Pasapues > Buffon > Los tres Reinos de la Naturaleza > Tomo 1

Los tres Reinos de la Naturaleza. Zoología o Reino Animal. Antropología. Duración de la vida. 65

que estos hombres seculares desempeñaban en épocas muy avanzadas de su vida, á los 70, á los 100, á los 120 años, con facilidad y energía, las funciones propias de la juventud y de la edad varonil. Esto supone necesariamente que su organismo conservaba las disposiciones propias de estas edades; la blandura, la flexibilidad y la fuerza.

CASOS DE LONGEVIDAD DE LOS NEGROS. Mallum Dando, rey de Babbah. …………………………….. 115 Roberto Syncb, Jamaica. ……………... 160 Catalina López, Jamaica............................................................ 134 Margarita Darby, Jamaica......................................................... 130 Un mulato de Fredericktown (América del Norte) en 1797..... 180 María Goodrall, Jamaica........................................................... 120 Statera, en Saint-John, isla de la Antigua……………………. 130 Rebeca Tury (Falmouth), Jamaica............................................ 140 Tom, esclavo de M. Bacon, Carolina del Sur………………… 130 Francisco Peat, Kingston……………………………………….130 Juana Morgan, Jamaica. ...................................................... 120 Juan Moroygota........................................................................ 138 José Ban, Jamaica..................................................................... 146 Catalina Hiatt, Jamaica..............................................................150 Francisca Johnson..................................................................... 107
La conclusión general á que nos conduce el examen de los hechos que hemos enumerado es, que no hay gran diferencia en la duración de la vida en las diferentes, razas humanas, y que todas las naciones están sujetas por la naturaleza á una misma ley; que aun en los climas diferentes, la tendencia á existir durante un tiempo dado es la misma. La duración de la vida varia únicamente porque las causas exteriores que producen catástrofes accidentales y prematuras, ó las que alteran la salud y perjudican al organismo son mas comunes y mas poderosas en un clima que en otro.
En los brutos, igualmente que en la especie humana , hay algunos individuos privilegiados, cuya vida se estiende casi al duplo del término ordinario. La nota siguiente, dada por el duque de la Rochefoucault, quien no solo se interesó en el progreso de las ciencias, sino que las cultivó con grande aprovechamiento, es una prueba:

«Estando el duque de S. Simón en Frascati, en Lorena, el año de 1734, vendió á su primo, el obispo de Metz, un caballo normando, que desechaba de un tiro de su coche, por ser de mas edad que los otros. Este caballo habia cerrado, y M. de S. Simón aseguró á suprimo que no tenia mas que diez años, en cuyo supuesto se fija el nacimiento del caballo en el de 1724.
Este animal era de buena estatura y bien proporcionado, á excepción del cuello que era algo mas grueso de lo regular.
El obispo de Metz (S. Simón) empleó este caballo, hasta el año de 1760, en tirar de un calesín que servia á su mayordomo para ir á Metz á buscar provisiones para la mesa; y el caballo hacia todos los dias dos veces, por lo menos, y con frecuencia cuatro, el camino de Frescati á Metz, que es de 3,600 toesas, ú 8,400 varas castellanas.
El mismo año de 1760 murió el obispo de Metz, y hasta la llegada de su sucesor, que fue en 1762, se empleó el caballo en todos los trabajos correspondientes al jardín, y muchas veces en tirar de una silla volante del conserge.
El nuevo obispo á su llegada á Frescati empleó dicho caballo en el mismo trabajo á que le habia destinado su predecesor; pero, como en él corria con frecuencia, se llegó á notar, en el año de 1766, que sus hijares empezaban á alterarse, y desde entonces dispuso el mismo prelado que no le pusiesen en el calesín de su mayordomo, y que solo sirviese para tirar un rodillo en las calles del jardín. En este trabajo continuó diariamente hasta el año de 1772, desde la mañana hasta la noche, á excepción del tiempo destinado para comer los obreros. En esta época se advirtió que aquel trabajo le fatigaba demasiado, por lo cual se le mandó hacer un carro la mitad mas pequeño que los ordinarios, y en él conduela diariamente arena, tierra, estiércol, etc. El obispo, que no quería se dejase á este animal sin emplearle en algo, por temor de que la falta de ejercicio le acortase la vida, y que al mismo tiempo deseaba conservarle, encargó que á la menor señal de fatiga que se advirtiese en él, se le dejase descansar 24 horas; pero pocas veces hubo necesidad de darle este descanso. El animal prosiguió comiendo bien, y conservándose grueso y sano hasta fines del otoño de 1773, que principió á no poder casi mascar ó triturar la avena, y á deponerla casi entera. Entonces empezó á enflaquecer, y dispuso el prelado que le quebrantasen la avena, con la cual, durante el invierno, pareció haber recobrado algunas carnes; pero en el mes de febrero de 1774 le costaba ya mucho trabajo tirar del carro dos ó tres horas al dia, y se iba enflaqueciendo visiblemente. En fin, el martes Santo, luego que se le puso en el carro, al primer paso que quiso dar, se dejó caer en tierra, y costó trabajo levantarle: lleváronle á la caballeriza, donde se echó sin querer comer, se quejó, se hinchó mucho, y murió el viernes siguiente, exhalando un hedor insoportable.

