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Buffon: Mamiferos. Cuadrumanos. Genero Orang o Satiro. 159

Lo mismo sucede en el Mono relativamente al cuerpo del Hombre: son dos máquinas construidas y organizadas del mismo modo, que por necesidad de naturaleza se mueven, con cortísima diferencia, de igual manera: sin embargo, paridad no es imitación, pues la una existe en la materia, y la otra no existe sino por el entendimiento: la imitación supone designio de imitar, y el Mono es incapaz de formar este designio, que exige una serie de pensamientos; por cuya razón el Hombre, si quiere, puede imitar al Mono, y el Mono no puede ni aun querer imitar al Hombre.

Y esta paridad, que no es mas que lo físico de la imitación, no es aquí tan completa como la semejanza, no obstante que dimana de ella como efecto inmediato. El Mono se semeja mas al Hombre en el cuerpo y en los miembros que en el uso que hace de ellos: observándole con alguna atención, se conocerá fácilmente que todos sus movimientos son turbulentos, intermitentes y precipitados, y que para compararlos con los del Hombre, seria preciso suponerles otra escala, ó mas bien un módulo diferente. Todas las acciones del Mono se resienten de su educación, que es puramente animal; y si nos parecen ridiculas, inconsecuentes y extravagantes, consiste en que nosotros nos equivocamos en cuanto á la escala, refiriéndolas á nosotros, y en que la unidad que debe servirlas de medida es muy diferente de la nuestra. Como su naturaleza es viva, su temperamento ardiente y su carácter petulante, y como ninguna de sus afecciones ha sido moderada por la educación, todos sus hábitos son escesivos; y se parecen mucho mas á los movimientos de un demente que alas acciones de un Hombre, ó aun de un animal tranquilo. Por la misma razón le hallamos nosotros indócil, y recibe difícilmente los hábitos que se le quieren trasmitir; es insensible á las caricias, y solamente obedece al castigo; se le puede tener cautivo, pero no domesticarle; siempre triste y de mal humor, siempre repugnante y haciendo gestos, es mas fácil domarle, que amansarle. Así la "especie en ninguna parte ha estado domesticada, y por esta analogía, el Mono dista mas del Hombre que la mayor parte de los animales, pues la docilidad supone alguna analogía entre el que dá y el que recibe, siendo esta una cualidad relativa que no se puede ejercitar sino cuando por ambas partes hay cierto número de facultades comunes, que no difieren entre sí mas que en ser activas en el dueño y pasivas en el subdito. Lo pasivo del Mono tiene menos analogía con lo activo del Hombre que lo pasivo del Perro ó del Elefante, á los cuales basta tratarlos bien para comunicarles sentimientos apacibles, y aun delicados de fidelidad y de obediencia voluntaria, de servicio gratuito y de abnegación reservada.

El Mono dista, pues, del Hombre mas que la mayor parte de los demás animales en sus cualidades relativas, y también difiere mucho de él en el temperamento. El Hombre puede habitar en todos los climas, y vive, y se multiplica en los del Norte y en los del Mediodía; y el Mono vive con trabajo en las regiones templadas, y no puede multiplicarse sino en los climas mas ardientes: esta diferencia en el temperamento supone otras en la organización, las cuales, aunque ocultas, no son menos efectivas. La misma diferencia debe influir mucho en la índole: el exceso de calor, que es necesario para que viva cómodamente este animal, hace excesivas todas sus afecciones y todas sus cualidades, y no se necesita buscar otra causa de su petulancia, de su lubricidad y de sús demás pasiones, que todas nos parecen tan violentas como desordenadas.

Así el Mono, que los filósofos, 1o mismo que el vulgo, han mirado como un ser difícil de definir, y cuya naturaleza era por lo menos equívoca, y media entre la del Hombre y la de los animales, no es en la realidad mas que un mero animal, con una máscara de figura humana, pero desnudo en lo interior del pensamiento y de todo lo que constituye al Hombre; un animal inferior á otros muchos en las cualidades relativas, y también esencialmente distinto del Hombre en la índole en el temperamento, y no menos en la medida del tiempo necesario para la educación, la gestación, el incremento del cuerpo,y la duración de la vida; en una palabra, en todos los hábitos reales que constituyen lo que se llama naturaleza en un ser particular.

GÉNERO ORANG O SÁTIRO

Pithecus (Geof.) Bachiopithecus (BLOIVILLC). Hylobates (Illigcr).

Después del Kimpezei, del que luego hablaremos, los Orangos son los Monos que mas se parecen al Hombre. Son, como aquel, los mas altos de todos; pero se diferencian entre sí, además de los caracteres que luego manifestaremos, por su diversa localidad: el Kimpezei es africano, y el Orang no se halla sino, en las grandes islas de los mares de Asia, Borneo y Sumatra. Sin embargo, es preciso confesar que no se conocen bien aun estos Monos, y no se sabe si las diversas descripciones que se han hecho dependen solo de la edad y el sexo de los individuos.

I. Geoffroi Saint Hilaire, que se ha ocupado mucho en los Monos, admite dos especies de Orangos bastante distintas por considerarlas como definitivamente reconocidas. La primera, descrita de muy antiguo, es el Orangután, Satirus rufus; la segunda ha recibido el nombre de Orang bicolor ó Satirus bicolor. Sus caracteres están claramente establecidos del modo siguiente: treinta y dos dientes, esto es, ocho incisivos, cuatro caninos y veinte molares como los Troglositas; pero los caninos son un poco mas largos que los inmediatos, y encajan en una cavidad de la mandíbula opuesta. La cabeza es redonda, sin crestas superciliares desarrolladas en los individuos jóvenes, y el ángulo facial está calculado de 55 á 65.° Los brazos, desmesuradamente largos, bajan de las rodillas y alcanzan á los tobillos; y los pulgares de las manos y de los pies son oponibles, pero bastante cortos: las uñas planas. Las orejas redondas con rebordes, y pegadas á la cabeza como las tiene el Hombre. Carece de cola, de bolsas en Ja cara ó buches, y de callosidades en las posaderas.
Las hembras están sujetas á las incomodidades periódicas de la mujer
Sus movimientos son graves, y no tienen esa petulancia caprichosa ó brutal que tanto caracteriza á los demás Monos.

ORANGUTÁN.

(LÁM. IX).

Pithecus Sátyrus (Desm.); Satirus rvfns (Les.); Simia Sátyrus (Un.); Hombre salvaje (Herodoto); //. de los bosques (Los viajeros).; Esfinje (M\\ei));Sátyro (Plinio); Orany-Pendak ó Enano de Sumatra (Viajeros); Ka-hica (Los Dayaks); Orango rojo (Varios); Jocko.(Buf) En la lengua malaya Orang significa hombre ó ser racional, y houta, bosque; etimología que nos declara desde luego las ideas de los naturales sobre este curioso animal.
Tiene las orejas redondas y la mitad mas pequeñas que el Kimpezei, de que hablaremos en seguida; sin pelo, y negras como la cara, las palmas de las manos y plantas de los pies. Los pelos que cubren el cuerpo son mucho mas espesos y abundantes en las partes externas de los miembros que en las internas, en las cuales llegan á desaparecer completamente: los de la cabeza parten del vértice, y caen en todos

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Busca el medio de todo, y tendras buen acomodo.
La bellota que no se ve en mayo, no se ve en todo el año.
Los desafíos son los que hacen la vida interesante; superarlos es lo que hace la vida significativa.
Mark Twain

 

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