos que había criado en su casa , y eran muy mansejonas; pero como saliesen de casa, me las mataron loa Perros de la calle. Longitud 30 pulgadas: cola if , pela* da, gruesa, tiesa como un palo, cilindrica ó tronchada , y siempre algo encorvada para arriba. Altura delante 16*, detras 1 9 £, y la circunferencia del pecho 15 4* En la mano quatro dedos , el mayor de 14 lineas, inclusa la uña de 6, que como todas es muy aguda, negra y fuerte. El
PARA LA HISTORIA NATURAL. 53 dedo externo es el mas corto, le sigue el interior, y los otros son casi iguales. Ea la palma hay un callo pelado, blandujo, como una nuez : otro lo mismo se ve en la planta del pie j pero es mayor, y am- bos tienen figura de trompo ó corazón, cu- yo exe es perpendicular á la base , que está en la palma ó planta. £1 tarso de 7 pul- gadas inclusas las uñas , y callosísimo des- de el talón á la mitad, que es lo que apo- ya en tierra , y no el resto porque lo em- baraza aquel trompo. £1 pie con tres de- dos , mas largos que en la mano : el cen- tral mayor , y los colaterales iguales. Las quatro piernas delgadas y nerviosas. La cabeza semejante á la de la Liebre, aun- que me parece mas comprimida por los costados. La mandíbula superior mucho mas alta que ancha, y con bigotes largos y negros: también hay algunos sobre el ojo > y el párpado superior tiene hermosa pestaña. Los dos dientes de abaxo son mas estrechos que los de arriba. £1 ojo de ió líneas de diámetro ; y * ambos respiradero^ tajados eá el mismo horizonte , y separa- dos por una canaleja. La oreja sé eleva sobre la cabeza 3 f pulgadas, es ancha 2
54 APUNTAMIENTOS donde mas , no aguda en la punta , donde los pelos la exceden 6 líneas. Su borda an- terior dobla para dentro hacia el conduc- to, y la posterior al contrario desde la raiz á la mitad , porque desde allí á la punta tiene esta borda una escotadura. £1 macho, que no difiere de la hembra, ca- rece de escroto, y la funda del miembro es muy gruesa , encogida y no pendiente. El tal miembro forma un arco de modo que parece salir al revés. El 28 dé marzo saque del vientre, de Una dos hijos sin pe- . lo , largos 1 1 pulgada. Su sexo en aparien- ,.. cia está en el. orificio. Un pac de mamias hay sobre la medianía del vientre , y otro 3¿ pulgadas. mas adelante. Lo mas notable del vestido es una cin- ta blanca bien terminada, que comenzan- do, con estrechez en .un hijar , va al otro £or encima de la colas pero este color se introduce entre las piernas y ocupa todo lo inferior hasta induit el pecho. Entre los brazos es un. acanelado claro que sigue fwr la garganta: lo i^ismo soü/ej colado te la cabpzar,, ló exterior de los brazos io inferior de los costados d$l cuerpo , y lo postrero de las nalgas y del tarso! Baxo
PARA LA HISTORIA NATURAL. 55 de la cabeza es blanco, como los pelos dentro de la oreja , que es parda por fuera. Todo el resto de la librea se compone dé pelos pardos con las püntitas blanquizcas^ •menos los que hay sobre la rabadilla éü la inmediación de aquella cinta blanca, que son enteramente obscuros. He visto mu- chas alfombras de sus pieles, que son muy buenas por la suavidad y buena vista. " * TtfC ^ NÜM. XLI. DEL CU I Y. Así le llaman los Güaranís, y estos Espa- , fióles Erizo y Puerco espin ; pero no es uno ni otro. Escasea mucho en el Parar guay, y no lo he visto en otra parte. He tenido sin embargo cinco idénticos, que en- contré por septiembre y octubre en los bosques, caminando con mucha flema sin espantarse por las ramas y troncos de los mayores árboles. Abrí una hembra que te- nia un cachorrito, cubierto de espinas co- mo los viejos, aunque de color de paja. Solté uno libre en mi quarto, que había
56 APUNTAMIENTOS sido cogido adulto, y le mantuve un año sin agua, porque no bebe. Q jando asus- tado corría con toda su ligereza , le alcan- zaba yo paseando; porque no sabe galo- pear : y aun para caminar 1 no dobla las co* yunturas del radio y tobillo , como si no tuviesen juego, y sienta el talón echando las puntas de los quatro pies 45 grados para fuera. Todas sus acciones son torpes: el espíritu sedentario y tan tranquilo , que a veces pasaban 24 y 48 horas sin mudar de sitio, ni alterar un ápice su postura. Nunca se movía sino para comer , y esto era por lo regular £ las nueve de la ma- ñana y quatro de la tarde. Solo una vez noté que se moviese de noche, aunque le tengo por animal nocturno. Se situaba los primeros días sobre la perilla ó respaldo -de una silla, y jamas sobre cosa plana; pe- ro habiendo subido un día por la ventana y sítuádose sobre el filo del postigo, nunca después buscó otro lugar. Allí pasaba sin mas movimiento que una estatua todo el tiempo que no haxaba á comer en una postura extraña i porque sin afianzarse con las manos ni cola, y agarrándose solo con lo$. pies , mantenía el .cuerpo mas jorovar
PARA LA HISTORIA NATURAL. 57 do que el Conejo, poniendo las manos jun- tasen el ayre casi tocando á los pies, y casi besando á éstos con el hocico. Asi estaba sin moverse, ni aun mirar, basta la hora de comer, aunque entrasen gentes y ha* Wasen. Puse un día eqtre la comida un Ratoncito casero muerto , y luego que tro- pao con él se asustó tanto, que subió á su sitio atropelladamente. Lo mismo hacia siempre que algún paxarillo, de los meno- res, que criaba, vivos y sueltos , se acercaba adonde comia. No hizo caso de carne, y se alimentó con pan, maíz, mandioca', yerbas, hojas, flores y todas las frutas; pero tomaba poquísimo , y gustaba de va- riar repasártelo varios mateares. Vi muchas veces , que despreciando los referidos, ce* mia con gusto palos secos de sauce , y la <rera virgen; pero dándole la naranja en- cera no la tocaba. Toma la : comida con los /dientes, la levanta, y luego la sostiene con ambas manos como el Acutí; pero nuá- <:a mordió, cosa alguna, ni escarvó, m hi- ro ademan ofensivo*, Esperaba la hora de comer £ara,hdcer sus necesidades, y np .reparaba en que el «cremento y orina ca<- ¿fesen sobre la comida* La tal orina no TOM. II. H
58 APUNTAMIENTOS huele mal, y lo mismo .digo de los excre- jmentos sólidos como los del Conejo , aun- que un poco mas ásperos y, largos; El olfato es su principal sentido, y ob- servé que al tomar chocolate , ú entrar con flores en el quarto , alargaba el hocico per- cibiendp ^i olot[ 4 seis vacas de distancia. Algunas veces volvía la cabeza al llamarle por su nombre; y guando le mortificaba mucho el frío , el hambre , ó las pulgas, oí su voz reducida á. un bé dilatado , y tan baxo, que apenas se percibía. No mi- raba á parte alguna, como si no viese, y se dexaba tocar con la facilidad que una {Medra; pero si en esto había alguna vio- lencia, erizaba sus espinas sin hacer el me- nor movimiento con otra cosa que con la piel, que encoge para enderezarlas. Algu- nos cuentan que las arroja , y que en lle- gándose á hincar, por poco que¡ sea, coa» tintian penetrando, por sí mismas hasta sa- lir á la parte opuesta. También dicen que ¿latee caer las frutas del árbol, y que re- volcándose se las ¿fovx clavadas. en las em- pinas. Pero estas son fábulas, - y lo único que hay es , que quando eriza las espinas en su defensa , se arrancan algunas con 1$
PARA LA HISTORIA NATURAL. 59 tarante? áá cuero ,. en qtfe están! pocd ar- raigadas. Sucede también que si nosequi-? tpn las espina^ clavadas en la bocajdg los Perros incautos* que le muerden, se venal dk siguiente mas metidas; rio parque Id estén > sino porque lo parpcen, por fa hin-> diázon, de la pacte. Algunas veces he visto lesí eKjreiriento^] del Yagüa»tp llenos de* dicljás espinas ¿ qoe salieron coqio ent&roift Bel tletnpo dé pcügas padecía mucfio con la pfcecision de haberse de rascar, y lo ha* eia coa enanos c y pica: Sud^e y baxa Ücüi- Mehtfc poii qualqitópr palo r agarrándole de naodó, que es menester bastante fuem para? desprenderle, y no creo haya animal que se sostenga, tan bien. .La perilla de <up& sMla^ y aun la purita aguda de un palo vertical, bastan paca que duerma seguro y con dess^ canso, sin afianzarse con las manos ni con la cola ; pues aunque puede hacerlo con está cómo los Micos y Facundos, no lo practican sinoqijaíido tiene que baxar. Es tan sensible ^n la cola, que tocándole la punta, por po- co que sea , la aparta con mucha prontitud. Jamas le noté alegría^ tristeza , ni agrade- cimiento, sino estupidez y quietud, pudién- dose decip que apenas sabe comer y vivir. H 2
6o APUNTAMIENTOS Longitud cof pulgadas : cola 9 , gnicM sísima en la rafe y muy vigorosa. Los bra- zos y piernas muy fornidos , y tan baxos,' que . cas£ arrastra :el vientre. El cuello oor- to y, grueso. £1 cuerpos muy abultado , poi> que las espinas , que siempre están algo elevadas , le engruesan confundiendo las formas. El pie tiene qua tro dedos que na- cen de un paralelo r y casi son de igual fuerza y longitud ; peto én el sitio del pul- gar hdy un tubérculo ó insinuación de dedo sin uña. Éstas son fuerces , xorvas - 9 agu- das y de 7 líneas. La planta tienp talón angosto , pero ensancha demasiado <h&o« delante. La mano es en todo lo mismo, 90a la palma de forma ordinaria. Hay una: teta en cada músculo pectoral , y oteo par 15 líneas detras. El macho carece de. es-i croto , y la verga es suelta ó sin funda* Las 4 líneas de la punta del hocico son cilindricas de 10 líneas de diámetro , y allí están los bigotes divergentes de 2\ pulga- das. El tal cilindro puede decirse pelado, y en el centro de su base están los respi- raderos redondos. La boca y dientes de Ratón, y éstos amarillos. Déla punta del hocico al lagrimal una pulgada , y á lo mas
PARA LA HISTORIA NATURAL. 61 anterior de la oreja jf¿ Ésta se halla cu- bierta enteramente por las espinas, y solo con cuidado se advierte que es corta , ob- tajar y pelada. Ei ojo muy chico v alga saltón,, y me padece mas propio pata kt noche y de muy corta vista. *. r En lo superior de aquel cilindro co-¡ roienzan las piras ifr espinas tiesas , agudas* y algo mas Uargas háiia el cogote* De esté hasta? el lomo son de a pulgadai, auAque no tan fuertes como sobre la cabeza* En el lomo y -cola ¿as hay en abundancia sin mezcla de pela , Iprgas tmá pulgada , mas foerteqque las dichas, derechas, y tas unas atravesadas ú obliqüas respeto á las otras confusamente : pero éstas no se ven sino q»ando d animal quiere defenderse j en cuyo caso levanta las de la espalda, y apati- ta á los lados las de tos costados del cuer* po y de los de la cola, que son las que en estado tranquilo cubren y ocultan 4 las del lomo y de lo superior de la cola. Tam- poco están interpolabas con pelos las de la cabeza ; pero las que dixe que cubrían á las otras se hallan muy interpoladas con pelos muy largos y delgados, que son nciasqvie las espinas. Éstas en todas partes son ama~
rillas eh la tratad inferior y drufestfftates» coa et intermedio obscuro. Su sustancia f lo inferior de ellas es como en las dé Pue** coáspip » yf auaque Jas Mezcladas} con pe+ los smq diqpof a; fuer» y ^iestir&r, ¿aa res» tantes se hincan, muy bien. No ias hay en ks quatro i piefnas , ni en todo lo , inferior, $á^ipd<^^cA^LHXis iíasca la ijnkdi y jmr-t dfi&^íiIeijss^iifaiaiki^iM^ J^icoda ue? ns¡*fesnudal l*ir4 pulgadas eacfirdnlas. <>-vá í \ Sienta mi Autor z «, que el, £//^ ¿m* tkario y ei de Siberjuk safe Jos /que. mas de acercan; al ;dq Ewopai,: pefa si.eL dicha <fc América es .Gu^^ cbtpasfe; piuade jsqspechaurí dista del europeo mas de lo que Bufibrr se figura. Verdad es que Ray 9 Seba y Klein tiñepal americano de blanco ^ pero ;cisto jto se opone, á que pueda ser Cui£ aibiao y ó algún cachorrito al naden ' \ ? ' ?; : ? . Buffbn * llama al Cuiy Coendú y como en Guyana y Abbeville ; y ,dk» qihe: en el Braail le dan:d «ri(M3jbre de Cuonduisügim Matcgráye y Pisón , y que los Portugueses americanos le denominan Urizo-caebeira. Besmarchais fe nombra Gato espinoso r sin i-T0m.XVtpag.41. - % Tom. XXV. p%. 129.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 63 que se entienda de dónde sacó el disparate dé flamante Gato. * Ei?tra el Autor Robando que los Cbot* dus mayor y menor de Pisón 9 á quien han copiado otros 9 no son sino un animal * ftin+ dándose en que los representa con la propia estampa. Sobre esto solb puedo decir * que el Hystrix Jongius cnudaim ^ breviorihus aculéis : y el Hystrix minor kucopbeus de Barreré 9 pudieran ser Cuiy ¿ pues tiene la eoia larga, espinas aproas respeto al Puerco* espin, y pnéde llamarse Par di ¡la por si* color. La primera indicación de Brisson : Hyt- trix sauda longissima tentó , medie&até ex* trema Mculeorumiexperte. Hystrix america* itusjnajúr : y la segunda, qiie viene á ser lo misniQ y acomodarían bien al Cuiy 9 sino le diesen cola sutil ó delgada, quandp la tiene gruesísima. La tercera del mismo t Hystrix aculéis appqrent i bus*) eaudaérevi & Crassa. Hystrix Nova, Hispania ; también podría mr del Cuiy * si no 1? diese cola breve. Así si Bris?on nó se equivoca en lo xie cola del- gada y qorta , sus^ frases pertenecen 4 oüto animal ; pero yo presumo mas bien que el Autor se equivoca en eso , y que trata del
64 Apuntamientos Cuiy. Duda Bufón sí este es el HoítztUh cuatzyn de Hernández, y. se. indina << i la afirmativa > sucediéndonoe lo mismo, aun- que nada puedo afirmar por carecer de libros. :- Para describirle refiere mi Autor sus diftqeneias con el Püercoespin , que habrá encontrado fácilmente entre dos animales tan remotos. Luego , copiando 4 Marcgra» jre y Pisón , dice que es animal carnicero mas. que granívoro , jr qué bu$ca y sor* prende los pisaros y aniñóles p?queñpsx pero estos son los mayores yerros que pue* <Ieh decirse del Cuiy , y por eso ño los cree -mi Autor ateniéndose á Hernández? que -dice subsiste de frutas. También, es falso decir que los Indios hacen bellas obras de sus espinas. Le suponen nocturno , y lo creo ; pues siempre le encontró caminan- jdo al ponerse el sol en el brisque , y sus .ojos lo indican ; aunque el que .crié no andaba de noche* Añade, y le creó, que sxx carne es buena , y que se doméstica; -peto ya dixe lo que hayen.cstoi Se pérsua*- de que habita lugares elevados; qnandó en el Paraguay se encuentra en bosques de llanura. Por fin dice existe en toda la ex?
PARA LA HISTORIA NATURAL. 65 .tensión de América, ítesdé d Brasil y Gu*- y ana, á la Luisiana y pactes meridionales del Canadá ; y concluye reprehendiendo con razón á Pisón y á los que dicen , que des- pide sus púas , y que éstas se van internan*» do por si mismas en la carne hasta las vis*- -ceras mas interiores. Daubenton da como yo 9 pulgadas á la <x>la, y al resto 16 ó 17, Esta medida es equivocada , ó acaso lo estará la mia /aun- que me atengo á ella ; pues aunque pudo ¡errarla el amanuense, es mas factible se «equivocase el Autor, que no vio sino un ifespojo incompleto. Tampoco convenimos en los dedos del pie , donde le pone cinco; ni en otras cosas , que atribuyo al modo de explicarse , á descuido , y á la diferencia que siempre, hay entre un animal y sü des^ pojo. Para que sé pueda juzgar copiaré al Autor que dice : - ff La punta del hocico, piernas; y pies atienen pelos pardos ásperos como crines, » menos algunos de las piernas , que son ama* orillen tos. La piel del vientre y pecho estaba «rota . Y todo el resto del cuerpo ó vestido «cubierto de espiqas mezcladas de peloslar* vgos, los que mas de 4 a 5 pulgadas , y las TOM. ir. 1
66 APUNTAMIENTOS •wmayories púas de 2| , hallándose las mas ^gruesas en lo postrero del lomo , grupa y f sobre la cola. Su diámetro era casi de una alinea. Tenían punta en ambos extremos, *> y eran blancas amarillazas en la mayor aparte con la punta obscura , que se unía »á lo amarillento , por tintas pardas y ra- mblas* Las demás espinas no .diferian de 4*¿stas sino en ser mas pequeñas y mas cer* +>rad^st unas contra otras ; de modo que »solo se veían las puntas negrizcas , excep» » tuando las de sobre la cabeza y cuello, tt donde lo amarillo era muy aparente. No usólo jestá el animal erizado de puas sino » también de crines largas que salen entre »ellas, en tanta cantidad, que las ocultan »en el lomo , en los costados del cuerpo «y de la cabeza y baxo de ésta > siendo »mas raras las cerdas sobre el cuello y ca- »beza. Su color es en parte negrizco , y en w parte amarillento j pero las de los costa- dos de la cola son de este color integra- lmente y los bigotes delgados y negros." • La estampa 54 le viste toda la cola , le pone cinco dedos en todas partes , le eleva mucho las puás y pelos para estado ordi- nário , y para el de defensa debería erizar
PARA LA HISTORIA NATURAL. 67 solo los pelos y púas de la espalda abrien- do las de los costados para afuera i y tam- poco le dibuxa bien lo pelado del hocico que debe ser cilindrico. Asegura l en la adición haber en Gu- yana dos especies de Cuiy , porque así se lo avisó Labor de : quien caracteriza la ma- yor , haciéndole habitar sobre los árboles, despedir un olor tan fuerte, que se perci- be de muy lejos, pesar de doce á quince libras, y no ser muy común. Pero como* sea natural el haber en Guyana los. ipis^ p mos animales del Paraguay ; y no habien-. do equivocación , que no se pueda presu- mir de Laborde ; me figuro oiría decir que, había un animal llamado Caguaré con :los- referidos caracteres , y se figuró era otra especie de Coendú, fundándose en la tal qual semejanza de los nombres. A los men- cionados caracteres , que son especiales del Caguaré , añade : que su carne es buena y muy apetecida de los Negros : que es noc- turno : <jue no se junta con la otra espe- cie : y que es solitaria , menos en tiempo de ^amor. Todos estos caracteres puedea aplicarse al Cagíiaré como al Cuty. Agrega i - Suplemento tom. VI." pág. «^ " I 2
68 . ' APUNTAMIENTOS " que la especie mayor pare dos hijos ea agujeros destronco : x que la, madre no se aparta del árbol donde los depositó : que; subsiste de hojas : y que muerde sin apre^ tar mucho quando uno se expone á eso. Todo esto es «inaplicable al Caguaré , y; solo puede adaptar tal qual al Cuiy , de quién creo lo tomaría para aplicarlo al que. llama mayor. . Del menor dice que pesa seis libras: que nunca baxa á tierra de día : y, que el Yaguareté le hace la guerra : -que son ca- racteres' aplicables al Cuiy como al Cagua- ré jóvep. Resulta pues de ,todo que Labor- de t aquí y como siempre^ confunde las co- sas. - :que mi Autor le creyó : y que se ca- racteriza ai Caguaré aplicándole cosas del Cuiy, desando á éste sin carácter. v: CARACTERES GENERALES ' --? DE LOS RATONES. : Ooa t^n conocidos sus caractéies. generad >s, gúe 6mitiré su descripción. , Beootila-. pequenez de estos animalejos : la dificulta^
PARA LÁ HISTORIA NÁÍÚRAL. 69 de averiguar sus costumbres, que también se aproximan mucho y lo mismo que sus formas y colores : el lograrse los individuos con grandes intervalos de tiempo : y en fin , todo contribuye á que sea sumamen- te difícil conocer sus caracteres especiales* que á veces se reducen á pequeñas cosas.' El que prácticamente vea y describa Rato^» nes tocará las mencionadas dificultades , y no extrañará si tal vez encuentra alguna especie duplicada , ó menos claridad de la que desearía en mis descripciones , coma tampoco si no le pareciesen propios algunos de los nombres que les he dado. Yo he he* cholo ¡posible, y creo haber conseguido* caracterizar la mayor parte de las especies/ 1 de modo que se podrán conocer induda- blemente i que no es poca f» , „'? i ' 1 ' *wr t •; NÜM. XLIL -? DEL TUCUTUCO. Algunos le llaman Topo , figurándose que 1q . es de la especie europea ¡ pero se enga- ¿
70 APUNTAMIENTOS fian mucho. Otros le dan el nombre que conservo , porque los que duermen de no- che sobre sus madrigueras , oyen su voz, que repite algunas veces la palabra tucu. Al- gunos Güaranís le nombran Anguyá-ibigüi (Ratón que habita baxo de tierra), por- que creen que nunca sale de su cueva * y que vive de las raices que encuentra en ella : pero es falso. Existe no solo en el Paraguay % sino hasta las Pampas de Bue- nos Ayres. Sus habitaciones no se dan la mana, ni son continuas ; pues es frecuen- te pasar grandes distancias, y á veces vein- te y treinta leguas sin ver indicio de este animal , que subsiste únicamente en parages que, no se inundan , y donde el suelo es de arena pura , y no donde hay greda, tierra dura ó mucha humedad. No se con- cibe cómo ha podido extenderse tanto y pasar los grandísimos intermedios de los lugares que habita, sino creyendo que en lo antiguo todo el pais fué de arena que hoy está convertida en greda. Dentro de la arena como un palmo ó dos de la su- perficie construye su almacén de dos ó tres palmos de diámetro , de cuyo contorno salen varias galerías en todos sentidos , que
PARA LA HISTORIA NATURAL. 71 á Veces van á dar cada una en otro alma* cen , de donde salen porción de ramales, terminando en otros almacenes : de mane- ra que el terreno habitado por este ani- malejo está todo minado , y es preciso an- dar con cuidado sobre él , porque se sue- len hundir los pies de los Caballos y caer los ginetes. Echan fuera la arena que ex* traen con sus fábricas por diferentes bocas* haciendo montones donde quedan ocultas ó cerradas las mismas bocas , siendo raras las que dexan abiertas. Salen de noche á cortar las hojas y aun rafees de las plan- tas , y las conducen á Iqs almacenes para comerlas á su satisfacción. Hacen mucho daño á las legumbres si están dentro ó cer- ca de una Quinta , porque no perdonan ni las cebollas. La disposición de sus mina* dificulta tanto pillar este animal i que he excavado muchas veces largos trechos don- de indudablemente existia, y se conocía por la arena extraída frescamente , sin po- der pillar uno. Se cogió el que voy á des* cribir en una trampa que se armó á las echo de la mañana en la puerta de la cue- ra : sin duda salió * porque yo había de** troido naudhaade sus guaridas y álmace*
72 APUNTAMIENTOS oes , y le faltaría que, comer; pues: toddl convienen y creo que no sale sino de no* che. No he podido pillar otro , pero .me parece adulto. -: Longitud iof pulgadas: cola $ r con pelo en 6 líneas de la raíz , y el resto pue- de decirse pelado , por ser raros los pelitos blanquizcos^ que no nacen de escamas, sino de anillos de piel parda plateada. Su cir- cunferencia en la raiz pasa de una pulga* da; pero disminuye hasta la punta, que ño es propiamente aguda. Circunferencia delante 4 pulgadas , y detras 4}. La .cabe- za mas corta , aplastada y ancha que <ea todos los Ratones. £1 ojo notablemente mas pequeño que en la Rata común , no saltón , dista del otro 11 lineas por el la* grimal , y está francamente situado sobre la línea que se conciba pasar desde lo mas alto del hocico á lo mas elevado de la bor* da de la oreja. De ésta no se puede tener idea mas justa , que sabiendo es de la figu- ra de brocal de pozo de a líneas de diá-> metro y 1 de elevación ó apartamiento de la cabeza : de manera , que por solo la ore-» ja singular y pelada se conocerá siempre este animal sin equivocación. Los bigotes
PARA LA HISTORIA NATURAL. 73 son bastantes , blanquizcos , delgados , per- pendiculares al hocico * y el mayor de una. pulgada. J& cuello^ breye^ol cuerpo rehe-. cho, y las cpiatco pierna fmiy. cortas y mas robustas que la Rata común. La mano tiene la singularidad de cinco dedos , que nacen de igual altura loa equidistaptes del, central Éste excede tina línea i?us latera- les, y éstos poco mas de otra al exterior, reduciéndose el interno casi á la uña. Éstas «ntr agudas > fuertícitaa , algp, corvast y la irtayoC de $ líneas. Ademas de lo dichos muy cerca y detras del dedo interno hay otro largo 2 líneas , redondo , sin uña, mas grueso y visite, que el mencionado inter- no ó pulgar. £1 pie con los mismos vinco dedos , que nacen del propio modo ,' aun-, que el pulgar es igual al exterior , y el cen- tral á su inmediato por dentro. Todos, es- tán sin membrana que los una , y los del pie inclinan algo hacia dentro. La planta del pie mucho mas espaciosa que en todo Ratón , y el tarso de 15 líneas inclusa la uña : de, forma , que las apariencias son de. rempujar para atrás la arena con los pies.. Éstos encima, y lo mismo las manos y algo mas , parecen pelados , por vestirlos TOM. II. k
74 APUNTAMIENTOS pelo muy raro , blanco y corto , siendo el de junto á las uñas mas larguíto. Los dientes amarillos , y *aH excesivamente anchos, que juntos tteneü 3 líneas. El contorno de ambas vias pelado ,yno tiene sino quatro tetas , mas notables las delanteras , situa- das , no en el vientre ni sobre los múscu- los pectorales ', sino dos en cada costado del cuerpo , en la medianía del brazo y pierna. Su pelo suavísimo, larguitoel ^quemas 8 líneas en el tonto. Todo él de sobre la cabeza , cuerpo y costados, tiene lo interior aplomado con las puntas acaneladas dora- dillas. Lo mismo es debaxo, pero blanquea^ y él dé lo interior dé któ piernas es blanco puro. El de baxo la cabeza y de lo interior de los brazos es blanquizco. Describe Buffon x al Tukan de Nueva Éspáhd de Fernandez , diciendo : "Ser pare-; mee ' ai Topo mas que á otro en la figura, acostumbres y magnitud, aunque le creo »algo mayor : pues como él tiene cuerpo ^grueso y éárnudo : las piernas tan breves, »que el vientre tota al suelo : la cola corta: »las orejas pequeñas y redondas : el color x Tom. XXX. pág. a 1 1.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 75 amarillo acanelado: ¡y en los terrenos que le acomodan hace tantos agujeros, que no se puede caminar sin precaución. 99 Todo esto conviene exactamente al mkx i que se agrega , que el nombre de Tukan es casi lo mismo que Tucú j siendo muy creíble , que así como el mío le tomó de su voz , haya sucedido lo mismo al otra Añade que la carne del suyo es muy bue- na para comer : que quando sale de la madriguera no sabe encontraría , y prefie- re abrir otra : y que tiene únicamente tres dedos delante y quatro detras. En quanto á lo primero también el mió será buena comida, pues esto es cosa de familia. Ló segundo seguramente es falso ; pues no hay animal tan estúpido , que no sepa su gua- rida. Y lo de los dedos, es contra lo que vemos, que todo Ratón tiene á lo menos quatro en la mano y cinco detras. Estas equivocaciones son en mi juicio evidentes. Y de quien las padeció \ no podremos creer igualmente la de darle ojos tan pequeños que casi le son inútiles? Yo así lo presumo, y no dudo que el Tukan y Tucutuco son un mismo animal Se persuade mi; Autor* que el Topo roty K 2
76 , APUNTAMIENTOS de América * de Seba es d mencionado Tu- kan ; pero yo no me atrevo á decir tanto, porque Buffon le da pelo acanelado mez- clado de ceniciento claro , tres dedos en la mano, y quatro en el pie: lo que es in- compatible con el Tucutuco 9 y lo mismo con qualquiera Topo y Ratón , pues todos tienen mas dedos. NÜM. XLHI DEL ESPINOSO. Carece , como todos tos. siguientes, de nombre prppio, y le doy el que le con- viene; Muy cerca del Puqblo.de Atirá en el Paraguay ^ en tm í par age arenisco libre de inundación, encontré unos agujeros bas- tante juntos , que me pareciéroal madrigue- ras de Ratón; y habiendo juntado unos muchachos, deshicimos algunas galerías, que tendrían como un. palmo de profun- didad y dos varas de longitud , donde pi- llé tres hembras ^y un macho. Me asegu- raron que nunca salían de las cuevas, y ^i Snplcpwato tóm, XII^ p%. 3^ : 1
PARA LA HISTORIA NATURAL. 77 que subsistían de las raices que encontra- ban ; pero me desengañó que no era así un despojo que vi á la puerta de la cueva comido por alguna ave de rapiña. Las men- cionadas cuevas eran bastante rectas , sia los almacenes del Tucutuco. También me aseguraron del Ratón presente , que hacia mucho daño i las raices de mandioca y otras hortalizas; pero presumo que esto per- tenecerá, á otras Ratas tanto ó mas que £ estas. Longitud 1 1 pulgadas : cola 3 , poco flexible ^ y no aguda en la punta; donde parece algo trunchada*, aunque no lo está, y disminuye desde la ; taií, en que tiene 13 líneas de circunferencia. El pelo de toda ella es corto, espeso y aplanchado , qué no permite se vean las escamas que en f a Rata común» Altura delante 4 pulgadas^ y detras 44. Circunferencia allí y aquí 6. En todas partes cinco dedos : el interior 4e la mano, aunque' tiene uña , es cort** «imoi, # nade 4 la par con el externo. Éste es dú grueso <jue los demás; pero su uña acaba donde nace la de su inmediato. Los tres restantes nacen como una línea delan- te d¿ los dichcgi* pero son mas largos, y
78 APUNTAMIENTOS el del medio excede una línea á sus late* rales. Las uñas casi rectas , la mayor de 4} líneas, y están cubiertas casi hasta la mitad por los pelos. El dedo interior del pie es algo mas notable que en la mano, y nace un poco mas arriba que el externo; el qual también es muy corto , aunque grue- secito , y los tres restantes como en la na- no. Las quatro piernas muy fornidas, bien pobladas de pelo basta las uñas, y el tarso pelado hasta el talón, largo 17 i líneas, inclusa la uña. Corre mucho menos que la Rata común , y se conoce que arrastra la barriga. La cabeza , cuello y cuerpo, mas gruesos que en la citada Rata ; de quien también difiere por el hocico peludo y la frente algo carneruna. El ojo no saltón, de tres líneas de mayor abertura, y situa- do en la medianía del hocico á la raíz de la oreja. El respiradero rasgado vertical- mente, y los bigotes delgados, el mayor de 16 i líneas. Los dientes naranjados, y la oreja se eleva sobre la cabeza.4í líneas en la parte anterior, donde tiene subo** da un dobladillo que no hay en el resta, pareciéndose en esto á la Capibara. De to alto de dicho dobladillo, que es obtuso y
PARA LA HISTORIA NATURAL. 79 paralelo á la otra oreja, cae el resto de la borda perpendicularmente al exe de la ca- beza 10 líneas , que son su mayor anchu- ra , y en su medianía hay una honda. Es muy flexible y parece pelada. Sobre la cabeza y sus costados , el cuer- po y los suyos , y aun en las quatro pier- nas , hay un color uniforme gris ó mezcli- Ua de; obscuro y roxizo. Baxo de la ca- beza hasta la cola y lo interior de las quatro piernas es blanquecino , con la cola obscura. Examinando bien , se conoée que aquella mezclilla tiene dos pelos: unos blan- cos y 1 delgados, y otros que son mas pro* piamMt& ¿spittas tiesecitas , largas la que mas 10' líneas , con figura de espada de dos filos, con una arista á lo largo en medio encima , y por debaxo una canaleja Estas espinas son blanquizcas en los tres quartos de su longitud ; luego obscuras, y después rubias ó roxizas éá las puntas. Tienen de particular, que terminan en unos pelitos que embarazan se hinquen j y ademas estas espinas se caen. con suma facilidad, según dixe del Acutí. Un pincel de ellas nace de- lante de la oreja , y le hace sombra. El des- crito es el macho , cuyo sexo se me pasó
80 APUNTAMIENTOS anotar. La hembra es una pulgada mas cor- ta» y sus partes sexuales me parecieron de Rata común. =nses NÜM. XLIV. DEL HOCICUDO. A» le xfenpmino por la longitud y agu- deza del hocico 9 que le distinguen de todos., Me hallaba pescando con la escopeta al la- do en un arroyo hacia tos 32 1 grados, quando en Jai misma b^rranquita diez ó dobe pasoa detras estaba este Ratón coímea- do á las nueve de la mañana un poco dé carné que casualmente habip. tirado á la puerta de su madriguera , donde murió <de un escopetazo. Longitud 8 t pulgadas : cola 3 4 % con pelo solo en tres líneas de la raíz, donde tiene ocho de circunferencia , y $1 resto es escamoso, negro * wn pelitos muy cortos. El cuerpo, breve fornido, y con quatrp pul- gadas de circunferencia. £1 total de la ca- beza asemeja algo á la del Cerdo, por el
PARA LA HISTORIA NATURAL. 81 hocico muy largo » recto » atrompetado y agudo , aunque sin dobladillo. Debaxo do él en la punta están los respiraderos muy pequeños y redondos; pero tienen un tajo rasgado por el costada De la punta del hocico á la raíz de la oreja hay 15 líneas» y al lagrimal 9 j cuyo ojo es de 1 i de diá*- metro 9 redondo y algo saltón. Los mayor res bigotes 7 » y son casi imperceptibles. La Ijoca mas. retirada que en todos; como que desde la punta del hocico á lo mas avanr zado del labio superior hay 5 lineas. Los dientes de arriba muy estrechos y cortos» y el tiro le quitó los de abaxo. La oreja semicircular » tiesecita \ sin pelo fuera ; pe- ro le hay dentro» y el. que nace delante de ella sombrea la mi t^d del conducto. JEs alta 5 líneas sobre la cabeza» y ancha j$. £1 tarso 13 hasta la punta de la xáfo. El pie con cinco dedos : los tres, del medio na- cen de un paralelo y son iguales» aunque el de afuera un> poco mas corto. Los dos restantes nacen i la par mucho mas atrás: son muy cortos» y el interno un poco; mas grueso. Todos tienen encima pelito pardo y cortó- Los brazos muy breves , y la njat- no con los mismos cinco dedos: lbs tres TOM. II. L
82 APUNTAMIENTOS del medio nacea iguales y lo son, aunque el interior poquito mas corto. Los otros dos salen del mismo paralelo: son muy breves, y el interior tanto, que no se per- cibe: sino la uña mirándole con cuidado. JEt miembro tiene la curva del Apereá, y sale i diez líneas del orificio } el qual me parece estar mas atrasado que en todos Los testículos tan pequeños, que pueden compararse á granos de munición muy gruesa i de modo, que el Ratoncito común, aun sin ser adulto , los tiene mas gruesos; .sucediendo al contrario á la verga que es muy robusta. £1 pelo corto, de 5 lineas en el lomes un poco áspero, y muy obscuro desde el hocico á la cola; pero con las puntas no* tablemente acaneladas. Los costados del cuerpo, los de la mandíbula inferior, y las quatro piernas por fuera son de canela viva. También lo es en todas las partes inferio- res , pero mas blanquizca. Mi amigo Noséda cogió uno á la orilla de un estero, y me lo envió en aguardien- te. Le recibí muy desfigurado ; pero no pude dudar era de esta misma especie ; pues no solo tenia las propias formas y colores,
PARA LA HISTORIA NATURAL. 83 sino también todas las medidas proporcio- nales, siendo su longitud 9f pulgadas» » .MU l W I ' I I NUM. XLV. DEL OREJÓN. Hallándome en un rancho ó choza, cam- pestre en los 324 grados, noté que un Gato jugaba con el Ratón y se lo quité y describí , no dudando que es campestre^ y que se refugia en las casas si las encuen- tra ; porque por allí son muy raras, de aW gunos í españoles que se han establecido np hace dos años. ,; r ¡ j Longitud 8f pulgadas : cola £/ T , muy delgada respecto á la Rata común. El cuerr po algQÍxrortoy gtuesor/k caboia ,«ach$rf tuda, casi tan abultada como el cuerpo? el ojo también grande r algor saltón , dista del otro 7^ líaoste por el lagrimal, y sin tuado hacia la /medianía 4#, J»s] J3Í .\frim que thay entre la pmty á& hwifíQ> y ifcl raiz dei daíOtója iwperO ftl diáo^tro delftjo* que pasa por el lagrimal y e$ 4fi $r Unsw, l 2
84 APUNRTAMIENTOS -«ale continuado muy sobre k extremi- dad del hocico* La oreja <graride>, alta sor bre la cabeza 9 líneas, ancha donde mas 74 i* casi circular en *lv- ponsa-y desnuda dentro , y con pelos largos en la borda an- terior. Los .bigote^ sutiles y blanquizcos, el mayor de 6 líneas. El tarso de 14 t > obs- curo p&c cfébaxó: El píe con g dedos : los 3 del medio iguales en nacimiento, grueso y longitud. Los otros dos salen mucho mas atrás casi de un paralelo, son cortos, y el <k afuera algo mas grueso. : Los brazos bre- ves : la mano con quatro dedos : los del medio iguales, y de los otros el interno es mas corto que su inmediato, y mas largo que el exterior } pero ademas hay un tu- bérculo por pulgar. £1 miembro sale 4 6 Mneas del orificio con la curva del Ape- * rea. Los testículos me parecieron pequeños para adulto , y presumí le faltaba algo para * éétfo. ' ?'; -^ .-'";: ¡ ?".«..,?•; *" s : Todo su pelo es corto y suave. Baxo de la cabeza y todo lo inferior acanelado claro, y el resto del vestido del color dék Ratoncito común , aunque clarea ; un po« quito el { contorno del ojo* Pero* mirando con mas, luz, cuidado i inmediación , se