Este caballo habia comido siempre bien la avena y con mucha prontitud, y á su muerte no tenia los dientes mas largos que los tienen por lo común los caballos de 12 á 15 años. Las únicas señales de vejez que se notaban en él era tener algo gruesas las articulaciones de las rodillas, muchos pelos blancos, y muy hundidas las cuencas; pero nunca túvo las piernas hinchadas.

He aquí pues, en la especie del Caballo, el ejemplo de un individuo que vivió 50 años, esto es, el duplo de lo que ordinariamente viven estos animales. La analogía confirma en lo general lo que nosotros no conocemos sino por algunos hechos particulares, á saber: que deben encontrarse en todas las especies, y por consiguiente en la humana, como en la del Caballo, algunos individuos cuya vida se prolongue el duplo de la vida ordinaria; quiero decir, á 160 años en lugar de 80. En estos privilegios de la naturaleza suele, a la verdad, haber grandes intervalos, en cuanto al tiempo, y no menores distancias en cuanto al espacio : son las mas felices suertes en la lotería universal de la vida; pero bastan sin embargo para que los ancianos, aunque de edad muy avanzada, conciban la esperanza de mas larga vida.
El haber vivido es motivo para esperar vivir mas, como lo demuestra la escala de las probabilidades de la duración de la vida. Es verdad que esta probabilidad es menor cuanto es mayor la edad; pero cuando la edad está completa, esto es, á los 80 años, esta misma probabilidad, que se va disminuyendo sucesivamente, llega á ser en cierto modo estacionaria y fija; pues, si puede apostarse uno contra uno á que un hombre de 80 años vivirá tres años mas, se puede apostar lo mismo por un hombre de 83, de 86, y acaso también por un hombre de 90 años: de suerte que aun en la edad mas avanzada, tenemos siempre la esperanza legítima de 3 años de vida..¿Y 3 años no son una vida completa? ¿No son suficientes para todos los proyectos de un hombre cuerdo? Infiérese, pues, que nunca somos viejos, si nuestra moral no es demasiado joven; y sobre este supuesto debe el filósofo considerar la vejez como una preocupación, como idea contraria á la felicidad del Hombre, y que no turba la de los animales. Los caballos de 10 anos que veian trabajar á este caballo de 50, no le juzga

Página siguiente

Antropología. Importancia y sublimidad del Hombre en la creación. Zoología o Reino Animal. Mamíferos. Buffon Historia Natural los Tres Reinos de la Naturaleza

 

Índice de páginas y de contenidos, Índice de ilustraciones.

 

En octubre agua del diez al veinte, para todo es conveniente.
A la carne, vino, y si es jamón, con más razón.
Ojos que no ven corazón que no siente.
Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar en ella. Séneca

 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen

Copyright 1996-2017 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Para consultar, aclaraciones o corregir errores por favor escríbenos

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookis para seguimiento de usuarios, pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookis en esta web.