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Mamiferos. Orden Quinto: Roedores. Roedores Hervíboros o Acledianos. Familia de Dasipoides. Género Herodón, Aguti. 431

sabemos del Castor, cuyas partes anteriores saben á carne y las posteriores á pescado. El Cabiai es de índole mansa y tranquila: no hace daño ni riñe con los demás animales: se le domestica fácilmente: acude á la voz, y sigue sin repugnancia á los que conoce, y le han tratado bien. Ignoramos el tiempo de su preñado y el de su incremento, y por consiguiente, la duración de la vida de este animal que es común en la Güeña, en el Brasil, en las Amazonas y en todas las tierras bajas de la América meridional.

En estos países suelen cogerse algunos Cabíais jóvenes que se crian en las casas, donde se acostumbran fácilmente á comer pan, maíz y legumbres, sin embargo de que en su estado de naturaleza ó de libertad, se mantienen principalmente de pescado. No producen mas de un hijo, y no son dañinos, no acometiendo nunca á los Hombres ni á los Perros. Su carne es blanca, tierna y de buen gusto; y aunque este último hecho parece opuesto á lo que se dice en otras relaciones de que la carne del Cabiai tiene mas bien el sabor de un mal pescado que el de una. buena carne, puede muy bien suceder que la carne del Cabiai que se sustenta de pescado, tenga este mal gusto, y la del que se mantiene de pan y de legumbres, sea muy buena.

GÉNERO HERODON
Herodon (Fed. Cuv.)

TIENEN veinte dientes, á saber: dos incisivos en cada mandíbula; ocho muelas arriba y ocho abajo, todas compuestas de dos partes iguales, semejantes una y otra á un triángulo, ó mejora un corazón, reunidas por el lado externo del diente, y separadas en el interno. Cada uno de estos triángulos están rodeados de esmalte y llenos de sustancia ósea, y su separación produce una escotadura angulosa, en parte llena de sustancia cortical. Tienen cuatro dedos en los pies delanteros y tres en los de atrás, como los Cabíais; pero las piernas son mas altas, los dedos mas gruesos y distintos, y las uñas anchas, cortas y bastante complanadas.

MOCO.
Herodon moco (Fed. Cuv.); Herodon sciureus (fs. Gcoff.); Cavia rupestris, (Max. de New.)

Es algo mayor que, el Cerdo de Indias; su peló es pardo ceniciento con mezcla de negruzco, y de amarillo rojizo en las partes superiores, y blanquizco en las inferiores; sus bigotes son enteramente negros. Habita en el Brasil, y le gustan los sitios en que hay rocas. Sus hábitos son muy semejantes á los del Aperea.

GÉNERO AGUTI
Chloromys (Fed. Cuv.)

TIENEN veinte dientes, á saber: dos incisivos en cada mandíbula; ocho muelas arriba y otras tantas abajo, todas compuestas y casi iguales, con corona complanada, irregularmente surcada y de contornos redondeados; los pies delanteros tienen cuatro dedos, y los posteriores tres, todos libres; las piernas son delgadas, y la cola muy pequeña, ó en su lugar un pequeño tubérculo.

AGUTÍ.
Acuti brasiliensis (Margr.)

Este, animal es del tamaño de una Liebre, y ha sido considerado como una especie de Conejo, ó de Rata grande por la mayor parte de los autores que han escrito de historia natural: sin embargo, no se les semeja sino en algunos caracteres muy ligeros, y se distingue de ellos esencialmente en los hábitos naturales. Tiene, la aspereza del pelo y el gruñido del Puerco, y también su glotonería, pues come de todo con voracidad, y cuando está saciado y repleto, esconde en varios parajes, como la Zorra, los manjares que, le sobran, para encontrarlos cuando los necesite: se divierte en destrozar, cortar y roer todo lo que baila: cuando le irritan eriza el pelo de la espalda y hiero fuertemente la tierra con los pies posteriores: muerde cruelmente: no fabrica madriguera como el Conejo, ni vivo á lá inclemencia sobre la tierra como la Liebre: ordinariamente habita en los huecos de los árboles y en los troncos podridos. Las frutas, las patatas y el manioc, son el alimento ordinario de los que frecuentan las cercanías de las habitaciones: las hojas, y las raíces de las plantas, y los matorrales lo son de los que habitan en los bosques y en las praderas. El Aguti se sirve, como la Ardilla, de sús manos para así y llevar la prosa á la boca: corre con gran velocidad por tierra llana y cuesta arriba; pero como tiene los pies delanteros mas cortos que los posteriores, presto daria de hocicos cuando corre cuesta abajo, si no modérase su carrera. Tiene la vista y el oido muy perspicaces: cuando le silvan se para á escuchar. La carne de los que están gordos y bien mantenidos, no es mala de comer, aunque tiene un gustillo montesino, y es algo dura. El Aguti se guisa y adereza del mismo modo que los Lechoncillos. Se le caza con Perros; y cuando se le puede hacer entrar en un cañaveral de cañas de azúcar cortadas, se le rinde bien pronto, porque ordinariamente en este terreno hay un pié de paja y de hojas de cañas, y á cada salto que da se hunde en aquella broza, de suerte quo un hombre puede alcanzarle y matarle á palos. Ordinariamente se adelanta con mucha velocidad á los Perros, se mete en su guarida, donde se esconde, y permanece oculto obstinadamente: el cazador para obligarle á salir, la llena de humo: el animal, medio sofocado, da ahullidos dolorosos y lamentables; y no sale sino en el último apuro. Su grito, que repite con frecuencia cuando le inquietan ó irritan, es semejante al de un Lechon. Cogido pequeño, se domestica fácilmente, permanece en la casa, sale de ella solo, y vuelve voluntariamente. Estos animales habitan por lo ordinario en los bosques y en los vallados: las hembras buscan allí un paraje espeso para preparar una cama á sus hijuelos, la cual hacen de hojas y de heno: procrean dos ó tres veces al año, y cada parto, según dicen, no es mas que de dos: las madres transportan sus hijos, como las Gatas, dos ó tres días después de su nacimiento, y los llevan á los huecos de los árboles, donde les dan de mamar por muy corto tiempo: los Agutis nuevos en breve se hallan en estado de seguir á su madre, y de buscar su vida: el tiempo del incrementó de estos animales es muy corto; y por consiguiente, su vida no muy larga.

Parece que el Aguti es animal peculiar de América , pues no se halla en el continente antiguo; y probablemente es originario de las partes meridionales de aquel Nuevo Mundo, pues se le halla muy comunmente en el Brasil, en la Guyana, en Santo Domingo y en todas las islas: necesita de un clima cálido para subsistir y multiplicarse. Sin embargo, puede vivir en Europa con tal que se le tenga resguardado del frío en paraje seco y caliente, especialmente en el invierno: de aquí es, que en América no habita sino en las regiones meridionales, y no se ha esparcido por los parajes fríos, ni por los templados. En las islas no hay mas que una especie de Agutis, que es la que describimos; pero en Cayena, en la

 

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Hasta el día de Navidad no es invierno de verdad.
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