PARA LA HISTORIA NATURAL. 85 advierte, que los pelos de lo superior y costados son aplomados obscuros con las pumitas rubias claras. El tarsq^ encima de las manos, y la cola , tienen pelitos blan- cos, tan cortos que pueden decirse pelados. En los 36 grados cogí uno con la cola tronchada ; pero como las demás medidas, formas y colores fuesen las mismas , no puedo dudar la identidad. Después pillé otro al norte del Rio de la Plata , largo 9 pulgadas: cok 3$. Diferia én que los mus- los j braios por dentro eran blancos: en que (e clareaba poco el contorno del ojo; y en que todo el pelo sobre el cuerpo y costados era claro, porque se percibían no* tablemeáte las punta3 acaneladas ; siendo de este coloÉ clhro'los brazos pot fuera. Aunque el tacto encontraba el miembro, con dificultad pude distinguir sino un tes- tículo. -' - - "• \ - : • •' >
86 APUNTAMIENTOS I TAC l NÜM. XLVI. DEL COLIBREVE. Así le llamo por tener la cola mas corta que los demás á proporción , y porque no sé otro nombre mejor. Soto he visto al pre- sente , que pillaron los Perros en los cam- pos de Montevideo 9 arrancándole una pier* na 9 y desollándole enteramente la cola. Longitud 6t pulgadas : cola 2 j r y pa* rece bastante delgada. £1 cuello muy bre- ve: la cabeza bien abultada, un poco ca- chetuda , y no tan gruesa; cocha el cuerpoj quien tiene 3$ pulgadas dé circunferencia, sin ser los <|uartos delanteros notablemen- te mas gruesos que los de atrás. £1 ojo me- diano. La oreja semicircular, puede decirse pelada , alta 3 i líneas sobre la cabeza , y ancha 5. Los bigotes muy sutiles, no lar- gos, los inferiores blanquizcos, los demás obscuros. El brazo muy corto, con quatro dedos: el de afuera notablemente mas bre- ve , y los otros casi iguales j pero ademas hay un tubérculo por pulgar. Las piernas
PARA LA HISTORIA NATURAL. 87 son mas largas. El tarso dé 9 ' lineas con la uña f y obscuro por debaxo. El dedo de adentro y el de afuera nacen igual y lo «son: los demás salen de un paralelo y aca- ban en otro* T, Todo lo inferior es color de peda, y el resto obscuro aunque las puntas de los pelos clarean y disminuyen la obscuridad» NÜM. XLVIL DEL COLA IGUAL AL OJERPO; Los Indios del pueblo de San Ignacio guazu en el Paraguay me vendieron dos hembras que .creí .adultas. Fueron pilladas en diversos dias en sus chacras ó quintas, y después. cogí otra también idéntica en un huerto campestre de la frontera del Brasil hacia los, 30 £ grados de latitud : Longitud 8 pulgadas , de las quales la mitad es cola. Esta es pelada , menos tres líneas de la raíz; donde es poco gruesa, y por tanto no disminuye con la violencia que la de la Rata común traída por la* embarcaciones de España. De esta difiere
68. APUNTAMIENTOS también, á mi; ver, por tener la cabeza mas corta y gruesa á proporción , por el ojo menor y menos saltón, y por la oreja mucho mas corta y casi circular , alta so- bre la cabeza g lineas y ancha 61 Difiere también en los bigotes mucho mas delga* idos y breves: en lá distancia entre los ojos, que es menor, y mayor la de las orejas en las piernas mas largas á proporción de los brazos, principalmente el tarso, que es de 13 líneas con la uña > y en la rabadilla mas obtusa. La mano con quatro dedos y eMubéfopl? por pulgar , »endq los del me- dio casi iguales , y el externo poco menos. En el pie cinco; los tres del centro pueden decirse iguales en nacimiento y longitud, Y lo mismo los dos restantes. - / * Del > hocico a' la cola por debaxo blan- quizco j lo demás es una mezclita de obs- curo ó aplomado; y pardo algo acanelado, siendo las puntas de este color. El pelo bastante laígo, como de 6 4 8 líneas: 1<* hay en el cartilágo dentro de la oreja, y poco hacia la borda fuera, EL tarso y la cola muy pelados. El hocico agudo, coq pelo hasta la punta.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 89 NÜM. XLVffl. DEL ANGUYÁ- Baxo de este nombre comprehenden los Güaranís, no solo á todas las especies de esta familia sino también á lo que se les pare- ce en alguna cosa superficial , como son mis últimos Fecundos. Sin embargo admito este nombre para el Ratón presente, por no en- contrar otro mejor. No me atrevo á ase- gurar resueltamente que sea diferente del anterior ,y me limito á decir que me lo pa- rece y fundándome no solo en las diferen- cias que encontrará el que compare sus descripciones , sino también. en que el an- terior me pareció adulto siendo menor ; y en que se pilló en un Pueblo , quando el Anguyá se cogió cincuenta leguas de allí en la ladera de una cañada inculta del Pue- blo de Atirá con otro menor de su especie. Longitud ni pulgadas : cola 6 , pela- da lo mismo que en todo Ratón., y su circunferencia en la raíz de 9. lineas* Alta- TOM. II. M
90 APUNTAMIENTOS ra delante 2 \ pulgadas , y detras 3} . La frente poco carneruna ^ y desde la raíz de la oreja al hocico 14 líneas, quedando el ojo algo mas cejrca de .la orej^i 3 distando del otro 6. El hocico poco agudo , y no pelado. Los bigotes abundante $ , los dé en- cima negros , los otros blancos , y los ma- yores pasan algo la punta de la oreja y que dista de la otra 1 1 líneas , es alta 9 , an- cha $ , redonda en la punta , y con peli- tos dentro , principalmente en la borda posterior , que es muy notablemente mas ancha que la otra. Ojo un poco saltón: dientes naranjados: y la mandíbula infe- rior poco arqueada para fuera. En la mano quatro dedos : el externo nace poco mas atrás que el interior , y es una línea mas corto. Los dos del medio nacen mas ade- lante > y soh una ltrtek mas largos que el interno. Ademas de dichos quatro dedos tiene el pulgar algo mas atrás que todos; pero es tan corto , que solo se advierte la uña con mucho cuidado. En el pie también hay cinco : el exterior y el interno salen de un paralelo , siendo aquel mas largo y grueso. Los restantes iguales , y nacen de la línea en que acaba él interno. Tarso 14 lí-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 91 neas con la uña, y pelado trigueño, coma la palma de la mana Los dos individuo* eran hembras, y su sexo como en la Rata* Del hocico á la cola , y costados efe tot doy pardos acanelados ; porque tienen los pelos la puntita de canela , luego obscuro, después blanquizco. Este último color otíü-: pa todas lias partes inferiores, aunque mas claro baxo de la cabeza , y ñus opaco en- tre los brazos. Poco delante de la oreja* nacen pelos que ocultan su conducta < NÚM. XLIX. DEL COLILARGO. -* JNo me ocurre nombre mejor. Don Josef Ca$t$M me envió dos hembras idénticas,, que pillaron los Indios del Pueblo de Atirá, en jin agujero de su Quinta, Aunque la, razón de la longitud total á la de la cola: sea casi la misma que en los dos preceden- tes , y podría sospecharse fuesen estas hem~ bras jóvenes de alguna de dichas especies: con todo la figura y magnitud de la ca- ja a
92 APUNTAMIENTOS beza , los quartos delanteros mas gruesos que los posteriores , el color del tarso y otras cosas , me han persuadido que son mas bien de diferente especie. Longitud gi pulgadas : cola áf : pue- de decirse pelada como en todos, menos 2 líneas en la raíz , donde á proporción es mas gruesa , lisa , suave , y disminuye con mas violencia que la del Ratoncito común, que tengo presente para el cotejo. El pelo de la cabeza es menos sentado , la cara me- nos plana , la frente carneruna mas eleva- da,' y desde eiifr ente de los ojos hasta el cogote cae con mas violencia. La cabeza alta 9 líneas en la raiz deja oreja , desde donde hay n á la punta del hocico : de modo i que es mas grande* larga y gruesa que la del tal Ratoncito, con el hocico con* siderablemente mas obtuso y abultado. El ojo no saltón , mas cerrado , pequeño y obliqüo , y mas apartado del otro , distan-' do los lagrimales ¡\i líneas, y hallándose en la medianía del hocico á la oreja. Ésta dis- ta 8 de la otra , es alta 3 sobre la cabeza, ancha lo mismo , redonda, paralela á la otra, y con bastante pelo dentro y fuera : que es lo mismo que decir son menos elevadas,
PARA LA HISTORIA NATURAL. 93 y mas chicas , distantes y derechas que en el Ratoncito. Los bigotes mas delgados , di- vergentes , no rftuy lafgoi, ¿r obscuros con la medianía blanquizca, ¿os cachetes no so- bresalen; y la cabeza abulta mas que el cuerpo , cuya mitad anterior es conocida- mente mas robusta que la de atrás, y la rabadilla mas aguda que en el Ratoncito; El cuello mas corto , las manos , pies y dedos mas gruesos : el tarso mas plano* lar-, go , abultado , espacioso y de iof líneas con la uña , y tan negro debaxo como la tinta, aunque la palma de la mano es blan- ca. Delante quatro dedos y un tubérculo por pulgar , pareciéndose en esto á la Rata comuna asi cómo en todos los dedos de los quatro pies. ,; Del hocico á la cola pardo acanelado; pero mas claro en los costados de la cabeza, del cuerpo, y de las quatro piernas : esto es ma$ obscuro que en el Ratoncito. Todo lo inferior es blanquizco*
94 • APUNTAMIENTOS NWfi;-- i L,r'- : ..- DEL AGÉESTE. Le doy este nombre porqué me lo parece su fisonomía; T#ye* dos ideáticos en lói 3ói grados 4e latitud t me padecieron adultos, y 00 hay duda en que es campestre; J^ptgjitud 6i jndgftda^ : Qolftiíf :,puede dtc*r$e pelada 0proo en tofos,; peta wt pa- rece po . disminuir, con la - violencia que la del Ratoncito común 1 , y no ser tan gruesa? El pelo de todo el (Cuerpo y de la cabeza ps ajgo eriwdd i y, desde ahocico arla so* tura coronal casi puede aplicarse una línea recta : de moda qute no'eí carneruna y y abulta en apariencia lo que el cuerpo. Aun* qp$ sus medida*: principales ¿sea** ixrasi las del fcqterior* A hocico es agudo y con pelo hasta la punte. El ó)Oj no saltón* casi nada obliquo, distando los lagrimales 5 líneas : tiene 2 de mayor diámetro , y está algo menos cerca del hocico que de las orejas. Éstas distan 9 líneas , son altas 3 sobre la cabeza , anchas lo mismo , redon-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 95 das, semicirculares, gruesas, algo diver- gentes para fuera , y con algunos pelitos. Los bigotes casi en una línea los de un lado con los . del • otro ,, sijtíjé? , el mayor de 7 líneas , y obscuros lustrosos. Los ca- chetes ábbrfeskletr, yfhas /por el pelo eri- zado. El cuello muy corto , y el cuerpo muy grueso y redondo por igual, con la rabadilla obtusa. Los brazos bastante cor- tos y grpeáos ^ y las piernas notablemente nías largas: Delante qüatro dedos , ademas del tubérculo por pulgar. El exterior y el índice nacen casi iguales , pfcro aquel mai corta Los restantes Jga¿tlefc. Los arinco det pie casi siguen el propio- sistema ; pero soii mas largos , y los tres del medio casi igua¿ les. El tarso largo 9 líneas con la uña , y blanquisco amoratado. Un par de tetas som- bre los músculos pectorales y y otros dos pares muy distantes atrás. Todo el pelo largo 4 líneas, y el de la cabeza y p?irtes, superiores y costados es una mezcüta de obscuro y acaneladito , siendo las puntas de este color. En ías partes infe- riores es de un blanquizco opaco , que se exr tiende un poco por latfeldas á .costados. La <3olaobscurk^ c ^;U,;j;ij; oh ... •.;'..?) :.> ^ t
96 . APUNTAMIENTOS ^fMqeggawwaaegiBB^ y ¡ i i i i 'i meBsesgsm** NÚM. LI. DE LA LAUCHA. **sí llaman en Buenos Ayres y Montevideo á todo Ratón pequeño ó Ratoncito ; y co- mo lo diminutivo acomode al presente, que carece de nombre , me ha parecido aplicarle el de Laucha. Es diferente del Ra- toncito común de España, aunque le repre- fetrta; pues, tonque habita los campos de todas estas partes , se introduce al instan- te en las casas campestres , donde excava madrigueras, y hace el propio daño y efec- to qye el mencionado , aunque le tengo por iras bobo y menos Kgero. Longitud 4 } pulgadas : cola 2 , pelada y no gruesa. El hocico algo agudo , con Jos bigotes delgados y muy largos. El ojo .pequeño y no saltón , algo obüqüo , y en la medianía del hocico á la raíz de la ore- ja. Ésta se eleva 4 líneas sobre la cabeza, ¿a pelada , y elíptica muy arredondeada; Los cachetes no arqueados , y la jcabeza al*
PARA LA HISTORIA NATURAL. 97 go pequeña , y menos abultada que el cuer- po. Éste algo mas grueso que el del cita- do Ratoncito , y los quartos delanteros del grueso que los de atrás. Tarso de 7 líneas, con la uña , y blanco debaxo. Delante qua-> tro dedos y un tubérculo por pulgar.: £1 pie tiene cinco. - Todo lo inferior blanquizco , y lo de- mas una mezclita de obscuro y acanelado. También se parece al Ratoncito común en la verga y los testículos muy gruesos. La» hembra es lo mismo , y su sexo de Rata» En el vientre de una encontré el 22 de enero seis hijos , y me pareció que sus te^ tas eran seis. r* Tif 1 1 ? 1 C NÜM. LII DEL BLANCO DEBAXO. Así le llamo , porque lo es mas que ningu? no. Maté dos idénticos baxo de dos cueros tendidos en un huerto en los 30} grados, No vi en parte alguna madriguera y ni noté •que escariasen , aunque habia bas|$nt$$ TOM.II. n
98 APUNTAMIENTOS ocultos entre las juüas, tomates y pimien- tos , que comían mucho estando maduros. Es sin duda campestre , porque allí era un desierto que acaba de poblarse. Le describí en presencia del anterior. Longitud 5 pulgadas : cola IÍ4. La ca- beza es algo mas gruesa y mas carneruna: el hocico mas abultado : el cuerpo mas for- nido : y la cola mas breve que en el ante- rior. Aunque el grueso de la cola sea igual, en el. presea te es mas blanquizca , sucedien- do lo mismo á los pies y manos. £1 pelo es mas tupido, suave, fino y corto, blan- co en las partes inferiores , y en lo demás una mezclita de obscuro y blanquecino, con menos acanelado que el dicho ; pero en los costados domina lo blanquizco. Los bigotes no tan largos que puedan llegar, como en el otro, á la punta de la oreja. Ésta un poco mayor y mas ancha , aunque de la propia figura y sin pelo. Se eleva 6 líneas sobre la cabeza , con 4 de anchura. £1 ojo muy poco mas cerca de la oreja que del hocico. Los quartos delanteros abultan lo que los de atrás. Tarso 8 líneas con la uña, y blanco debaxo : dedos cinco , los tres del medio casi iguales , el pulgar algo mas aira-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 99 sado y corto que el exterior. En lá mano' hay quatro , y el tubérculo por pulgar. CARACTERES GENERALES DE LOS TATÜS. HfS nombre general que dan los Güaranís 4 una porción de quadrúpedos , que tienen un cascaron en la frente , otro sobre la es-, palda y otro en la grupa , y entre estos dos un número de faxas al través , á quienes de- nomino movibles. Cada una de dichas cosas se compone de muchas piezas , Conchitas 4> tgspamas de hueso , cubiertas ;de una te- lita ó barniz ; pero las del cascaron de la frente son irregulares , mas fuertes , y ca- recen de la poca flexibilidad que tienen los intersticios de las demás* Con lo dicho es- tán los Tatus defendidos por delante , n^ solo en lo que hace á la cabeza , y sobre el cuerpo y sus costados , sino también en el cuello ; porque , siendo cortísimo » le eijj- cogen y ocultan por encima con la borda alta del cascaron de la frente , y con la anterior del de la espalda. Del mismo rao- N 2
1OO APUNTAMIENTOS do, retirando un poco la cabeza, tapan sus costados con los de la orilla de la falda del cascaron de la espalda. Y por lo que hácé á las quatro piernas , quedan ocultad natijralmente con la falda de los cascaro- nes y faxas movibles , menos las manos y pies, que: por eso están cubiertos^ de con- chas fuertes. Para que puedan exercer su? movimientos , tienen ufia piel flexible entré las movibles , con cuya contracción hacen que lá borda anterior de cada faxa se intro- duzca débaxo de la posterior que le antecede; y dilatando dicha piel , separan las faxas, y encorvan algo el cuerpo. La cola es rec^ ta ^ aguda <, muy gruesa en la raíz , juégá eñ una cavidad que hay efi lo posterk* del ¿asearon de la grupa ; y menos en la terce- ra especie , en todos está cubierta entera- menté ó vestida de conchas fuertes, cuyos intersticios ó anillos la permiten alguna, aunque poca flexibilidad» Baxo de la cabeza jr de todo el cuerpo hay una piel llena de berrugas ó tubérculos escamosos en hileras, (fe donde nacen bastantes pelos ó cerdas largas. Las mismas berrugas atraviesan las Quatro piernas ; pero van siendo mas uni- das y escamosas , de modo que las manos,
PARA LA HISTORIA NATURAL. 101 pies y dedos están ya cubiertos entérame!** te de escamas fuertes. Las orejas sotí tiese- eitas , porque su cartílago está lleno de es- camillas muy. menudas , que permiten bas- tante flexibilidad Todos tienen el ojo pequeño , el cuerpo grueso, ancho de falda , y debaxo plano. Son demasiado forzudos <> las piernas extra- ordinariamente gruesas y no mas largas de lo preciso para no .arrastrar el vientre. Lo» dedos robustísimos y. cortos ^ coa las uña* muy largas , algo corvas , fortíámas y pro- pias únicamente para escarbar. Carecen de escroto j y la verga no solo' es despropor- cionada al cuerpo ¿ sino aün ' & piayor del mundp á • propqrcion- Las < niandíbulas es-; trechan en la punta ¿ nq tienen incisivos; ni colmillos, ni muerden para ofender. La lengua casi redonda , carnosa, y la puede» sacar iba3tante* dé 4aí bo¿a; Excavan en tier-> ra con gran ^facilidad galerías , dirigiendo-* las por un ángulo de 45 grados , pera lue- go tuercen } y : como nunca son m^s an-v chas de Id preciso v no se pueden extraer Iqs Tatús tirando^ por la cola , porqué pri^ filero se quiebra ó arranca ésta j y he vis-, lo /meter por el trasero al Tatú Mulita ua
102 APUNTAMIENTOS cuchillo 9 sin que por esto se facilitase el sa- carla tirando : porque las bordas de las fa- xas movibles , que forman escalones , apo- yan fuertemente en la bóveda , y sus fal- das y las de los cascarones estriban en el suelo , donde también clavan las uñas. Para afianzarse de est$ modo les basta encoger un poco el cuerpo- Las tres primeras especies y la quinta no salen sino de noche , y en oyendo rui- do se acogen prontamente á su itiadrigue- ra , corriendo mas de lo que parece corres- ponder á las sujeciones de la armadura ; y dudo que un hombre iguale á la segunda, tercera y quinta. Se suelen cazar coa lá luná> y Perros que los detienen í porque secaran poniéndoseles alguno delante del camino de la cueva. Las demás especies caminan también muchas veces de dta , y se pillan, con la mano quando se detienen por po- nérseles alguno por delante. No beben ; y dicen que se alimentan de raices de man- dioca , batatas , maíz , &c. ; pero como no he notado que hagan dañó en dichas co- sas , los tengo mas bien por insectívoros y aun carniceros ; pues sobre que así lo in- dican sus excrementos blandujos , me
PARA LA HISTORIA NATURAL. 103 consta que buscan y apetecen mucho las lombrices , y se ve claramente que sus cue- vas buscan y desbaratan los Tacarás ó ma- drigueras de hormigas , y que no han que- dado de estos insectos donde penetraron los Tatus ; de quienes presumo pillan las hormi- gas , sacando la lengua al modo que los Hor- migueros. También he observado que no ha- cen excavaciones en busca de raices , sino únicamente en los hormigueros , y las que fabrican para su seguridad Todas comen carne en la esclavitud 9 y á lo menos las cin- co primeras especies perciben por el olfato de muy léfos los cadáveres* y acuden iá de* . vorarlós. Igualmente presunto que comerán huevos y pollos en los nidos , y aun lagar- tijas , langostas , grillos , &c. , y quizás Víboras y sapos. Convienen generalmente los campestres en que pared una sola vez al año; pero no concuerdan en el número de hijos. Yo sé ciertamente que la Mulita produce solo una vez de siete á once cachorros : en quanto i las demás no puedo decir, sino que unos le dan quatro 9 y otros hasta diez. Pero como los. Tatus tienen quando mucho quatro te- tas , se figuran algunos que de toda la, pro-
104 APUSTAMIENTOS le no crian sino un hijo can cada mama} pereciendo los demás. Sin embargo, lo cierr ?to es que el P. M. Fr. Isidro Guerra tuvo en su celda una Mulita preñada , á quien ¡preparó una cueva de ladrillos v donde pa* rió nueve hijos , de los quáles murieron -luego tres , y la madre crió los restantes con solo quatro tetas ; siendo de presumir que en la libertad habría criado los nueve, y que lo mismo harán las demás especies: ¿esto es que parirán una sola vez mas ca- chorros que tetas , y que los criarán á tO'- idos. Me parece que estos animales se pe* tibian doniestic^ic fácilmente con utilidad, jporque varios lo han hecho con la Mulita. Engordan mucho , son muy fecundos y tienen rpuy buena carne 9 menos la especie segunda. Mi amigo Noséda rae participa, que habiendo armado su jaula para coger Chibkgüazús, poniendo en la división de <en medio un Gallo y maiz para que comie* se* se cayeron en el suelo algunos granos por entre los palos del fondo j ^h que_ un Tatú de noche , no pudiéndole» coger de otro modo 9 abrió una mina , y fué á salir adonde estaba el maiz sin discrepar -un ca4 bello, Tambien me dice puso dos Tatiis en
PARA LA HISTORIA NATURAL. 105 una fósa de dos varas v y x}ue se escaparon, dirigiendo su galería hacia; arriba. No obs- tante la advertencia que indican estíos h¿? chos¿ nipgun Tatú 'existiría mas, tiempo del que se tarde en poblar lestos países?, porque carecen de ioda otra defensa que sus ma- drigueras ; que aunque torcidas , son tan poco profundas, que en vat juicio ninguna pasa 4e dos varas. ; ? ; :, Se encuentra mi primer* especie única- mente en los mayores bosques del Paraguay: la segunda * tercera y quinte viven, cu lo? campos y. costas de bosqtiesdedicijaProvin* cia , -sin llegar' ninguna* de las \ quatro coa tnuchoal Rio de la Plata : en cuya parte austral existen la quarta , sexta, séptima y carava, y np en el Paraguay. Verdad es que la, sexta se ve también en lo riaasíaustrál de la citada Provincia. ; ; - Los Naturalistas conocen á los Tatós desde el jdetseubrimiento de ¡ América , stp que hasta ahora s$ haya, sabido, carácter** zar á sus)divers^s éfpedes/ JJqffoíi * pceten* del hacerlp por el numero do fafcas ; niovi-< bles , creyendo y asegurando qup no varí* dentro de cada esplecie yique toatfeckn na<* i Tom. XXI. pág. %j. y siguiente. •*-• * n '* 10M. JI. O
lO6 APUNTAMIENTOS «¿dos tienen tancas como los jiadtes. Pero se engaña mocho; porque he abierto una üf*- tita de seis faxas , 7 sus hijos, en el vien- tre tenían cinco ; siendo más que probable, que lo mismo sucede en todas las especies. Aun prescindiendo de ésto, el número de tales fexas es muy variable dentro de cada especie i pues^ he: tenido individuos de la segunda, quarta y séptima , con seis y siete íaxas: de nú quinta con seis v siete, ocho y nueves de mi sexta con cinco , seis y siete: y aunque por haber visto pocos de las de- más, no puedo asegurar la inconstancia del numero de^ faxas, y no debodej^r.dccrfeín la y jw :de. concluir que él húmero dc4**as noisold es variable , sino que tampoco jw^ de caracterizar á l*s espedís^ (porque , hay> amebas con el mismo núnieroj Lo único qud puede decirse es, que. cada especie, tiene dos límites en materia de faxas , por- que nunca son mas ni menos;; y Jque es-» tos límites pueden alguna vect ser caraca ter especial : por cxcmplo, presentándose un Tatú de ocho ó nueve, faxas , se podrá concluir que es mi ^íinta: especie , porque ninguna. otra inpl^ye tal^asfeierosettsus límites. . . u - c
PARA LA HISTORIA NATURAL. 107 Sienta di Autor que son seis especie^ aunque solo ha visto qüatro &,y después de describirlas dice > siguiendo á otros , que las menores viven y prefieren las llanuras y tierras húmedas, y las grandes tierras secas y elevadas , todas de países cálidos de América. Pero todo. es felsa, porque algm» nas llegan 1 los 42 grados, y aun cteo pa- san , habitando todas en llanuras , porque por acá no hay otra cosa. Gumilla > á quien se. cita x para confirmar esta notieja 9 creo no dice tal cosa > sino que' lob que vraéq en los boiqües : son quatro veces mayores que los otros » y tiene razón. Mi Autor ig- nora la .magnitud respectiva 9 que se .halla»» rá en mis descripciones :párricnilares Y ase- gura ,cque las especies grandes no jsolo es- tán vestidas con mas solidez , sino que tam- bién las piezas ó escamas de su armadura son mayores % ,y< meaos en numero ¿ y que las faxas traslapan menos unas sobre otrai Pero nada es como, dice j porque mi según* da especie tiene dichas circunstancias, y en la quinta > que, lees igual , sucede iodo ai contraria A todas atribuye mas ó mér nos facilidad de contraerse en bola > y ase» 1 Totn. XXL pág, 6$. c. (+) 02
:* \ pita, forman una esfera aplastada * por los polos luego que se tes pilla 4, y aun antes, y, qne : para abrirla es necesario; airrifnarias al fuego. También 4¡cí y que si hay precia «picios, se echan á rociar por las peñas, hu- yendo de los Perros 7 sin recibir daño. Pero Oodo es falsp r porque solo éü Matoco fioiv üxa tal bola ó esfera : los demás se can* traen un poquito y sin aspirar aun con «una* cho á tal redondez , ni llegar en. esto á la mitad ique el Conejo; y .ninguno se;preck pita como dice. .• '? i i ' i Igualmente son yerros : i? La qué al* gunos han escrito , que están mas de qua« tro meses sin salir xk la madriguera. 2? Que si les sorprehenden lejos de la cueva, pre- fieren excavar otra en un momento. 3>°Que se les haga salir con humazo y metiendo fuer go dentro. 4.°Que no pueden correr. 5. Que se pujen con trampas en las aguadas. .6/* Que los bárbaros se sirvan de sus cascarones. 7. Que éstos tengan virtudes medicinales, lo mismo que sus huesos. 8.° Que perjudi- quen comiendo melones , legumbres , ba- tatas y otras raices. 9^° Que producen cada «es quatro hijos. Y io.° que ceden y se de- sean sacar del agujero haciéndoles cosqui-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 109 Has, Nieremberg dice, que jiq temen á la Víbora de Cascabel , y que viven en paz con ella en, la' ínisma^cúeva, tero le pre- guntaría yo , si quiso decir que la Víbora no los traga ,'ó que üo los tnuerde : por- que lo primero es imposible á una Víbora que á lo sumo es de una[ vara; á no ser que el Tatú sea recién nacido,. en cuyo caso no dudo le tragará si la madre no le de* fiende. A lo segundo digo , que presumo que los Tatus matan y comen Víboras ; pero quando no sea así , basta le sean indiferenr tes para que la Víbora no muerda ni emr ponzoñe á nadie, pues no lo hace sino quan»- db la irritan. Por lo demás , aunque todos los Tatus tienen buena, carne , y algunos de excelente, gusto , es cierto hay una es- pecie, que es, mi segunda , á quien nadie come por sü mal olor y sabor , y porque tal vez será nociva á la; salud, según dicen Pisón , Nieremberg y Barreré*
110 APUNTAMIENTOS NUM. LHI. DEL MÁXIMO. Es muy escasa, y no tiene nombre pro* pió , aunque los pocos qué le han visto le llaman Tatú negro grande de bosque, por* que no se encuentra sino en los grandísi- mos bosques de la parte septentrional del Paraguay. Cuentan de él que quando en los beneficios de yerba, donde se halla, muere algún jornalero , que por la distan* ¿cía sea menester enterrarle allí, forran la sepultura con maderos gruesos y duplica- dos, porque sin eso este 1>tií los huele, desentierra y devora. No he visto sino al presente por una casualidad. Llegué á co- mer á la casa que tiene en Pirayú D. Pe- dro Almeda, y travando conversación de animales con un viejo de la vecindad, me dixo , que dos mozos al retirarse á su casa, que estaba inmediata , habían encontrado dos noches antes en el campo cerca del bos- que un bulto, de que se espantaron sus caballos : que se apeó el uno, y conocien-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 111 do coa h luna llena ser, un Tatá que es* carvaha , le cogió por la cola, y levantán- dole un poco, fe pasó di lazo de su com- pañero y también el suyo por medio del cuerpo: que luego. montó á caballo y lle- varon arrastrando el animal á su casa , cu- yas mugeres le hicieron degollar de miedo inmediatamente: que al dia siguiente acu- dieron á verle los vecinos y k hicieron pe- dazos, llevando uno el cascaron con la idea de hacer un violón , y otros las uñas. Oida esta relación traté de recoger lo que seipudiese, Encontréqoelos páxaros ygusa^ nos habttttcooifaiocc^ ¿oda lar carney y que la cabeza y la cola estaban cqitdmjíidas con: d excesivo calor de. fe^ra. También yí en tma pieed los cas^DOOes.deÜ cjspak da ycgftipa roblas feúcas intermedias, auín*> que muchas escamas habían perdido el bar-, aiz. Con presencia de estos despojos hice la siguiente descripción. Longitud !deia cabeza fl pulgadas,y la del cüeüa z\. Desde lo anterior del cas- caron de la espalda á lo posterior del de la grupa 27$,; medidas por encima* De:aU¿ á las escarbas de la aofa |; y finalmente la cptoii8& ¿acabe» alga pequcaa álpro*
112. APUNTAMIENTOS porción de los tres siguientes', f ménds parecida á la de éstos que á la del Negro) porque i.no- e* pía aa <ni muy ancha entre las orejas^ y desde los ojos en adelante mas bien cilindrica ó cónica. Su empedrado tam- poco es tan sólido en la cara como en los tres siguientes, y la mayor travesía es de 3 i pulgadas. La oreja alta ij,y. semejan- te en la forma y dirección ib del JPoyiíj de quien difiere por no tener en el pegote faxa semejante á¡ las movibles y aunque el cascarón de la frente está coronado de dos hileras paralelas de conchas. Eú todas pfir- tes hay 17 muelas 9 < que compaseo! «1 to» tal de 68} pero son; mas pequeñas á r pro- porción que en los dichos. (£1 cascaron de k espalda se compone eri lo rijas alto de 9 hileras de concias , de Jas quales las dos anteriora tienen algún juego ; paro en lop costados ó faldas dichas hileras son diez ú once. El de la grupa cieñe 17 paralelas á te'fiuos movibles, que«bn l iih J - Las conchas de la ghip&.soln las ¿na4 Jrores, como que las hay largas 1 10 líneas, anchas 84. Las de las faxas, y del casca- ron de la iespafcfci ison largas 7> anchas óf. Vúr lo generali todas se aproximan augura
PARA LA HISTORIA NATURAL. 113 quadrada, y aunque son muchas las de for- ma irregular, en todas se, notan una* ra- yas dentro. Los intermedios de las'fakas movibles son muy negros r y mas estrechos i proporción que en lo general de los Tatos; Cada concha de dichos cascarones y faxas está separada de sus inmediatas en con*- torno por una orla ó filete de hueso ancho una línea. Las que cubren la cola son ar- redondeadas, mas débiles que en los Tatus *-°> 4** 7 5«Vy no están figuradas. en* ani* líos sino en la raiz; porqucen el resto for*» snan un enladrillado , cuyos intersticios son espirales á la cola , que tiene 10 J pulgadas •de circunferencia en la raíz. Su juego en el cascarrón inmediato el tan poco , que casi j*o se conoce la entrada. Un resto de mu* fieca hacia ver que está cubierto de con- chas como en todos ; y la mayor uña que vi era larga 4 i pulgadas , ancha en la base !-&> blanca y de la hechura que en todos» La cabeza y la cola blancas amarillazas: lo mismo una fexa , ancha lo que importan cinco ó seis escamas, que sigue f ocjo á lo largo del animal por las faldas ó lo infe- rior de los cascarones y &xas movibles en 4mbo£ lados. El reito sobre el cuerpo: esto TOM. II. *
114 APUNTAMIENTOS; es de la armadura , es negro profundo. Estando después en BuenpSí Ay res llegó del Paragüey al Arcediano. Do» Josef Ro- man Cabezales un Tattí< de esta especie. Le habían sacado en una pieza el vestido ,y curtido como suela de. zapato , cuyo color Jiabia tornado en todas partes perdiendo el natural. Le habían reüeriado con violencia de yerba del Paraguay; de modo, que la cabeza parecía mas plana y corta de lo que es > y el hocico derfipurado,cqmolas<iÉi?^ tío piernai y cuerpo; por demasiado abul- tadas. No me pareció lo mismo de la cola, cuyo grueso disminuirían con la costura lo que la violentaron al estirarla. El citado Arcediano me tai dio, yile regalé íD.Pfc* dro Meló de Portugal con algunas Mulitas^ Picbiís y Matacos vivos , que envió al Señor Príncipe de la Paz. Gomparé el individuo relleno con la antecedente descripción, y encontré tener la cola una pulgada mas lar- ga , y la distancia desde lo mas anterior del cascaron de la espalda á lo posterior del de la grapa ii mas corta. Las faxas mor viWes, y las hileras del cascaron de la es- palda eran las mismas i pero el de \h gru- pa tenia una más. Habia en todas partes
PARA LA HISTORIA NATURAL. 115 cinco dedos; y aunque no se puede :fcc*r su longitud absoluta, se conoce que el ex- terno de la mano es cortísimo , débil , y el mas atrasada Su inmediato <& scguodq tiene uña de dos pulgadas, aecha uoa , y con figura de cuchilla. Mas adelante naceft de un paralelo los tres restantes, siendo menor el interno , y el del medio de los cinco es el que tiene la grande uña que describí antes La del quarto es de 14 lí-? ntas y ancha g en la raiz, y no de la he* chura que las dichas, sino aguda. £1 dedo exterior y el interno del pie salen de un paralelo 9 sua inmediatos, de otro ma& avan-f zádo, y el del medio es algo mas largoi aunque los g muy cortos y sus uñas breV ves, np agudas y de figura de pala hori- aoptiOJ Ea el cuero de las partes kifmQr. res le advertí los tubérculos escamososrque en todos, y una teta ea cada lado. del es- tómago. , Buflbn f describe su Tajtó /RtiAtfx^; jt encaprichado , coino todo N^tuwlisu ¿ ( de que el mímero de faxas movibles es carácter invariable de cada especie* trata juntamen- te de: mi Máximo y del Tútuaí, como si 1 Tool XXL pág. $1. . . i ... 1 * 2
116 APUNTAMIENTOS los creyese uno mismo Verdad es que en vista de sus enormes diferencias, no piído menos de manifestar que lo dudaba. De*- pues haré' ver que el de su estampa 40 es mi* Tátúai , porque ahora manifestaré que ti de la 41 me parece el Máximo. •! 1 Para- esto me valdré de Daubenton, que le -describe * con mayor extensión. Le da cabeza y hocicó menos gruesos, orejas mu- cho meriotfes que ül de k i estampa 40 ; y aunque le viste de escamas semejantes , se las da mas marcadas y menos en. número, fio solo en cada faxa, sino igualmente en tó espalda y grujk* En ésta le cuenta casi dobles piteras que al Taiúaí , y le viste la cola de escamas romboides muy juntas, si- tuadas como un enladrillado visto por los ángulos, he asigria dooe faxak movibles, y 5fíT>ptígadas delóngitiid sin la colar, i ésta 19 f : á la cabeza 7, con 1 1 de mayor cir- cunferencia , y á la oreja 1 f de longitud. A1&1* menciona ¿tras medidas,* que; no' co- pio ^ fter i eaiteéér < 4e toinrespandientaa entre las mías , y porque basta lo- dicho :para co- nocer kiequivocablemente 1 la identidad ; pues todo es tó mismo que eo>dáhiá' Por lo 1 Ib. pág. 104. .-; . ^ r/: (1 ,¡; , 2 7
PARA LA HISTORIA NATURAL. 117 demás Daubeaton no habla del color y por- que el esqueleto habría perdido el barniz natural ; y se entretiene en referir diferen- cias con el Cu chinamo y Taféete j á que pudiera agregar quantas le diere la gana sin miedo de. agotarlas, porque son anima- les muy remotos. Por últimp^ viendo Buffon las enormes diferencias entre los Kabasus de dichas es- tampas, yín<> pp$üeíjdo ípsaiverse á decir eran diversos por no violar el carácter, para el fixo , del numero de fkxas , recurre á que puedeb 9¿r diferencias satóatesi; y; para esto cita á Séba , diciendo ,que r da ^osjdihuxOS diferentes thd numeró de. escamas de Ca- da faxa, &c., siendo de macho y hembra. No hky para* i que detenernos ^n esto , sa* hiendo que Seba taerece poca ( ffev y que todos k» Tarás! carecen' de diferencia ser xuaL Pero es de advertir que Buflbn seña* la erradamente al cuerpo del de la est&mh pa 411 ,ar pulidas de lougitud; jn#s $1 arisoiOídarg^Dáubeatoa^ suyas medida son «tócópret mas .exactas. Por lo que hace al dibujo , le . elev* mucho, de piernas'}; le pone n^l las orejas, que debto fcstaA coisoq ea -la estampa 40;
118 APUNTAMIENTOS le aumenta hileras en la espalda ; en fin, vale bien poco , aunque expresa bien con espirales los intermedios de las escamas de la cola, que son un carácter singular que le compete. " i ii i ' ii IflT ? " * NÜM. LIV. D EL POY Ü. Significa mano amarilla , y le dan este nombre porque la tiene. Otros k llamai} Tutu bayo ) aludiendo al color del cuerpo; y los Españoles le denominan Quirquincho, Quiriquincho amarillo, Quirquincho-peludo, y también peludo simplemente , aludiendo ¿ sus: pelos. Le creo el mas conpun en el Paraguay > pero no pasa los 33 grados. El forzudísimo , corre tanto 6 mas que un hombre , excava la tierra con mucha pron- titud; y aunque no he desheqho tsus ma+ drígueras , por los escombros, presumo se- rán como de dos Yaras, pero torcidas. Es* tando quieto, besa naturalmente el suelo, como todos; y agachándose un poco , ocul* t% los pies enteramente; Acude rde noctp
PARA LA HISTORIA NATURAL. 119 4 devorar los cadáveres: es de los mas aplas- tados, muy ancho de falda, y el mas ses- udamente vestida de conchas mas grandes y gruesas á proporción. Ademas la cabeza es mas ancha y plana , y el hocico menos agudo. Gruñe baxamente quando le inco? jmodan, y pasa por el que engorda mas; |>erO ninguno le co^ne , porque dicen tener su catoe muy mal gusto y olor. Describiré un adulto. Longitud 87 pulgadas : cola g¿ É , m<- didas como en todos los siguientes desde la punta del hocico á la de la cola, diri- giendo la cuerda sobre la barriga. La cir* inferencia ád anillo mas grueso de la «d¿íí«Sr $<i pulgadas. El cascaron 4e I4 grupa wupa $t én lo alto , y se compo- ne de 10 hileras paralelas de escamas, que ocupan ajustadamente todo $1 cascaron, aunque la posterior está interrumpida par? dexar jnego ala cola. Las &xa& del espi- nazo son siete; y el cascaron de la espal- da tiene quatro hileras de escamas; las dos áé medio, algo riñas est*eél»as, y-se^par T tan en los cortados para dexar un espacio jttMy notable én, cada, fklda , triangular y empedrado de conchas iguales á las de las
120 APUNTAMIENTOS hileras. Ademas en las puntas anteriores de las faldas de este cascaron hay dos hileras cortas y movibles de conchas. En lo alto del cogote, entre las orejas, hay una fax* semejante á las del lomo , compuesta de 9 conchas, que cubren el cuello, y aún la borda anterior del cascarpn de & -espalda. El de la frente tieae piezas grandes, irre- gulares, mas fuertes que en todos. Las de los otros dos cascarones y las de las faxas son quadr Mongas, notándose 4 lo largo de cada una dos, rayas hondas que encierran un espacio, como en el anterior y el que sigue; Cada concha de las faxas movibles es lar- ga 9 líneas, ancha 5; y las de lo&» cascar- rones son algo menores 1 , principiaínietitei^a las hileras medias del de la espalda, y en los triángulos que encierran ; pero en este cas- caron cada concha de la hilera posterior tiene en su borda anterior una punta que interna entre dos de la hilera inmediata. Lo mismo sucede á las demás hileras, me- nos á las dos anteriores. Ademas, excep- tuando estas dos y la posterior, las con- chas de las demás tienen los ángulos pos* teriores achaflanados. La cabeza es grande, plana , larga 5 pulgadas , sin contar tres
PARA LA HISTORIA NATURAL. 121 qüartos que tiene >láj faxa del cogote i y ancha donde mas en !las sienes 3 i. La punta del hocico tiene una de travesía, f en su extremo están las narices redondas. La oreja inclina para fuera ñ es larga 15 líneas sobre la cabeza , ancha donde mas 1 1. Para resguardo del ojo hay debaxo una porción de colchas menores. Arriba sé ven £ muelas, y abaxo 10 en cada lado. Pesa 18 libras sin vaciar. .. . " -;. j J En todas partes cinco dedo* casi unidos hasta las puntas. El externo de i la mano y el interior nacen á lá par > sieqdo la uña enaste de 7 líneas^ y enr^qutl de 9. El inmediato al externo nacerá la altura de la raiz de la uña del interior , y su uña es de 13. El medio. nace: 5 líneas mas ade* latite con uña de 14. El próximo ai inte^ rior es id masí robusto, excede 6 al del rqe- dio, y su uña es de 8 i. Los del pie na- cen como en la mano , menos que el de en medio y su inmediato por dentro son iguales jen l^rgo y fuerza , con uñas de 7 líneas. Las demás son poco más cortas , y todas bastante agudas , algo corvas , muy fuertes y anchas en Ja raiz. Las tres ex te^- riores tienen el ifilo! tea bu. costado externp, TOM. II. Q
122 APUNTAMIENTOS y tas dos restantes i al ¡contrario. Los mia- mos filos hay en lia mano, donde no aca- ban en punta sino en cuchara , parecién- dose en estol las de toda Tatú. La verga es pendiente , y muerta de £ pulgadas de longitud con 6 líneas de diámetro medio, porque es cónica; pero estirando sin vio- lencia, se alarga hasta 8 pulgadas, y la üevk ordinariamente enroscada en espiral. La hembra solo difiere, en: el sexo , qutí es largo, y su ángulo anterior sobresale 7 lí- neas , sin tener mas de una teta en cada músculo pectQraL Muchas cerdas blancas^ jgtuesaa y laqgasanacep jde lar bofedas^pos? tbrioreside lksí fexas movibles , dirigiéndose atrás; y también hay. algunas en los cas* carones. Las de baxo de la cabeza y del cuerpo son obscuras r . y se hace reparable un pincel de ellas baxo del ojo- La piel donr de la hay es parda pálida , y las conchas bayas , ó pardas blanquizcas amarillazas» menos las de las manos y pies , que. son naranjadas sucias. He tenido 30 individuos, el menor de 16 pulgadas j y notado en ellos que las hileras del cascaron de la esr •palda varían de 4 á 5, y las del de la gu~ <ttipa.de 10 á ri. También he visto que las
PARA LA HISTORIA NATURAL. 123 4hxas movibles varían de 6 á 7, aun en los adultos; y presumo que los recién nací- dos tendrán míq 5 i/siefcado dé notar, que estas váriáciones no penden del sexo. . Pisón habla del Poya en sü indicación h Prima et máxima species y Tatupeba cujus descriptioni supersedep tapete f¡oo ofcfo ;,poi> que es el único que nadie come , y no tufa- do sea el mayor de los que conoció. Pero le llama mal, porque Tatupeba significa aquel <>S Tatú, (-.',;•' ', :. ; Niecemberg; allí distingue dos Tafeas di* ciendo : qu&dam innoxia et gratissimi ath mentí, sunt allia noria et venenóte ut w* mitu \ac fiatu albi sincopen* inducant.*.*.** Distinguntur tettartum seu laminar Am nwn& roi irinoxia odióme i mxia sms eomttant. Los que son buen alimento y tienen ochd faxas son , sin poderse dudar, mi Tatú negrr* Y los. peijuditiataa con stis fexas son cier* tame**e. Poyfo ; aupque. no salgo fiadcfr, d* que perjudiquen lo qué dice. - También es Poyú el Kabasú de Barrero citado allí ; pues huele a almizcle * y noidu? do*s el mayos ^UoSfque^qpíió^s^uo dice *. BufFon , gobernado por el nombre, i Tom. XXL pág. 64. a Tom. XXI. fig. S»< Q (*). Q »
124 APUNTAMIENTOS le cree su Kabasri, y se engaña; pues aun- que le acomoda, la magnitud, el olor refe- rido, solo adapta aLPoyu * no al Kahasu de Buffon. Mas no por esto creo, ni pienso en decir que el de Barreré sea , según dice éste, el Tatútté de Marcgrave ; porque es cosa muy diwrsa, cu lo que estoy acorde con Buflbo. m , -) A i -i . Este x le llama Encuberto, creyendo que los, Portugijeses del Brasil le dan este non*- bre y el de Encubertado; pero no deben admitirse tales denominaciones, tan gene- rales como las. de Tatú y Armadillo. Lo propio digo de los nombres: Ecbinus bra- silúnsis : Dasypu* : Catapbractur, yTatupe* ha que le dan varios Autores; : Buflfbn » 'persuade es el Tatú de Be* 11 on, fundándose únicamente en la estam- pa que le marca 6 faxas; pero piensa mal, porque no sola la$ tiene el Poyif , ainq también mi$ especies^*, 5-% 6. a y 7. a Lo que me ocurre es , que Bellon % le arma de un? Corteza dura y escamas anchas á manera de justillo, ¿y dio& que su magpitud no ex-» cederla ^Cochinillo j y estqs caracteres, 'í' Ib. pag. 40. 3 Ib* p¿g,^o. c *. - ^
PARA LA HISTORIA NATURAL. 125 aunque pueden aplicarse igualmente al Po yú que al siguiente ó Tatuaí , como éste sea muy escaso , á lo menos aquí, y aquel muy común, es de presumir que trata del Poyu. No hago caso de que Bellon le com- para al Erizo y al Cerdo , porque uno y otro es impropio, - * ' También cree Buffon Poyu al Ecbinus brasiliensis de Aldrobando , porque su es- tampa le marca 6 faxas í pero como esto nada significa , ignoro lo que será, el tal Ecbinus. > - Marcgrave indica al Poyd diciendo: Ta* tupeba brasiliensis. Encuberto lusitmis $n dorso 7. funt divisur ce ^ cute fusca inter-* media* Ta dixeque estos nombres son des* preciables para ninguna especie. Lo demás acomoda al Poyó, que tiene ya 6, ya 7 faxas > pero como Buffon está imbuido de que nunca t^ene 'mas ni menos dé 1 6 * quie¿ re persuadir que las copiadas palabras de Marcgrave dicen que tiene 6 , y no hay tal. La indicación de Lineo * Sexcinctu?, Dasypus úngulh 6 , pedibus pehtadacpyíi^ es itidetermiaada , por acomodar á caá todos. ' La; de; Brisson : Catqpbractut scutis T,
126 APUNTAMIENTOS cingulis 6. Armadillo mexicanusí es igual- mente aplicable á muchos. Sin embargo se ha figurado Buffim pertenecía al Poyu , que es uno de los muchos á que acomodan las seis fexas. Pero reprehende bien á Brisson^ porque dice es el Ayotocbtli de Herüandes y de Nieremberg , el Tatú de Clu$ius, y á de Lahet , que después veremos ^er todos Tatú negro* Pero no habla aquí Brisson.de éste , pues le indica separadamente, según $e verá. Mi Autor explica mal la faxa del cogo- te , diciendo nace mas allá del cascaron de la espalda cerca de la cabeza , y que se ha- lla entre dos coyunturas que permiten en- corvar el cuello, También dice mal, que el cascaron de la cabeza es de una sola pieza hasta la faxa del cogote : que la oreja ca-> rece de escamas : y que las hileras son pa- ralelas en el cascaron de la espalda. Le da diez y ocho muelas en cada mandíbula, quando en la inferior hay veinte. Le agu- jal el hocico , y le compara , como tam- bién la cabeza , al del Cochinillo con im- propiedad. Le liace beber á menudo, y no le creo, pues vive muchas veces distantí- sima del agua. Supone falsamente que es-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 127 carva con el hocico. Le da color amarillo rubio , que le pertenece. La estampa 42 le suprime los quatro pies , las orejas y cola : le pone la faxa del cogote sobre el cuello : no representa bien $1 mosaica de 1& espalda: ni es de indivi- duo adulto , pues Daubenton le da 13 á 14 pulgadas sin la. cola , debiendo .ser 18. Después dice x , que habiendo, logrado un dibuxo de este Tatú,*, sacado por Seve de un individuo vivo, nos da su estampa 24 xron la descripción del propio Seve. Éste 4ice que tenia dies y ocho meses ds ^flad* #** : duda «X. ewt & dülto > $tendo í su >loa-r gitud 14 pulgadas sin la cola. Ésta tenia 4^ pero se hallaba tronchada con 15 líneas de diámetro en la raíz ( corresponden al Poyú) y. 6 e» la punta* Dte estas medid** se cal- cula que sería entera de 7* j que aunque 4$ líneas mas larga de lo que compete , es bas- tante ¿gustada,, viniendo la diferencia de »© ser exactamente cónica. Seve se la da completa de 6 pulgada porque no la calcu-r ló. Todo lo demás que dice adapta al Po* yus* menos darle en la espalda seis hileras? lor que, Jnljdtoda viene 1 4é.qufe contórla del t Suplemento tom. VI. pág. í^.. c \ .L. : .' /: i
128 APUNTAMIENTOS cogote , pues así lo persuade la estampa Ésta le presenta muy elevado de piernas* y con el cuerpo encogido , quando le tiene parejo naturalmente. Le pinta muy mal todas las escamas, sobre todo en la espal- da , haciéndolas exágonales, quando son quadradas con los ángulos achaflanados, &c, según dixe. No le marca el triángulo dé la falda : le alarga las orejas : no indicia las cerdas entre las faxas ; y aun, tiene otros defectos, siendo por fin mala. El propio Buffon describe al Cirqtiint ton , suponiendo dan este nombre á los T* tus los Españoles de Nueva España. En ésto hay dos cosas que enmendar; pdíqüe d nombre no es sino Quirquincho ó Qp$fir quincho > y no se da á todo Tatú , uno i las especies mayores. Abbeville auméntala corrupción llamándole Panchón : pero no concibo en que fundan algunos el dispara- te de figurarse que éste ni otro Tatú tiene la cabeza poco mas ó menos de la forma que la Comadreja , para llamarle Tatb comadreja. ' Se trata de un Tatú que existe en ú Gabinete de la; Real Sociedad de Londres i Tom. XXI. pág.^#; . i r ••''— oi ' . " l
PARA LA HISTORIA NATURAL. 129 donde le describió Grew <, á ¡qufen copiárap otros. Las medidas que refiere son : cabe- za 3 pulgadas : cuerpo io:<cola 5. Y coito Buflfon ^ y generalmente se! emienda por xuerpó todo méAosila cola y se vé<jue ésta es precisametrte la mitad vdídlrrest^^^ue es un carácter singular de PoyiL También lo es muy especial cubrirle el cudJo con una hilera de escamas- iquadrad*^. > Igtifcl&ente le pconiódaft*<rap{rceitt<rt^ y ¿lana, dncb dedos en todas pdrues ^ y las uñas grandes de 1a Hijeare» los tres 'del media ^dqueidcbc e$teadfóse en Ja m%- jh>; ?Eh fcladaptoríustawctot^.quSÜUa dios al iPoyú^ riaéoos llegarles casc¿*qnj ehi la -grupa , hacieado continuar 1% Jaxas mo- vibles hasta et numero dé diez y ocho des- de <\kn espalda .á k cda. Ésta al parecer enorme diftrénbi^ * nuda tiene é, mi «í tfc *eal> siendo* una simple apariencia. El Po- yú tendrá ajustadamente las mismas diez y ocho faxas , si le cuentan las hileras del cascaron de la grupa , que no difieren de las movibles, sino en ser las conchas mas pequeñas, según dice. Como entre dichas hileras median espacios aparentes , creo se figuró Grew , que estos eran piel que les JOM. II. R
130 APUNTAMIENTOS ¡permjitia ef juego qué á las del lomo * *y -no dudo que se equivoca» De manera que «el Orquinzon de Buffon es á mi entender toij Pbyú cachorro : y el qw dude podrá desengañarse exáranándoio en Londres, ó ¿viendo; que nadie hablará de otro Tatú, <qual le describe Grew, sin cascaron unido en la grupa* -- - - A' Grpw copiaron Ray y Brisson ; y 'Buffon aprehende co^jpstkrkáLinneo pali- que indica at mismoíTatú de Gr$w y Ray diciendo r Unkkctus. Dastypus tegminé tri- - par tito y pedtíms fentúdnctyU$~* \Tatu \seu o^tnjU^^a^hk^mMS^p^s no hay SEátuosa j Áfricas ni que tefaga la armadura dividida -solo en tres pedazos. Pero lo que hay es -que Lineo quiso indicar al A^maéiUo qfrh- TCtmus scutum vsseum tote mcmhbaft coéporJ •iripartitum *st de Seba , del qüál haWané en su lugar , y se figuró erradamente- era también el de Grew y de Ray,
PARA LA HISTORIA NATURAL. 131 NÜM.' LV. DEL TATUAL Algunos Guaranís me han asegurado que tiene este nombre en su idioma j pero co- mo en el mismo significa Tatú llagado , que no acomoda al animal, presumo alguna alteración > y que deberían decir Taturai ( Tatú impropio) r aludiendo á que carece de las escamas que tienen todos en la cola. He practicado muchas diligencias é impen^ dido bastantes pesos por pillarle ¡ y no pu- diéndólo conseguir , lo encargué al amiga Noséda , qué consiguió un individuo cerca de su Pueblo hacia los 27 grados, y me envió su descripción , que rectifiqué después lo que pude en presencia de su mismo des- pojo. Longitud 2f{ pulgadas : cola 7I, cuya circunferencia en la raiz es 4, Termina ea punta ,- y cardce de conchas, menos en et último tercio, que es lo que arrastra, don- de se notan por debaxo Conchitas redon- R 2
132 APUNTAMIENTOS das y delgadas, cubriendo el resto una piel^bscnra-y-saatféí^ en la parte superior. Aunque su cuerpo sin la cola sea ^Jgo. ¿las, WrgQ que en el pre- cedente , no pesará tanto , por ser mas es- trecho y[ y§dQíid£ ,' y ^taéqcís grueso. La cabeza es menor , mas angosta y ménps plana \ «*a el Jbróicor mas íagudo que én dicho Poyú ; aunque es*nayor, mas ancha, plana , y menos afilada que la del Tatú negro: pero las e&*ma* de la frente son inayorés que en 1 tod&s.JDte la pmita del ho- cico á la raiz deia Orejar hay 3 £ pulgadas, y hasta lo mas? alto 4, donde se ve un eórQniamientó ó semicírculo de conchas^ En cabalado &báxo hgay siete cuelas, arriba & La oreja se eleva sóbrela cabeza 21 líneas; es ancha poco mas, casi redonda , y sü totalidad quatro . veces mayor que la del Pbytf j de quién se sletf'a tanto , quanto se acerca al Negro en la redondez d^l-coer^ po por el través. También se aparta de am- bos por tener las quatrp piernas mas cor- tas y gruesas V y la* uñas notablemente ihayores. Éstas son cinco^en lamaija, don- de puede decirse hay solo; dps dedos , los internos que están unidos por membrana*
PARA LA HISTORIA NATURAL. 133 El pulgar ó primero es de 10 líneas , su uña 7 : el segundo i£ , la uña 9 : de los otros no se percibe sino las uñas : la del medio de 22 , ancha en la raiz 9 : la si- guíente de 18, ancha 7: y la externa 9 con 6 de anchura. En el pie hay cinco de- dos cortos : el mas largo y robusto es el de en medio , cuya uña es de 8 , y ancha 5* Los demás disminuyen en razón que se ale* jan de él. Tiene dos tetas donde el Poyu, y el ángulo anterior de la vulva sobresale 9 líneas. La piel por debaxo es obscura aplo- mada , con los tubérculos escamosos y cer- das que en todos : y lo mismo digo de las conchas de pies y manos. Hay en el cogote tres!foxa$ movibles estrechas que cubren el fcuello. El' cascaron de la espalda se com- pone de siete hileras de conchas quadrilon- gas 9 que lo llenan enteramente. Las faxas tooviblés son trece , y sus escamas meno- res qué las* de los cascarones , casi quadra- das 6 poquito mas anchas al través í suce- diendo al contrario al Poyú , cuyas seis ó siete laxas ocupan en el espinazo lo que las tíece referidas. El cascaron de la grupa tiene diez hileras , y sobré la rabadilla es- tán las conchas mayores de la andadura.
134 APUNTAMIENTOS Todas tienen dentro las rayas hondas que en el Poyú. Y por lo que hace al color es bayo en todas las conchas ; que son las mayores y ínas fuertes después del Poyú. En la crítica del Máximo dixe haber compuesto Buffon una sola descripción para dos Tatús muy diversos , como si fuesen uno, llamándole Kabasú 9 sin tener para esto mas motivo , que el de contar á ambos doce faxas. Allí hice ver que el uno era mi Má- ximo , y resta tratar aquí del otro. Supone l que en Cayena le llaman Ka* baza , que significando Abispa grande , es nombre impropio para un Tatú* Se figura es el Tatus major moscbum redolens de Bar- rere , fundándose en el adjetivo major : pero como éste no quiere decir que lo sea , sino respecto á los que Barreré conocería , se equivoca mi Autor según dixe en la críti- ca del anterior ; donde vimos que el de Barreré era un Poyú , á quien adaptan , y caracterizan la magnitud y el olor i al- mizcle. La indicación de Seba : Tatú seu arma* dillo africanus scututn osseum toto incumben* corpori tripartitum est : es falsa , no solo en i Tom. XXI. pág. 5*.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 135 'hacerle africano , sino también en dividir- le en solos tres pedazos toda la armadura. Buffon le cree Kabasú por contarle en su -estampa doce faxas ¡ pero suponiendo ser asi, aun queda la duda de si será el Maxi- cirio ó el Tatuat , pues ambos tienen las do- ce faxas , no pudiendo dudar yo, que aun- que mi individuo tuviese trece los habrá de doce. Del mismo modo es indeterminada la de Brisson ; Catapbractus scutis 2. Cingu- Us 12. Armadillo africanus z porque no es lie Afiche* y y puede ser de 4ii| pripiera ó íerecra espacie. f -.. Bufen enmienda á Brisson , porque cre- yó Kabasú al Dasypus tegmini tripartito de Lineo : pero lo que hay es que Lineo itunió ix)al en su Dayrpus al Cirquinzon de Buffon ó Grew ( mi Poyú ) con el Kabasú de Buffon , ó Armadillo africanus de Seba. Por consiguiente si , como quiere Buffon, hubiese dicho Brisson , que el citado Das¡y+ pus era el de Grew , le habría podido cor- regir deL mismo modo , diciendo que no lo era sino el de Seba. Mirando mi Autor al Kabasú dé su es- tampa 4Q, dice diferir de todos en laca
136 APUNTAMIENToS beza mas ancha y abultada 9 en el hocicó menos afilado , y en tener piezas mayores á proporción , y menos en numero en los cascarones y faxas. Estos caracteres adap- tan al Poyú principalmente 9 y después al Tatuaí : por consiguiente no dudo que los aplicó Buffbn á éste sin acordarse del Poyu, ó porque le parecería así , no habiendo visto Poyú adulto* Continua explicando los caracteres de dicho Kabasú, y dice: * Tiene piernas y pies mas gruesos que todos : las doce laxas ^anticipan poco unas i otras, : sus piezas son quasi quadradas, las.de la espalda wquadrilongas , y las de la grupa semejáis "tes á las de la espalda con ¡poca difieren- cia." Estos son caracteres especiales del Ta- tuaí. En quanto á la cola: Daubenton le da piel parda , sembrada de tubérculos en forma de discos amarillentos ó pardos, re- lucientes , y de la misma materia que el barniz que cubre los cascarones. Buffon dtc$ que tales tubérculos son escamosos , y que nacen cerdas en sus contornos. Esta cola es también de Tatuaí ; y si el amigo No- séda no advirtió tales tubérculo? r qs porqué
PARA LA HISTORIA NATURAL. 137 «trían muy diminutos í pero notó bu! esta» mas en lo inferior háciáJa punta > de que mis Autores no hacen mención. > No hago coso de los cinco dedos que le dan en toda*;pertes , ni de /que Jas con» chas dría frente sean, grande* é irregular res , porlque son cosas de muchos , y entre éstos del Tatuaí. Tampoco hago alto en que digan tiene quatro ó cinco hileras sobre la espafcbt, que es cosa especial del Poyú ; <por<9 que seguramente: no las contaron y y me atengo á las siete ti ocho qué manifiesta su estampa. Igualmente me desentiendo de las cerdas que le ponen en los intermedios de las faxas y otras partes de la armadura; pues aunque mi descripción' no tas mencio-; na i conservo idea» confi»a qub las tenia* y iúe persuado <jue de no ser así * habrá notado esta diferencia entre las que meo-i cioné con el Poyú. Supone ser mayor que todos ; porque no conoció al Poyú ni al Negro adultos , y pbrque-se figuró- que; él que se .dgscühia era de Aá espeoie <de 1^ es- tampa 41 y que realmente es el Máximo* •• t Daúbenton se entretiene mucho conw- parándolo al Tatueté y ai Cachicamo * que- luego veremos nq^n. mas de uno i y np tom. 11, $
138 APUNTAMIENTOS se habrá fetigado en buscar diferencias, por- que son los mas distantes. Agrega que el cascaron de la grupa tiene diez hileras : y es verdad. Le señala las rayas dentro de cada escama ^ y le da encima color ama- rillento pardo , y debaxo pardo : que todo es de TatuaL Le señalan pulgadas sin la cola , y á ésta 5 i : que seguramente soa de un Poyú cachorro, y: no de Tatuáis ctiy^ cota ¿s notablemente ¿ñas corta á proporción ; bien que parte de la diferen- cia puede venir del modo de medir. Como quiera es indudable la identidad del Tatuaí con la estampa 40; la, qual le suprime una hilera en ^a grupa ? te -ampo* fia impropiamente la cola con tubérculos: le 'pinta mal todas las conchas : omite las de sobre el cuello*: y le une algo y achica bastante las órejast, porque el despoja las tendría achicharradas* Laborde ' dice haber en Cayena un Tattí grande y otro chico* Añade 1 "Éste rrt* pardo ó ajas bien gris de fer , y tiene »>tres uñas mas largas unas, que otras. Su »cola es blanduja sin escamas , cubierta de npiel , y su peso de. tres libras.? Oiría sin 1 Suplemento toml VI. pági 150. '
PARA LA HISTORIA NATURAL. 139 duda que existia allí mi Tatuáí sin escam»; en la cola ; y por no dar esta noticia tan I pelada , agregó \ las (Otras ptic ireladpá* L - : A continuación copia Buffbn la descrip- ción que el citado Laborde hace del mismo Tatú chico , y es : " El pequeño Tatú gris ^amarillento, pare de quatro/á cinco hijos »al principiar la estación de las lluvias. Ex- wcava más profundamente qué el grande, »es mas difícil de pillar, y sale de día quaq- »do la lluvia Inunda su madriguera 5 ^pd:^ ^que sin esto no sale sino de noche. Es' ^solitario , y se conoce que está $n la cue- »va por la multitud de moscas que le si- >vguen al olor; Quando se cava para pillar* *]¿y excava para dentro. cerrando la míni »>con la tierra que mueve, de modo que no »sería dable sacarle con humazo." » Estas noticias se deben agregar á las primetak , porque el inventor es & mlstno. Considerando Buflfon el poco peso y pequé- ñez que le señala su amigo Laborde , se persuade que trata de su Tatuóte; pero como «e opone á esta idea lo lampiña út la cofet , duda que se* pelada ^ y desea «que se averigüe esta noticia. Pudiera ttiasbiea f reflexionar , que es mucho mas' factible 9G s 2
140 APUNTAMIENTOS equivocase Laborde en el peso , que en lo lampiño ; y que el tal Laborde habla siem- pre de peso arbitrariamente. i , . ., ii j nar ? ' «»» NUM.LVI. DEL PELUDO. Aunque hay: otros con cerdas . muy repa- bles ctttre las, faxa* *.y aun en los cascaro- nes j el presente los aventaja mucho en eso ; y éste es el motivo de llamarle pe- lude ppr ¡excelencia. También . le . dan- ^este nombre' y el de Quiz quineto feM* en. las, Campas de Buenos Ayres, No existe en el Paraguay ni al Norte del Rio de la Platas pero ¡al 3ar.de élabunda tanto , que.en;una expedición que . hice entre-, los pataleU» ds 35 y 3 6 grados ví millares i y apfras ha- bía hombre entre mas de ciento de mi co- mitiva , que no cogiese uno ó dos diaria- mente ;í porque safe de 4¡a, y qujuwlo oye. rumor se. re&igfaáqu, cueva, si'no le tomart la delantera. En marzo y abril , que los vi, estaban, tan gordos que fastidiaban, y loa ? \
PARA LA HISTORIA NATURAL. 141 Soldados los comían asados , prefiriéndolos á la carne de Novillo. Observé que acuden mucho á devorar cadáveres de Caballo j y como no podrían romper el cuero, se valen del arbitrio de excavar por debaxo , donde la piel se corrompe y rasga , y por allí se introducen en la cavidad , comiendo la pu* trefaccion y y desando intactos los huesos y la piel por encima. Sus cuevas no están en barios ó cañadas , sino donde no se inun- den. Ignoro los hijos que pare y quándo, porque las noticias varían mucha Longitud 19 pqtgadas : cola 5. , con 3$ de ruedo. £1 cascaron de la grupa ocupa 3} e» lo alta, y* se compone de diez hileras eomq en eLPoyó. Las fexas movibles son en unos siete 9 en otros seis y y • creo que los recien nacidos tengan cinco. £1 casca- ion de la espalda en lo alto tiene seis hK l^ras : las quatro del medio algo mas estrés chas, y se apartan algo * en los costados', para dar lugar á otra , porque allí son sie- te. Ademas en las puntas anteriores de es-» pt castaron hay idos hileras cortas moví- Uek También lo es la borda! anterior , y delante de *eUa> hay otra: hiera de quatro. eonchit^spequeñas., que abrigan el cuello*
142 APUNTAMIENTOS que es mas corto y grueso á proporción que el del Poyú. £1 coronamiento de la frente es recto * y en medio de él están las piezas mas pequeñas. Las de la frente son irregulares , pequeñas , sin simetría , muy ásperas , y las que hay en la borda desde el lagrimal á la oreja tienen puntas agu- das que salen para fuera. También hay puntas agudas muy notables y fuertes en el contorno del cascaron de la grupa , que le guarnecen como festón 9 mecos en la par- te paralela é inmediata á las faxas movi- bles. Éstas tienen el propio festón en lo in- ferior de los costados, sucediendo lo mis- mo al cascaron de la espalda ; acercando» en estás puntas ó festones al Pichiy , quax*-> to se aleja de todos. Las conchas de qualqukr parte y menos la frente y las quatro hileras medias del cascaron de la espalda , son quadrilongas, y cada una está como dividida M lo largo en tres : la del medio de una pieza ^ y las otras dos resquebrajadas en pedadtos. Cada concha en las faxas movibles es de 6 líneas, ancha 3 ; y las de los .cascarones son alga menores , especialmente en las hileras me* días de la. espalda. La cabeza de 34 pul-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 143 gadas, ancha donde mas 3. El hocica agui do , y sin la cintura que el Negro. La ore* ja alta 8 líneas sobre la cabeza , ancha don-* de mas 7 , su totalidad elíptica é inclina* da afuera. Para resguardar al ojo tiene, de* baxo rudimentos escamosos. Todas las mué* las son treinta y dos. La mano y pie con cinco dedos y proporcionalmente idénticos á loa del Pqyii y notándose alguna diferen- cia en la longitud de las uñas de la mano; porque la exterior es de 8 líneas 5 la inter- na de 6 * la inmediata á aquella de 10 , fe. del medio de 1 1 y y la que resta de 8. Una teta en cadat ¿náscíilQ ípectoráÜ La vulva parece miembro % presentándose en figura de cono largo una pulgada * y &> nota poca la grieta. El miembro del macho cónico* de 3$ pulgadas sin tirarlo ^ y 6 líneas de diámetro ea lá raü Los cqstádo* del éuer^ po i y aun de la cola hasta la mitad y tie- nen muchas cerdas y mas en numero t nía? delgadas > largas y flexibles que en el Poyu, pardas y larga* hasta 2i pulgadas. Tam- bién las hay por todo encima ; pero menos y mas cortas y porque se le arrancan con la frotación en las cuevas* Las hay igual- mente ^-no tsyi largas r en el cascaron de
144 APUNTAMIENTOS la frente ; y Ifcs^querpuéblah loeacfcejriotf d« las quatro piernas son muchas y muy lar- gas. Baxo de la cabeza y del cuerpo , y en él {¿noel haxo del ojo , las hay abundan- tes, largas y obscuras sobre piel aoaárilfeu Ésta ed lds Intermedios de las fexas , y en el hocico es negra; y todas las coa* chas pardas obscuras , menos en los quatro pies que son pardas roxizas , ó naranjada Sucias; . ' /: - , ;, > r j • nsr :'i j;.¡ NÜMLVII. DEL NEGRO, .L*o* Gafaran** JfeJtmrHttttAí tTató ne- gro ) > y los Españoles $¿?tirqtiincbQ negro. Es en el Paraguay tan comün como el Po-< yúj pero nunca lo he visto al Sur de los %l grados, y presumo que no pasfr de los 30, Su carne es muy buena , y sus; cuevas y costumbres creo son las de dicho Poytf> aunque no parece tan forzudo. Longitud 30J pulgadas icpl* 14» con 6 de ruedo en la züz. Se compone ¡el casca-!
PARA LA HISTORIA NATURAL. 145 ton de la grupa de dos layas de escamitas: $*s mayores largas 2f líneas, anchas i y ova- Jes con su contorno rio bien seguido , y sobresalen un poco á las demás : están dis* puestas en hileras paralelas á las faxas mo- vibles , y algo separadas una* de otras ; cu- yos intermedios , y: los de sus hileras, son ocupados por las otras Conchitas menores: de modo , que cada una de las mayorcitas está rodeada por un anillo hecho de las chicas. £1 cascaron de la espalda es de uq mosaico idéntico «, y tienen ambos la bor- da inmediata á las faxas muy semejante i ellas. Para concebir la figura de las con* chas de las nueve faxas movibles , es menea* ter figurarse que cada ñuca sea una pieza, y que por toda su longitud se haya ido rayando profundamente en zic zac al tra- vés de un lado al otro. Así resultarán en ¿u anchura dos órdenes de triángulos opues* .tos muy agudos , cuya altura es la anchu- ra de la fexa , y la base de 2 líneas , que- dando cada triángulo encaxado como cuña entre. do& que tienen la base opuesta. El empedrado de la frente es mas sólido y de piezas mayores ; pero le falta mucho para fener la solidez que en los Tatas precedentes* tom* 11. t
146 APUNTAMIENTOS La cabeza es atrompetada , menor 4 proporción que en los dichos , larga 4* pul- gadas , ancha 1 \ donde mas* La oreja efe mayor , vertical , muy próxima i la otra, alta 22 líneas , ancha la mitad donde mas. El hocico se puede decir agudo, y algo parecido al del Puerca : sus respiraderos es* tan en el extremo,, son circulares , y el ho* cico parece tener alguna cintura por no en- grosar sensiblemente en las 18 líneas de la punta. Todas sus, muelas son treinta y dos. En la Imano quatro dedos. El interior y de afuera nacen iguales : tienen 3 líneas , sus uñas 6. Los restantes unidos hasta 3 líneas de la punta , son mas gruesos , y terminan á ¿3 líneas de donde nacen los otros, sin con- tar las uñas iguales , de 9 líneas , anchas 3 en la raíz. El pie cinco dedos : el medio y mas rollizo de 18, sin la uña de n. Los la- terales iguales en fuerza y longitud , lar- gos 4 , sus uñas 7 , y nacen de un paralelo. Los restantes salen 6 líneas mas atrás, ape- nas tienen una , sus uñas 6. Las piernas ¿micho mas robustas ¿que los brazos ,- y lo misqiodigo de sus dedos! El miembro suel- to , de 18 líneas con 8f de -diámetro en la raíz : disminuye poco su grueso hasta las 4
PARA LA HISTORIA NATURAL. 147 de la punta , donde hay una glándula en. cada lado , y entre ambas un miembrecillo. cónico de 4 líneas de longitud, en el qual se vé el conducto rajado al través. La vul- va arrugada; y dos pulgadas delante hay un par de tetas, con otro en los músculos pectorales. Todas las cascaras negras ; pero es muy freqüente qué muchas Conchitas han per- dido el barniz quedando blancas, que otras; le tienen mas delgado ó amolado y pare- cen blanquizcas roxizas. El descrito y otros' dos adultos idénticos tenían 9 faxas. Otros 5 de igual longitud contaban una menos* y otro de 12 pulgadas sólo 6. Una hem- bra de 16 pulgadas y otra de 30 tenían 8, y 4 adultas 9. De dos hembras, de i& pulgadas, una tenia 6, la otra 7. > Mi Naturalista x le llama Iaiáeté>m* poniendo le dan en el Brasil este nombre; pero como significa T?atü con propiedad, A Tatú verdadeiro , según dicen los Portugués ses, y np sabemos que pueda esta- adáptac á una especie mejor que á otra., no debe llamarse así á ninguna. Dice en la nomenclatura, que es el T& i TomlXXt pk¿: 44. '- r l ' Ví/ * T 2
148 APUNTAMIENTOS tus de Gesner ; pues aunque su estampa le marque 10 faxas, deben reducirse á 8 , por ser las dos extremas bordas de los casca- rones» Esta corrección es para mí muy fundada, á lo menos en parte ; porque so- bre que dichas bordas son idénticas coa las faxas , entre los Tatús que conozco nin- guno cuenta 10 faxas. Por la misma razón cree bien mi Au- tor > que el Tatú ó Armadillo ^ á quien Dutertre concede 10 faxas, no tiene sino las 8 que manifiesta su estampa. Pero no quiero, como Buñbn, reducir las faxas pre- cisamente á 3, sino á ménosr de xa ' < Vimos en 1^ critica del Poyú que élX?a- tapbractus, scutis 2 cingulis 6. de Brisson era indeterminado ; péfo que el Ayotocbtli mexicano de Hernández y de Nieremberg* y é.,Tatá de Clusius y de Lahet, eran mi Tatú negro; según lo persuaden el país caliente donde viven, y el haber Buffba eontado 8 fkxas en la estampa de Her- nández y 30 en la de Clusius, á quien co¿ pia Lahet > que deben reducirse á 9 ú 8 por las razones referidas; porque solo di Negro ¿tiene 8 6 9 faxas y bastad Por lo que hace al 4fyotQcty& de ífie-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 149 fetnberg, áíce Buffon^qá^ su* estampa le marca 9, qué caracterizan al legro. También dice que Su Tatúe té es el de Marcgrave y Ray, yes positivo. La indicación de Lineo : septemcinctusm Dasypus cinguiis^ séptenis , fahnis tetra- dactylis 1 plantis pentadactyíis: es indeter- minada, pudiendo ser el Negro lo mismo que mi Mulita. Buflfon le * reprehende siiv bastante fundamento, figurándose que de-» bió d^cir cingulis octónis , para que así fuese de Tatü&tk ; pero ignoró que éste no solo tiene 8 faxas como cree , sino también 9, T^y-í^* k " '' ? :ii *'-• :: - -' - ' • :t lá indicación de Brissotí: CmapBractur scutrs 2 cingulis 8. armadillo brasitiensisi pertenece al Negro indudablemente ; pero se^eqtáv^á <r2eyéiid6 que es el Tatus ma~* jorntostbu$n'<*e\ibUn$ dé Barreré, porque eb- te ies Poyú, según dixe. 1 í A esta corrección agrega Bufíbn otra reprimenda, porqfue afirma ser también el- Ayotocbtlidit Níeremberg ; y se fonda en que éste le marca 11 faxas, que se deben reducir á 9 y no á 8* Pero $e equivoca mi Autor ien ésto ; porque sean 8 ó sean 9 las del Ayotochtli, será ¡gpaioieijle, : Negro.
150 . ÁPUNTAMIENTOS Debo advertir ademas que Nierembeig \ habla de dos Tatús , Pqyé y Negro ; éste con 8 faxas , y aquél con 6, según dixe tratando del Poyü » y si Buffon. los tiene presentes ahora para criticar i Bastan, no sé como encuentra en la estampa de uno 9, y en la del otro n , que reduce á 9; ni como asegura que Nieremberg no men- ciona el númeuo de faxas. Vamos ahora á e*4rwnar el textp.: Es de notar ante todas cosas, la grave dificultad de distinguir á mi Tatú Negro ca- phorco de otro adulto de la especia siguien- te 9 según veremos; así como no ha£ cpsaj mas fácil que no equivocar ó coftftindir estas dos especies con otra ninguna. Buffon describe al Tatüeü de Marcgraye r quien le< obtuvo en el Brasil , donde cceot no ey^te mi Mulita, que apetece «tierras .más. tem- pladas ó frías. Por consiguiente puede te- nerse por cierto que el de Marcgrave¿ no es Mulita. Lo mismo nos persuadirían sin esto las ocho faxas que jamas tienen las Mulitas , y las medidas, que son : cabeza 3 pulgadas: cuerpo 7 desde el cuello al ori- ficio: cola 9 i que hacpn un total de 19,
PARA LA HISTORIA NATURAL. 151 al que nunca arriba la Mulita, que ade- mas iio tiene tales proporciones caracterís- ticas de un Negro cachorro , á quien to- davía ajustarían mas aumentando como se -debe una pulgada de cuello. Todo lo demás qué refiere es igualmen- te del Negro * sin. que sea menester repar- tir sino lo conducente ¿ esclarecer mas la verdad. Asegura no és con mucho tan gran- de como el Poyúí pero no habiendo el Au- tor conocido á este ^dylto , y siendo ca- chorro el Tatúeté que describe, no debe* mos hacer mucho caso de tal comparación. Le cuenta 8 anillos en la cola ; lo que á nada conduce, porque son mas y menos, y cofa general tener tales anillos ^ y ser bien difíciles de contar. Le da precisamen- te 8 faxás , qüando ea la especie los hay de 6 , 7, 8 y g. Le pinta sobre el cuerpo de color gris de fer : en los costados, £d* das y cola , grfs blanco con manchas gris de fer, y la piel baxo del cuerpo blan- quizca. Añade Marégrave, que los casca- roñes están sembrados de tüanchas blancas, eminente? , y de magnitud lenticular: que todo acomoda al Negro. Mi Autor le repite * baxo el nombre i Tom- XXI. pág. 48.
de Cachicamo tomado de Gumilla ¿ quién dice Hangar los Españolea Armadillo al am- amal que los Indios conocen Tpor Catáicann, por Atuco^ y|x>r Ck&decbvcb*y&c. i Dice mi Autor con razón que es el Ar- -aiadiHo 6 Ayotocbtli de Nieréroberg , él de -Grcw* y eLde Wofnjiuv quien 'fcüédks diciendo: reliquum dorsr gamkitus circulii También dice ser el Armadillo áá Nue- vo viage á las Islas de América , y le creo -baxo su palabra , y porque, le conviene ú Clima. :* r '- *' *;['.';/-» Igualmente es sin duda el Tatú ó Ar* madillo americanus de Seba ¿ pues le da diez faxas, que como dice Buffon se deben re* ducir 4 8 ó 9 por las razones indicada*. ; Lo mismo digo .de Klein, que le copia en su Tatú porcinüs^Tatu simpliciter. Por* celias cátaphractus. Armadillo communiteri pero, ninguno dé estos nombres le toca ea propiedad, siendo muy impropios los que huelen á puerco. l Las indicaciones de Lineó: Erinaceui Ipricatusí tingulis ^ manüms tetradactylis; y Dasypvs cingittis <) , pcdei $~r$: perte* necen al Negro , aunque erradas en quantor le dan 3 dedos donde hay 4.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 153 .< -- L& ott * áúfá&WQn del . misaw: >nwm> cinctts. : Vasypüs dngulis 9 paknis tetra- * dactylu '., plantis pentadttctytfs , es igual- mente d<& í^egro. Pregunta Lineo en. se- guí^ íjsi:e$ «ó r no J# propia e3pecfe qu$ el^ Tdtúeté* ? Iteápando que »sí. r A lo memo- inri dina Buffon > después, de haber sostenido, tanto la, fijeza dgl íwjnero de&x^^paro^ n0 se refcuehfe, por .1» afirmativa y }etdé*-¿ cribe como, diveisqoí jsepaf^mentfer . ; o \ ,¿ - ÜJtimgmente perte&sce gjí ijegrp kfrur Se 4.Q BrtiHQP..: catapbractus scutis. 2 p//jk i" Mi/xjtfaturaüsta 'v4ic£iq^¿geg£ pl £*«, cbifftUio tina fa&á aja* rqns el Tátúet& pero que etí todo el resto son absoluta* metate id^ticos^^pre^ume que loa de mé- <i0s &xa§ soo¡ wmhm > y los otros? taop&ra$ de la pdttíáíña fápecte. En esto no -hay p^o, yerro que? el de figurarse tal diferencia se¿ xüal. A •/..,.. ... ; . t ^ . _ a - ; ! WQrjirius dat ai Cachicana© : £ pulgadas deí foi punta, del hpcko á. las Pinjas ; ^^ tas al oíígen dé la cola J&* y á.é§ta ia* Sobre esto advierta prÍ8Jfr?o que sop me-; didas ingk»*:i$^gujwto V i|«9 ^q^iap?gn* te las 18 pulgadas incluyen todftift>4&£$ 1» tom. 11. v
154 APUNTAMIENTOS cok; y tercero, que esta estaba tronchada. Con estas correcciones tendrá el de Wor» míus las medidas de un Negro adulto. - Grew señala 4 la cabeza 3, al cuerpo 7 1 9 y á la cola 11. Aquí debo notar que las 7* incluyen, ño solo media pulgada de cuello, áino también la cabeza , por cor- rtóponder así á una cabeza de 3 pulgadas: yque la.dé ía cola está errada, debiendo ser 9}. Ní>ée puede 'pensar qué estos ince- stó hablen de la Mulita , porque ésta nun- ca llega á tales medidas; por consiguiente las primeras son de un Ne^ro adulto, y las últilhás de tócfectrro. Lo mismo 'convencen las 9 faias que no pueden aplicarse áosro. Daubenton describe uá cachorro de iof pulgadas sin la cola^ y ésta de 9^, que es 8 líneas mas larga á proporción- que la del mió, viniendo esto de que la midió, cómo dice, desde ¿1 orificio,* y yo desde lo ante- rior del primer anillo. f La estampa 37 le adelgaza algo el ho- cica y cuello: le acorta y ensancha! las orejas : le marica mucho los anillos de lá cola, prolongándosela demasiado ; y no le figura bien los cascarones* ni sus contornos y ¡ éséaínas. ^ - '-vi t:-*i r \r v . •
PARA LA HISTORIA NATURAL. 155 Laborde x dice hay en Guyana un Ta- tú negro del peso de 18 á 20 libras: que pare 8 ó jM&J^w? 11 ?5 e vas íriuy profun- das, continuándolas escarbando quandole quieren éogér rque^nó atoda sino de noche: que come lombrices y hormigas ; y que su cacees buenas No sé que este Medico ha- ya jamas habladp; con f la tetklad que aho- ra para caracterizar á mi Negro ; de modo^ que solo le puedo notar que ignoró el nu- mero d$ hijos¿,< y <¥*& tengo por: fabo 'pro- fundice la cueva ¡quando se la deshacen. Buflfoá se figura que este Tatú dé Laborde es su Kabasú) pero se equívoca mucho. En seguida nos dá la estampa 25 de -ut* Tatú de. cola muy 1 larga,, y con i 9 fe- -xas ; que son señas inequivocables de Tattí negra Pero seria mujr pequeño quando pesaba 7 libras ; pues los adultos se han de acercar á 18. La tal estampa señala mafí- simamente las escamas de todas partes, sobre todo de la cola , que le prolonga con exceso, y en fin es mala* 1 . . ,. .- ! -'. -i . ;v-*; ;•>.' ? .;;? c -.:.. •»:? , ;/ c r ?! ,\ íá 'V.' / V-M \: , **\-\ ''«'."r/ ,¿ C <.:? ..t~ '.",.', * ' ' \* ?* rv 1 Suplemento tom. VL gág. 140. , V 2
156. APUNTAMIENTOS NÜMv LVÍIt DE LA MULITA. -Los Güáranís le. llaman Tatá*mbárí$á (Tar 4ul ínula )y&u<fiendoá> que sus orejas son grandes, derechas y paralelas como en la Muía. Por la misma razón estos españoles 4e dan el nombre» que conservó, aunque impropio , ¡iotque pac él le conocen tbdos. Longitud* ífl pulgadas: cola f>\ r con 3 t de ruedo en la raiz. He puesto todo ini cuidado en comparar el Tatú negro -<ron la Mulita, sin poder encontrat mas ¡ diferencia que Ja de tener ésta la cola mur <cho mas corta, y la magnitud excesiva- . mente menor. También sus piernas son mas -&reves: tiene menos pelos^Baxb. del cuerpo, c y sus faxas movibles están mas separadas, jy .nunca son sino 7 ó\ 6, aunque los, hijos en el vientre solo tienen 5. He advertidp igualmente , que las escamas de la Mulita conservan mas su barniz; y por lo demás, nunca he encontrado Mulitas al Norte de los 26 1 grados", desde* donde se extfende L 7
PARA LA HISTORIA NATURAL. 157 hasta mas allá de los 36 , y aun creo por Ja . costa. Patagónica í de manera , que ptie-r de decirse. que termina el, Tatú negro su domicilio donde principia el de la Mulita, Esta es comida regalada y abundante, qu<* se vende en las plazas , y se consumen piuch^s eii las» casas canopestres^ prefirién- dolas á la carne de Vaca. Las pillan con facilidad porque caminan de dia (es otra diferencia con el Negro), y en poniéndo- seles delante se detienen y dejcan cog$* con la mano : aun quando se metan en Ja cueva, y é$ta sea torqida , la deshacen x?on facilidad , por no profundizar sino co- xaq una vara. Prepara la rnadr£ á los hijos dentro de la cueva un lechQ de paj^, qus recoge con las manos, y la lleva arrastran- do caminando para atrás. El P. M. Fr. Isi- dro Guerra, sugeto de toda fe, hizo una cueva de ladrillos á una Mulita que pilló preñada , y parió en ella 9* cacharros. Ob- servó que íes daba de mamar , y que quan- . do se cansaba de esto, se metía debaxo de ? f |a n^cha paja , $obre que estaban los fti[q$ ; ,perq qvie ; quanclo sajía á comer, ponia ; ^$- pecial cuidado en cerrar la, puerta. con la „ misma paja, y esperaba un poco observan-
158 APUNTAMIENTOS do si intentaban salir los cachorros; en cuyo caso reforzaba la cerradura. Nunca quiso comer pan , y la mantenía con carne cruda y cocida; pero lo que mas «le gusta- ba eran las lombrices. Pare una sola vez, lo menos 7, y á veces 11 cachorros por octubre', túdós machos Ó toáofc -hembras, segün es voz general, que hé é(Anprobadó en algunas; llenándome de admiración la estrañeza de esta circunstancia, que mere- ce la pena de observarse si acaso la madre que parió una vez machos ó henibraS, pare lo mismo toda la vida. Por el misitao tiem- po del parto de la Mulita abrí seis hem- bras de la especie anterior , y ninguna es- taba preñada. NÜM. LIX. DEL PICHIY. Así le llaman donde existe, que es des- deBuenos Ayres apoco mas allá hasta los 42 grados á lo menos. Su carnees exce- lente : excava madrigueras, y sale de ellas con el día. He tenido 9 individuos que me
PARA LA HISTORIA NATURAL. 159 enviaron Don Nicolás de la Quintana de . last Pampas de Buenos Ayres , y Don Joa- quín Maestre del Rio Negro. Todos esta- ban vivos , y los mantuve bascantes dias , con agua y carne cruda, hasta que los re- galé al Virey Don Pedro Meló de Portu- gal , quien los envió á España , parte vivos, y parte disecados. Se parece al Peludo mas que á otro en lo fornido y ancho de fal- da y de cabeia, en lo grande del miem-' bro, eñ el numero de dedos, y en la to- talidad.; pero, tiene mucho, menor tamaño^ menos pelos y mas ' cortos ^ la cabeza mas bfcve^ y estrecha, menos áspera y ménoi plana. £1 juego que el cascaron de la fren-. te permite á la oreja no forma punta agu- da como en el Peludo ; y la cola es mas toga j menos escabrosa , y con mas anillos. La hilera dé conchas sobre el cuello es mas larga y reparable, con otras diferencias que hará ver la descripción. Longitud 14Í pulgadas : colk 4?. Des- de la punta del hocico i lo mas alto del cascaron de la frente 3|, y la mayor tra- vesía de 2 entre las .sienes. El cascarón de la frente bastante plano, y su mosaico muy fiarte ^iii^ulár^coronAdroidé una huera
160. APUNTAMIENTOS de' conchas- La loréja aguda , y se eleva .4 líneas en la parte superior. El ojo mas ocul- to que los demás , y el párpado inferior se compone de Conchitas. Eicuello.no puede ser i mas breve, y sobre él r cerca .del cas-, carón de la espalda, hay urnai hilera dé con-^ chitas, la mas larga de 2 líneas. El cas- caron de la espalda casi tiene dos pulgadas en lo alto. Las faxas movibles 7 «en> unos, y en otiós 61 El cascaron ; de la; grupa s¿ compone de; hileras al través, y cada una de éstas de piezas compuestas ccada una de: muchas piedrekijelafc irregulares. La franjat de este cascaron tiene puntas i imane car ^ dientes f agudo$ , según dixe del Peludo; y ks mismas , aun mayores, se ved en las faldas ó extremos, de las ¡fáxas. roovü>le¿ Estas son de pie2ag quadrilongas, y cada una tiene en medió á lo largo una tira, ¡y* otras dos paralelas resquebrajadas , una en cada lado. Lo mismo es. fia borda anterior del catóarbn dé/la: griupaVy ta^ poiterípr del de la espalda:, /que! endo defriai tiene las pie* zas; como la grupa ; y ambos, y las fexas, con . bastantes, cerdas .largas .como ea el Por- ^yú^ Todo lo ídichoes^dbsrucQaconv^los ia* terstíaios blanqju¿zmaR£> y iláj piel i Ibáxo \ del
PARA LA HISTORIA NATURAL. l61 cuerpo, &c. como en el Peludo. Petras hayv g dedos : el exterior y el interno nacen de, un paralelo , aunque ést& es -map' largo yi grueso. £1 inmediato á aquel nace pías ade-> Unte; y casi lo mismo los restantes, aun- que dos líneas mas largos y mas gruesos, con las uftas de 5. La manp tiene ios rois-> mos dedos , casi con la propia disposición; pero las uñas son como en todos , y no- tablemente mas largas , la mayor de 9 lí- neas. Solo una teta en cada músculo pec- toral. £1 ángulo anterior de la vulva muy agudo, y sobresale 6 líneas. La verga del macho, cónica y muerta, de 27 líneas de longitud NÜM. LX. DEL MATACO. 7 Por este nombre le conocen donde habita» que no es en el Paraguay, sino desde los 36 grados hacia el Sur : también aseguran le hay en Tucumád. Algunos le, llaman Bolita, por ser el únicio entre, los Tatú* que . quando . tente ó le quieren coger ocul- XOif. 11. x
163 APUNTAMIENTOS ta la cabeza, la cola y 4 pies, formando de todo el cuerpo una esfera , que suelea hacer rodar por diversión, y no se desha- ce sino con mucha fuerza; pero le matan dándole un golpe fuerte contra el suelo. No he visto sino uno, que me regalaron, tan débil y enfermo, que murió al otro día. Siempre estuvo en postura- muy enco-í gida y -casi esférica : caminaba con mucha torpeza sin extender el cuerpo, sin sepa- rar casi nada los pies de las manos, y sin tocar de estáis en el suelo otra cosa qué las puntas de las dos uñas mayores , po- niéndolas yerticalmente , y llevando la co- la casi tocando al suelo. Tiene las manos y pies muy notablemente mas débiles que todos, y las uñas poco á propósito para es- car var; de .manera , que dudo haga ma- drigueras, y si es que entra en ellas, será en las fabricadas por otros, fie pregunta- do sobre esto, y nadie me da otra razón, sino que siempre te encuentran en el campa No es posible extender su cuerpo, co- mo lo practiqué con los precedentes, para medirlos ; y las medidas que voy 4 referit te tomaron estando el animal muerto y naturalmente encogido; de modo, que las
PARA LA HISTORIA NATURAL. 164 bordas de las fiudas movibles se> tocabád entre sí y á las dé los cascarones. De la punta del hocico á la de la cola, midien- do con un hüo por encima del ionio, 17 pulgadas. Cola 2 1 : no r es redonda <5 cáni* ea cómo en los anteriores^ sino en la pun+ ta , porque en la raíz es plana ; y suscoo- ch?w encima tampoco son como en los des* critos , sino i manera de granos gruesos que sobresalen mucho. La cabeza de g.put* ghdas, ancha donde mas 1 j. El cascaron de la frente plano, mas fuerte que el de los anteriores , y compuesto "i de piezas ás- peras y confusas. Las orejas, aunque de lina pulgada, no llegan á igualar el coro* namento del cascaron de la frente que só*» bresale notablemente á la cabeza, suco dibnda lo mismo en los costados hasta' la oreja. El dé la espalda tiene 2 í pulgadas en lo alto, y forma una punta notable en cada costado, con que cubre no solo eLojo, sino igualmente ' gran parte de la cabeza. Las faxas movibles soh 3, anchas pada una 8 líneas en el lomo , pero estrechan nota- blemente hacia los costados. El cascaron de la grupa ocupa en lo alto 6 pulgada^ y el juego que déxal.á.k'cbla noegparai» x 2
165 APUNTAMIENTOS bólico ó corvo como en los otros, sino qua* drilongo. Las piezas de los cascarones y faxas son irregulares, escabrosas, y com- puestas cada una de multitud de piedre- zuelas irregulares. £1 color de todo lo di- cho es aplomodo obscuro lustroso ó bru- ñido, con la piel blanquizca entre las faxas. La de las partes inferiores jes negrizca , y en ella apenas se notan algunos tubérculos escamosos con pocas cerdas; pero estai abun? dan, y son muy largas en lo exterior de las ¿juatro piernas, y en los costados don? de unen las faxas movibles. , Aquí se notan los mqscuk)s,que atraen los cascarones para formar la bola. Las piernas mucho mas delgadas que en todos , y las manos y- pies carecen de: escamas , aunque tienen rarofc jtubérculos escamosos. No se conocen de? das detrás r sino cinco uñas inútiles para escarvar : la interna y exterior salen á la ¿jar, y las restantes de otro paralelo* sien- do notablemente /menor la inmediata á la jexterna, y la mas larga de 4 líneas. Eh 4a mano hay 4: la exterior de 6 líneas, la Interna mas corta, naciendo ambas de un paralelo., El dedo inmediato al externo sa- Je 3 líneas delante de la raíz de la uña
PARA LA HISTORIA NATURAL. 166 jextqri¿ryy Japwj» «rdesfírop^ pues es larga i^ lindas^ ancha $ en la railjt, y de la figura rjque en ¡todos. El dedo in- mediato se emienda hasta la mitad de la uña grande^ i quien, iguala coa la punta 4e la «uya^ iái vulva .sin particularidad^ y hay una teta en cada músculo pectoral Acaban de traerme disecado un macho de los; nlishioi colores y; medidas : su verga de 4I; pulgada^ icün^ó lineas de mayor diá- metro. •; n >:\a * *.: r :. # > ! • r" ^ r - . - r ! * Buffon 1 no le ha visto, y critica con razón A Seba ¡ y; iBos^n ^ porque le supo^ cen^ de la India Oriental; Le, Ilahia vf^or^ dentándolo de ZV^¿apahá^«qucisegun Marc- grave le dan eri el Brasil^ Pero como 110 lo he encontrado en. di Paraguay , tengo fundado motivo de persuadirme que tjairir poqo existe o donde .lé sdpotae Marcgravej quien le desriribe probablemente por inftwk mes 9 ó por algún despojo? que veria , lle- vado del Sur 9 . con algunas conchas sin. bar- niz , que manifestaban el íhuesoí > y por eso le llamarían Tatíapará , que debe, ser Td* túpará\ y significa Tatú con manchas Man- cas sobre fondo obscuro.
c Noto >cp 1? ifcscfipdaii cpfe ao? dizque fló habla con propiedad! ^gui^odbtela caj- bezacasi piramidal fia joreja ic<Mta y arre- dondeada^ y diciendo que lo^ superior de lar cabeza está :cutíerto dea ¿asearon, de rfn* sola pieza y pues: Ja. cabdzajeíífactcaña^ de igual grueso erí la mitadjsaperior ^ con un eacaie ó estuche encada lado para la oreja , que está naturalmente .« doblada ; y el tal cascaron es.de mucha^ pifeqs. Tato- bien yerra contándole en todas partes cin- co dedosy como Seba en daclé 4; porque son 5 jen el pie , 4^en la manó j por con*» siguiente habla mal de Jáluñás* £1 de Maro grave no sería adulto y qiíando sdlo tenia «pulgadas dé!cda y ii de cuefcpo. Com- pone: los cascarones, de la espalda y grupa de piezas pentágonas dispuestas, elegante* nientp, y las de lasfaxasrdé conchas qua- dradas ó quadrilongas , y cada pieza de es- camas pequeñas lenticulares blancas ama- rillentas. Esto acredita que vio un despojo descascarado con el color de hueso; pues el Mataco es todo obscuro , y cada pieza de los cascarones y faxas compuesta de otras muchas. \ Por lo demás no admiro que Fahio Co?
PARA LA HISTORIA NATURAL. 168 luntóa le dé qüatiro ikxaft, contando pot una la IxJcd* de aigürío de los cascarones; íino que IAiéo y Btissoo* hayan hecho es- ftetíe-difereñtéiál de'Fihtá. Segub Buffbtí , el Mataco es el Arma* dtlte 6 ^Tatú genus aberum de Cluskis ; el Tatú órfrmtáiltó de Pfeon ; el TatúaparA nrmñiitli tertta spécifs Márcgraviiát Rayj d T4ró' ¿e» armadillo brténtalislorka osseá tofo córpóre tectusj él Tatus Gesneri de Barreré 5 el Dastypu» tfagulte tribus dtli* nkó i y él Canpbtactus sotáis duobus \ cin- gulis 3. Armadilfo orientalis de Brisson; péró se equivocan &te y Seba en hacerle oriental y y- ninguno le da nombre propio* * ' ^ÁtaÓTÉkES GENERALES ¿le! descrito tresiespetriesr en; el Paraguay; y ofcra del Brasil ,/idondé eteo existen las quaito. Jtfbiirodetehdqél expirar jus carac- teres generales, porque son mujr ceüockiosc» Diré únicamente aquí que Buffbn f di- i Tom. XXX. pág. i.
vide toe Micos, americanos en «Jos; familias coa Jos nombres de Sft&jw.y/fagoi*** derivándote de <&**?«< -y«. QÜ^^q^e .l«s dan en el Brasil, y r <#e «iROPe se., deben pronunciar Sajuasu y Sagtti. En primer lvgarJoa tales nomfetts deben ser Ci^wianái >• CúL Segundo*, ao¡ se pronnocjap, .cotwi cree, sino como se escriben. : Y tercero » sig- nificando CU ¿nwufe y Cuí^no me pare- cen adeqüados para que s« apliquen á dos £»niaias,que;se.s«po«en. ^R$oaR, j>e, ara- bas, refleje ..tefteccofotqu^ca^^ 4e car lio en las, asentaderas» JT'de bolsas. en los carrillos i y que. las ventanas de la respira- ción estianmy.apajrtadas y abjertas.al cos- tado de la nariz. Todo se verifica en mis Micoi7 ménóY'lo momo ; porque ~et ÍÜiri- quini. tiene respiraderos abiertos, en lo in- ferior comió yo. Para separar los Sapajús de los Sagpittf , • dfce. quei aqpejlos tienen cola mas larga y agarrante ; pero como yo r conozco? ' tká pocas i especies y yj ¡considero poco randada. la división, del Autor ¿ des-' erifeiré mk.qnafro JespeciesvboBlaaderaadoias de un» familiar ;:•„•; v:r..-.o<i f •• Ver -..- i-, ;
PARA LA HISTORIA NATURAL. 169 1 . %tc I NÜM. LXI. DEL CARAYÁ. £j$ muy conocido de los Güaraoís por este nombre, que se deriva de Caayá (Xefe del Bosque); y ls conviene >,no: solo por ser el mayor de lo? Micos, sino igualmenr te por abundar en los bosques mas altos y espesos, par«:iéftdoa»> por lp que he visto, que, prefiere las inmediatos á agua* das. No creo pase al Sur ! de los 31 grados. Es muy serio , triste , torpe y pesado : vi- ve en familias de 4 á 10, y todos convienen en que cada macho conduce á 3 ó 4 hem- bras , y que si la quadrilla es de 8 á 10 (es lo sumo ) hay 3 machos. Esta obser- vación^ que he practicado muchas veces, se funda en que los machos son negros* las hembras no; pero como el amigo No» seda asegura que los machos no adultos tienen librea de hembra , es dé creer que en cada familia hay mas machos de lo que parece. Como quiera, he visto que ca- da quadrilla se dirige por un machó , quien TOM. II. Y
170 APUNTAMIENTOS sg sitúa ..siempre en Jy^ar mas elevado, manteniéndose los demás en la inmedia- ción hasta que marcha el Xéfe y le siguen todos, pasando con pausa de rama á rama y de un árbol á otro S91 safraTp dje modo, que no habiendo embarazos en el piso , se togta fácilmente situarse debaxo de ellos; én cuyo caso sufelen ensuciarse , quizás de totedo, aunque algunos lo atribuyen á ma- licia. Otros aseguran qué lo hacen en la mano, y lo arrojan al que les persigue} pero nunca he notado tal cosa. Saben ocuK tarse con tos troncos y ramas quando te- men; y sino ^aedanTepentinamente muer- tos del tiro (sucede rara vez), se acomo- dan donde aun después de fallecer no pue- dan caer al suelo. Así se pierde, la mayor parte 'de los tiros , á no ser que <se, suba ál árbol , que no es fácil, porque prefieren ios altísimos situándose muy arriba. Afir- man algunos haberles visto tomar hojas, mascarlas y aplicarlas á las heridas; pero fcti los que he muerto y estropeado no he notado tal cosa. Por las madrugadas y tarr 'des principalmente , se oye de una milla ;su voz fuerte, triste, ronca, insufrible é in- explicable , sin que yo, pueda asegurar é
PARA LA HISTORIA NATURAL. 171 -es solo del xefe ó de toda la familia , aun- que me inclino á esto , sin dudar que fe forman ó aumentan con la grande nuez que tienen en la garganta. Como quiera, cesan sus gritos luego que perciben la pro- ximidad de alguno. No sé si por su voz ó por su fealdad y torpeza, nadie los domes- tica , aunque me dicen haberlo hecho al- guna vez. Produce un hijo por julio, qije se agarra con los brazos al cuello de la madre, cabalgando sobre ella , que le lleva á todas partes. Hallándome en un bosque encontré una quadrilla, y mis gentes co- menzaron á gritar quanto podían diciendo sin cesar bá ! hijo de puta ; con lo que una madre tomó a su cachorro y le arrojó al suelo. Pregunté con este motivo , y me ase- guraron que la hembra í^abia arrojado al hijo por el significado, de lo que le decían, y que no lo habría hecho gritándola otra cosa. El mismo cuento aplican al Mico si- guiente; pero es indudable que las madres arrojan á sus. hijos por huir sin embarazo, y porque se aturden con los gritos; pujes es mucha tontera pensar que entienden el significado de nuestras palabras. Subsisten de frutas, cogollos, insectos, y aun de la Y 2
172 APUNTAMIENTOS miel de las abejas del bosque. Dicen que haxa alguna vez á robar mazorcas de maíz; pero no lo he visto. Carece de callo en las asentaderas ; y los bárbaros y Portugueses apetecen mucho su carne, que ningún Es- pañol come. Describiré un macho adulto. Longitud 42} pulgadas : la mitad son -cola. Ésta es gruesa , pelada por debaxo en un palmo de la punta, y tan nerviosa , que no se puede desenvolver la espiral de su extremo aun después de muerta Se afian- za con ella , y á veces queda colgado des- pues de muerto. Altura delante 19 , detras r*£. La cara quadrilonga : la frente muy calzada de pelo: la nariz apenas se conoce entre los ojos, que son negros : los respirade- ros grandes , elípticos y muy apartados: la oreja pequeña , redonda y situada algo al- ta. Tiene una barba obtusa de pelos de 3 pulgadas y abundante, que le da un as- pecto feo. La nuez de la garganta carece de pelo , es piramidal , de base quadrada y ancha , cuyo exe ó altura es de if pulga- das. El cuello corto y grueso : el cuerpo abultado y barrigón. La mano con cinco dedos : el que por su situación es pulgar, no lo parece , por nacer del paralelo que
PARA LA HISTORIA NATURAL. 173 los otros , y por tener la misma dirección, siendo el mas débil. También hay cinco en el pie ; pero el interno con forma y sepa- ración de pulgar : y todas las uñas negras. Arriba quatro incisivos , ademas del colmt> lio en cada lado , sucediendo lo mismo aba- xo. El escroto y su poco vello muy ru- bios 6 blondos , y los testículos poco meno- res que huevos de Paloma. Entre ellos se ve la funda de la verga , que parece ser parte del escroto. Todo su vestido negro profundo, menos el del vientre y pecho que son rubios obscuros , pero la piel en todas partes es negra. Su pelo es lustroso, poco áspero , algo crespo , no aplanchado, largo mas de 2 pulgadas r y muy tupido* menos en las partes inferiores que son lan> pinas. La hembra es 3 pulgadas mas corta , y las demás medidas á proporción. Aunque su barba sea abundante ? no se prolonga tanto, y la nuez de la garganta no abulta la mitad que en el macho. La vulva no ofrece otra particularidad , que ser blanquizca. El pelp es mas delgado , poco mas corto , y par- dusco j ó bayo obscuro ; pero con la piel negra , que se manifiesta en todo lo infe-
174 APUNTAMIENTOS rior , en la cara ¿ cejas , pestañas y orejas, que también carecen de pelo. Me asegura el amigo Noséda que los machos usan li- brea de hembras hasta ser adultos. He vis- to un individuo albino: esto es, totalmente de color blanco amarillazo. Buffon l le llama Fariña y Aluatá, que presumo se deriven, ó mas bien que son corrupción de Carayá» No ha visto sino despojos del último, y un Embrión dise- cado í por cuyo motivo le describe por no- ticias agenas. Asegura que le llaman Vari- ná en el Orinoco : que dice Abbeville es enteramente negro y del tamaño de su Per- ro grande: y que grita tan fuertemente, .que puede oírse casi de una legua. Esta in- dicación es de un Carayá macho , aunque exagera mucho la estatura , y no conoce- ría la hembra , pues no la distingue. Marograve le llama Guáribá brasilien- sis , que presumo es corrupción de Carayá. Hace de su voz y zaloma una relación, que no debe apreciarse ; porque no inclu- ye verdad. Dice sin embargo , que la pre- -senció muchas veces ; y no. le creo, pues de haberla presenciado , habría distinguido ' i Tom. XXX. píg. 7.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 175 los sexos. En lo demás describe bien al ma- cho , menos en darle cara ancha , quande es quadrilonga 5 y en hacerle indomestica- ble , indómito y malvado. También le viste todo de negro , con los quatro pies y par- te de la cola pardos : lo que podrá venir de que no sería completamente adulto. También le indica Brisson en su Cercop f 'tbe¿ cus niger pedibus fuscis : aunque repito la dicho de los pies. í Lineo le llama Pahicus , y le critica Buffon , no solo de indicarle mal , sino igualmente de confundirle con el Coaitá» Pero aunque no afirmo con seguridad que el Garayá sea Coaitá , lo cierto es que el nombre de Panicus indica muy bien el terr ror que puede imponer su zaloma. Mi Autor tomó el nombre de Al u ata de Cayena : Gumilla le llama Arábatá ; y presumo que ambos se derivan de Carayá. GuraiUa le tiñe de amarillo * en mi juicio porque veria algún albino. Barreré indica bien la hembra y al ma- cho joven en su frase : Cercopitbecus bar- batus maximus ferrugineus stentorosus Alua- tá. Lo mismo digo de Brisson en su Cer- copitbecus barbatus satúrate spadiceus- ,
176 APUNTAMIENTOS También son Carayás las Micos que, según Gentil x , hacen un ruido tan extra- ño que espanta á los no acostumbrados en ht Isla de San Gregorio baxo del Trópico: pero exagera mucho la zaloma , comparán- dola con el ruido de las montañas que se derrocan. También pondera el tamaño, igualándolo á una Ternera. Sin duda no le vio , y por eso yerra también haciéndole muy arisco. . Imitan en parte la tal ponderación Mrs. de la Condamine y Binet , haciéndole tan grande como un Perro lebrel ; y el tai Bi- net no le vio , quando le da color roxo de Vaca : ni le oyó , quando compara su zaloma á la de una piara de Cochinillos que riñen. Oexmelm dice cosas del Carayá en el Cabo Gracias á Dios , que sin embargo de afirmar las ha visto, no puedo creerlas. Refiere que los Carayás se juntaban al acercarse, poniéndose á gritar , á hacer un ruido espantoso , á quebrar ramas secas que le tiraban , y á ensuciarse en las patas para arrojárselo á la cabeza : pero los Carayás i Tom. XXX. pág. i o. c. (*) 2 Jbíd. pág. 1 1, c. (*)
PARA LA HISTORIA NATURAL. 177 andan siempre juntos en Familia , cesan hr saloma al momento que alguno se les acerca,, no quiebran ramas ni tiran hada y ni saltan con prontitud de» un árbol á otro xx>mo su- pone , ni se dexan caer como cuerpos aba» donados de rama á rama , ni se ayudan para pasar arroyos ó de ua árbol á otro, > Dampie? e K <vió en Campeche á un Ca* raya macho , pues le hace de los mas feos del mundo : mucho mayor qué la Liebret dándple piel .y pelos negros : éste áspero* largo y crespo : y cola agarrante $*elada debaxo en la punta, bien que habla de memoria , quandó se la dilata cerca de 30 pulgadas. Nos da del Carayá una prolixa relación , qpe dice observó ^: sin embargó no me? detendré k copiarla r porque toda es falsa , menos, él que procura orinarse y ensuciarse sobre el que le perdigue; y el que no es fácil haberle muerto* por que- darse agarrado por la cola: y patas. Pero fcjt realidad aun esto no es como suena, porque se ensucia de miedo , y muerto no se agarra con las patas , sino con la cola, $i: hubiera visto eo el bosque las tjBpasupie dice , noí aseguraría eran de veinte á treinta* 1 Tom. XXX. pág. 16. c. * • - * v - - -^ * TOM. II. Z
178 AUNTAMIENTOS y habría notado las diferencias sexuales, que ignoró 9 pues no las menciona.* Vamos aho- ra al texto de Buffon. - Este caracteriza bien UVarináy aun- que erradamente le da tamaño de un Per- ro lebrel Del Aluata dice no tener barba bien marcada , y se equivoca : y que es d? color roxo pardo r que no desdice del de mi hembra : pero yerra figurándose que d Yafiná y Aluatá son dos especies , ó varié- dades una de otra i pues son en mi juicio mach? yhembjSL ".. Daubemqndetóribeánica mente al Alua- tá , tomando por exempiar á un recien na* cido y que necesariamente tendría alteradas b& formas * -por em, y con la preparación: así no es dq admirar que le dé éstas me- didas : longitud $ pulgadas y 4 d 5 líneas Sin la cola -1 y ¿ésta 7 J. No hago caso de lo que refiere de lasiormas , pues él misma confiesa es^abaqt alteradas^ ? *. r . > a J^ iiatoraiista^ <fe^ qual vid el macho y hembra domésticos y le caracteriza el mayor después del Ca- rayá ; pero como no conoció bien á. éste, según , acabamos de ver ^ de poco sirve, esta 1 Tom» XXX» pág. X2* <• ., .• •
PARA LA HISTORIA NATURAL. 179 comparación. Continúa : que el Coay tá tie- ne piel negra y poco pelo baxo del cuer- po , aunque en él resto es erizado y negro: que las orejas i son desnudas , parecidas i las del hombre : que los respiraderos están apartados en . los costados de la nariz : qué carece de peladuras en la asentadera : que la cola es agarrante: que vive en socieda- des : y que pare uno , y á to mas dos hi- jos en América. Todo eso r y la semejanza del nombre , indican que trata del Carayá; 4 quien tampoco repugna el domesticarse. Pero como asegura , que ambos sexos soiv totalmente negros , sin excluir el vientre: que carecen de barba , de nuez , y de pul- gar en la mano , donde le pone quatró de- dos: que la cara es baza , y la razón dé las medidas es muy diferente, pues Dau- benton le da 40} pulgadas : cola 24 , con- cordando Buflfon en lo mismo ; y nada de esto puede aplicarse al Carayá : es preciso creer que son diversos. Pero como pudó muy bien Daubenton equivocar algo tó medida de la cola , y Buffon el sexó * siem- pre queda alguna ligera duda de que el tal Coaytá puede muy bien ser un Carayá; macha } z 2
180 APUNTAMIENTOS - Dice en la nomenclatura que el nom- bre puede venir de Caytaya que dan en el Brasil á otro Mico. Y yo no dudo que éste es Carayá , ni que de su nombre se han de- ducido los de Coaytá y Caytaya^ que se pro- nuncian como están escritos, y no Saytayá como quiere el Autor. También se figura es Coaytá el Cercos pit becas majar nfger f ocien* bumanam refe^ tens. Qvoata de Barreré : pero para mí no hay duda en que es un Carayá macho. Del mismo creo trata Abbevüle , di- ciendo hay efc la Isla del Marañon otros Micos llamados Cayou , con barbas de qua- tro dedos , y vestidos de negro. Pero el tal nombre creo deba ser Caigüazá , y no Sajou como quiere Buffon. Ademas exage- ra Abbevüle ,. dando á algunos barba de 6 pulgadas, y se equivoca no diferenciando' los sexos en el color. i Prqcura mi Naturalista persuadir que *T Coaytá, es simple variedad respeto al Exquimá de Marcgrave, y á la Diana de Lineo : pero no conociendo á estos ani- males , diré únicamente , que Buffón respe- ta, aqui poco las diferencias en formas y colores. f :*., *
PARA LA HISTORIA NATURAL. 181 " n Igualmente se figura variedades dá Coay tá las tropas de Micos en el Istmo de Panamá, que Dampiere dice son unos blan- cos, y la mayor parte negros 4 pero pre* sumo que los negros son machos Camayas} y que los blancos son albinos de esta es* pecie ó de la siguiente , pues de ambas los he vista Añade Dartipiere que unos tk* nen barbas , y seguramente son :Carayásj y que otros no , y creo sean Cays ; pues á estos únicamente , y no al Carayá, perte- nece todo el resto de su relación. Ademas de las ibencíonadas , que cree variedades del Coaytá , 'cuenta Buffbn por otra al individuo descrito por Brisson , que tenia el pelo de las partes inferiores blan- quizco : lo que podría cíe algún modo apli- carse at .Carayá i si no añadiese que carece de pulgar :< pero quién sabe si quiso decir con esto , que el que debía serlo no tiene la figura de tal y como. sucede al Carayá. . -- Otra variedad, dice ¿ es el Mico arana^ 4e quien Edwárds da dos individuos, una negro y otro pardo ; pero, es claro que es& tos son macho y hembra Carayás. La ultima variedad que menciona del! Coaytá e¡g el.Mico.Uaroado Gb$m¿k m eL
182. APUNTAMIENTOS Pferú : que seguramente no es Carayá , sf e& verdad que tiene 13 pulgadas sin la co- ja, y ésta 22. Dice que de todas las refe- ridas variedades le han contado que pescan con la cola; pero éste e$ un grave error, no obstante de que se le haga creíble , sin más motivo que haber visto una vez al Coaytá atraer con la cola á una Ardilla que vivia con éL También cree lo que yo no , y es que se enganchan unos á otros, bamboleándose para pasar arroyos. =*sr= NÜM. LXII. DEL CAY- Por este nombre le conocen en el Para- guay donde existe, sin que yo sepa que pase los 30 grados. Me parece mas escasa que el anterior. Vive á pares y en quadrl- llas , corriendo con mucha ligereza y pron- titud los árboles, saltando de unosá otros, de modo que no es fácil alcanzarle. Atra- vesando un bosque por una seádita , se co- locó un Cay macho en una rama qué la atravesaba ; y hizo tantos gestos y adema-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 183 lies de saltarme encima , que temí lo hi- ciese 9 y le amenacé con el látigo, sin que •esto bastase para hacerle huir i y como por Jo común se escapan muy anticipadamen- te., creí que el tal estaría zelóso. Pare pop noviembre un hijo , que la madre lleva á -cuestas , y le crian en las casas quando le pueden coger ; porque es muy vivo * ad- vertido > ágil y tan inquieto r que no cesa de moverse » pero es preciso atarle , porque enreda mucho » y todo lo rasga y revuel- ve. £& sin embargo incómodo por su voz fteqüente, que á veces remeda una risa muy aguda, y otras es un bu bu bu triste > fuer- te y lamentable j para lo qoal frunce mu- cho los labios * el entrecejo y cara , y forv ma notables anillos con -Ja piel al rededor de los ojos. Ademas quando le molestan ó contradicen da unos ahullidos verdadera- mente insufribles. No hace cosa contra su voluntad «¿ ni fiestas k gente desconocida: al contrario manifiesta tyier la aborrece y y amenaza si entiende que le temen y y de no se secara lo que puede, porque es muy tímido y cobarde. Camena, en quairo piesr come quanto le dan > sin perdonar sus ex- crementos quandó el hambre le apura j pero
l84 APUNTAMIENTOS en libertad vive de lo que da el bosque, y del maíz que puede robar en las Quintas. Le crian algunas veces desde chiquito ata* «do á un Perro que le conduce donde va, y duermen juntos , porque nunca los des- atan : y es diversión ver al Cay siempre á caballo , sin baxar sino quando tiene nece- sidad. Se vale de los medios mas ingenio- sos para detener y dirigir al Perro adon- de le acomoda ; y si el Perro no es capón y se empeña en reñir con .otros y procura el Cay evitar la pendencia, y si no puede* ayuda al Perro con tal precaución que salé siempre ileso. Describiré un macho adulto, advirtiendo que la hembra no difiere sino en ser 2í pulgadas mas cor ta. Longitud 36. pulgadas. Cola 19. Altura delante 13 £, y detras 15 f. La cola es fuer- te , nerviosa, copuda y algo enroscada para abaxo en la punta , porque se afianza con ellsu La cabeza no larga : el ojo poco apar- tado del otro, y el iris acanelado: la frente casi nula , porque el pelo llega á las cexas: h cara pequeña , chajá , casi redpnda , y tan vellosa, que apenas quedan, la nariz, el contorno del ojo ,- la cexa y pestaña sm pelo con piel obscura» .Aunque está bien
PARA LA HISTORIA NATURAL. 185 marcada la nariz entre los ojos , es algo hundida en la medianía , elevándose en los extremos. Los conductos del resuello están en los costados apartados 6 líneas. No se ve la Oreja por delante por pci^rla el pelo^ que también tiene dentro j y es redonda, alta 21 líneas desde lo mas inferior que está en el horizonte de los ojos. Arriba y aba-: xo quátro incisivos y dos colmillos (ixiijy) gruesos largos 7 líneas, aunque están gas-: tados , y la mandíbula inferior excede algo» En todas partes cinco dedos casi de la mis- ma figura y forma que los de mi mano, aun- que el pingar delwte píenos separada y na mas grueso que los otros. £1 escroto es tan encogido, que casi le ocultan su propio ve- llo y el de al rededor. Los testículos largos 12 runflas, gr ilesos 7 : el miembro muer-r to tiene 9 con %\ de diámetro, está suelto y termina en un hongo muy notable. Dicen algunos que la especie carece de hembras; pero este error viene de que un poco de- lante de la vulva hay un miembro muy notable y aparente , que aunque menor que la verga del macho y sin hongo , tie- ne freqüentes erecciones. Ademas no se per- cibe la vulva sin registro inmediato. Hay TOM. II» aa
186 APUNTAMIENTOS una teta sobre cada músculo pectoral. Sobre la cabeza hasta el cogote es de un negro que hace punta aguda en el entre* cejo, y baxandó con una tirita de lo alto de la oreja , pasa delante de ésta á io in- ferior dé la quixada. Él pelo de la frente, sienes y cara, es dé un blanquizco que se introduce por una punta sobre la sien ha- cia lo alto de lá oreja, que también es blanquizca , tomó báxo de la cabeza y la garganta. Igualmente es blanquizco el pelo sobre manos y pies ; y desdé allí al codo obscuro, como los tobillos y algo mas. La tola encima' obscura j y todo el resta del Cajr bayo obscuro, nías claro e» lo^cos 1 - tados y en lo superior de las quatro pier- nas , y algo acanelado eñ las nalgas , vien- tre , interior dé las piernas , y en lo infe- rior dé la cola. El pelo medianamente sua-» ve y sentado, largo en el lomo 2 pulga*- das, tupido, y el de sobre la frente siein- pre cferecho ó vertical en los' costados ; lo qué le da fisonomía algo cornuda. En la hembra lo blanquizco de la cara es mas claro : lo obscuro de la cola y quatro pier- nas se extiende mas : el vientre mas acane- lado , y lo bayo mas obscuro. He visto dos
PARA LA HISTORIA NATURAL. 187 albinos : esto es de poca vista , ojo rubicun- do, temperamento delicado > piel blanquiz- ca , y todo el pek> blanco amarillaza . Al- gunos aseguran que hay dos especies y lla- mándolas Caygúazú ( Caí grande) y Caim-* rí (Caí chico). El descrito es un Caygoa* zú r que comparé con dos de los que lla- man Caimiri ; y como no encontré dife- rencia en formas , procedimientos y voz, ni otra en. los colores que ser los del Cai- miri mas bayos ó amarillazos, y afianzar- se poco con la cola ; no dudo que los grao* des son padres de los chicos , que como ftias débiles no tienen en la cola la fuerza qué ios adultos. - En la crítica del precedente advertí que los Micos de Dampiere en el Istmo de Panamá , que carecían de barbas , no eran Coaytás ó Carayás como pensaba Buffon, sino Cays i pues á estos pertenece privati- vamente la relación de Dampier. Mi Naturalista f le llama Sajú y compon- niendo este nombre de Cayuasü , que dice le dan en Marañen , y que debe pronunciarse Sajuastu Pero no hay tal pronunciación, y será el nombre Caygúazú y como dicen aquí i Tom. XXX. píg. $u AA 3
188 APUNTAMIENTOS Me parece que de él trata Abbeviüe, dándole dicho nombre , y diciendo que le llevan comunmente i otros paisfes/ - También tengo por Cay al Cercopithe* cus fuscus capitis vértice nigro. Sapajú par^ 4o de Brisson. De éste cree mi Autor es variedad -el Sajú cornudo del propio Brissoaj paro ña e$ variedad, sino la misma espe- cie , que tiene , según dixe , fisonomía cor* nuda , principalmente el macho. - ; Asegura ser el pequeño Mico de Ceylsm de Seba \ negando sea de allí. Sobre esto no puedo hablar , ignorando los caracteres que le da Seba. Igualmente dice es el Capucina simia caudúta mberins r cauda longa hirsuta , fa- vie flavescente de Lineo : pero no encueta tro en esto otros caracteres , que llamarle Capucina, indicando tiene cubierta la ca- beza de color diferente , y el de darle cara amarillenta , que son cosas aplicables al Cay. Del mismo modo asegura , que lo es d Mico de cola copuda de Ed wards ; pero como nada mas dice de él no puedo juzgar en la materia ; sino 4ecir y que hay otros que la tienen mas copuda que el Cay.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 189 f Ni mi Autor ni Daubenton vieron indi- viduo adulto , pues éste le da 12 i pulgadas sin la cola, y áésta 14}, alargándosela 8 lineas , sin duda por el modo de medir. Buflfon describe los colores ligeramente. Dau- benton se detiene mas ; y aunque discre* pamos , Hablando y ó blanquizco lo que él ru- bio ó amarillazo , y en alguna otra cosa, cío puede dudarse que algunas de estas (ufe* cencías proceden del modo de explicarse, y de haber él descrito individuos jóvenes, esh clav<» y r sucios , y yo loa mueítos en el bosque. Por lo demás habla mi Autor de dos variedades Parda y Gris , que no son á mi ver siao, los dos sefcós. Le hace parir aquí dos hijos, y se engañarlo mismo que en tomar por clitoris lo que no lo es, y en ha- cerle fantástico , tomando aversión á unos y afecto á otros ; porque esto viene del maj- lo ó buen trato anterior. Sus dos estampas son tan malas , que no representan el objeto. Vuelve á describir al Cay * trocándole, como acostumbra, la c en s. Lery le de- nomina bien; pero le tiñe mal de negro, 1 Tom. XXX. fág. 69.
190 APUNTAMIENTOS y se equivoca, asegurando se aparta poco del árbol de la fruta que apetece ; pues es sumamente inquieto y andariego. Mas creí- ble se me hace que Lery trata aquí del Carayá , á quien acomoda el color y la quietud. Gentil y Froger le indican bien llamán- dole Llorón i pero el último le aplica igual- mente el nombre de Macaco , que creo es voz general equivalente á Mico entre los Portugueses* Dampier pone en la Bahía de. Todos Santos un Mico que huele mucho á almiz- cle 9 y de una fealdad espantosa. Buffon le cree Cay ; sin embargo, aunque es cierto que el Cay doméstico huele nial , porque se suele embarrar con sus excrementos, de ningún modo le conviene la fealdad refe- rida característica del Carayá, que existe sin duda en aquella Bahía. Buffon describe al Cay sin que se pueda equivocar; pero nos da dos tan malas es- tampas, que no le conozco en ellas. Víó , dos variedades : la que llama Cay simple- mente tiene el color del mió : le da 13 J pulgadas sin la cola , y á ésta 1$ \ , acre- ditando que su individuo no era adulto, y
PARA LA HISTORIA NATURAL. 191 que le da 8 líneas mas de cola por el dife- rente modo de medir. La otra variedad que denomina Cay de garganta blanca , tiene también de Cay los- colores y proporciones , pues le da 12 pul- gadas sin la cola , y á ésta 15. Lo que me admira es , que no advirtiese que las me- didas de sus Cay s no solo eran proporcio- nales á las de su Sajú , sino también las* mismas ; y que no reflexionase que esta sola circunstancia es una vehemente presunción á favor de la identidad. Ademas , si hubie- se reparado las formas, colores y caracte- res que les da , también creo habría en- contrado identidad , sin mas diferencias que las resultantes del modo de hablar que tie- ne uno en diferentes tiempos , y la de no- tar alguna cosuela en los últimos indivi^ dúos, que se suele pasar por alto en los pri-* meros. Quizá* separó el Sajú del Cay por- que nadie há oído llorar ni los lamentos de aquel ; pero pudo hacerse cargo del des- cuido , ignorancia y* abandono que se ob* serva comunmente en los Viageros ; y de que quando Buffon fué á visitarle en casa de Ma« dame Pampadour , le saludaría con dulces que le taparían la boca para que no llorase.
192 APUNTAMIENTOS - Después describe * al Saimirí , que no hay duda debe ser Caymiri , según lo es- cribe en el Marañon Abbeville , quien le tifie de amarillazo mezclado con otros co- lores diversos. Y como aquí llaman tam- bién Caymiri al Cay cachorro , que es mas bayo ó amarillento que sus padres con otros colores , se puede conjeturar que lo es el de Abbeville. La indicación de Brisson : Cercopitbecus pilis ex fulvo flavescente et candicante va- riegatis vestí tus , ex flavo rufescentibusz acomoda tanto al Carayá como al Cay al- binos ; y la reputaría indeterminada si no le llamase Sapajú amarillo , que debe decir Cay amarillo*) y pertenece á un Cay albino. Marcgrave describe su Cqytayá: pilo lon- giore ex albido flavescente, caput babet sub- rotundum , frontem baud elatam batid pené nullam , na sum parvum et compressum. Cau- dam gestat arcuatam redolet moscbum, b(jec única ipsi inest gratia. Mite tractari de- bst , alias altissima voce clama t, et facile ad iram concitan potest. Alias ejusdem spe- cieiy sed major; & pilo magis fusco instar zebellinarum , etiam moschum redolens. Para i Tom. XXX. pág. 89.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 193 mí és muy creíble que el primero es Caí albino , y el segundo Cay común. ; y i Dice Buffon que su Saymirí es vulgar* mentó conocido por Cayguazá aurora^ poc Cayguazú naranjada 9 y pociQqygüazú ama* r\llo ,- que todos indican al Cay albino; pe- , ro si lo es , no ha de ser bastante común, como dice , en Guyana. - . Se persuade que su Saymirí es el Cay* güazú de Cayena de Froger z ; quien dice es pequeño , que tiene pelo bayo ó amari- llento, cara /blanca 9 barba negra, ojos grandes , talle delgado , y carácter abispa* do , delicado y cariñoso. Pero como los al* binos nunca abren bien los ojos, ni tienen barba negra, no debo creer que lo sea, ni me atrevo á asegurar que es Cay común, aunque le acomoda casi, todo lo dicho , en- tendiendo poicara su vello. Buffon da al Saimirí preferencia entre los Micos por su color amarillo brillante; por la pequenez de su estatura, gentileza de movimiento, magnitud y fuego de sus ojos j por su cara pequeña y redonda , y por ser el mas lindo y cariñoso , aunque de complexión la mas delicada y difícil de 1 Tom. XXX. pág. 90 , c (*). TOM. II. £B
194 APUNTAMIENTOS conservar. Todo esto adapta al Cay joven albino, menos el ojo grande. También U acomodan los demás caracteres que le da, y son carecer de callos , y casi de frente: tener cara plana, los respiraderos separa- dos y un círculo carnoso formado por la piel al rededor de cada ojo , con la nari2 bien marcada entre ellos , y la cola poco agarrante, mas larga que el cuerpo. Se opo- ne sin embargo á creerla identidad , el que Buffbn dé al Saimirí orejas un poco pun- tiagudas según las marca la* estampa, con¿ viniendo Daubenton en lo misma Verdad es que éste parece hablar de otra especie, pues le da colores distintísimos del amari- llo brillante de que le vistió Buffon, y aun de los que tiene el Cay común, á quien tam- poco adaptan bien las proporciones, que son, según Daubenton, 10} pulgadas sin la cola, y esta 3$ ; que son justamente las del Mico que sigue.*
PARA LA HISTORIA NATURAL. 195 *'H lili i i ibm tsamm ^flfWg— i s i| NÚM. LXIH, DEL MIRIQUINÁ, Así le Uaman lps Guarapí*. No existe en la parte oriental del Rio Paraguay , sino en la opuesta, extendiéndose por 4 Chaco, Subsiste de lo que dan los árboles , corre* jeándplos sin afianzarse con Ja cola , . que por eso es recta y ipuy copuda. Alguna vez le han domesticado , y me aseguran ser muy bobo, y mas tranquilo que el Ca- rayá. He tenido 4, á mi ver adultos, los tres hembras. Ademas vi otro que tendría pocos dias de nacido, y era idéntico á los padres. Longitud 32 f pulgadas : cola 18 , de las quales i> es lo que los pelos la exce- den en la punta. Altura delante 9 , detras 12 : circunferencia allí 7 j, y aquí 43. En la mano 5 dedos : el interno y exterior sa- len de un paralelo; aunque aquel es mas corto , no tiene forma , ni separación de .pulgar, siendo el mas delgado de todos. Los restantes, son nías largos, nacen algo BB2
196. APUNTAMIENTOS m$s adelante , y su extensión sigue el órdca que ea mi mana Los mismos -dedos en el pie; pero ej pulgar con figura y separación de tal. £1 cuello demasiado cor{o , y tan grueso ó mas en apariehcia que la cabeza» Ésta muy pequeña , casi redonda. La cara con vello hasta las cejas , y sin otra cosa pelada que los párpados y la nariz. Ésta bien marcada: sus agujeros redondos, no tan separados cómo en los anteriores, ni abiertos en el costado, sino debaxo. Ojo algo grande, y fel iris róxfeo. Oreja capaz, arredondeada , peluda, y lo mas alto de ella no empareja la elevación de la cabeza. Dien- tes y colmillos muy pequeños. Escroto en- cogido y casi pelado , y los testículos de 6 líneas' de diámetro. -Entre ellos eri lo inte- rior del escroto se advierte la salida y no otra cosa del miembro. " El pelo muy suave, tupido y perpen- dicular á la piel; menos en la cola , que aunque esponjado no está derecho, y tie- ne una pulgada en la raiz y casi ¿os ha- cia la punta, siendo el del lomo de i£ Encima de cada ojo hay una notable man-i <rha blanquizca que acábá én punta antes de lo mas alto de la Cabeza *y quedando el
PARA LA HISTORIA NATURAL. 197 intermedio obscuro , como lo pelado de la cara. También es blanquizco el vello de la mexillá , yun poco báxo de la barba. De- báxó de la cabeza, y siguiendo hasta eí escroto, con lo interior de los brazos has¿ ta el codo y de las piernas hasta la rodi- lla , es de un color acanelado , más roxizo fen 16 interior de las asentaderas. Todo él resto del animal, si¿ costados y quatró piernas , son una mezclilla , teniendo cada pelo la punta blanéa , luego un pedazo ne* gro, y el resto blaáquizcb. "Los 1 de la cola ison interiormente roxizos, f ; rf resto hasta las puntas negro , prevaleciendo éste quan- to mas hacia el extremo de la cola. La tíembra tiene los propios colores con una pulgada i menos de 1 largo , utía teta sobre cada músculo pectoral , y vulva sin parti- cularidad. *'' Para describir Buffoh al Sakí* , deriva el tiombi'e ( de Skkée , qué Brbwn díó á áü Mico indicándole W i Sáki. Simia mínima capite alindo , dorso fusco V pone rufescente cauda crinita. A la misma especie refiere ntí Autor él i] Ca¿üé irfafor brasilíensibus. Pongi Congensibus de Marcgravej y el €er+ x Tom. XXX. pág. i 1 5.
198 APUNTAMIENTOS copit becas pilis nigrjf ápice aihiio vestittv, cauda longissimis pilis nigris obsita de Bri* son. Y i mí np me quedfi duda r en que JJrisson indica al Miriquiná, ataque ppp* de» la longitud délos pelos 4e la cola, sin notar que son interiormente ¿oróos, También crep que Brqwn fcaj>l# del mismo, tín.e^piiicsir bie» Jos ca|praii f y tal vez ve* fia un cachorrito, y por eso le llama Si- mia minima. En quanto al deMarcgrave, no sé en qué se funda mi Autor, y solo vea qye ?l . lí^mafri?; G%güf f&^or , perteos- ce n?as bijea al Mico precedente. Pfefeode Buffon que no son constantes los colores dq Brown i y no dudo se equivoca, pues jhíe visto cinpp idénticos. Si el Autor oh contra diferencia, en. colores r me perlado jrendria del modo d$ explicarlos, ó deque vio dos especies y las creyó una. Como quiera , caracterial ai Miriqujná por la co- la esponjada , que dio fljotivo ¿ algunos p*^ra llamarle J^íico de cola de Zorro coa .impropiedad. Ni ésta es mas de la mitad mas larga que todo el resto, como dicee ni tiene los respiraderos tap apartados co- mo supone. En quanto al color , le da cara amu-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 199 latada con vcüo blanquizco : en las partes inferiores blanco acanelado, y el resto obs- curo. De manera que le faltó añadir que los pelos obscuros tenían puntas blancas, y que los de la cola érah interiormente roxos. Menciona otra variedad con el cuer- po y cola rubios , y presumo que trata de algún individuo albino. Daubentoh describe mejor los colores, sfai mas diferencia que darle los pelos dé la cola enteramente negros ; lo que viene de haber visto un cachorrito disecado de 7 á 8 pulgadas sin la cola , y ésta de 9$ que ajustan también al Miriquiná, como la cara redonda y el ojo grande; aunque le aparta 5 líneas los respiraderos, que me parece mucho. En seguida dice vio una piel sin cola de 16 á 17 pulgadas , cuyo pelo encima y en los costados del cuerpo y del cuello tec- nia 3 pulgadas , siendo negros con tinta* pardas. Pero no me detengo á criticar lo que se ha escrito de una piel que será 6 no del Miriquiná ; quando he descrito á éste, no por un cachorro disecado , ni por un pellejo sin cola. La estampa es malísima.
200. APUNTAMIENTOS NÜM. LXIV. DEL TITÍ. No existe en el Paraguay , sino en el Bra- sil, donde me dicen tiene <el nombre que ponservo. Solo he visto 0ji Bueno? Ay res un macho y hembra domésticos, de quie- nes hice la descripción, no tan circunstan- ciada ni exacta como las precedentes, por- gue la inquietud de los Titís y mi poca práctica entonces, no permitieron hacer cosa mejor. ¿ : Longitud 19 pulgadas: cola 11 sobre poco mas ó menos. Hay una mancha no- íáWe blanca en la Frente sobre el entrece- , jo ; y el contorno de la oreja se compone de pelos derechos , blancos y conocidamen- te mas largos. También se nota con cui- dado algo de. dicho color en los carrillos y labios. La cabeza y cuello obscuros, aun- que pardea sobre éste. El resto de la librea se compone sobre el cuerpo ,de .pelos ^ma- jriUazos con las puntas .bladcasw Estas lo son igualmente en los costados del cuerpo y
PARA LA HISTORIA NATURAL. 201 de las quatro piernas, siendo lo interior de los pelos obscuro. La cola lacia , copuda y vestida de anillos blancos y obscuros. Todo el pelo del cuerpo tupido y suave. La hembra solo difiere en ser algo menor. Mi Naturalista * le llama uistiti por su voz í y quizá de la misma han derivado el Tití. Agrega es el Galgopitbecus de Gesner; y en verdad que este nombre le acomoda mías que á los que conozco. > También parece ser el Sagui del Ma- rañan de Abbeville , que dice es el mas pe- queño y de color gris plateado. Igualmente dice mi Autor es el Saguint Cercopitbecus brasiliensis tertius de Clusius, el Cagué menor de Marcgrave y de Edwards, y el Cebus Sagoin dictus de Klein í sobre lo qual nada puedo decir. Pero no tiene duda que es el Saguin. Cercopitbecus teniis transversis alternatim fuscis et cinéreo albis variegatus 9 auricu- lis pilis albis circumdatis deBrisson; pues aunque no me parece bien explicado lo de Us tiras al través , quitan toda duda los pelos de las orejas. Por lo mismo lo es el Taicbus. Simia i Tota.- XXX. pág. 1 26* TOM. II. CC
202 APUNTAMIENTOS caudata, auribus villosh patulis^ cauda bir- sutissima ; unguibus súbulatis de Lineo. Por lo demás Buffon y Daubenton le describen mejor que yo. Éste le da 5 pul* gadas sin la cola , y á ésta 9. Aquel fixa las mismas medidas en 6 y 12 , hablando i poco mas ó menos; pero ni uno ni otro vieron individuo adulta Tflf 1 111 n4" NÜM. LXV. DEL CABALLO. Y iajandc lo por estos países hice algunas observaciones sobre los animales domésticos traídos por los Conquistadores Españoles, y las apuntaré aquí , sin pensar por eso en hacer descripciones formales, ni en criti- car sino tal qual cosa de las que escribió Buffon de loa mismos. Fundó Don Pedro de Mendoza con su Armada el dia de la Purificación efe 1535? la Ciudad de Buenos Ayres , que se des* pobló luego , pasando sus habitantes al Pa- raguay en embarcaciones tan incómoda y
PARA LA HISTORIA NATURAL. 203 apresuradamente, que no pudiendo llevar todas las Yeguas que habían traído de An- dalucía , quedaron 5 con 7 Caballos aban- donadas en el campo; Don Juan de Garay fundó segunda vez dicha Ciudad el año de 1580 con 60 Paraguayos , que encon* tráron ya bastantes Caballos silvestres ,hk jos de aquellas Yeguas, y comenzaron á domar los que podían cogen Se opusieron á esto los Ministros de Real Hacienda , pre- tendiendo eran del Rey ; y habiéndose for- malizado autos, he leído en el archivo de la Asunción del Paraguay la sentencia da- da en 1596, que falla injusta la pretensión de dichos Ministros, y declara dueños de los Caballos silvestres á los Conquistadores que los pillasen. Este es el origen de la innumerable ca- ballada silvestre que hay al Sur del Rio de la Plata, extendiéndose hasta el Rio Negro, según dicen, y aun por las tierras Pata- gonas. Ya en aquellos tiempos la apellida- ban como hoy alzada y cimarrona; pero habiéndole impuesto los Indios bárbaros Querandís, llamados ahora Pampas, el nom- bre de Bagualada, lo han adoptado tam- bién estos Españoles. ce 2
204 APUNTAMIENTOS Igualmente hay baguales al Norte del Rio de la Plata; pero no pasan de los Pue- blos mas australes de nuestras Misiona goaranís. Su origen creo venga de algunas Yeguas abandonadas por los Españoles de San Juan Bautista. Esta fué una Ciudad fundada por Juan Romero en 1553 en fren- te de Buenos Ayres, donde emboca el Rio de San Juan en el de la Plata; y habien- do sido atacada por los bárbaros , se des* pobló , pasando sus habitantes al Paraguay, dexando necesariamente sus Yeguas, que no pudieron llevar por la priesa y falta de embarcaciones. Los Caballos cimarrones viven en todas partes en tropas tan numerosas , que no es exageración decir que se componen al- gunas de 129 individuos. Incomodan y per- judican; porque sobre comer el pasto in- útilmente, embisten al galope á las caballa- das y yeguadas mansas siempre que las ven; y pasando entre ellas ó junto 9 las llaman y acarician con baxos relinchos de afecto, las alborotan , y días se incorporan sin di- ficultad, yéndose todas juntas para siem- pre. Así sucede á los Viageros, que les em- bisten los baguales, y los dexan sin poder
PARA LA HISTORIA NATURAL. 205 continuar , llevándoseles los Caballos man* sos de respeto ó de remada , que siempre llevan sueltos por delante. Para evitar esto, al divisar la bagualada, que embiste infa- liblemente , es preciso que hagan alto para rodear á sus Caballos sueltos y salir á encon- trar los baguales , espantándolos para que se desvien. El modo de embestir no es en línea de batalla sino que algunos van delante , y siguen todos en columna, que jamas se cor- ta ó interrumpe , y á lo mas tuerce la di- rección si la espantan. A veces dan mu- chas vueltas antes de ausentarse al rededor de los que los desvian : otras pasan una sola vez, y no vuelven; y otras llegan los baguales tan ciegos, que se estrellan contra las carretas si las hay. La fortuna es que estos ataques no suceden de noche, ya sea porque los cimarrones no ven ó no cono- cen á los mansos , ó ya porque se están quietos de miedo. Ignoro si los baguales se embisten entre sí ; pero en los caminos que pasan por donde los hay , se advierte con admiración qué están llenos, á veces en una y mas leguas de longitud, de cagajo- nes, que no dexan duda en que prefieren
206 APUNTAMIENTOS los caminos limpios y su inmediación para hacer sus necesidades. Y como todo Caba- llo entero tiene la maña de oler los ex- crementos que encuentra de su especie, y de hacer su necesidad encima, se notan los montones de cagajones cónicos, y tan abultados, que á veces son de 50; porque los enteros abundan en las bagualadas. No es fácil entender el motivo de obrar así¿ pero tal vez lo harán con la misma idea con que los Caballos exercitados en la car- rera hacen sus necesidades luego que se les pone en el sitio donde han de disputar, como si pretendiesen con esto manifestar su arrogancia y el desprecio de su compe- tidor. Los bárbaros Pampas comen su carne, principalmente la de Potros, Potrancas y Yeguas , y también capan algunos para do- marlos; pero los Españoles no hacen uso ni aprecio de los baguales, aunque alguna vez matan las Yeguas gordas para hacer fuego con los huesos y sebo en las Pam- pas, donde hay suma escasez de leña. Tam- bién suelen por capricho coger algún ba- gual, y le doman atándole á un poste dos ó tres dias sin comer ni beber , y después
PARA LA HISTORIA NATURAL. 207 le montan; pero le capan luego, porque aquí nadie cabalga sino á los castrados, á quienes llaman Caballos, y á los enteros Cojudos , cuyas denominaciones conservaré acomodándome al país. Para pillarlos salen á encontrar la ba- gualada , y en estando á tiro, le arrojan las bolas: que son tres piedras como el puño forradas en cuero , y atadas á un centro común coa fuertes cuerdas de cuero, lar- gas mas de una vara. Toman la una , que es algo menor, y después de volear ó ha* cer girar las otras dos sobre la cabeza, despiden las tras y se enredan en las pier- nas de alguno; de modo, que no le dexan correr, dando lugar á que le enlazen. Este lazo es un cordón trenzado de quatro ti- ras de cuero de Vaca, del grueso del dedo pulgar, tauy fuerte, con una argolla de fierro en la punta para hacerle corredizo, largo de 20 á 30 varas , que arrojan con admirable destreza al cuello del Caballo 6 Toro que jquierea pillar , y le detienen y» sujetan , porqué él otro extremo está afian- zado á la cincha del Caballo propio. Jamas omiten llevar las tales bolas y lazo los jor- naleros campestres, á quienes dan los nom-
208 APUNTAMIENTOS bres de Peones, Gtnetes> Gauches, Cami- luchos y Gauderios. Los dueños de las estancias ó dehesas procuran ahuyentar y matar las cimarro- nadas de la comarca, porque sin esto no podrían conservar sus caballadas mansas, que se irian con las alzadas. Para conse-> guir el fin las persiguen mucho; y suelen disponer que algunos hombres á caballo ha- gan correr un rato á los baguales, yquando los han fatigado, entran otros hombres tam- bién á caballo, que los manguean y compri- men por ambos lados, matándolos con chu- zos sin dexar de correr. Si el país tiene bos- ques ó arroyos donde poder embretar á los baguales, se consigue el fin con mas facili- dad; y mejor si se hace conestacas un cor- ral grande donde se les pueda hacer entrar. Dé lo dicho se CQlige que. solo : sirven los baguales de embarazo y perjuicio, y de que los Pampas que los comen sean mas holgazanes. Por consiguiente es evidente la utilidad de su exterminio ; y podrían apro- vecharse sus pieles llevándolas á España , y aun sus huesos, que serian muy propios para mangos de útiles , y otras mil cosas supliendo al marfil-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 209 Conociendo muy poco los Caballos an- daluces , no puedo cotejarlos por me- nor con los baguales , que son sus des- cendientes. Sin embargo creo no hay la menor duda en que los de Andalucía aven- tajan mucho en elegancia , estatura , fuer- za , viveza y agilidad Tampoco es duda- ble que los baguales no difieren de los do- mésticos ó mansos de este país en corpu- lencia , vigor y fuerzas ; pero de esto nada se infiere , porque todos son casi unos , se- gún veremos. De aquí resulta que Buffon z está mal informado quando da á estos alzados mas fuerzas y agilidad que á los mansos. Oex- melin * tiene razón negando á los bagua- les la hermosura de los andaluces , y dán- doles cabeza mas abultada, piernas mas gruesas y nudosas , y las orejas y cuello mas largos. Pero se equivoca creyendo que pata pillarlos se arman lazos en los lu- gares que freqüentan ; porque no es posi- ble cayga en lazo un animal espantadizo como el Caballo , que no tiene cebo que pueda atraerle. Oiría sin duda hablar de la- i Tom. VII. pág. 2f i. a Ibid. páj. 257. TOM. II. DD
210 APUNTAMIENTOS k» , y se figuró se armaban como es co- mún para coger páxaros , ignorando que los usados aquí para Caballos son ar- rojados , según queda advertido , y lo supo Buffon después. También se equivoca Oexmelin al de- cir, que para amansar los baguales se atan á un árbol de pies y manos dos ó tres dias porque solo los atan de un cabezón senci- llo, que en lugar de muserola ó media luna de fierro tiene una correa. Es cierto que un cimarrón domado sirve como si no lo hubiese sido : pero es falso lo que añade el mismo autor , que si vuelve á ser libre , no se hace segunda vez bagual porque es cons- tante que todo Caballo domado , aunque sea el mas manso , jamas repugna incor- porarse con los baguales, y que se hace tan cimarrón como el que mas desde el momento en que se incorpora con los al- zados : esto es, que el pillarle cuesta tanto trabajo como si fuese originariamente ba- gual ; aunque si le cogen se dexa montar al instante. Refiere mi Naturalista 9 que los Caba- 1 Suplemento tom. V. pág. $& i Ibid.pág.73.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 211 llos silvestres viven en sociedades. Y es tan cierto , como falso lo que añade : que cada sociedad de común acuerdo se somete á un xefe , que la guia , ordena , dispone los movimientos, y la hace formar en batalla por filas , compañías , esquadrones y briga- das. Lo que hay es , que cada Cojudo se apropia las Yeguas que puede, y que las cuida , llevándolas siempre unidas , y pe- leando con qualquiera que intenta dispu- társelas. De donde resulta , que cada bagua- lada se compone de multitud de quadrilla poco apartadas ó casi unidas , que se acer- can mas para embestir ; siendo en esto la primera , la que por casualidad se encuentra mas próxima al ataque. Entre las muchas cimarronadas que me han pasado por delante, no he visto otro color sino el castaño , que en algunos baxa á zaino , y en otros se acerca á alazán : y quando se ve un bayo , pió , tordillo *^ ní de otra tinta , ya se sabe que fué domado, y que se escapó. Aunque pudiera pensarse que el pelo ó color castaño les viene por herencia , no es fácil persuadirse que todos los Cojudos y Yeguas de quienes descienden fuesen precisamente de dicho pelo ó color. D£> 2
212 APUNTAMIENTOS Mas verosímil parece , que los Caballos , i quienes se da libertad , van recobrando con ella, no solo los hábitos, inclinaciones y formas de su tipo, que fué bagual, sino tam- bién el color. Según esto no será estrava- gancia decir , que el primer Caballo y Ye- gua que hubo en el mundo fueron casta- ños : por consiguiente , tomando por seña ó índice el color , se podrá decir que la me- jor raza de Caballos es la castaña , ya to- que en zayna ó en alazán ; y que los de otros pelos son inferiores , como pertenecientes á degradaciones mas remotas del Caballo original , de quien no puede dudarse fué el mas perfecto. No creo que desmienta la ex- periencia esta conjetura : por lo menos aquí se tienen por mas fuertes y nobles los Ca- ballos castaños y zaynos ; y si algunos pre- fieren otros pelos , es por capricho. Podre- mos decir igualmente que los Franceses, despreciando mucho á los zaynos, no obran con tanto conocimiento como los Españo- les que los aprecian. He hablado de los ba- guales antiguos, y no de algunas tropas que , por descuido ó abandono de sus due- ños , se han alzado modernamente al Nor- te del Rio de la Plata ¿ porque éstas con-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 213 servan todavía casi la variedad del color <le los mansos. Dice Buffon x , que Herodoto habla de Caballos silvestres blancos en las riberas del Hyparis en Scitia : que León africano pone bagualadas en África y Arabia , y vio un potro blanco nacido entre los silvestres de Numidia : que Marmol asegura los hay en Arabia y Libia cenicientos y blancos : y que Marco Polo cita una bagualada de diez mil Yeguas blancas en Persia. Y como en ninguna otra parte mencione el Autor el color de los alzados , se podría creer que éstos son blancos, y que lo fué el Caballo original : pero como esto es contra lo que vemos aquí en innumerables bagualadas, -tengo por mas prudente creer , que Hero- doto escribió lo que le dirían; que León vio un Potro albino; que Marmol copió mal á León ; y que Polo habló de memoria. Es- tos baguales no tienen el pelo sensiblemen- te mas largo que los mansos de por acá, aunque sí mas que los alimentados en las casas; pero nunca llega con mucho á los cinco dedos de longitud que Herodoto da al pelo de los baguales de Persia. x Tom. VIL pág. 254, 255 y 350.
214 APUNTAMIENTOS Para tratar de los mansos , me ciñiré á algunas cosas que creo se ignoran en Euro- pa , y me parece merecen contarse. Al principio eran los Caballos tan escasos , que Domingo Martínez de Yrala compró el año de 1 55 1 en el Paraguay á Alonso Parejo un Morcillo , pie de cabalgar calzado , y algo blanco en la frente por quatro mil pesos de oro de quatrocientos cincuenta marave- dís cada uno , pagaderos de los primeros bienes que produxese la conquista ; y salió fiador el Capitau Nulfo de Chaves, según consta de la escritura que he leído en el archivo de la Asunción j pero el año de 1557, en que murió dicho Yrala , contaba ya vein- te y quatro cabezas caballares. Hoy abun- dan tanto , que hasta el mas pobre jorna- lero campestre tiene algunos , y todo sé ha- ce á caballo. El precio de los comunes mansos es dos pesos en los campos de Buenos Ay- res , y el doble en los de Paraguay y Montevideo ; pero si sobresalen en estam- pa , paso largo ó carrera , se venden mas caros , y las Yeguas á dos reales. Valen mas en el Paraguay por abundar menos ; y esto viene de que hay allí muchas tierras baxas
PARA LA HISTORIA NATURA!, 215 y húmedas , que se ha experimentado son malas para criar Caballos , que apetecen y prosperan en lomadas. Por la misma razón me parecen los de Buenos Ayres de alguna mayor estatura y vigor que en el Paraguay. Los campos de Montevideo son excelentes para criarlos: sin embargo valen mas , por- que los sacan para el Brasil y sus Minas, donde prosperan poco ó nada. En todas partes los tratan mas mal de lo que se puede imaginar. Si son del Rey, ya se sabe que los hacen correr y trabajar quarenta y ocho horas á lo menos sin co- mer ni beber, ni darles cubierto, . y así por turno. Y cada Campestre ata infalible- mente uno á un poste al ponerse el sol : al día siguiente, haya .ó no que hacer, le mon- ta y corre sin parar gran parte del día ó todo él ; y si algún rato no corre , le vuel- ve á atar al poste hasta ponerse el sol , que toma otro sin haberlo dado de comer ni beber: dp modo que se puede tener por seguró, que ningún Caballo vive aquí la mitad de lo que ha arreglado la naturale- za. Lo dicho es la fatiga ordinaria , á que agregan á veces otros servicios mas duros; siendo cosa muy lastimosa que un tan be-
216. APUNTAMIENTOS lio animal, tan generoso, leal, útil y no- ble haya caído en tan ingratas y desastra- das manos. Dicen aquí con razón , que el pais es el Infierno de las Vacas, el Purgato- rio de los Caballos , y el Paraíso de los Asnos y de las Yeguas ; aludiendo á la in- creíble matanza y desperdicio que se hace en el ganado vacuno: á lo que se hace pade- cer á los Caballos : y á que los Asnos y Ye- guas viven libres sin que nadie se meta con ellas. Los que poseen dehesas ó estancias tie- nen una porción de Yeguas , que nadie do- ma ,« monta , ni domestica ; dejándolas toda la vida libres , sin mas sujeción que la de repuntarlas 6 dañes vuelta alguna vez i la semana ó menos, á fin de que no se salgan de las tierras» Tal qual vez las traen ai corral , donde las hacen correr un rato juntas , y las enlazan y derriban, para que se acostumbren á no espantarse , y á tener alguna sujeción. A- esto llaman aporrearla Para cada veinte y cinco ó treinta les dan un Cojudo , que tampoco doman ni mon- tan , y vive siempre entre ellas con la mis- .ma libertad ; pero se pone poco cuidado en su elección , y nadie procura > traerlos de
PARA LA HISTORIA NATURAL. 217 otras partas para atravesar las razas. Be ahí quizás viene , que estos Caballos , aun- que libres , no sqn . tan tyqenos , grandes y hermosos como, los andaluces- ¡ r £1 hombre i según sus deseos ¿ puede elegir lps Caballos y Yeguas de qualquiera raza ,* y Iq njismp en las potros ¡quadnír . pedos y pájaros, y hacer que polo estos individuos, escogidos la continúen : puede también mezclar algunas razas , lo que ep un modo de Jnxertar ; y por ^rnbos medios .está en,. su arbitrio $1 mejoradlas sobre lp -que serian naturalmente. De la misma ma- nera pende de la facultad humana el separar aquellos individuos singulares que produce ;de.qu?indQ en quandola naturaleza , y har -cer que se perpetúan fo^mapdo variedades,, s<*gun veremos con los Toros mochos. Por .dichos medios , que se han practicado á veces cotí estudio, y á veces por casualidad, ;sé ,h*n Ukgado á; formar algunas dela*ra- zos- y variedades que vemos en lps aijima- 4es domésticos , y , ptras procedan de la -unión ilícita entre animales originalmente ^diferentes; lo <jue asimismo, pende -del hom- bre , ó de la domesticid^d , y no de la na- turaleza , que jamas las permite en su esta- IOMt 11. eb
2l8 APUNTAMIENTOS do natural de libertad. Si lltegase el hom- bre á mezclar todas las variedades de una misma especie , conseguiría al propfc* tiem- po el extermit&tW, y* qué 1 quedase una 'sola j la qual sería tal vez muy próxima á su tipo ú origen , pues es de presumir, que en las uniones fuese ganando algC lo que hay dé la originaren cada variedad sobne lo alterado. Pero si las razas que uniese el hombre fuesen de las procedentes de en* lace ilícito de dos especies originalmente diversas \ el tíhirrio 'resultado sería un mfr lato ó mestizo mejor ¿jué ellas j pues parej- ee que todo inxerto de través produce me- joría , según creo verlo en los Mestizos y en los Españoles del Paraguay ¿ á quienes encuentro más activos , de mejores propor- ciones y fuerza y estatura que á los demás Españoles europeos y del Rio de la Plata. Atribuyólo á qu$ proceden en la mayor parte de inxertos en otras naciones Indias y Africanas. No se extrañará esto si se. con- sidera i que el inxerto es la única vk pri- vilegiada por donde la naturaleza se cor- responde con los seres sensible >y la sola de su gusto > pues toda generación es un Inxerto, ó un acto practicado por los serei,
PARA LA HISTORIA NATURAL. 219 •y protegido de la ijaturale^a : 4 l#P*re y los quadnípedqs injertan de pw > y las aves de escudo : lo mismo que, lucerno? con, los árboles. Y, a$í cppfto pn ; ostqs es mer «steif.que las dps¡ cc^s d^tk^asjquecQmr ponen el ioxerto, no seaij especias muy le- janas ú opuestas; del mismo modo en los animales quiere la naturaleza para corresr ponder á nuestros deseos^ ;que no qeqs} muy lejanos 1 : esto es, que no envuelva^ principios contradictorios. Pero si la unión se hace de dos cosas no repugnantes entre st, la auxiliaba naturaleza^ y la mejora ., J9 mismo entre los animales «, # que en las fru- tas. Aun la producción de las plantas no es sino una mezcla , ó inxerto de semillas y tierra, que protegicjo de la naturaleza, da por resulta una pteot;a t mejor que la tierra y. que la semilla., pues tiene vida, aunque procede de dos muertos. En quanto á facultades intelectuales creo que generalmente aventajarán siempre á sus progenitores la$ resultas de inxertx? ó unión atravesada , según lo noto en los citados Españoles paraguayos , en todos los Mestizos, y en la Muía , que es mas sagaz é intelectual que el Asnoyqye^l^^Uo, ee a
éuéeíHéfiáo lo inísmo £ tós 4*erro$ itrara- sacias. Peto tatbpoco dudó que nada ga-r ínará en lo intelectual y teflexívo eff-re*ufc tado dedos varieckdési^rofcedentisfdelmis^ 1110 óíígen: iüqueen la uniod d^ctes^s* pecies participará el hriertó má¿ de aque-; lia que tenga el carácter mas inalterable* según vferémes tratando de la Muhú; Pue- 'de también ¿1 iiotabre degradar á todas las especies inclusa la suya, haciendo lo con- trario á lo dicho : esto es, huyendo de los inxertos atravesados ó ímxturás ; pues han experimentado^ los Paraguayos y que el ga- nado váfcüfio } ve resultando ¡maí pequeño y que pierde la fecundidad , si no se incor* poran de tanto en tanto en las dehesas ga- nados de otras : y en. mi sentir la degra-; dación de algunas familias procede de que «e enlazan siempre unas con otras. Cada Cojudo se apropia una quadrilla de Yegifas, que conserva unidas, dándoles vuel- tas al rededor; y pechugones ¿ coces y boca- xlos si es menester. Las protege y defiende con- tra otros Cojudos , Asnos y Perros , y ellas no le son ingratas; pues sucede , que riñendo "dos Cojudo^, no dexan por el Vencedor al «vencido, áinó qtiandó éste tib las satisface;
PARA LA HISTORIA NATURAL. 221 -* Quedan: coa las madres las Potrancas que nacen y y al año, ó quando mas á los dos , se ¿apartan los Potros para caparlos por hibierno, y para domarlos á los tres años. Parapeto los enlatan por el cuello^ Íes atan las manos , y los derriban en el suelo : allí les ponen el cabezón , y atan la mandíbula inferior detras de los dientes con una correa y de la qual salen dos, una porcada lado, que son las riendas. Hecho esto sin acial, que jamas usan , le hacen le¿ vantar , y en pie le cinchan bien el reca- do jie montar , sin pretal ni grupera , que son cosas desconocidas en estos campos; y soltándole todas las ligaduras, monta el do- mador, con sus grandísimas espuelas , y sale por el cathpo ; sufriendo los corcovos y co- ces que se dexan considerar , hasta que se cansa el Potro y lé ata á un poste , siendo raro que el Potro tire al domador. Vuel- ta éste á montar de rato en rato todo el dfta y algunos después , dexándole descan- sar otros, hasta que no corcovea, y se sirven de él para lo que se ofrece , sin po- nerle freno á lo menos en un año ; que es quando dexa el nombíe-de Redomón, y to- ma ei -/-de Caballo; Los prácticos aseguran^' «
222 APUNTAMIENTOS que los Potros pios se doman con mas di- ficultad : y generalmente encuentran mas indómitos á los de orejas mas tiesas ó mé- nos flesibles ; y . por esto no omiten los do- madores tocárselas ante todas cosas, por- que esto les sirve de gobierno. Prefieren el hibierno para domar, porque los Potros tie- nen entonces menos bríos $ pero no les po- pen el freno la primera vez para acostum- brarlos , sino en verano ; porque se ha ex- perimentado , que los que se , acostumbran al freno en hibierno tienen toda la vida un fluxo de babas que ensucia el freno , y al ginete ; por cuyo motivo les llaman babo- sos. Suelen arrancarles los pocos pelos muy largos que crecen sobre los ojos , porque creen son la causa de espantarse : á lo que llaman ser paxareros. Desde que capan los Potros se ponen en la caballada de servicio i á quien nun- ca dan abrigo r . cubierta, W otra cosa para comer de lo que pellizcan en el campo, don- de andan libres sin pastor que los dirija ni acompañe ; pero ellos se acostumbran á vivir en determinado cantón , del que por lo común no salen : y se observa que cada uno ya siempre juato al compañero que es-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 223 cogió, del qual nunca se aparta sin mani- festar disgusto , y vuelve á veces á buscar- le en la dehesa de sesenta y cien leguas , si se puede escapar. Se conocen los amigos en el relincho , por el olfato y aun por el rui- do de las pisadas. Quando quieren que no se disperse una tropilla como de cincuenta Caballos , po- nen entre ellos una Yegua , llamándola Madrina , con un cencerrito , y esto bas- ta para que todos la sigan, conozcan y inisijuen. Aunque se consigue casi lo mis- mo poniendo el cencerro á uno de ellos, se nota que se amadrinan mejor á la Ye- gua , si ésta tiene Potrillo. Quando se necesitan Caballos, sale un hombre montado , que arreando á voces y con ademanes y vueltas una tropilla, la re- une fácilmente y la lleva por delante , y la introduce en el corral, que siempre es de estacas : allí entran uno ó mas hombres, <y mientras los Caballos corren circulando, enlazan por el cuello los que han de mon- tar ; porque aquí nunca los Caballos son tan mansos, que se dexen acercar , ni coger A mana He dicho que arrea una tropilla en- tera ; porque el conducir solo una parte al
224 APUNTAMIENTOS ^corral , ó solo un Caballo ó dos , sería muy difícil , ó imposible ; pues lo repugnan in- finito , al paso que todos juntos se dexan gobernar y llevar fácilmente. Como todas estas tierras son llanas y sin piedras, no se ponen herraduras á otros Caballos que á los pocos de regalo que hay dentro de Buenos Ayres. Solo á éstos se da comida en las casas ; y cuesta algunos .días maña y trabajo enseñarles á comer salva- do 9 maíz y cebada ; porque ningun Caba- llo come naturalmente granos. No se dedi- can á conocer la edad por los dientes 9 ni hay Albéy tares , ni he notado la enferme- dad del muermo. i Todo Caballo corre mas quando lleva ginete que le estimule que. huyendo suel- to ; mayormente si el ginete corre in pelo. Son estas gentes apasionadísimas á carreras de Caballos , y suelen apostar hasta la: ca- misa en ellas. Parece que esta diversion que hoy es general y se introduxo en Buenos Ayres por los Ingleses en tiempo de su i asiento de Negros por los, ajños c(e 14 y 16 j del siglo pasado , y llaman Parejeros á los -Caballos corredores , que preparan quince .días antes y dándoles de comer con medida.
le PARA LA HISTORIA NATURAL. 225 asustándolos muchas veces de noche , pal 4 - pando sos cagajones, y haciendo otras co- sas , á que llaman componer el Caballo ; en lo que suelen también mezclar supersticio- nes y simplezas , y miran esto como una habilidad que saben pocos. Toda carrera es en pelo. - También les gusta lo que llaman cor- rer el Pato. Se juntan para esto dos qua- dríllas de hombres á caballo ,y se señalan dos sitios apartados como una legua , des- tinando uno á cada quadrilla. Luego cosen un Pato dentro de un cuero, dexándole fuera solo la cabeza , y poniendo en el mis- mo cuero dos ó mas asas ó manijas muy grandes y fuertes ; de las quales toman el Pato los dos qúadrilleros en la mitad de la distancia: entre los puntos asignados: y metiendo espuelas, tiran opuestamente has- ta que el mas poderoso se lleva el Pato cayendo su rival en el suelo si no le aban- dona. El vencedor echa á correr al instan- te , y los del otro partido le siguen y ro- dean hasta que pillando alguno la manija con la mano, tiran del mismo modo, que- {lando al fin vencedora la quadrilla que lle- gó con el Pato al punto señalado. Rara vez TOAU II. PF
226. APUnTAMIENTOS. se practica sin desgracia esta bárbara di- versión; porque agolpándose los competi- dores , se atropellan con furia , unos defen- diendo al Pato, y otros para quitarla; por cuyo motivo está prohibida tal diversión, sin que por esto la dexen de jugar muchas veces. Para viajar y aunque no sea mas de do- ce ó veinte leguas , se llevan Caballos suel- tos delante para remudar ; porque sin esto se cansarían los montados ,. no dándoles, como no les dan, sino el pasto que pillan en el campo los ratos de detención y por las noches. No conocen aquí pata montar las reglas del picadero ; pero se sostienen perfectamente á caballo , y muchos saben quedar en pie con la rienda en la mano quando el Caballo: cae yendo á disparada, A esto llaman rodar ; y si solo cae el ginete, no el Caballo , dicen que esto es llevar un golpe. He oido por cierta que en Santa Fe de la Veracruz nació poco ha un Caballo , á quién , al modo que á los Toros , le crecie- ron junto á las orejas dos cuernos de 4 pul- gadas , rectos y agudos ; y que á D. Juan Agustín Videla, vecino de Buenos Ayres^
PARA LA HISTORIA NATURAL. 227 le traxéron otro de Chile con astas fuertes, -rectas de 3 pulgadas. Mé informan que este Caballo era muy manso ; pero que quandp ( se enfadaba embestía como Toro. El men- cionado Videla lo envió á sus parientes de Mendoza que le vendieron á un vecino de .Córdoba del Tucuman , quien se propuso .hacer casta , porque era entero. Ignoro las resultas , que podrán haber sido favorable; pues vemos que los terneros hijos de Toro mocho; k> son , según diré mis adelante. Hemos visto que los Caballos capones ,son los únicos que con propiedad pueden, llamarse mansos ; pues los Cojudos ó ente- ros y las Yeguas que son los que compo- nen la especie viven casi tan libres como los baguales. De ahí á mi ver viene que los alzados no aventajan sensiblemente á los que llaman mansos en estatura ni en otra cosa. Por lo mismo «$ ibas, reparable, xjüe siendo los baguales castaños , según he di- cho, se advierta entre los mansos, una ad- mirable variedad de colores , aunque esca- sean mucho los obscuros y morcillos. Con este motivo creo no ser fuera del caso insinuar algunas ideas sobre lo que sucede en la piel ó superficie de los anima- Fí 2
228 APUNTAMIENTOS les : y comenzaré exponiendo algunas ob- servaciones para fundar en ellas mis con- jeturas. Así las Hamo , porque no quiero se piense que las reputo verdades demostradas, siendo mi objeto en esto llamar únicamen- te la atención de los Naturalistas, para que hagan observaciones sobre varios puntos de su ciencia , que hasta ahora han omitido. Pero antes diré , que el Caballo nada bien y corta un rio de mas de una milla , y aun de tres de travesía. Notaré también que los Caballos blancos , bayos y tordillos , y sobre todo los Sabinos , que tienen fondo blanco con infinidad de pecas ó manchitas acaneladas obscuras , pasan por los mejo- res nadadores.. ¿Pesarán menos á proporción del volumen? He visto seguramente en estos países mas de veinte Albinos^ hijos de padre y ma- dre Españoles, ó de Indio é India civilizados. Su piel , pelo, cejas , pestañas y vello eran blancos, como papel } y aunque no diferian de sus padrea en las formas y proporciones, tenían ojos rojizos y tan mala vista , que no podían sufrir mucha luz , ni abrir bien los ojos , y solo estaban contentos los días opacos , y con los crespüsculos y la luna.
le VARA* IA HISTORIA KATÜRAt. 3 2 9 En el Pueblo de Atirá vi una India que ha- bia sido dos veces casada con Indios co- munes como ella , y de ambos había teni- do hijos comunes y albinos : lo que me ha* ce sospechar , que la causa original de los individuos albinos reside en las madres, y que pende de algún pasagero accidente. Pero no he visto un albino entre los Indios bárbaros , ni entre los Mulatos y Mestizos; lo que arguye ser mas difícil que los haya entre ellos. Tampoco los he visto hijos de tNegros ; pero centenares de testigos cono- cieron una Negra albina , que ha poco mu* rió en la Asunción ; y dicen era blanca co- mo papel , y tenia el pelo corto , roxo y ensortijado , con las facciones , formas y medidas de la madre. Yo he montado muchos Caballos , que llaman Melados y son totalmente blancos : como la nieve : me aseguran que muy rara vez se ve alguno también entre los bagua- les. No he notado que difieran sensiblemente de los comunes en estatura y proporciones, sino en tener ojos azules , y su contorno, ' iagrimeras , y un buen pedazo de la extre- midad del -hocico sin pelos, y llenos de ex- foliaciones ó caspa ; por cuyos motivos,
ft 30 - . AFUlfT ALIENTOS* - •• ^ y por el color * creo que soft albinos;' Tengo igualmente por taled á muchos .Caballos pios , U?madps aquí Haberos* por- gue tienen los mismos caracteres de ojos azules , peladuras y carpa ; aunque su vesti- do blanco está muy manchado , á veces de .azul , y otras de roxiga Me aseguran que unos y otrps son capaces de engendrar. En Buenos Ay res vi un Güazutt albino ó blanco de papel , con mala vista, y ojos crpxizos ; y en el Paraguay tres Micos albi- nos , blancos amarillazos 9 con mala vista y -ojos roxizos. Vi un Loro Ñendaí , albino sin duda, *. pues tenia piel blanca y ojos roxizos ; y aunque su especie sea de cabeza negra , de plumage verde y pico negro j aquella en el .albino era roxa ,- éste amarillo , y el pico ; . trigueño claro : pero conservaba de su es- r pecie sin alteración los colores roxos , las . medidas^ formas y voz. En el número 285 de mi Ornithologia { .se verá un Loro albino , que habia trocado ,£n blanco lo obscuro « del pico y .pies, y lo ..yeíde del plumage en blanco y amarillo, conservando lo? colores roxos y el iris de este color.
le PARA IA HISTORIA NATÜkAL. 2 3 V í Antes había yo visto* en Mallorca una raza de Pabos reales y otra de Tórtolas al- binas , que se perpetuaban , siendo ambas blancas como la nieve ; aunque se notaban algo los reflexos del Pabo y del collar de la Tórtola , sin diferir de sus especies en for- mas y magnitud. En todos estos países , principalmente en el Paraguay , hay Gallinas de todas las razas comunes , y de otras que , sin diferir en nada , tiene los pies , cresta , barbas y piel casi tan negras como los Negros de Áfri- ca , y cocidas conservan el cuero negro, y la carne mas obscura que en las comu- nes , con los huesos notablemente mas opa-* eos. Se perpetúan , y mezcladas con las ra- zas comunes resultan -mestizos. Sus huevos son blancos ,y las reputan mas fecundas y frescas , y preferibles para los enfermos Es de creer descienden de las que traxéron los Conquistadores, pues ningún Naturalis- ta hace mención de^haberlas en otra parte, Y según Buflfon , de un Morueco y Ove- ja blancos resulta alguna vez un Cordero negro *. De estos antecedentes parece deducirse. I Tom. IX. pág. 28.
3.3*, APUKTAMIBKTOS i? Que existe una facultad ó causa , á que denomino albina j la qual á veces cambia repentinamente, ó sin mas intermedio que ed de padres á hijos , lo negro en blanco de papel , en roxo , en trigueño , en amarilla- zo y aun en pió : según hemos visto en los hombres, en la cabeza y pies del Nendaíi en los Micos y en los Caballos. 3? Que puede también trocar lo verde en amarillo y en blanco , según dixe del Loro; y lo roxo en negro , como sucede en la cresta y barbas de las Gallinas. 3? Que le cuesta mas trabajo trocar lo roxo en otros colores , y éstos en negro» pues lo hace rara vez. 4? Que la tal causa , sea la que fuese. Opera en el hombre , quadrüpqdos y páxa- jros , mas ( ú menos en unos que en otros, y con mas facilidad y freqüencia en los do- plásticos que en los silvestres. 5? Que es accidental , y residente en las madres. . -. • 6? Que no altera sensiblemente las for- jas y proporciones , ni destruye la fecun- didad. , * 7° Que sus efectos ¿ una vez producidos, se perpetúan.
PARA LA; HISTORIA; NATURAL. & 3 % 8? Que sus individuos mezclados con los comunes producen: mestizos. 9? Que > débütta; ,1a , viata. en. términos* que los hombres albinos con dificultad pue- den ganar; el sustento, y i mucho* anima-i les 7 páxaros les sucederá lo mismo , y aun peor. Y io.° que lo negro de los Negeos pe* netra hasta la carne y los huesos.: * ? » Fundado en estas ideas, se podrá pro- poner la qüestion , jde si Adán y Eva fué* ron blancos ó no? £l/que sostenga lo 'pri- mero 9 podtq decir que la causa albina pro« duxo en algún tiempo algún individuo negro de dos blancos, según dixe del ganado lanar y de las Gallinas j y que dicho Negro se ha perpetuado produciendo todos los del ipua-l do. Lo» de opinión- contraria apoyarán que Adán fué negro , y que la referida causa pudo r como . hemos i dicho v trocar el color negro de alguno de sus descendientes en blanco > roxoj trigueño, y amarillo; de don- de pueden venir estas variedades de color que se ven en los hombres. Se esforzará la idea , ctai que íestas müt^oiofles, parecen mas freqüentesv y pok coasíguietite mas natu-> rales que las de blanco y roxo jen negro. TOM. II* <*<*
¡»34 ' AÍÜHTAMIBNTOS* i Se corrobora lo m&tto sabiendo , que los hombres negros son mas vigorosos y robus- tos que los blancos, indicando con esto que son' f de raza no degenerada. Si se replica, que los blancos son mas numerosos y ex- tendidos , se podrá reponer , que esto viene de que se cuenta por blancos á los trigue- ños , roxos y amarillos ; y de que siendo los blancos mas débiles é imperfectos , son por necesidad mas sociables , y por consi- guiente mas en número y extensión. Buffon ' cree que . los colores son cosa su- perficial, muy variable, y dependiente de los climas únicamente. Se funda en que en los Rey nos del Norte no se ve un hombre con pelo negro : en que las Ardillas ^ lie- bres , Comadrejas * &c. ' son aljí< blancas ó casi blancas, al paso < que aon grises ó par- das en países menos fríos : y en que las Lie- bres suecas son cenicientas en verano r blan- cas por hibierno. - ¿ ' f < Lo que sobre festo me ocurre es , que ha padecido el Autor muchas equivocaciones en su historia Natural : por consiguiente que no será* extraño^ haya errado al decir, que las Arelas, &cj -del ^Jojte eran las llamadas tales en: otras partes. Pero supo-
le PAR A LA; HISTORIA NATÜJR AL # 23$ niendo cierta lo qué díte : lo (Jtie de ello Se concluye , no es la facilidad de mudar lo* colores , ni un influxo general de los climas para cambiarlos, sino que el gris y el par* do so truecan eti ¿Janeo ó casi blanco ; jf que para esto es menester un clima frió eu extremo. i También pudo ¿íaeér . del dos. Ardillas, Liebres ,1 Buu acomunes ,i un ¡hijo albino ó blanco, que por casualidad ó precisión se estableciese y perpetuase, en el Norte , co* mo sucede á; los í Chaírelas de Jaba, y á los Bedas de Cey&n* Lo m^mQhdigo djel pdb de los hombres del Norte-- y agrego, que el de los Rusos es muy negro según me informan- Es de j&otar igualmente qué enítiodo país el pelo y p|uaja$ dft los ajiin males rse mudan cada año : que al nacer son mas obscuros, y que clarean con el tiempo , cayéndose obscuros y blancos, los qué nacieron negros ó cenicientos j de men da¿i qUe quizás será esf o y no m^s lo que se refiere db las Liebre» de Suecía, Como quiera , yo observo que los co- lores se perpetúan , y que. el de los Negros po tsolo está en la piel y en la sangre v sino también eh la carne' y huesos, según dixe GG 2
236 ATONTAMIENTOS' - de las Gallinas.' Dé forma , que aunque los colores aparecen en la superBeie , no dexan de penetrar lo mas interior y sólido, como si estuviesen identificados con> todo k> que constituye al animal ; por; consi- guiente no ha de ser muy fácil su altera- ción. Efectivamente he encontrado en es- tos países multitud de paitaros tconlos mis- mos colores, que tienen. en todo el- mundol El Asno y las Vacas silvestres son aquí del propio color que en África y otras partes, sucediendo to mismo á; la ¡Pantera. Veo igualmente que los 'hombres blancos y ne- gros se eternizan eá todos- los cumas y dis- posiciones locales : que hace tres siglos hay Europeos y Africanos en América, Euro- peos en África, y Negros en Portugal; y que todos conservan -en todas:: partes su color original sin la menor alteración. Yo no sé por qué se recurre á influxos conjeturales de climas para explicar Jas vaciedades de color ¿ quandoesirnucfao mafe sencillo, probable y natural, que de dos individuos comunes nazca uno de otro co- lor, que se perpetúe; pues esto es cosa qué se vét acaece* en muchos y diversos climas, y en el, mismo de diversos modo&cConcii
PARA LA HISTORIA NATURAL. 2 %f bo bien que las disposiciones locales pueden alterar algunas costumbres ; pues los Ca- ballos en las Pampas de Buenos Ayres, don- de escasea el agua , escarvan el barro para recogerla ; y que las Vacas hacen lo mis- mo con la nieve para comer el pasto. El Yaguareté y 61 Agíiarachaí hacen cuevas, donde no encuentran matorrales ó escon- drijos ; y lo mismo practican estos Perros cimarrones. Los Páxaros crian en tierra quando no encuentran árboles. Veo tam- bién que los climas hacen que las Aves in- sectívoras no puedan vivir donde no hay insectos; y tal vez que en uriás partes sean mas fecundas que en otras. Pero no puedo creer que ningún clima tenga fuerza para alterar < los colores , formas y magnitud;J pues veo en mi orhithológia multitud de Páxaros con las mismas formas , magnitud y colores aquí que en todo el mundo. Igual- mente observo que una. misma cosa se re-* pite en diversos climas, y que en el mis-; mo se advierten opuestas ; pues encuentra en el Paraguay baExo la misma latitud Bue- yes cornudos y mochps, muy grandes y chicos; y naciones f entfcra$ de Indios, que estando inmediatas * difieren hasta 6 puU
£ 3 8 APUNTAMIENTOS gadas en la estatura. Por ultimo, veo que hay otras causas naturales , que operan en el hombre y en los animales con indepen- dencia del clima. Entre ellas cuento las que nombro albina , crespa , pelada ,y d hombre i las quales alteran mas ó menos, producen sus efectos, que se reproducen por generaciones eternas; y no es dudable que combinándose darían resultas medias* Ya he tratado de la albina, y voy á ha- blar algo de las demás por sus efectos, por- que ignoro donde residen , y el modo con que obran. He visto muchos Caballos crespos , Ua-< piados en el Paraguay Picbat. Su pelo es ensortijado como el de los Negros de Gui- nea, y el casco tan estrecho coolo el de las Muías españolas : en lo que se apartan de los Caballos comunes. Los he visto de varios pelos, menos píos y blancos; pero todos co*i la cola y crin taipbien crespas, y mpeha mas cortas que el común de toa Caballos. Raro ha sido el que tuviese la crin de palma y medio : en otros apenas era de 4 pulgadas; y uno ni aun. la tenia de uoa , ^cediendo lo mismo á la cola. Estos Caballos se perpetúan : traaeladós con
JARA LA HISTORIA NATURAL. 2 3 <j otros engendran mestizos, y pasan por mas fuertes que los comunes , aunque lo dudo, Bero como parecen feos, se procura su ex- terminio capándolos , y aun matando las Yeguas crespas, sin que se consiga el fin, porque siempre nacen algunos de padre y' madre comunes. De aquí infiero que sucede en los Ca- ballos lo que vemos en los Negros de Áfri- ca y otras partes: esto es, que los hay cres- pos y de pelo lacio; advirtiéndose la mis- ma correspondencia en las crines y cola, que representan en algún modo al pelo de nuestras cabezas ; porque en dichos Negros y Caballos crespos es corto y ensortijado, y en los no crespos largo y lacio. • Como la raza común de Caballos da origen á la crespa, se puede creer que los Negros de pelo largo y tendido son mas antiguos, y que de -ellos proceden los de pelo. corto y ensortijado. La causa ó acci- dente de esta variedad, que es diversa é independiente de la albina, obra también en el ganado vacuno j pues eü él hé ad- vertido bastantes individuos crespos, aun- que sin notar tuviesen las cerdas de la co- la sensiblemente mas cortas que los demás.
a 40 APUNTAMIENTOS ' Nunca he visto Burro ni Muía crespos; pero sí muchos Perros, y las Gallinas cres- pas son comunes. Ademas tuve yo en .Hues- ca de Aragón cria de Palomas crespas que se perpetuaban ; y en mi juicio el Páxaro que Buffon llama Bouberon es un individuo crespo. Este Autor x cree que los Perros de aguas deben la longitud, suavidad y cris- patura de su pelo á lo templado del cuma español y africano; pero no dudo que se equivoca, porque si el temple produxese tal efecto , todos los Perros serian crespos y de lana larga en España y África. En to- dos los climas puede nacer un Perro cres- po que eternice su raza, como sucede á dichos Caballos y ganado vacuno. Ademas de las causas albina y crespa, hay otra que obra con independencia en la superficie. Raro será quien no haya visto los Perros pelados llamados Cbinqs y Tur- CQS) que carecen absolutamente. . de pelo; pero serán pocos lps que sepan que á h muger del últipio Virey Don Nicolás de Arredondo traxéron de Córdoba del Tucu- man un Cabrito en todo idéntico á los de- masíamenos, que ¿racecia dfc pelo natural- i Tom. X. pág. 3*.
PARA LA HISTORIA NATURAL, 24 1 meóte , y tenia la piel lo mismo que d\¿ chos Perros. Murió por desgracia en la in- mediación de Buenos Ayres, y mi amigo Don Félix Casamayor le disecó con el fía de que dicha Señora le llevase á España. Me dicen es raza que se perpetua en Tu- cuman. Yo vi en el Paraguay un Pollo que podía ya engendrar : tenia raras plumas en las alas , y en el resto no llegaban i 20, y fne aseguraron ser casta que se perpetuaba» De estos antecedentes infiero que la ra- za de animales pelados no es original , ni aun raza, pues todas puedeti dar origen á la pelada > esto es , que tanto el Galgo co- mo el Podenco y qualquier otro animal pueden producir Pelados que se perpe- tuarán. i Asegura Buffon x que el Perro pelado es oriundo de Guinea y de la India , cuyo calor le ha privado del pelo, y dice que le priva á todos los Perros* llevados allí de qualquier parte. Pero yo he pregunta- do, y me han dicho que en Guinea y en la India hay la misma variedad de Perro? que en Europa ; y Don Pablo Zizur , que por casualidad me está oyendo , añade ha- ' 1 Tom. X. pág. 33. TOM. II. HH
á 4 a ATÜNTAMIENTOS ' i ber visto en Filipinas , Batavia y Malaca toda casta de Perros , menos la que se su- pone tuvo allí origen. Es de notar ademas que el Autor dixo poco antes, que la sua- vidad, crispatura y longitud del pelo de los Perros de aguas eran efecto del clima español y africano ; y como estos parages sean ya cálidos , parece que u?i grado mas de calor debía alargar el pelo mas bien que extinguirlo. Pero en vano se busca en los climas la privación del pelo. No solo quie- re que el clima de Guinea y la India qui- ten el pelo á los Perros, sino que también les prive de la voz ; pero me parece que se engaña , porque el Perro, en todas partes ladra;, menos los pelados que gritan poco en todos los climas , proviniendo en mi jui- cio lo mas silencioso de ser pelados, y no de influxo de. clima. En qualquiara país puede nacer un Perro ú otro animal pe- lado, que se perpetuará, y>np será muy gritador; pue* hemos visto que hay Ca^ britos y Pollos, pelados que se. perpetúan, > Si comparamos por los efectos las cau-r sas Albina i Crespa y Velada y encontrare- mos que ésta obra rara vez, la segunda- bastante , y la primera mucho ; de mane-
>ARA LA HISTORIA NATURAL. 94$ ra, que es mas difícil á la Naturaleza prt~ var de pelo y que ensortijarlo ; y esto mas dificultoso que mudarle de color» Pero to- das tres convienen en Operar en el hom- bre , quadrtípedós y páxaros, mas ó me- nos en unos que ¿n otros , y en ser eter- nas resto es, en perpetuarse. Todavía hay otra causa que altera lof colores y costumbres, y auii algo las for- mas y magnitud. Esta es el hombre , que hace prodigios , no solo en los animales que maneja , sino también en los vegetales. He o bsciv ado «il- Tíéees^ ique «ü quakjuier parte donde el hombre haga un rancho 6 casa y nacen al rededor plantas que antes no habia en leguas de distancia , y que cunden hasta exterminar las demás yerbas. Basta que el hombre freqüente un camino, según he notado, para que sus orillas pro- duzcan dichas {dantas ; y todos son testigos de lo qué altera los vegetales y animales que domestica, sin que sea menester de~ tenerme en esto. También los animales al- teran la Vegetación* pues donde hay ca* bailadas y Ovejas se pierde el pasto alto, na* ciendó en lugar suyo lá granalla. Igual- mente he visto en las estancias viejas j esto Hfl 2
$44 APUNTAMIENTO* es , donde hace años que hay bastante po- blación de Caballos y Vacas , que nace un abíojillo , aniquilando al pasto , y ocupan- do mucha parte de la superficies Última* mente presumo que los animales ocasionan alteraciones en el hombre ; pero nos fal- tan muchas observacionesr sobre todas es- tas cosas: qqando las haya creo no sé ha- blará tanto de influxo de climas,. con que hoy se quiere explicar todO'lQ que se ig- nora. ? ' * ii'- . ; a ' NÜM, LXVI. DÉLAS NO. JNo le traxéron los primeros Conquistado- res y según infiero de que ú hubiese habido Asnos en la primera fundación de Buenos Ay res , habrían quedado abandonados coa las Yeguas quando se despobló la Ciudad, y veríamos su descendencia cimarrona en las Pampas* por donde he vagado sin en- contrar un Asno. Tampoco le tuvo Dominr go Martínez de Yrala > como era preciso si
*ARA L&lttSrBOmÁ NATURAL. *45 los habieie batanees en el país ; pues no se hace mención del Asno en el inventario de súk i bienes. Tinipotoo los j he ^encontrado cigarrones en el trán?ho por tierra! desdé ios Pudblqp australes de Misiones Guaranís á Buenos Ayres : pero hace años que los vi ¿Ivestres en <tiropa& pequeñas > por loi canv- pos de; Montevideo y MaldonadQ , adonde llevó los primeros? ei Badje Franciscano Fr. Joseff Cqrddbéá, después de 1^ fundacáop de Montevideo.. Ignora; de ¡donde ios sacó* aunque ^ creo de i£ueno& Ay,f es^Ecan ¿mant- eas ; pera el desprecio y ¿ingurí .iwoíque de tltósíse hacia Jos convirtieron en otáaanroiifis. La población , ' que há crecido mucho en aquellas pactes r los ha persegtiido . y casi exterminado en d dia como animaiei ia- útiles. En el distrito de Santa Fe áe la Vé* racruz hay ' muchos alzados ; y 1' algunos sd la cierran Itó candados de las fanittaa, •y! pisando sobce> ellas v deicaí? iaoparaeoaiB* -terioridd: casca ¡ r ,que aaifcsttb nttisotcn» •ce^á veces hasta cerca de :dóré i {Pulgadas, énCorvi^lo para dekntq yr estirazando múcpísma el andar del Asirao, r á quien por <e$ta< circunstancia, ^uéleniíüainar Chapen. ; Habiéndose hef 1^> taa comunes y hará*
le tos los Caballos , lian venido los Asnos 1 tal abatimiento , que ni los bárbaros romea su cbmfi 4 ni; se Jaacc caso cffc lál piel rpada ilevak ia a Europa > qi hay Indio tan infeliz qne no se arergoence dé montarlos y de hacer el menor uso de ellos. Sin embargo las In+ di» de Mirones í^uf anís les i tienen. do másticos * los motean y JÜacen fctaer fcña y otras, cosas; pero k* tratan con tanta ignominia , que sobre ño .darles posada ty comiia , son el juguete de ios muchachos, -querles asajan: y cortan las !orcjas>,, siendo muy faro* »el jqufi las tenga cábkles. £1 A* no no obstante , neis pariente, humilde y sufrido que el Caballo, nunca se aleja uuk imilla/ dei casa,, y es común verles dentro de Jos PueMoSi bascando cascaras de sandía y bü yferbas de;la calk. «. *n . . • í ( En Potosí te hadan llevar piedlas en sa- cros del miheral i /ios luganos? sin. ialbard^ -niuottra^os* ^^wksapctórlástima vfar wskt- -mosoliaics ¿te/rallas y imataduras.! Los lu- dios del Perúüos cuidan mucho., los apre- cian y pagan} piar. cuyo mptivao, y el* .vajar un Kjd&had* enl estos países , ton intentado alguttos ;ltaeajr «ropos pensando ganar : mucho dinero , y no les ha salido
JARA LA iríTORTA NATURAL, ík^^r la cuenta j porque «1 Asno «^an'lerdo, que aburre á estas gentes \ que quieren siempre ir corriendo á caballo : teme mucho entrar en el agua , y es bien difícil hacerle Jpasáf los ríos á nado; en lo que difiere del Caballo, qüe^ atraviesa quálquiér rio nadando una milla y mas. Los Asnos alzados que he visto me han parecido algo; mayores que los domes-, ticos del Paraguay , pero menores que los comunes de España 1 * ni existe aquí aquélla raza* grande que sirve allá de Garañones pata la etiade Muías. También me parece tener aquí el pelo algo ara ¡látigo y las ore- jas ! más- tiesas que en/mr tierra. En quanto á colores , todos- sin excep- ción son blancos én las partes inferiores y en M punta deL hocico: en kxdema?, ex- ceptuando algunos domésticos *jue he visto pardas obscuros , todos los otros son ceni- cientos ó bayos blancos, con una tira obs- cura á lo largó del cuerpo y y otra al tra- vés por la espalda. No: he "va*© ningún pió, albino, ni crespo : y es ¡de botar que entre los animales domésticos es el Asno quien tiene color mas constante; á pesar de que por ser el esclavo mas antiguo,, el; mas. ma- nejado y familiar, parece debía ser d mas
vario en colones^, Sflguti la reglar ¡que vemos! en todos lo» animales domésticas. De aquí igijerp que su especie es mücbo mas fixa é inalíerf bife que todas, las domésticas. Los colores que Bufón * y jteroA dap i los As* nos silvestres y mansos dé Livia y otras regiones , son -los mismos que be asignado, sin mas diferencia de Ja que cabe en el mo* 4o: de explicarle*. ' j . El propio Autor * dice, que para coger aquí á los cimarronease arman lazos ; pero este es. un error , según dke tratando dd Caballo. También cit* 3 i i León africano, para afirmar que k* Aseos; silvestres de Li- via y Numidia son tan ligeros , que no les aventajan á correq sino los Caballos barba* ros.: poco no esnposibie que dadie le crea, viendo que estos cimarrones rio tienen ve- locidad comparable á un Caballo; aunque aguantan mucho su pequeña carrera. ^Tratando de hr Muía* rediré otros ca- téteres del Amo* y hablaré de Jos- que aplican aquí :k la. tria de Muías, jnspn tan apreciados ,' . que comunmente se venden á veim$ |>esos. ¿. ; , .... t Toítí.Vin. pá$. *y^4- - ' *> - 3 Ibid. pág. 34.
PARA LA 'HISTOMA tfATUKAL. J ££ D E LA M UL A. Aquí no se conocerlas Mohínas áRomas* que proceden def Caballo . y Burra ,, porque solo se Fomenta el procreo de las que tie* nen por padre al Asno y por madre á la Yegua.:. Y como los Burros solí de estatura inferior v y las Yeguas . tampoco llegan á las andaluzas , resulta que las Muías son aquí muy pequeñas. Nadie las hace arar , ni tam* poco i .k lps Cabaljlos ; y todos . saben . que de ios distritos de Buenos Ay res , Montevideo* Santa Fe.y aun Corrientes y Misiones , se llevan al Perú multitud de. Muías >, queba* cen subir, á sesenta mil al aña Ltís compran Jos Indios y Españoles ;de la. corditi^ra d? los Andes , ys se sirven «fe ellas jparar wsjtra* gines, á que no pueden aplicar Gaballos^ por ser mas delicados y difíciles dealimenr ítar > y por no [sabor seguirlas acodas ^ tú pasar por e^trechurasíiy^ paSos difíéiksrcoíi el tiento y; reflexión í que las JVluias* Éstas TOAI.II* 11
a$G APUNTAMIENTOS se conducen á Córdoba , Salta y Jujui, don- de tas detienen á lo menos un año , para que , acostumbrándose á pisar piedras , se las endur?¿c» ei ¿asco , y * pue¿án pasar la cordillera , y servir en ella sin herraduras: lo que tampoco pódriaá hacer las Caballos. Para tener Muías ponen en la yeguada destinada á eso competente numero; de Ca- ballos enteros, que repartiéndose^, según acostumbran , las Yeguas en tropillas , las cuidan , y ellas están contentas. Pero para que no resulte cria de Caballos , abren á todos los mencionados enteros la uretra con do» tajos: el uno al través como á un palmo del extremo de la verga, el otro des- de éste á lo largo sip llegar á la punta ; y Inmediatamente ponen polvos de cal viva en las cortaduras , para que no unan y for- men calla De este modo los tales Enteros, á quienes llaman Retajados , cubren las Ye* , güas ^ pero coma se derraman por los tajos, no 'pueden fecundarlas , y lo hacen los As¡- aos , 1 quienes llaman Hedores, y van tam- bién incorporados en la yeguada. Como los 'Asnos son mas lerdos i, y jamas se alargan lo que las Yeguas para, comer;, quedándose siempre atrás , se tiene cuidado en tiempo
le PARA XA HISTORIA NATURAL. 2$ I oportuno de recoger y encerrar las Yeguas por las siestas con los Asnos en el corral Estos Garañones ó Hechores se crian con estudio-: y se reduce á separar al Bu* che de su madre luego que nace ¿ y dis- frazarle con la piel fresca de un Potrillo re- cien nacido , encerrándole en el corral con la Yegua del Potro muerto: de modo que ayudando un poco se. consigue que 1» Yegua crie al Buche como hijo ; á quien siempre conservan en la yeguada, para que no repugne cubrirla en siendo adulto. Así sucede; pero los Garañones no cuidan ni reúnen las Yeguas , como lo practican los Caballos enteros : ni dan preferencia á una Yegua, ni á una tropilla respecto á otra* siéndoles quafesquiera indiferentes, Detna* aera que el Caballo en sus amores, y todo el año , es amante y fiel á la quadrilla de Yeguas que le cupo ; quando el Asno no hace distinción , ni otra cosa que satisfaz cerse. Por supuesto que llevan muy á mal los Retajados el concurso de los Garañones en tiempo tan crítico 9 y que les dan milo- chas coces y bocados. También hay Yegua* que repugnan recibirlos , dándoles las pac- tadas que se suelen conocer en los callo* ii a
J2 5 2 APUNTAMIENTOS impresos en el pecho de los Hechores : pero éstos á pesar de todo no abandonan la par lestra , y consiguen á costa de paciencia y constancia pon las ingratas , y defiendién*- dofee i patadas y mordiscones de los Reta^ jados. : : . i . Aseguran que las Yeguas tienen el par- to de Muías mas largo que el de Caballos; y no falta quien diga quej las Yeguas que crian Muías envejecen mas temprano : pero presumo que sea este un error , procedente de que como no se reproducen las que paren Muías, se figuran que acaban m^s apriesa. Capan á Ios-Mulos; y> si por; descuido que* da algún entero,, se advierte ser más las* civo , y tan poderoso, que vence y no dexa acercar á los Caballos enteros ni á lbs Ga* rañones^ resultando quedar las Yeguas ama- chorradas ó estérilesi. . . j < Las Muías no son tan ligeras como el Caballo , pero mas que los Asnos : no re- pugnan lo que éstos entrar en el agua, y nadan lo que el Caballo , tomando e$fcL ha-» bilidad xle la madre» Verdad es que para hacerlas atravesar ríos caudalosos he vis- to que las incorporan con Caballps cas* «tractos, y que quissá aio nadarían, sin este
PARA LA HTÍTORÍ A NATURAL. J* $ g <est&tíülb< ia* Muías no* estóá gifctósás en* treí -Yeguas, ni donde «hay Oojudos, si¿ no al contrario entre Caballos castrados!, ?que las corresponden hermanándose muy -bien; sucediendo frecuentemente qtté kfc Caballos capones 1 -escapados para volvet- á la querencia , se detienen y amadrinan coA las Muías si las encuentran en el tránsito, olvidando la querencia y los amigos qué iban á buscar. ; La Müla tiene de Asno el sufrimiento, el comer qualquiera cosa sin excluir la bosta derlas tripasr ds las Vacas que se matan , el buscar las sendas y ló mas limpio de los eatninttsy elttfopézar mfénos. y pisa* con mas seguridad , Jas orejas , ciabeza , crin , cola¿ figura deíl lomo , y el casco mas estrecho y duro qué Ids- Caballos. Bn qimnto á la esta-* tura y grueso- dfctpéftejo¡v párecfe odnpari xm medio entre padre y madre. Por lo qué hac& á colores , mas bien los toman de lá Yegua', kiendo lamáyo* paité zainas ctó rasi; aunóte lásf hay obscuras, bayas , gaU teada* y de otros colotes , y también albfr na$. Pero ninguna es cenicienta ó del co-* lor deL Asijo í á quien no obstante se pare- cen en no verse una crespa* ni. pia sino-ra-
a 54 APUIfTAMIBKTOS ~ • risima vez , y en tener los colores menos variables que la Yegua : de modo que si toman de la madre el color , conservan del padre ^inalterabilidad. Su voz se acer- ca mas á la del Asno : y en fin, bien medi- tado todo * me parece que las Midas par* ticipan mucho menos del Caballo que del Asno, y que debe ser así , porque éste es upa especie á mi yer mucho mas ftxa é in? alterable que la del Caballa . Sienta Bufibn x que en el orden natural constituyen las hembras mas bien que los machos la unidad de, especie ; y que por eso se acercan las Muías mas i la madro. De aquí concluye que la hija de Burra de- be producir mas fácilmente con el Asno, que con el Caballo ; sucediendo al contra- rio si la Muía es hija de Yegi». Pero yo veo que toda Mida tiene mas de Asno que de Caballo , aunque sea hija de Yegua : y creo que en la unión de dos especies, no prevalece tanto Ja hembra ¿ como la mayor fixeza é inalterabilidad de uoa especie res? pecto á l¡a otn». Y copio no dudo que la especie del Asno es muchísimo mas fixa que la del Caballo > infiero que .siempre produ- r Tom* XXIX. píg. ^oo# --i-i - - v-. *
PARA LA 'HISTORIA NATURAL. 2 5 5 eirá mejor un Macho ó Muía ( roma ó no ) con una Burra ó Garañón , que con una Yegua ó Caballo. ji ====— =qE?gg NÜM.LXVIII. DE LAS VACAS. El Capitán Juan de Salazar , hijo de la Vi- lla de Pomar llevó de Andalucía siete Va- cas y un Toro á la costa del Brasil , y lue- go las conduxo por tierra al Rio Paraná en frente de donde le entra el Monday. Allí las embarcó en una Balsa , baxando dicho Paraná hasta su unión con el rio Paraguay; y subiendo por éste , llegó felizmente á lá Ciudad de la Asunción el año de 1556. Ésta es el primér. ganado vacuno que llegó á estos países donde ha multiplicado sin cuento , y le llaman simplemente Ganado. El alzado 9 orejano y cimarrón es el que vive en manadas numerosas, huyendo de los ginetes por donde se le antoja , y cor- riendo los campos á su arbitrio. Se suele incorporar con el que llaman Manso , y
356 APU2ÍTAM1IWT0S comunmente se escapa todo junto ; pero no lo hace con el estudio que los Caballos. Como el ganado cimarrón encerrándole algunos ratos en el corral y pastoreándole, se reduce á manso en veinte ó treinta dias, sin que el manso difiera del otro en otra cosa que „cfo % el color * trataré del domésti- co , debiendo entenderse lo mismo del al- zado. ; .; Prospera en todas partes , como en- cuentre buenos pastos y aguadas ; pues ve- mos que le acomoda el clima de Maluinas, y él de la Provmcia de Chiquitos entre los i£ y 17 grados de latitud austral , y que abunda mucho en el Paraguay y en las Pampas de Buenos Afires. Parece sin embar- go que le acomodan mas unos países que otros ; pues las Terneras del Paraguay pa- ren al tercer año , y en Montevideo al se- gundo^ Ademas el garíaído -del Paraguay, aunque muy grande, 1 creo qufc nq lo es tanto cotflo en MontevidfeoJ Se figura Buf- fon z , que estos ganados han degenerado, y que son menores que en Europa ; pero no dudo que diria lo contrario * sí hubiese observado los cueros que van de aquí > pues 1 Tom. XXIII. pág. 118.
*AR A LA 0TSTORIA TXATQRAL. á {fjt ae han llevado algunos que pesaban cien** to veinte libras. Nadie le. da cubierto, ni mas comida que el pasto deL campo: ni .tampoco sal, ni la necesita desde los ¡27 grados hasta Ma- luinas i pero desde dicho paralelo hacia el Equador . no . subsiste sin corqer lo . que lia-* man barren^ 1 És{e e& una tkrita salada , ique come con ansia toda ¡clase de ganados , y aun otros animales, sin lo quál se van ani- quilando y perecen áútes de seis meses. La mitad oriental de la Pfcwincia'd^lParagüay,; y .las tiesas i opentaka á nuestros i Pueblo* de Misiones dd Departamento de San Mi- guel , no tienen tal barrero ; y por esto su&i pastos y aunque afciihdantes * 4k> t puedeiL mantener Caballos, Asnos , Muías* Bueyfev Cabras ni Ovejas. Lo mismo parece que su- cede á la mayor parte del Brasil : de donde viene que cria pocos ganados, y. que lo& que hay tengan, según dice Buflbn * ¿ pocat estatura , y cafcne mole y despreciable. Pero, atribuye el Autor estos defectos * á que es- caseando el pasto , se alimentan de calaba- zas silvestres; y no dudo que se equivoca,; pues no hay calabazas paca io que dice , ni» 1 Suplemento toro. V» pág. 96 . TOAt. IJ. KK
% $ 81 ? ' AfPUNTAIfTENTOS escasez de pastos , ni falta, otra cosa qus la sal ó barrero. El ganad? mastica t ám- bito con gasto Ips huesos secos de quai- quier a ni mil, iaun los de ¿u especie y y bebe sin reparo qualquierá agua, aunque sea turbia ó salobreña : en lo que difiere del Cabjalló ,. que prefiere la limpia. * Dicen en el Paraguay que una estancia de ,15^. varas de longitud y £@ de anchara; esto es, de dos: leguas marítimas quadra- das, puede alimentar bien de quatro á cinco mil cabezas í, baxo la dirección de un capa- taz y quatro peones.- Esta, gente , que ne* césita sesenta Caballosysé éxíereita én jiui^ tar el ganado cada semana en determina- do ¡sitio, elevado y abierto, que llaman el fpd¡sp«i;Xa*a esto- corren dando -voces en contorno de ta estancia 1 acompañados de algunos Perros , y todo el ganado manso echa*á correr sin parar hasta que se detie- ne, todo Junto en dicho rodea Con esto evitan que se alce ó escape de la estancia, y en el rodeo separan el que quieren para ventas y consumo. Desde agosto á enero, que £S¡ quando paren las< Vacas , las llevan en et Paraguay al rodeo dos veces cada semana , para quitar los gusanos á muchas
*A*A LA HTSTOUrA WAtURAI. 9 *¡¡) Terneras , que perecerían sin este auxilio comidas por el ombligo. Casi lo mismo su- cede en Corrientes y en Misiones ; pero en Montevideo y Buenos Ayres son los gusa- nos tan pocos, que no se hace caso de «ellos : ni juntan los ganados en dicho tiem- po sino muy rara vez , porque padecerían las Vacas preñadas , y porque se perderían amichas Terneras recien nacidas. Este peli- gro no es tan grave en el Paraguay , don- de las estancias son mucho menores y mal bien cuidadas. La Vaca pare siempre donde pueda es* tar el Ternera echado y oculto entre pasto alto , y luego que le lame y asea, Se va i pacer lejos de allí , y vuelve de noche 1 darle de mamar. Si la Ternera es hembra» soele seguir á la madre ai segundo dia? pero siendo macho, no lo hace, según dicen; hasta el quinto ; en cuyo tiempo recibe las visitas nocturnas deja madre. Pretendéis loa prácticos que fy Vaca le ama notoria* mente manque arla- hija hembra.' - < - 1 - > Se regula el procreo de las estancias ea un quarto ó un tercio del total : esto es, que la que tiene quatro tnfteabezab de to^ dos sexo» y <&d» i$r4c&&JZ\ b&¿ de mÜ» KK 2
á mü trescientas Terneras. Aunque algunos dexan diez Toros para ciento ó ciento vien- te Vacas , lo mas común es no dexar sino ios Toritos basta que los capan al tercer ano cumplido. Gomo todos; andan siempre jua- -tos y se hallan los Toros enervados ; y qui- zas de ahí viene po ser tan ligeros ni tan feroces como los de España. Ext el Pafcagüay sé suele internar el ga*- ~nado .en los bdstjues> poi hibierno > y salir en septiembre ostigado de los tábanos , de la infinidad de garrapatas, y de la natu- rales que te. estimula a buscar el otro sexo. Para; que coma pasto tierno pegan fuego al campo;- y "si acaece que la quemazón rodea al ganado > éste atropella y sale : lo gue no sucede á los Cabaillos y* Yaguas > que Quedan, inmóviles % dando cocea hasta que prcecea abca^adol .? £1 ganado suple aquí casi todas las ne- cesidades. La mayor parte de la gente, na copifc pwk.m otra cosa' que ,$& carne, a*jda; de las astas ha«<ijyasc«i,£cucbajraa^y pey-n ft^iy jpoaiendb tín. tapón «k b mas grue- so 9 abriendo un agujero en k punta , les- sirven, d¿ jíiciJofe y cénaos; v \llamándolo* efcfíts* JM icuew £abr^caíiíi:oda3 to*ctier~
PARA EA HISTORIA WATUR AL. * 2 6 I :dás y sogas , la mayor parte de los uten- silios , como canastas y arcas , llamando^ las tipas y petacas; y haciendo con un cue- ro una candileja de quatro picos , á que llaman pelota , pasan en ella los ríos aun- que sean de media milla ó mas de trave- sía. Sobre el cuero duermen , con él hat- een puertas y ventanas , y muchas veces las casas. La grasa suple al aceyte , aun en Quaresma: Del sebo hacen* velas y xaboo, y los huesos sirven de leña para los hornos, y aun en las casas i porque escasea mucho en los campos , principalmente de Buenos Ayxes. Las calaveras son sus sillas y bancos» De. la leche hacen en el Paraguay variedad de guisados y quesos , que por lo común valen poco, porque los fabrican mal , y después de haber comido la nata ; pero quando quieren poner cuidado hacen que- sos tan buenos y mejores que en Holanda, Lo mismo digo de la mantequilla : de mo- do, que si se dedicasen con instrucción á* febricar quesos y manteca, podrían estas gentes surtir á la Europa de uno y otra Sobre esto es de notar que* las Vacas á quie- nes se destina para lecheras r se agusanan y pierden, las tetas si se las daca de ordeñar/ -•
a 6 a APUNTAMIENTOS £1 ganado nada muy bien una milla; 'pero es menester dirigirlo con algunos Ca- ballos 9 ó repuntarlo por los costados con canoas ó nadando» Los Toros de cinco i seis años para arriba se separan de las Va- cas, formando quadrillas alzadas que re- pugnan ir al rodeo , y no hacen caso de l*s hembras sino, en verano, queesquao- do lo exige la naturaleza > y muchos ase- guran que ni aun entonces : por cuyo mo- tivo se hace forzoso matarlos para que no contribuyan á que se alce todo el ganado. Se observa generalmente la propensión de Jbos Toros á subir á las alturas, y que 16 hacen no derechamente , sino al sesgo , y formando una espiral si el cerrillo es redon* do. Al contrario las Vacas * prefieren la* cañadas y laderas. También se nota serlos Toros los primeros que penetran las espe** sutás y que buscan paso en los ríos. Dicen que de kt escasez de Toros resul- ta abundar el procreo en hembras; y que disminuye el multiplico quando hay exce^ so de Toros, viejos ; porque éstos estropean 1 á las vaquillonas, las quebrantan el quadril, y las hacen abortar,. Por cstp tiendn cui- dado de caparlos al cumplir el; tercer aña:
PARA LK imTOKTA WiTURAt. 263 Otros castran antes, y se nota qm I03 cá- palos á los dos años no toman tanto cuer- po y carne cotí* los castrados á los tres éen mayor edad ; pero en cambio engor- dan mucho mas. De esta diferencia viene que en los saladeros de carne prefijaren á los capados en mayor edad ; y á los otros guando solo se trata de comer y de reco- ger sebo. También hay quien diga que dis- minuye el. procreo sino hay cuidado de in- troducir de tanto en tanto en las estancias Toros , y aun Vacas de otjras distantes. La misma causa dicen que ocasiona la dimi- Bucion de estatura. --Se observa que el ganado está mas gor- do en el un costado, y que es sobre el que duerme siempre. Si se encierra algún ga- nado quatro ó seis días sin comer , enfer- ma sin disminuir . el sebo y gordura que tiene j pero si le dan agua , y no comida, se conserva sano , aunque pierde la gordu- ra. Los carniceros saben jnuy bien esto , y por eso nunca dan agua al ganado para que no pierda la gordura , y se les da poco que los animales se enfermen. Nadie cono- ce su edad por los dientes ni sus enferme- dades , y solo por los cuernos y por la esr
d 64 APUNTAMIENTOS tatura distinguen los de tres ó quatro años. Las Vacas y Bueyes crian mucho sebo y grasa, los Toros poco, y el Manso ó de rodeo está siempre mas gordo que el ci- marrón. La carne de Vaca es la mas tierna y de mejor gusto : le sigue la del Buey y Novi- llo ( así llaman al Capón no domado, aun- que tenga seis ó mas años ), y la mas infe- rior es la del Toro. Me parece tener mu- cha menos substancia que en España ; pues veo que en ninguna estancia se come pan ni otra cosa que carne asada : que la ra- ción ordinaria es una res al. día para qua* renta ó cincuenta hombres : y que qnal- quiera Peón ó Indio se almuerza casi uñ costillar asado , las mas veces sin sal y sin que le haga daño 9 ni dexe de comer y ce- nar como si no hubiese almorzado. Veo también poner en la olla una docena de lk bras de carne , sin que tenga el caldo la substancia que tomaría en mi tierra con una. De aquí deduzco que las carnes saladas aquí nunca serán tan buenas como las de Eu- ropa. Procuran no fatigar las reses antes de matarlas , diciendo que de lo contrario no
PARA LA HISTORIA NATURAL, á 6 {£ se puede comer la carne , á que llaman can- sada r porque tiene mal olor y gusto , y es nociva á la salud. Los prácticos conocen este defecto antes de cocerla , otros antes de comerla , y todos al probarla : pero no dudo que el mal gusto y olor de la tal carne no viene de la fatiga , sino de algu- na enfermedad que padecía la res sin ma- nifestarla , ó de que habría comido alguna yerba de las que comunican malas quali-, dades ; porque lo cierto es que muchas ven- ces he comido excelente carne de reses que habían corrido mucho. antes de matarlas. BuíFon dice que. la carne de Vaca es mas seca que la del Buey , y creo que se engaña. Sabido es qué de Buenos Ayres y Mon- tevideo se extraen anualmente de 8oo9 á un millón de cueros de Toro y Novilla, porque está prohibido embarcar los de Va- ca por una cédula de 4 de septiembre de 175 il Esta disposición se dirigía á conser- var el ganado cimarrón , que era quien .principalmente producía los mencionados Cueros ; pero como este ganado es ya muy poco , y casi todos los cueros son del man-, ¿o, resulta que los hacendados no tienen salida de los de sus Vacas viejas d inútiles, TOM. II. ll
*66 AHJNTAMIBHTOS -y como son tantas como los Toros , pierde fus cueros el comercio: posteriormente se ha permitido extraer cueros de Vaca, Para ha- cerlos del ganado cimarrón , se juntan una tropa de hombres á caballo , que puestos en idos hileras formando ángulo , comprimen por ambos lados al ganado j y uno , llamado -el Cortador ó Vaquero , que Va el último en el ángulo , desjarreta las reses con uña «media luna en la punta de un palo. Para •esto no cesan de correr , y quando ya tie- nen suficientes , vuelven atrás , y el vaque- ro va dando una puñalada con un chuzo Á cada res en el corazón , y los demás se .apean para quitarle , algunas veces el se- bo y siempre el cuero ; siendo tan diestros en esto , que hay hombre que desuella sin auxilio veinte y seis reses al día. Quando se quiere matar para comer , enlaza un «hombre á caballo la res por las astas ó cue- 41o , y otro la apeala , que es enlazarla por ¿1 P* e 9 y tirando opuestamente la sujetan y degüellan. Es admirable la destreza con que enlazan , y mas ver el acierto con que al pasar la res corriendo, le arrojan el lazo ide modo que quede prendida por un pie ó por los dos. ......'
PARA XA HISTORIA WATVRAt. 2 6? El ganado cimarrón no difiere del que; llaman manso , sino en el cuero algo mas grueso , en el pelo del cerviguillo poco mas largo y crespo, y en el color , que es siem- pro oseo , ó roxizo pardo en las partes su- periores, y negrizco en todo lo demás: bien que domina mas ó menos un color sobre, otro, de modo que lo roxizo en algunos; ocupa solo el espinazo , y se extiende en otros hasta las faldas : y algunos tienen la barriga blanca. Buflfon l dice que el ganado alzado det Cabo Blanco y Sierra Leona en África es por lo común pardo , y que el de Duque- la , Tremecen y otros parages de Berbería, y el de Numidia es castaño obscuro : lo que viene á ser lo mismo que oseo. Pero el ganado manso varía aquí tanto ó mas de. colores como los Caballos mansos ; siendo de notar que los píos por lo general tienen' las manchas mas grandes que los Caballo» pios. Una de las variedades mas bellas de co- lor es la que llaman yaguané. Tiene una fa- ga ó tira blanca , que empezando en la unión de: la espalda y cuello , sigue lo lar-* l Suplemento tom. XV* pág. 96. IX 2
2 68 APüHTAMKESTOS go del espinazo , y ensanchando en las an- cas , continúa por la barriga hasta acabar en la papada; pero ocupa con zunchos ó anillos lo alto de las quatro t piernas , y todo el resto sin excepción es negro en unos, y roxizo en otros. Esta variedad se perpetúa, y hace treinta años que se conduxo de Corrientes á Montevideo y Buenos Ayres, donde no se conocía. Lo mismo sucedió quince años ha con unos bellísimos Toros, cuyo fondo es muy blanco chorreado de itauy negro. Como todo ganado alzado sea oseo, po- demos decir , según lo hicimos en los Ca- ballos, que el primer Toro y Vaca fueron óseos , y que éste es el mejor pelo. Efecti- vamente aseguran los prácticos, que los Bue- yes óseos son los mejores : que los man- chados de blanco y roxo son malos y tray-> dores : y que los bayos , barcinos y chor- reados son algo floxos. Aunque muchos doman para Bueyes los ya castrados ó Novillos ; los mas inteligen- tes saben bien que se doman con mas prontitud y facilidad, y que son mejores Bueyes , los Toros , enlazándolos á los tres ó quatro años, y unciéndolos inmediatamen-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 269 te á la carreta ; lo que cuesta algún traba- jo la primera vez ; pero á la tercera están ya mansos , y los capan luego para que no se vayan tras de las Vacas. Los Bueyes suelen volver á su queren- cia de ochenta leguas si no se tiene cuida- do , y á todos les despuntan por precau- ción los cuernos , y por ellos los uncen; pero los Portugueses los hacen trabajar á canga , con collera : lo que dio ocasión en Maldonado á una apuesta sobre la ventaja en el modo de uncir j y habiendo hecho tirar opuestamente á una yunta Portugue- sa con otra Española , quedó la victoria por ésta. Para que los Bueyes sean mas ayro- sos, le suelen algunos desgajar la papada, á fin de que cuelgue un girón. He visto en el distrito de Corrientes una raza de ganado muy baxa de piernas , sin que por eso fuese inferior en lo grueso del cuerpo. A D. Casimiro Necochea le lleva- ron de Montevideo una Vaca y un Toro de dos años y medio. Sus cuernos y for- mas eran comunes y la estatura pequeña para la edad ; pero la cabeza , aunque de grueso competente , era un tercio mas cor- ta de lo que debía ser , y la frente mas
apO AJUNTAMI1KT0Í * ancha y poblada de pelo crespo mas lar- go de lo ordinario , y muy plana hasta U punta del hocico que estaba arremanga- do mostrando los dientes , y las narices estaban encima. Dicen que hay raza de ellos. Los Bueyes tienen cuernos mas largos y gruesos que ios Toros y Vacas , y los de éstas son menores que los de Tora Buffon $tn embargo asegura l , que los de Vaca son mas largos y gruesos que los de Toro ; f agrega que se caen á los tres años al ga- nado vacuno, y que < se les renuevan part no volver á caer \ El autor se corrige de este error en la nota : el lector juzgará si bien ó mal. He visto en el Paraguay y Cor- rientes Toros con la cabeza mas corta y ancha arriba. Los he visto con cuernos ver- ticales 9 rectos , cónicos y gruesos , á quie- nes dan el nombre de Chivos ; pero- no sé que existan en Montevideo y Buenos Ay res. En la estancia de los Jesuítas de Cor- rientes , llamada el Rincón de Luna, nació el año de 1770 un Toro mocho ó sin cuer- nos , que ha propagado su raza en todos 1 Tom. VIH. pag. 1 16. % Suplemento tom. XL pág. 7*.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 37 1 estos países : siendo de notar , que los hijos de Toro mocho lo son , aunque la madre tenga cuernos ; y que los Terneros de pa* dre con cuernos los tienen , aunque la ma- dre sea mocha. De esto se deduce , no so- lo el influxo dominante de los machos so- bre las hembras, sino también que los cuer- nos no son esenciales al ganado vacuno, así como no lo son á las Cabras y Ovejas. También se deduce que se perpetúan los individuos singulares, que produce alguna vez la naturaleza quizás por algún acciden- te ó casualidad : de donde vienen muchas -de las variedades que notamos en las esper cies domésticas. Pero es de advertir, que no sucede siempre lo dicho j pues he visto algunos Toros mochos que empezaban á criar cuernos pequeños , caídos y pegados Á la piel , meneándose como arracadas quando caminaba el animal : de modo qjje en apariencia estos cuernitos no tenían de- lación con el hueso frontal , á quien sin embargo estaban unidos por nervios y fi- lamentos que se van consolidando con el tiempo. -.. BufFon dice f , que en blanda hay Vacas . ^ §1 Tom. XXIIL pág* 107.
áf* APUNTAMIENTOS mochas en los cantones de k Isla escasos de pastos ; cuya superabundancia y la del alimento cree son el origen de los cuernos,* y de todas las partes excedentes de los ani- males. Pero el Toro mocho del Rincón de Luna convence lo contrario , pues en la misma estancia nacieron el propio año vein- te mil Terneras cornudas 9 y los hijos de Toro mocho 16 son en todas partes. Ademas de que , según las ideas del Autor, ninguna Vaca flaca pariría hijo cornudo. En los campos de Montevideo vi un Buey regular en las formas, que tenia otro cuerno de 12 pulgadas en la mitad del cos- tado del cuello , pegado á la piel , y osci- laba fácilmente. Era agudo, casi recto, bas- tante grueso , y no tan liso como los de la cabeza. En el otro lado del cuello se cono- cía la cicatriz de otro cuerno que le habían «llrancado. El 4 de agostó de 1788 me avisó Don Pedro Cervino, que había visto en una car- reta de las que llevaron tabaco á la Real Factoría del Paraguay un Toro y Vaca en una pieza. Fui á verle inmediatamente , y te^ncoAttó TOdeádo de; multitud de curio- sos. Su dueño , que era del Pago de Acaáft
PARA LA HISTORIA NATURAL. £^3 me dixo haber tenido tres idénticos de dos Vacas hermanas lecheras, y que los dos habían muerto adultos. Añadió que el pre-¿ senté perseguía las Vacas en vano , y qué los Toros no le hacían casa Examiné al hermafrodita , que tenia fisonomía de Toro: la frente hundida : y la funda de la verga tan larga, abultada y aparente como qual- quiera Toro, con el orificio correspondien- te ; pero el tacto me hizo conocer que es- taba vacia, sin miembro ni indicio de él. £1 escroto era tan encogido , que mas bien que bolsa , parecía dilatación del cuero, y solo incluía un testículo , mas grueso que el de un Toro viejo. La vulva por su figu- ra aparente en nada diferia de la de una Vaca ; aunque penetraba muy poco , sin comunicar con vagina ni matriz , y no te- nia dentro mas conducto que el de la ure- tra , por donde expelía la orina con vio» lencia á mucha distancia. A propósito de hermafroditas. En mi casa del Paraguay vive Eugenio Martínez, de edad de doce años , que en la Villa de Cu- rugfiatí fué bautizado por muger , y á los quince dias le volvieron al Cura para que le bautizase por hombre. Sus padres , españoles TOM. II. KM
2^4 APUNTAMIENTOS pobres , lo dieron á mi Padre Capellán Don Antonio Arcos y Matas , hoy Canónigo del Paraguay , que vivia conmigo , y toda la Ciudad le ha visto y "registrado. Su cara és indecisa, y la estatura inferior á la de una muchacha de su edad. La vulva en apariencia es perfecta } pero penetra poco, no comunica con la vagina , y en su án- gulo anterior hay un miembrecillo ciego que sale bastante , baxo del qual dentro de la vulva está el conducto de la orina. Ca- rece de escroto , aunque el tacto encuen-^ tra los testículos en lo interior de los la-» bios. Hablando del Pajero pardo y blanco en el número 226 , advertí que también hay Pajeros hermafroditas j pero no quiero de- cir con esto, que estos individuos singula- res pueden hacer uso de ambos sexos , se- gún suele decir el vulgo ; porque ninguno de ellos es capaz de exercer función ningu* na en la generación.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 2 f $ ??sssssnH» NÜM. LXIX. DE LAS OVEJAS Y CABRAS; A las primeras Ovejas y Cabras que pial-» ron estos países las traxo al Paraguay el Capitán Nuflo de Chaves el año de 1550* conduciéndolas por tierra desde Chuquizá* ca, atravesando la Provincia de Santa Cruz de la Sierra y la de los Indios Chiquitos. 1 Las Ovejas de estos países producen tres Corderos, á lo menos dos al año , en dos partos : de donde se infiere que se pueden multiplicar al infinito en poco tiempo. Ver- dad es que , según estos campestres , ani- quilan el pasto mas que los Caballos , y éstos mas que las Vacas ; ya sea porque le arranquen al comerlo , ó mas bien porque nunca se alejan mucho , y pisan siempre sobre el mismo pequeño circula Sus pasto- res son los Perros ovejeros , deque hablaré luego ; y quando no los hay , las mismas Ovejas , abriéndoles el corral de rnapana, se van solas por estas tiernas incultas , din- mm 2
2 7 6 APUNTAMIENTOS giéndose siempre , como las Vacas , cara al viento ; y por esta seña va un muchacho á caballo por la tarde , las encuentra y trae al corral. En esto se diferencian del Caba- llo y del Asno, que prefieren dar la grupa al vfento. No se conocen sus enfermedades ni la edad por los dientes : ni castran sino á po* eos machos en el Rio de la Plata : ni los separan de las hembras , y en todas partes prefieren á su carne la de Vaca. Se crian tanto ó mas grandes que en España : las hay negras y blancas , mochas y cornudas , y se ven algunos moruecos con cinco y* sies astas. La lana es churra ó riveriegd ; y aunque tengo poco voto en su calidad, me parece regular en el Paraguay , mejor en Buenos Ayres , y muy sobresaliente la de las Ovejas de los bárbaros Pampas , de los Patagones , y de los de la falda oriental de la Cordillera de Chile : ésta tiene la con* veniencia de estar Kmpia de cadillos. En lo que he andado son rarísimas las Cabras , porque no las aprecian para nada, aunque también paren 304 Cabritos en dos partos al año. Pero en el Tucuman, donde usan sus pieles como e|i España pa-
PARA LA HISTORIA NATURAL. a^jT ra llevar vino, y las curten para córdoba* nes, crian multitud de Cabras, cuyas for- mas , magnitud y todo me dicen no dife- rir de las de España. .?i i mi t!r i i * NÜM. LXX. DE LOS PERROS. híl estado en que se hallan en estos paí- ses los divide en domésticas y cimarrones^ Aquellos son de todos tamaños, y gene* raímente de razas atravesadas, porque no se pone cuidadado en conservarlas puras: pero no. he visto Galgos ni Dogos ; y e*¿ ceptuando los que se crian en las casas de los Pueblos, los demás no quieren comer pan ni otra cosa que carne cruda, que es lo que abunda en las casas campestres. Entre los domésticos merecen particu? lar mención ios que apellidan Ovejeros, por- que cuidan del ganado lanar aquí, donde no hay los Pastores que en Europa. Estos Perros echan la majada del corral por la mañana; la conducen al campó; la acon&r
9 Jf 8 APUNTAMIENTOS pañan todo el dia , conservándola unida; y si son muchos , se reparten al rededor, defendiéndola de los Páxaros de rapiña , de Perros cimarrones, del hombre y de qual- quier insulto. Al ponerse el sol la vuei- vfen al corral, donde se-echan-á dormir y pasan la noche juntos. Si se quedan atrás algunos corderitos recien nacidos , los to- man cuidadosamente en la boca y los con- ducen ün trecho, volviendo por otro Plas- ta que no queda ninguno. Estos Perros no son precisamente mastines , sino de qual- qutera raza grande. Los crian é instruyen en su oficio, tomándolos de la madre an- tes de abrir los ojos, y haciéndoles mamar varias Ovejas, sujetándolas por fuerza, has- ta que siendo grandecitos los hacen dor- mir con ellas en el corral, y luego que pueden siguen la majada ¿n el campo, acos- tumbrándose á la vida pastoril. Pero como mientras son cachorros quieren jugar con las Ovejas, y á veces las aturden murien- do algunas de resulta; precaven esto col- gando al cuello del Porro un palo ó una calavera que les dé en las muñecas impi- diéndoles que puedan retozar. Los dueños tienen cuidado cada mañana de dar sufi-
PARA LA HISTORIA NATURAL. 2 f Q cíente almuerzo y agua á jos ovejeros; por* que si tienen hambre ó -sed entre día, lle- van la majada i las cercanías de la casa, y dejándola á la vista , van á buscar su ne- cesidad , volviendo luego al pastoreo. Pre* vienen algunos el hambre de los ovejeros después de almorzar, poniéndoles un collar de carne cruda para que la coman quando les venga la gana; pero no ha de ser de Oveja ni Cordero , porque ni con hambre la quieren comer. Castran á los ovejeros para que no abandonen el rebaño tras de alguna Perra ; y nunca instruyen á las Per* ras, porque con la brama atraerían otros Perros, que espantarían el ganado, y se- rian ademas inútiles mientras criasen. Se aprecian tanto estos Perros, que se suelen vender á 20 ó 25 pesos , quando una ove- ja vale un real, y á lo mas dos; Hay por acá muchos Perros de un ca- rácter singular. No son de raza ó casta determinada, sino de todas las medianas y grandes. Estos , aunque hijos de los do- mésticos en las estancias ó chozas campes- tres, siguen y hacen fiestas á qualquiera pasagero á caballo ; y quando se les anto- ja, le dexan sin el menor motivo después
a 8 o APUKTAMTEKTOS de algunos dias, y á veces al primero, que- dándose en otra estancia , y también en el campo para incorporarse con el primero que pasa. En suma, tales Perros, que no son pocos, no toman afición á nadie, ni á las casas , y suden llamarles Gauchos (este nombre dan á los jornaleros campes- tres), porque no hay cosa mas parecida que dichos Pernos y hombres Gauchos en la inconstancia de su carácter, y en no conocer amistad ni apego á sitios, personas, ni otra cosa alguna en toda la vida. Los Perros cimarrones proceden de los domésticos que han adquirido la libertad, quizás no tanto por elección ó deseo de dexar al hombre, como por necesidad; porque siendo los Indios, y casi todos los campestres muy descuidados, atienden po- co á los Perros , y muchas veces no ma- tan á los que paren sus Perras, resultando que se llenan las casas campestres en poco tiempo, y faltándoles que comer, ó por riñas entre ellos, se van al campo, don- de también dexan muchos cansados los viageros. Como estos Perros alzados no pueden subsistir con la caza menor, por faltarles
PARA I A HISTORIA NATURAL 2 8 I las astucias y la vista perfecta de noche que tienen los Zorros, atacan á las Terne- ras y Potrillos de que viven. Para esto van siempre en quadrillas, que embisten á las Vacas y Yeguas , haciéndolas correr para que queden atrás sus infelices crias, que matan algunos de la quadrilla , volviendo todos á comer. La sociedad que los une para cazar , no les da derecho á comer en común ; porque los mas ñiertes se satisfa- cen primero, dexando el resto á los demás. Como este modo de subsistir necesita de vigor , son todos los cimarrones corpulen- tos, y en mi dictamen de la raza que Buf- fon llama Grand Danois y que creo llama- mos Lebrel ; pero á mi ver tienen el pelo mas áspero, el hocico algo mas largo y agudo, las orejas mas gruesas y el cuello mas abultado que los domésticos de la pro- pia casta. Llevan las orejas muy derechas, y dicen que traen la cola siempre caída: pero aunque los he visto huir con la cola entre las piernas , como sucede también á los domésticos que huyen; he observado que á cierta distancia , creyéndose seguros, se detienen y ladran levantando la cola. Crian en cuevas que excavan en tierra , ó TOM. II* NN
2 8 2 APUNTAMIENTO* aprovechan las del Aguarachaí y las Viz- cacheras, ensanchándolas. No padecen la rabia ó hidrofobia, que aquí es descono- cida : ladran mucho , y á veces ahullan sin diferencia de los domésticos. Huyen del hombre; y por lo que hace á colores , los mas son roxizos, bayos, barcinos y ne- gros , aunque también los hay manchados de todos colores. Su libertad es posterior á la de los Ca- ballos y Vacas ; porque hasta que estos ga- nados poblaron las campañas, no habrían tenido los Perros que comer. Su estado de libertad tampoco es tan puro como el de los ganados , porque diariamente entran muchos Perros domésticos á ser cimarrones. De modo, que en mi sentir no se puede juzgar de la forma , color , magnitud y costumbres del Perro primitivo por lo que se ve en estos alzados» Como en el Paraguay no hay ganado cimarrón , y las estancias están mucho mas juntas , siendo mas pequeñas , no se en- cuentra un Perro cimarrón , ni los habrá jamas porque los que riñesen en verano por las Perras, perecerían agusanados. Pero desde los pueblos australes de Misiones ha-
PARA tA HISTORIA NATURAL. 2n8 3 cía el Sur, y aun por las Pampas de Buenos Ayres, abundan muchísimo ; cuyo extermi- nio convendría infinito por los grandes des- trozos que ocasionan. Los Estancieros sa- len de tanto en tanto á perseguirlos con gente á caballo , que los mata con chuzos, bolas y lazo; pero este medio es muy tra- bajoso é insuficiente: lo mismo digo de poner alguna res muerta en un corral, cerrando la puerta de noche quando se atisba que han entrado muchos. Mas fácil y eficaz sería traer una fruta silvestre, lla- mada en Cataluña Matacá, y esparcir sus polvos sobre la carne; porque morirían in- faliblemente quantos la comiesen. Asegura Buffon que había en México y en el Perú antes de llegar los Españoles unos animales domésticos llamados Akosj del índole natural, y magnitud que los Per- ros pequeños. Hernández habla de uno, y Fernandez de tres ; pero como nadie des- pués dé razón de tales animales , ni exis- ten que yo sepa , creo que dichos A Icos no son sino Perros españoles. En efecto , el primero de Fernandez, llamado Xoloitzcuintli , parece indudable- i Tom. XXX. pig. 200. NN 2
284 APUNT AMIENTOS mente un Perro turco ó chino ; pues le ca- racteriza diciendo, que carece de todo pelo, y que su piel es manchada de amarillo y azul. Sin duda el Autor no habria visto Perros pelados en España, y se figuró que el que miraba era americana Del segundo dice que se parece al Per- ro Maltes pequeño en el tamaño; pero qué es muy singular por su deformidad: pues es jorovado: tiene el cuello tan corto que parece salir la cabeza de la espalda j y le llaman Mecbuacanens , por suponerle oriun- do de Mechoacan. Este es el mismo que Rechi apud Hernández dice llaman en el Peni Izcuintepotzotli. Pero en primer lugar este nombre no es perulero, sino mexicano. Lo segundo, este Perro no es especie , sino un miserable individuo capón , como mu- chos que he visto por acá , con los men- cionados caracteres de cabeza despropor- cionada, por parecer pequeña, no engor- dando con la monstruosidad que suelen tales Perros, pasando quasi toda la vida durmiendo. El tercero que Fernandez llama Tecbi- chi<> haciéndole bastante parecido á nues- tros pequeños Perros , dándole aspecto tris-
PARA LA HISTORIA NATURAL* 2 8 § te y salvage , y buena carne para los ame- ricanos: no sé lo que será, aunque me in- clino podrá ser mi Micuré , mas bien que raza de Perro. Buffon le presume su Ku- para , engañándose mucho ; pues este es jígiiaraguazü , fiera grande y poderosa , á quien no adapta lo que dice Fernandez. Por lo demás me admiro que Buffon, describiendo al Perro, asegure que las trein- ta ó mas razas que conoce proceden de una sola pareja original. Hay algunos treinta veces mayores que otros: con cola y pelo ó lana largas, cortas, y sin ellas: de ore- jas anchas y estrechas, largas, cortas, de- rechas, caídas, gruesas, delgadas, agudas y elípticas: de piernas delgadas, gruesas, altas , baxas , derechas y tuertas: de cuer- po rollizo, largo , corto y delgado c de ho- cico largo, corto, agudo, grueso, delga- do &c: con olfato y sin él: veloces y pe- sados : avispados y poltrones ; y en fin , de diferentísimas formas , magnitudes , cos- tumbres, inclinaciones, &c.¡y mi Autor quiere que todas estas diferencias dimanen de los climas. Si así fuese, todos los Perros de cada pais serian iguales , y el clima que hubiese dado origen á los Perros sin cola,
3 8 6 APUNTAMIENTOS como los hay en mi tierra, no sufriría raza alguna con ella ; y aun se la habría quita- do al Lobo y á la Raposa. Quando el Autor trata del hombre atri- buye al clima la blancura de los Ingleses; y hablando del Perro , quiere que los que son blancos en España, se vuelvan negros en Inglaterra, haciendo que los climas pro- duzcan efectos contrarios. Establece otra causa de las variedades de los Perros en la esclavitud; y á la verdad que en mucha parte lleva razón, pues vemos que obra muchos y admirables efectos; pero no to- dos los que se figura, pues el Asno es sin disputa el esclavo mas antiguo, ó á lo menos tanto como el Perro , y conserva no obstante en todas partes blanco el ho- cico y lo inferior, las orejas, cola, casco, y todo lo que tuvo su tipo: ni es posible creer que de un Perro de cola larga resul- te otro sin ella. Todo lo que sobre estas cosas cree Buf- fbn, y lo que con frequencia asienta del influxo de los climas , es para mí sin sufi- ciente fundamento. Y contrayéndome á lo presente , no dudo que varias especies pri- mitivas de Perros dieron origen á los que
PARA IA HISTORIA NATURA!, 2 8 Jf vemos j y que dichas especies se domesti- caron y unieron; pero como eran muy próximas , produxéron individuos fecundos, ó razas diferentes. Contra esto se opondrá, que los ani- males capaces de juntarse y de producir hijos fecundos son una especie , y tienen necesariamente un mismo origen j pero es- ta necesidad es la que creo sin apoyo só- lido y á pesar de que parece está adoptada como axioma de historia natural. La Muía, que procede de especies diversas , pare al- guna vez; y si no es tan fecunda como el Caballo y el Asno, es porque estos distan todavía demasiado. Si se domesticasen mis Gatos silvestres, se les vería producir re- sultas fecundas : lo propio digo del Lobo y la Raposa. Hay páxaros diversos, que domesticados se unen y producen indivi- duos fecundos ; en lo que conviene Buflfbn, y es imposible creer que la Naturaleza haga excepción en los quadrúpedos. En fin, el tiempo aclarará estas cosas. Los Natura- listas venideros aun darán mayor extensión á mis ideas j y yo pudiera decir algo, y no me atrevo , por no tener observaciones pa- ra afianzar todo lo que concibo. Lo único
2 88 APUNTAMIENTOS que deseo es que no se pretenda encubra nuestra ignorancia , ni atajar nuestros co- nocimientos con ideas conjeturales y fal- sas de influxos de climas; porque mientras subsistan no hay que esperar progresos en la historia natural CARACTERES GENERALES DE LOS MURCIÉLAGOS. Son trece especies, todas descritas en el Paraguay, cuyos Güaranis les llaman en general Mbopí. Se consideran feísimos y estravagantes ; y en realidad no puede de- cirse otra cosa de unos animales medios entre páxaros y quadrúpedos. De aquellos tienen el volar , y el pecho ancho y car- noso; y de estos la cabeza, hocico, dien- tes , orejas , lengua, pies y saber andar con los quatro, la cola, el parir , el pelo, los pechos, dar de mamar, y las partes sexuales. Aun las alas son mas bien bra- zos sin pelo ni plumas, con el pulgar y su uña bien marcados j y aunque los otros , quatro dedos están bien bosquejados , son
PARA IA HISTORIA NATURAL. 289 mas propiamente huesos delgados prolon- gadísimos , y envueltos en una membrana que los une al cuerpo, al brazo, pierna ya la cola ; de modo que , pensándolo bien, no son páxaros ni quadrúpedos j pero se acercan mucho mas á éstos. Como tienen las piernas algo atrasadas, y las alas muy extendidas, se elevan del suelo y caminan con dificultad. Su bocA es rasgada, los dientes.y colmillos afilados, y el ojo muy pequeño: separándose en esto del común de los páxaros y quadrúpedos nocturnos, que los tienen grandes y sal* tones. Las orejas son también grandes y peladas, y los cinco dedos de cada pie iguales, no unidos por membrana, y con las uñas agudas perpendiculares á ellos. Pasan el día en escondrijos, baxo de las texas y agujeros de troncos , muchas veces apiñados en grande número; y saleo con los crepúsculos y la luna, echando cada uno por su lado á volar con incertidqm* bre , y tal facilidad, que jamas se cansan, ni reposan sino entrando en la guarida por la madrugada. Ensucian las sacristías y tem- plos con sus excrementos negros y acey to- sos , que á veces forman una costra de al* TOM. II. 00
»90 * A?.rarrAiHEKTOS gunas pulgadas ; por cuyo motivo sería útil sü exterminio. Comen insectos voláti- les, y también las uvas y otrasfrutas. Son tan sensibles ai frío, que pasan los dias que le hace, aunque sean muchos, sin co- mer ni salir de sus agujeros. No tienen*, que yo sepa, diferencia sexual, y nadie ¿orne su carne , sino los Eáxaros nocturnos de rapiña y los Cernícalos. Se podrían separar en dos divisiones, por unos caracteres muy notables ; porque los quatro primeros carecen de cola, y tie- nen un parche- de cuero como postizo en- cima y cerca de la punta del hocico , coa los respiraderos dentro del parche. Los de- mas tienen cola , carecen de parche, y el hocico es algo arremangado en la punta, donde están las ventanas del olfato redon- das, y ibuy separadas poc una notable: canal. a Aunque Buflbn 1 los describe en gene- ral bien, me parece no estar bien infor- mado , quando dice que 4 no suben volai*- do á grande altura; que: hacen mucho es- fuerzo para volar ; y que su vuelo no> es rápido ni bien dirigido , sino torcido á emr ** Tom.XVL pág. 148 y siguientei.
PARA LA HISTORIA NATURAL. íQ(pI * bestídas y vibraciones obliqüás. Porque le tienen tan cómodo, que nunca se cansan: suben á veces á grandísimas alturas; y gi- ran con prontitud increíble quando lo ne- cesitan para evitar el peligro , ó para pillar • los insectos , que persiguen como las Golon- drinas y Ibiyaüs. Describe en Francia 7 «especies que me parecen diferentes de las mías. • 1 utr i NÜM. LXXI. DEL OBSCURO LISTADO. No lo he visto: le describió en su Pueblo mi amigo Don Pedro Blas Noséda del mo- do siguiente: "Longitud 4 1 pulgadas \ Carece de acola, y la braza ó extensión de punta á apunta de las alas bien tendidas 19 f. La »piel , que sirve de ala, atraviesa la entre- pierna. De la palma de la mano se divi- wden los huesos en cinco ramos, que cor- aren por entre las alas dándolas gobierno. 1 Es desde la punta del hocico á la de la cok , si h hay , y de no hasta el fia del cuerpo. ¿ OO 2
2 9 2 AFTOT AMIENTO* »E1 color del cuerpo es obscuro roxízo ; y »\t nace una tira blanca de la nariz, que si- ngue hasta la oreja. De la punta del hoci- »co á la raíz de la oreja hay io líneas, y "hasta el ojo 5, y de oreja á oreja 1. En- cima de la nariz hay un chapitel de piel "formado á manera de lanceta^ que. hasta nía punta del hocico tiene 7 líneas. La ore- »ja como la del Ratón, aunque mas abter- »ta, con la punta redonda, y larga 8 lineas. "En su centro tiene un pico de una mem- "brana pulida, diafragmando el conducto. j me t NÜM. LXXIL DEL PARDO LISTADO. He tenido muchos idénticos. Longitud 2 1 pulgadas: carece de cola: braza 15. Su co- lor es de un pardo que clarea por debaxoj pero una tira blanca nace del cóccix, y sigue rectamente hasta lo alto del cogote* y dos listas del mismo color principian una en cada respiradero, terminando junto á las orejas en lo mas elevado del costado de dicho cogote. Aun otra tira lo mismo
PARA LA HISTORIA WATURAL. 293 nace de cada ángulo de la boca , y ter* mina en lo inferior de las orejas , siendo todas rectas. La oreja pelada, alta 7 líneas, ancha 3, muy derecha, y dentro hay una notable punta: su contorno tiene dos on- das en la parte exterior, y en el resto es casi plano. A una línea del extremo del hocico , que no es agudo , comienza una membrana redonda de 3 líneas de diáme- tro , pegada como parche , en que se ha- llan los respiraderos. Entre estos nace una membrana alta 4 líneas, terminando en punta aguda, y su dirección forma ángu- lo de 70 grados en la frente y á quien solo está pegada entre los respiraderos , y tie- ne arrugas á lo largo. Arriba hay dos in- cisivos, luego un colmillo largo y fuerte en cada lado, y 6 muelas agudas. Abaxo no se ven incisivos, sino un colmillo y 7 muelas en cada costado. -» . .. «lar 11*» NÚM. LXXIII. DEL MORDEDOR. Oe pillado muchos idénticos , que difie-
3 04 "* APUNTAMIENTOS * * y ' * •rcn de todos en que puestos én tierra com afen con bastante ligereza, y en que les .gusta lamer la sangre. A veces muerden la cresta y barbas de las Gallinas dormi- das, chupándoles la sangre, de cuyas re- sultas mueren , principalmente si se agusa- hán , como sucede casi siempre. También muerden á los Caballos , Asnos', Muías y ganado Vacuno, por lo común en las anj- eas , espaldas ó cuello, porque allí tienen la facilidad de agarrarse de la crin ó cola. Lo miámo hacen con el hombre , de que puedo dar fe por haberme mordido qua- dro veces en las yemas de los dedos del -pie durmiendo á cielo descubierto, 6 en -las casas campestres. Las heridas que me hicieron sin que yo las sintiese , eran cir- culares ó elípticas de una línea de diáme- tro ; pero tan poco profundas , que no pe- netraban enteramente el pellejo, conocién- dose haberlas hecho sacando un bocadillo, y no punzando como pudiera pensarse. Ademas de la sangre que chuparían , juz- go que la derramada podría ser media on- za la vez que mas; pero como la derra- mada por los Caballos, &c. sea como de tres onzas , y tienen el pellejo mas grueso,
PARA LA «TSTORT A NATURAL* 3 9 £ ¿ree {que sus heridas sean mayores y mas profundas. Dicha sangre no es dé venas, ni arterias, hasta donde no penetra la he- rida , sino de vasos capilares de la piel, de donde la atraen sin duda lamiendo y chupando. Aunque mis llagas dolieron al- gunos días muy poco, fueron de tan corta entibad, que no las apliqué remedio, ni dexé de caminar. Por eso,. por su ningún riesgo, y porque, solo las hacen en las no- ches escasas de otro alimento, aquí nadie teme ni hace caso de este animal j de quien cuentan que para no dar sentimiento al paciente, halaga y refresca batiendo las alas la parte que va á morder y chupar. . Longitud 2 1 pulgadas: carece de cola: braza 15 f. Su color pardo, algo mas cla- ro debaxo. La membrana del ala da en la tibia a 4 líneas de su articulación. La ore- ja aguda , recta, alta 8 líneas desde lo mas inferior como en todos, y dentro hay otra orejita que sale poco. El hocico mas bien agudo que chata Sobre su punta hay un parche dividido en dos, que forman en lo alto dos puntas , donde están los respira- deros. Tras de tales parches hay encada costado un pliegue notable paralelo ¿ la
2<)6 APUNTAMIENTOS • borda del que tiene el respiradero ; y del intermedio de dichas dos puntas sale otra membrana, que teniendo en medio una no- table hondura, sobresalen sus bordas mu- cho menos que en los parches de tos de- pías Murciélagos; y no acaba con punta en la parte superior , sino en redondo. La mandíbula inferior excede un poquito, y la fisonomía es muy fea. Buffon x describe dos grandes Murcié- lagos del Antiguo Continente , y otro nu- meroso de los países mas cálidos de Amé- rica, principalmente de la Meridional, lla- mándole Vampire^ porque chupa la sangre al hombre y á los animales dormidos sin causarles suficiente dolor para despertados. Asegura ser el Vampire menor que el lla- mado Rougette , á quien dá $ £ pulgadas de longitud , con 24 de braza : de donde se deduce que el Vampire no puede pare- cer volando del tamaño. de una Paloma, según dice : que su magnitud no es mons- truosa por lo grande, como asegura la Condamine : y que su braza no puede ser de tres palmos, como quiere Gumilla. Me parece, y oo tengo duda, que el 1 Tom. XX. p£g« 7 1 f ¿guiarte*.
PARA LA HISTORIA NATUR AL, 2 9 Jf tal Vamptre es mi Mordedor; pues es el que en esta América saca la sangre al hom- bre y animales. Por consiguiente parece que sus medidas deben reducirse á las que he dado , sin hacer caso de las citadas pon- deraciones. No lo son menores las que cuentan de su chupar la sangre , diciendo la Condami- ne que destruyeron los ganados mayores del Pueblo de San Borja y de otras mu- chas partes : Gumilla y Pedro Mártir que mueren sin sentir los hombres, si son pi- cados en alguna vena} y los Señores Don Jorge Juan y Don Antonio Ulloa, que oca- sionan un desfallecimiento extremo. Digo que todo esto es ponderar, y dexarse lle- var de vulgaridades; porque yo en muchos años no he visto mas de lo que dixe, aun- que he oído bastantes veces lo que escriben dichos Autores. Estos, en mi juicio, jamas han tenido este Murciélago en la mano ; y si es que le han pillado , no han conocido ser el que mordía; y sin duda por eso ninguno ha hecho mención de la fealdad de su rostro, de lo que se admira Buffbn. Este le da hocico largo, aspecto feo, TOM. II. p?
2 9 8 A*Ü»T AMI KTTOS cabeza informe, orejas grandes muy abier- tas y derechas, nariz contrahecha, sus con- ductos en forma de embudos, y una mem- brana elevada como cuerno ó cresta agu- da. Pero como dice que no le ha visto, y que nadie ha hablado de tales cosas, no me merece mayor crédito. Las tomó sin duda de la descripción y estampa de Seba, que suele ser un bravo embrollón ; y por esto dice mi Autor que acaso son exagera- das las tales cosas, ó imperfecciones indi- viduales, ó que tal vez trata Seba de otro y no del Vampire. Sobre todo me atengo á lo que he escrito, sin hacer caso de lo que otros pretenden ponderar. Concluye mi Autor diciendo del Vam* pire , que siendo imposible dexarse de sen- tir las heridas sin despertarse , si las hi- ciese con los dientes 6 con las uñas , k parece que las hará con la escabrosidad de su lengua; pero lo que sé es que las mías se hicieron sacando el bocadito, y que no las sentí.
PARA LA HISTORIA NATURAL. 12 9 9 NÚM. LXXIV. DEL PARDO ROXIZO. .Longitud 2\ pulgadas: carece de cola: braza 12. Su color pardo roxizo encima» y pardo blanquizco debaxo. La oreja agu- da, derecha, alta 6 líneas, ancha 4, y dentro hay una notable punta. Encima de la del hocico se ve una membrana como parche pegado, donde están los respira- deros , y se eleva en figura de moharra 3 líneas , siendo algo mas su anchura. La mandíbula superior está un poquito atra- sada: tiene dos incisivos, y con bastante separación un colmillo en cada lado. Aba- xo hay mas dientes juntos, y pegado á ellos un colmillo en cada lado menor que el de arriba. £1 ojo , aunque pequeño , es algo mayor que en los otros: está colocan- do en la medianía de la oreja al hocico, que es muy obtuso y poco rasgado. Buffon le llama Fer de Lance , aludien- do á la figura del parche. Dice en la no- 1 Tom. XXVII. pág. 1. PP2
300 APUNTAMIENT0S menclatura ser el Vespertilio amerlcawi vulgar i s de Sebaj pero como hay otrós mas comunes aquí , no le adapta -bien tal denominación. La frase de Brisson : Vespertilio muri- ni colorís , pedibus anticis tetradactylis, posticis pentadactylis , naso cristato : sobre el error que Buffon le reprehende de los quatro dedos en la mano, es indeter- minada, por poderse aplicar al Mordedor, y aun á todos los rabones. Lo mismo digo de las frases de Sloane y Lineo: Vespertilio rostro appendice auri~ fula forma donato ; y perspiciliatus Ves- pertilio ecaudatus , naso foliato plano acu- minato. Buffon y Daubenton le conceden cola, aunque muy corta; pero yo no la he encontrado, ni ellos dan su medida. El úl- timo le asigna 3 A pulgadas de longitud sin la cola, y 19 de braza: que son exac- tamente proporcionales á las mías, aunque mayores, porque vería individuo mas gran- de. Le viste de obscuro , y no dudo se equivoca; pero convenimos no solo en el parche y su hechura , sino también en ha- cerle los dos incisivos del medio arriba mu- cho mayores y mas anchos que los quatro
PARA I A HISTORIA NATURA!. £0 2 de abaxo, y que los dos laterales de arri- ba; bien que yo no noté éstos , sin duda por su pequenez. •*VBC i ? TsmsBgsaBBSk** NUM. LXXV. DEL ROXIZO. ríe tenido muchos idénticos. Longitud 4! pulgadas : cola £ : braza 22I j pero si se estira la membrana que envuelve totalmen- te la cola menos la puntita, la excede dos pulgadas que aumentarían la total longitud. £1 pelo debaxo es roxizo pálido: encima lo mismo ; pero teñido con pardo , y se nota el espinazo por una línea de color mas claro. La membrana de la cola va al tobillo , y la del ala á media tibia. La oreja se dirige adelante : es agudísima , lar- ga 12 líneas, mas ancha en su medianía, donde tiene 4 i , y se vé dentro una pun- tita corta. Baxo de esta punta, en lo in- ferior de la oreja sobresale la borda una línea formando pliegue. La cabeza muy plana encima. El hocico bastante agudo,
3 o * APUNTAMIENTOS algo arremangado , y dividido por la canal que separa los respiraderos. La boca for- mada con tres arcos cóncavos por fuera: los dos van desde poco fuera de cada res- piradero á los ángulos de la boca, y el ter- cero de un ángulo á otro. Arriba dos in- cisivos y. su colmillo de 4 líneas: los de abaxoson mucho menores. s^£9 NUM. LXXVL DEL CASTAÑO. JLe compré, y no he visto otro. Longi- tud 4 1 pulgadas: cola i|{: braza 13 f. El pelo tupido, suave, no largo, castaño en- cima , blanquizco abaxo, y las alas negriz- cas. Su membrana une á la tibia poco mas arriba del tobillo, y de éste sale la que va ¿ dar á los dos tercios de la cola. De la frente nace un filo agudo que sigue hasta la punta del hocico. La oreja alta 6 líneas, arredondeada encima, y algo inclinada adelante; pero tan ancha que toca á dicho filo en lo alto de la frente. En lo postrer
*ARA LA HISTORIA HATURAL. $03 ro y baxo de ella hay otra pequeña lentí- cular. Arriba 2. colmillos., ytndl ^nter- medio otros dos pequeños de la propia he* chura. Los dos de abaxo no* son tan fuer- tes como los mayores de arriba ; están muy poco separados; son divergentes, sin que entre ellos se note incisorio. ¿ y - w ¡ *<fo NUM. LXXVII. DEL PARDO BLANQUIZCO. ríe pillado varios idénticos. Longitud 4J pulgadas : cola 1 44 • braza i 1 1. £1 pelo suavísimo, mas largo de lo regular, y par- do muy blanquizco. De este color es la membrana de la cola, que tiene pelos , me- nos en la borda. £1 ala morada; y los de- dos y la inmediación del brazo y del cuer- po pardos blanquizcos. Dicha ala une al meta tarso, naciendo poco mas arriba la membrana que va al, fin de :1a cola. Oreja de Ratón, alta 7 línea*, casi presenta de- lante su abertura, algo aguda en la punta, an poco inclinada para la frente y hacia
304 APUNTAMIENTOS el costado ; y de lo interior sale una pun- ta aguda como de espada. £1 hocico no agudo: la mandíbula superior excede un poco; pero este exceso y algo mas carece de hueso, y por consiguiente de incisivos, y se arremanga fácilmente : mas adentro hay en cada lado un colmillo largo, y junto á él hacia fuera un dientecillo agu- do, que podría llamarse incisivo si no dis- tase demasiado del del otro lado. No se ven inci?ivos abaxo , pejro los encuentra el tacto; y hay un colmillo en cada lado al- go menor que el de arriba. cay 1 ' ? ? * ?? mr * ' ggfr NUM. LXXVIII. DEL OREJÓN. I uve dos ó tres en los 304 grados de la- titud. Longitud 4 pulgadas : cola 19 líneas: braza 12} pulgadas. La membrana de la cola da en el radio, y después sale junto al dedo para formar d ala. Su color par- do obscuro encima y mas claro debaxo. La oreja de 13 líneas, ancha donde mas 9,
PARA LA HISTORIA NATURAL. 305 elíptica en la punta , se dirige adelante, y su borda interior forma un rizo delante, acercándose al de la otra , formando am- bos sombra al hocico sia llegar con 2 lí- neas á la punta de éste. Dentro se vé otra orejita bastante grande en figura de fierro de lanza. Los respiraderos , boca y colmi- llos como en los demás : el hocico estrecho Y agudo; y el ojo bastante grandecito para Murciélago. . ***** NUM. LXXIX. DEL OBSCURO. Longitud 4 pulgadas : cola 1 i : braza 12: su color pardo obscuro, mas blanquizco debaxo. Otro tenia $ } pulgadas de longi- tud , y las demás medidas proporcionales, con el color mas obscuro : seguiré con el menor. Una membrana nace del tobillo y va á media cola , cuya mitad no envuelta tiene en cada lado un rudimento de mem- brana. La oreja horizontal, anchísima , y toca á la otra á 3 líneas de la punta d¿l TOM. II. QQ
go6 AFüHTAlfTENTOf hocico: es arredondeada , y dentro debaxo; hay otra orejita vertical. La mandíbula in* ferior muy obtusa y redonda , y ei labio: superior con muchas arrugas verticales. La lengua tiene de extraño , que como ¿ la mi+i tad de su longitud hay otra como pegada sobre ella. Abaxo dos colmillos fuertes, y otros dos /mas largos arriba. Entre t éstos, con alguna separación, hay dos inciátps,; que no se ven entre los de abaxo, aun- que el tacto los encuentra. g y 1+C ii ? ! ngfr NÜM. LXXX. DEL OBSCURO MENOR. Longitud 3f pulgadas : cola if : braza n|. El pelo corto, muy suave, pardo obscuro encima, y pardo debaxo. De la coyuntura del tarso nace la membrana que da á media cola. La oreja anchísima, arre* dondeada, muy larga, y besa á la otra á dos líneas de. la punta del hocico. En su parte interior se ven estrias semejantes á las de algunas conchas , y tiene un grande
* ARA IA HISTORIA KATtfRAI. 30^ pliegue para abaxo en lá parte anterior, formando una grande concavidad , en que está el ojo. Carece de la segunda oreja ver- tical ^ue tiene el precedente debaxo de la grande , y de la lenticular del que sigue. La mandíbula inferior muy obtusa y reti- rada , y el labio superior con pliegues ver- ticales. La lengua, colmillos, dientes y muelas como, el precedente.» y el ala une con la pierna á media tibia. tfy ? , 1 1 ? ? 1 1 ifgr 1 1 NUM LXXXI. DEL PARDO ACANELADO. JLongitud 3f pulgadas: cola 1}: braza iof é El pelo corto, suave sobre toda pondera* don , pardo acanelado , y debaxo mas cla- ro. La membrana envuelve mas de la mi- tad de la cola , y sigue hasta la punta por un rudimento en cada lado. Aunque unen las orejas á 2 £ líneas de la pupta del ho- cico , son mas bien pequeñas que grandes, horizontales , y de lo inferior y postrero de cada una nace una como oreja gruesa QQ 2
308 A*UKTAUIOTrTOS lenticular dirigida hacia el ojo. El hocico pasablemente agudo : la mandíbula inferior ancha y retirada : la superior tiene dos col- millos de frente con solo un incisivo en medio: lo mismo sucede abaxo, aunque todo es mas corta &p . ? \ nsr i / T flí NUM. LXXXIL DEL ACANELADO. Longitud 3t T pulgadas : cola i-r* • braza 9f. Pelo corto, acanelado arriba, y color de caña debaxó. La ípcuibrana del ala , y la que va al fin de la cola nacen de la coyuntura del tarso. Oreja muy aguda, al- ta 5 i líneas, y dentra otra larguita estre- cha , aguda como punzón. Hocico algo agudo, con la mitad superior poco avan- zada. Arriba un incisivo en cada lado, que- dando un portillo en medio, y después es- tán los colmillos. Abaxo parece hay dos incisivos juntos , y luego los colmillos. El miembro suelto ; y los testículos fuera del cuerpo, con separación uno de otro, pe* i
PARA LA HISTORIA NATURAL. 309 gados á los lados de la cola , y envueltos en la membrana que está. NUM. LXXXIII. DEL PARDO OBSCURO. .Longitud 3 pulgadas : cola 1 1 : braza 8f. Pelo pardo obscuro encima , y pardo que blanquea en lo posterior debaxo. La mem* brana del ala nace de la coyuntura del tarso , y allí mismo empieza la que envuel- ve enteramente la cola. Oreja de Ratón, ó como la del Pardo blanquizco •, larga 6 i líneas ? y de lo interior sale una punta de espada. Hocico algo aplastado, semeyante al del Perro dogo. Parece haber arriba un incisivo en medio, otro en cada lado, y después los colmillos.. Los de aba*o son tan chicos que no se perciben. Después he pillado varios idénticos, largos 2t pulgadas: cola i : braza 8 1¡ pe- lo casi negro, y debaxo obscuro polveado de blanco, porque lo son las pumitas ; y todo va blanqueando para; tras. La oreja
glO APUNTAMIENTOS aguda de Ratón , y como lá del primer in- dividuo, con la misma punta de espada. Los creo la misma especie. i ? ? t u r ? 4» APÉNDICE DE LOS LAGARTOS. Ocupado en otras cosas, y en describir pa- saros y quadrúpedos , no hice estudio de conocer los reptiles de por acá. Sin embar- go los ratos ociosos en que pillé casualmen- te algunos Lagartos t hice sus descripcio- nes: y como nunca pensé hacer uso de días , se me han perdido algunas , quedan- do las siguientes , que copiaré por si pu- diesen servir á los Naturalistas» DEL YACARÉ. Así le llaman los Goaranís, y algunos Es* pañoles Caimán. "Es común en todos los ríos y albercas del Paraguay y hasta los 31 grados j y dicen que su magnitud es proporcional á la extensión de las aguas
PARA LA HISTORIA NATURAL* 3 I I donde vive : pero esto viene sin dudar de que Jos grandes dexan las lagunas pe- queñas por ir á buscar mas agua y pescan dos mayores , de que viven y de los Patos» que puederh pillar , tragándolos enteros; porque no despedazan , ni sus dientes son para eso. Les temen poco , y todos nadan. y pasan los .ríos sin recelo. Sin embargo una vez, cogió yno al. Perro de aguas de Nosédav, y le sumergió. y ahogó. Este he- cho cierto hace creíble , que en alguna oca- sión hará lo mismo, con loa. muchachos, hombres ó quadrúpedos ; pero como no me consten otros hechos, por experiencia ^y sé que no los comen ni despedazan, creo que si alguna vez sucede eso , será porque ten* drá el Yacaré cerca los huevo?; pues sabe- mos que los defiende, embistiendo al que, se acerca , y mordería si no fuese fócil evi~» tar el peligro , porque no corre la mitad, que el hombre* Cuentan que los hay de dos especies roxa y negra } y que aquella es es- casa , feroz , y la que pilla y despedaza á los nadadores , y aun á los Toros y Muías al pasar los ríos : pero no he visto tal Ya- caré , ni dudo que los mencionados estra- , gos son ponderaciones, pues dicen que et
313 APUNTAMIENTOS roxo no difiere del que describo sino en tener el color algo roxizo. Es verdadero anfibio : jamas se encuentra sino en el agua ó á la orilla : y para pasar á otras dicen que que espera las grandes lluvias ó inundacio- nes. De noche y casi siempre está baxo del agua, manifestando á veces solo los ojos; pero sale hacia el medio día á la orilla á tomar el sol en la arena , y duerme allí profundamente , metiéndose dentro quan- ^ do se acerca el hombre ó algún Perro. Sus huevos son blancos , ásperos , y del tama- ño que los del Ganso. Los deposita en nu- mero de sesenta, poco mas ó menos, según dicen , en la arena , cubriéndolos con paja, y el sol los fecunda. Son muy buscados de los Infieles , que los comen ; y también apetecen mucho la carne blanca y sabrosa del Yacaré. Tienen para cogerle una flecha, que al hincarse en el costado del cuerpo, que es donde únicamente puede , dexa la lengüeta separada de la caña ; pero ambas unidas por una cuerda larga y fuerte ; de modo , que flotando la caña y tirándola, saben donde está el Yacaré , y desde la canoa le dan lanzadas hasta que le matan ó aturden , y le sacan. Algunos Españoles
PARA LA HISTORIA NATURAL. 3 I 3 se divierten tirándoles balazos inútilmente, porque solo le penetran por el ojo y costa- dos del cuerpo , y en ambos casos se va al fondo sin morir aunque le hayan dado diez tiros. Otras veces meten dentro de los bo- fes de una res un palo atado por la mitad con una cuerda larga j y tirándolos aí agua, flotan y suele tragarlos el Yacaré , que sa- can tirando porque no puede vomitar el palo que se atraviesa. Dicen tiene cerca de los ríñones dos vexiguitas llenas de un hu- mor que huele mucho á almizcle. £1 que describo es adulto, aunque aseguran que los hay mayores. Longitud total inclusa la cola 7! pies; cola 3 f , con 22} pulgadas de circunferen-» cía en la raíz. Es muy flexible , propia para girar en el agua , y de figura que se acerca á la de los pescados. Encima de la raiz de cada pierna nace una arista escamosa , que va siendo mas aguda y aparente, hasta que, habiéndose alargado dos pies , se cortan ambas por ángulo agudo y reparable sobre la cola. Ésta , aunque redonda en su origen, se va aplanando encima en el espacio que encierran aquellas aristas. También se va haciendo plana en los costados , de modp TOM. II, RR
314 APUNTAMIENTOS que las aristas pueden decirse intersecado* nes de los planos laterales 4 con el de enci- ma baxo de ángulos de cien grados , para dexar otro plano inferior baxo de la cola mas ancho que el de encima. Desde el án- gulo citado de las aristas sigue hasta la pun- ta de la cola un filo agudísimo de escamas, que es la intersección de los planos latera- les ó compresores , que ensanchan para abaxo, donde hay otro plano triangulan de forma que este pedazo extremo de la cola es una verdadera pirámide triangu- lar. La pierna es notablemente mas gruesa que el braza Éste es largo nf pulgadas hasta la punta de la uña , y tiene cinco dedos separados. En el pie hay quatro , que con la pierna componen 13! pulgadas de longitud. £1 cuello largo y tan grueso co- mo lo posterior de la cabeza y la raíz de la cola. La cabeza comprimida encima , y el hocico no agudo y algo levantado en la punta. De ésta al ángulo de la rasgadísima boca hay 13! pulgadas , y al ojo 8 , que es pequeño y hundido. Abaxo hay en la extremidad de la mandíbula un colmillo en cada lado , agudo , fuerte , largo una pulgada, y atraviesa la mandíbula superior
PARA LA HISTORIA NATURAL. 3 I 5 saliendo arriba por un agujero. Siguen en cada lado dos incisivos, luego otro colmi- llo , después seis incisivos y otro colmillo; y por último hay ocho incisivos. El colmi- llo anterior es el mayor ; y los incisorio* nombrados no lo son en realidad, porque no cortan , sino mas bien cilindricos , y están apartados unos de otros , siendo to- dos casi de la propia figura , aunque ten- gan el sitio de las mudas. La mandíbula superior tiene los mismos dientes y colmi- llos con corta diferencia. La figura del cuer- po es de Lagarto , y su armadura y la de sobre la cabeza despiden las balas. Sobre el cuerpo se ven tiras al través anchas if pulgadas formadas de conchas durísimas, unidas y cubiertas con cuero suave Otra armadura compuesta de muchas piezas uni- das y durísimas ocupa todo lo inferior del cuerpo , y arrastra al caminar el Yacaré; cuyo color uniforme es obscuro. DEL YAGUANA. Así le llaman en los campos del Rio de la Plata, porque creo no exíbte en el Paraguay . rr 2
3 1 6 APUNTAMIENTOS Habita los campos y costas de bosques: come frutas , insectos y sapos , víbora* pequeñas , y aun los huevos y PoUos. También dicen que come la miel de las Avispas , y que para echarlas da coa la cola un golpe al panal de paso y corrien- do , y repitiendo lo mismo - hasta que las aburre y se ahuyentan. La carrera es velo- císima. No sube á los árboles ; y excava madrigueras en tierra para habitar todo el hibierno , y salir solo en verano , siendo el medio dia su hora favorita. Si quando le persiguen encuentra agua , entra en ella caminando sin nadar , y no sale hasta que que ve lejos al agresor : de modo , que es verdadero anfibio , aunque habita luga* res bien secos. Suponen que muerde sin soltar la presa ; y le sacan anillos del cue- ro de la cola para ponérselos en los dedos, figurándose que preservan de la perlesía y del pasmo. Cuentan de su grasa que es espe- cial para toda hinchazón j y también ase- guran que se come su propia cola ; pero yo creo que si alguno la tiene despuntada, será por accidente. Su carne es buena co- mida. Longitud total 44 pulgadas inclusa la
PARA LA? HISTORIA NATURAL. ¿ I f cola : ésta 27}, con 6} de ruedo en la raíz, donde tiene los costados algo comprimidos, siendo el resto redondo , y suficientemen- te flexible. La circunferencia en la barriga es 10 pulgadas , y estrecha bastante junto á los brazos y piernas : la del cuello es de 7f. En la mano cinco dedos casi de igual grueso , y sin nota en el pulgar , aunque es algo mas corto que el exterior , nacien- do ambos de un paralelo. Los tres restan- tes salen á igual altura , siendo el inme- diato al pulgar algo mas corto que el cer- cano al meñique , y el de enmedio poco mas largo. Las uñas muy agudas , fuertes y propias para escarvar. El pie con otros cinco : el interior tiene 6 líneas sin la uña, y el inmediato al externo 22 , siendo el mas grueso. Los demás forman escalera igual con los dichos , tanto en las puntas; co- mo al nacer. El exterior, que es el mas delgado , nace á una pulgada de su inmedia- to , y tiene otra de longitud. Los cache- tes blanduxos , y abultan lo que un huevo. El oído de 7 líneas, está cerrado con una telita delgada y transparente. Tirando la lengua , sale mucho de la boca , es muy fle- xible y hendida en una pulgada de la purn
3 I 8 APUNTAMIENTOS ta. Los dientes cortos , gruesecitos y cóni- cos i pero no los hay en lo anterior de las mandíbulas ; y las muelas son cilindricas. £1 ojo de Lagarta La frente hasta la pun- ta del hocico empedrada de conchas gran- des de diferentes magnitudes , lisas y par- das , menos las del hocico que son negras, como los intermedios. Los costados del ho- cico y baxo del ojo tienen conchas gran- des, lisas y blanquecinas. £1 respiradero cerca de la punta en el costado del hoci- co. £1 resto sobre la cabeza y sus costa- dos, y lo mismo en el cuello , son un em- pedrado igual de escamitas color de perla, aunque muchas con barniz negro. Lo mis* mo es sobre el cuerpo , notándose al tra- vés tiras negras muy reparables. También los costados del cuerpo tienen escamas de perla , pero como muchas conservan el bar- niz negro forman labores ; aunque detras del brazo es muy notable una mancha ne- gra. De este color es la puntita de la cola: de allí á la mitad anillos blancos y negros, éstos mayores : y el resto lo mismo , pero los anillos no también marcados , porque los blancos tienen muchas Conchitas negras. Los brazos y piernas son por el estilo de los
PARA LA HISTORIA NATURAL. 3 I 9 costados del cuerpo , aunque domina mu* cho mas lo negro. Todo debaxo blanquiza co con algunas tiras obscuras. ) 11 1 1 T#r DEL TEYU-GUAZÚ. A eyu es nombre general , que en guaraní comprehende á todo Lagarto y Lagartija. Al presente apellidan gúazú , aludiendo á que es el mayor de los del Paraguay , sin llegar al Rio de la Plata. Su habitación y costumbres son las del anterior. Longitud 37í pulgadas con la cola : ésta 2i|,y7|de ruedo en la raiz. Circunferen- cia en la barriga 13} , y la del cuello 9J-. Todas las formas son las del Yaguana. En la mano cinco dedos muy flexibles , del mis- mo grueso , y sin nota en el pulgar : éste y el externo iguales en longitud y separación: los dos inmediatos al exterior le exceden en 6 líneas , son los mas largos y casi igua- les* £1 inmediato al pulgar es 3 líneas mas corto que los dichos : y todas las uñas pro- pias para escarvar. El pie otros cinco : el interior de 7 líneas , y el inmediato al ex- terior de 22 , formando escalerilla igual con
gao APUNTAMIENTOS sus dos inmediatos, tanto en las puntas como en el nacimiento. El externo nace una pulgada separado de su inmediato , y es largo 12 líneas. Las formas, cachetes, oido y lengua como en la Iguana. Los in- cisivos del frente poco sensibles , y los de los costados cilindricos , cortos , gruesecitos y no hay colmillos. La frente plana y em- pedrada como en la Iguana con conchas de diversas magnitudes , de un color pardo blanquizco azulado , con los intermedios negros. £1 costado de la cabeza también con conchas grandes de aquel color pardo blanquizco azulado , que se extiende azu- lado hasta la punta del hocico. Éste es agu- do , y en sus costados están los respirade- ros casi redondos. Tras de la frente hay un pedazo de empedrado con escamas de una línea , del color mencionado , y los in- termedios negros. De allí todo sobre el cue- llo , cuerpo , costados , brazos , piernas y cola son de un emp?dradito , que tiene á lo largo del espinazo una tira negra , y otra en cada costado : las tres separadas y empedradas con dibuxos inexplicables , lin- dos y simétricos , hechos de Conchitas blan- cas y negras. Las 8 pulgadas extremas de
PARA LA HIOTOBIA NATURA L. g 2 I la cola negras , y el resto tiene dibuxos al través separados con faxas negras. Las con- chas de debaxo hacen al través dibuxos de Manco y negro , dominando éste , y encima aquel. He tenido otros largos 38$ pulgadas : cola 25Í. Tenían menos barriga y la cabeza menos abultada. Sobre el cuerpo y sus costados no habia las tiras negras, lino muchas al través negras y separadas por dibuxos. Los creo machos , y á los pri- meros hembras. DEL TEYÚ VERDE. Los Guaranís le llaman Teyú bobí, y yo lo he traducida Es muy común en los ma- torrales y quintas , donde aparece á fin de octubre, y se oculta en sus cuevitas á la entrada del hibierno. Longitud 9 1 pulgadas con la cola : ésta 5J. En la mano cinco dedos : el exterior é interno iguales , y los restantes en esca- lerilla igual, siendo el inmediato al exte- rior el mas largo, y todos con uñas fuer- techas. En el pie hay 4 : el anterior mas corto y y los demás en igual y violenta es- tom. 1. ss
3 3 * AFUHTAMISK TOS calera , siendo el postrero mayor. La cabe- 2a no cachetuda. Sobre ella hay un em- pedrado de piezas irregulares y simétricas- También las hay en los costados y en los labios. £1 hocico algo agudo y corvo , ó carneruno. Los costados y sobre la cabeza de un verde tierno y esmaltado , que se prolonga por una tira á lo largo del espinazo hasta el origen de la cola. Desde la raíz del cue- llo hasta la de la cola sigue á lo largo de dicha tira otra morada en cada lado. Des- pués sigue lo mismo otra muy angosta, blanca y viva. Después otra ancha morada mas clara, algo variada con negro. Después otra blanca como la dicha , y i ésta sigue otra blanca á manera de cordoncillo. Lue- go hay otra morada : y todo lo demás, con lo inferior del cuerpo es plateado , como baxo de la cabeza y del cuello , brazos, piernas y cola. Las listas referidas sobre el cuerpo y sus costados siguen sobre la cola y los suyos; pero lo verde degenera luego en morado. Las piernas y brazos encima también son morados con poca variedad.
PARA LA HISTUJUA WATÜRAI* 323 DEL CAMALEÓN. Así le llama mi amigo Noséda , quien le describió en esta forma: * Como son varias las especies de Cama león 9 que unas consisten en la extraordiñaría figura diferente del Teyú , y otras, »s¡endo de la figura de éste , difieren por algunos caracteres particulares como el presente , y ahora principio á hablar de "ellos : he tenido por bien describir el pré- nsente por si no encuentro otro. Le encontré atravesando un camino ; y luego "que me sintió se detuvo á hacer frente "tragando viento , que es en lo que difie- "re del Teyú, y siempre huye y teme. Aun- "que tenga la ügura de Teyú , el pellejo "del cuerpo no es ajustado , y se hincha "con el viento. También difiere en la ca- "beza mas alta , siguiendo con alguna re- "baxa hacia el hocico , que es mas corto "por las rebasas mas repentinas de sus cos- cados. Difiere en la lengua redonda , grue- "sa , ancha como la del Sapo 9 y llena la "boca; quando la. del Teyú es larga y hen- ss 2
324 APUNTAMIENTOS »dida. Los oídos mucho mas pequeños, muy "atrasados , y están sobre el ángulo dé la wboca. Finalmente difiere mucho en los co- lores. Otros Camaleones difieren en la fr- agura, teniendo el cuerpo corto y muy »ancho ; de modo,: que parecerían Sapos »si no los distinguiese la cola. La figura del "presente es la del Teyú verde. Le hallé »>siete huevos blancos , largos 6 líneas. . "Longitud total 84 pulgadas: cola 5$: : "y circunferencia . del cuerpo junto á los "brazos if. La pierna efc larga 23 líneas "hasta la punta de las uñas , y el brazo 15. "Del hocico al cogote hay un empedrado ;" menudo, menos .en el oído y sobre el ojo, "que tienen piel á manera de círculos que centran hacia la mitad de la cabeza. Esta "encima es parda obscura amarillaza , con olas orejas mas obscuras. Desde el cogote " sigue una lista ancha mas de 2 líneas del "mismo color de la cabeza por el espinazo *> hasta la cola. Esta , aunque por encima *»es del misma color , le ciñen! de un lado "y otro unas manchas triangulares ama* "ríllas pardas. También va desde el oído *>una lista parda obscura , que pasando por ?> encima de las dos bofcdasjde los párpados,
JARA I A HISTORIA HA TUR AL. 325 "Van hasta el hocico , dexando entre di- "cha lista y el color de la cabeza otra "blanquizca. A la par de aquella lista del "espinazo sigue otra mas ancha y clara. "Por encima de los brazos y piernas es acornó el espinazo ; pero con algunas man^ ^chitas pardas amarillazas. El costado de "la cabeza desde el hocico por debaxo del »ojo , y todo el resto inferior del animal "es blanquizco amarillento. Toda su piel, "menos la cabeza , es cubierta de conchi- "tas en líneas. Tiene á lo largo de las man** "dibulas á iguales distancias dientecillos "agudos con que aprieta quando hace pre- nsa ; para lo qual da un salto , y no suelta; "por cuyo motivo dice la gente que el Camaleon chupa." =s»ftp= DEL CAMALEÓN SEGUNDO. JLe compré á los bárbaros el 7 de mayo, y le solté en mi quarto. Caminaba con tor- peza el primer dia, que era bastante calien- te , y subía á las sillas , y aun le vi saltar de una á otra distante palmo y medio: pero los dias siguientes algo frescos no se
3?6 AFÜKTAMIBHTOS movió de lo alto de una silla , sino mié» tras le daba el sol , y el resto estaba en* torpeado y como muerto. Observé que se afianzaba bastante con la cola , enroscan- do un pedazo de su punta : de modo, que estoy persuadido de que trepa á los árbo- les y vive en ellos. Le conservé hasta el último de dicho mes en que pasé á Buenos Ayres sin que comiese cosa alguna. Quan- dp le vi bastante vivo , procuré irritarle, y abría mucho la boca resollando fuerte ; pe- ro no mordía ni saltaba ; y tenia entonces los colores sin comparación mas vivos que quando el frió le entorpecía. Longitud total 13I pulgadas: cola 8j # Toda la figura como la del Teyú verde , sin excluir las manos , pies y dedos. No se le nota oído , sin duda porque será muy pe- queño. Todo lo inferior pardo blanquizco; y lo mismo los costados y sobre la cabeza, aunque mas opacos. Lo propio son los cos- tados del cuerpo ; pero quatro tiritas an- gostas negras caen al través en zic zac de lo alto. Del ángulo posterior del ojo nace una tirita negra , que siguiendo por el cuello, termina curvamente en la raíz del brazo. Tras de ésta y paralela hay otra idem que
JARA IA HISTORIA KATUR AI. 3 2 J cae de la espalda ; y por debaxo del ojo pasa otra , que también va á dar en la raiz del brazo. Los colores sobre el cuerpo son bien difíciles de explicar ; pero lo mas no- table consiste en algunas manchas blancas de mas de 2 lineas y otras negras de igual magnitud sobre fondo pardo. También la cola tiene dichas manchas blancas separa- das por espacios negros y obscuros* La na riz está , no como en los Teyús , sino en la medianía del ojo al hocico. DE LA LAGARTIJA FEA. .Longitud total ?| pulgadas : cola 4$. La cara bastante fea j y encima de cada ojo hay una pequeña elevación. La cabeza corta, el hocico no agudo , y desde el cogote á media cola sigue sobre el espinazo una aris- ta ó filo notable. En todas partes cinco dedos : el pulgar mas corto , y los demás crecen hasta que el inmediato al meñique es el mas largo í y el tal meñique mas apar- tado que los otros entre sí. Sobre la cabeza hay escamitas aplomadas con intersticios negros j pero se nota sobre las narices un
328 APUNTAMIENTOS triángulo blanquizco. Encima del cuello hasta la cola y los quatro pies obscuros; pero el pestorejo es algo mas claro con varias líneas al través mas obscuras , entre las quales son mas reparables la de enme- dio y otra en el fin del cuello. También se notan algo cinco ángulos sobre el espina- zo con las puntas para atrás , hechos con líneas negras y obliqüas. Los nudos de la mano negros , y el resto de los dedos mas claro que el lomo. La cola casi del color del lomo. Baxo de la cabeza pardo verdoso con muchas pintas blanquizcas ; y el resto baxo del animal amarillazo puerco. La hem- bra media pulgada mas corta , sus colores mas apagados, y la cabeza menor sin trián- gulo blanquizco. FIN DEL SEGUNDO TOMO,

En octubre agua del diez al veinte, para todo es conveniente.
A la carne, vino, y si es jamón, con más razón.
Ojos que no ven corazón que no siente.
Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar en ella. Séneca

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