pasapues
Aragón > Buffon > Los tres Reinos de la Naturaleza > Tomo 1

Los tres Reinos de la Naturaleza. Zoología o Reino Animal. Antropología. De la infancia. 49

ría ningún efecto en materias sólidas. Hay algunas amas, particularmente entre la plebe, que mascan los alimentos para darles después á sus crias. Antes de reflexionar sobre esta práctica, alejemos de nosotros toda idea de asco, y consideremos que en aquella edad las criaturas no pueden tener ninguna idea de él, pues en efecto no reciben con menos ansia su alimento de boca del ama que de sus pechos; y por el contrario, parece que la misma naturaleza ha introducido este uso en muchos paises muy distantes unos de otros, como en Italia, Turquía y casi en toda el Asia, y también América, en las Antillas, en el Canadá, etc. Tenemos por muy útil para los niños esta costumbre, y la juzgamos muy conveniente á su estado por ser el único medio de suministrar á sus estómagos la saliva necesaria para la digestión de los alimentos sólidos. Si el ama de leche masca pan, su saliva le humedece y liquida, y hace de él un alimento mucho mejor que si estuviese mojado en cualquier otro líquido. Con todo, este método solo sirve hasta que las criaturas puedan hacer uso de sus dientes, triturar los alimentos y humedecerlos con su propia saliva.
Los dientes que llaman incisivos son ocho, á saber: cuatro en la parte anterior de cada mandíbula, y sus yemas son ordinariamente las primeras que brotan; lo cual, por lo común, no acaece hasta los siete meses de edad, á veces á la de ocho, y tal vez al fin del primer año. También suele ser anticipada esta erupción, y se citan niños que nacieron con los dientes incisivos como Luis XIV; pero estos ejemplos son raros.
Al principio está contenida la yema ó germen de los dientes en el alveolo, y cubierta por encima con la encía: cuando va creciendo echa raices Inicia el fondo del alveolo y se estiende del lado de la encía: El cuerpo del diente empuja poco á poco esta membrana y la dilata hasta romperla y despedazarla para atravesar ó salir por ella; y sin embargo de que la naturaleza ejecuta sus operaciones en el cuerpo humano incesantemente, sin causar el mas leve dolor ni aun sin escitar ninguna sensación, en esta operación, aunque natural, no sigue sus leyes ordinarias, pues se hace un esfuerzo violento y doloroso, acompañado de llanto, que á veces tiene consecuencias fatales. Las criaturas pierden luego su humor alegre y festivo, y se ponen tristes é inquietas; las encías aparecen hinchadas y de color rojo, después blanquean cuando la presión llega á términos de interceptar el curso de la sangre por los vasos: á cada, instante llevan los dedos á ellas por ver si pueden apaciguarla comezón que sienten allí; corto alivio que se las facilita poniéndoles entre los dijes un chupador de marfil, coral, ó de cualquiera otra materia dura y lisa, el cual por sí mismas llevan á su boca y le aprietan entre las encías en el parage en que sienten el dolor. Este esfuerzo opuesto al que hace el diente, ablanda ó afloja la encía, y mitiga el dolor por un instante, contribuyendo tambien á adelgazar la membrana de la encía, la cual siendo comprimida interior y exteriormente á un mismo tiempo, debe romperse con mas facilidad, aunque muchas veces esta rotura no se hace sin mucho dolor y peligro. La naturaleza usa aquí contra sí misma de sus propias fuerzas: cuando las encías son mas firmes de lo ordinario por la solidez de las fibras de su testura, resisten mas tiempo á la presión del diente, y entonces es tan grande por ambas partes el esfuerzo, que causa una inflamación acompañada de todos sus síntomas, capaz como nadie ignora de causar la muerte; pero para precaver estos accidentes, se recurre alarle haciendo una incisión en la encía sobre la parte por donde el diente vá á brotar, y con esta ligera operación cesan la tensión y la inflamacion de la encía, y el diente encuentra libre el paso.
Los dientes caninos ó colmillos, que son cuatro, están al lado de los incisivos, y se descubren por lo ordinario al noveno ó décimo mes. A fines del primer año, ó en el discurso del segundo, brotan otros diez y seis dientes llamados molares ó muelas, cuatro aliado de cada uno de los caninos; bien que estos plazos para la salida de los dientes varían, y hay quien pretende que los de la mandíbula superior ordinariamente se descubren antes: sin embargo, también sucede á veces que tardan mas en salir que los de la mandíbula inferior.
Los dientes incisivos, los caninos ó colmillos y las cuatro muelas primeras se caen naturalmente al quinto, sesto ó sétimo año; pero nacen otros en su lugar, á los siete años por lo común, aunque también suelen tardar mas, y á veces no salen hasta la edad de pubertad. La causa de caerse estos diez y seis dientes es la erupción de una segunda venia que hay en el fondo del alveolo, la cual, al paso que va creciendo, los va echando fuera; y como los demás dientes molares carecen de esta segunda yema, por eso no se caen sino por accidente, y casi nunca se repara su pérdida.
También hay otras cuatro muelas colocadas en cada una de las dos estremidades de las mandíbulas, de las cuales carecen muchas personas: su erupción es mas tardía que la de los demás dientes, pues por lo común se verifica en la edad de la pubertad y a veces mas tarde; dáseles el nombre de muelas cordales ó del juicio; y salen sucesivamente una después de otra, ó dos á un mismo tiempo, indiferentemente en la mandíbula superior ó en la inferior; y si el número de los dientes varía , solo consiste en que el de las muelas cordales no es siempre el mismo; proviniendo de aquí la diferencia de veinte y ocho á treinta y dos en el número total de los dientes; el cual ordinariamente es menor en las mujeres que en los hombres.
El cabello de los recién nacidos es siempre mas ó menos rubio en la casta europea; pero en las demás ya es enteramente negro. El matiz del cabello y el de los ojos se va ennegreciendo con los medros, y se destiñe cuando, pasada la madurez, descendemos á la senectud. Los hijos de los Negros y Moyales, cuya piel es de color subido, nacen todos mas ó menos blancos; pero se van atezando por grados aunque no se les esponga al sol.
Cuanto mas joven es el individuo tanto mas rápido es su crecimiento, y esto mismo se observa en las demás clases de animales y en las plantas. También se ha notado que el medro es mayor en el verano que en el invierno, porque el calor favorece mas que el frío. La nutrición es proporcionada al aumento del cuerpo. En efecto, el feto en el útero se alimenta á todas horas con la sangre de su madre, y asi es que su volumen aumenta en corto tiempo en todas dimensiones. El niño come amenudo, y crece por lo mismo con mas prontitud que el mozo, porque este come relativamente, menos. Por otra parte, al paso que los órganos van perdiendo sus jugos y endureciéndose, engruesan mas lentamente, las fibras son menos ostensibles, los conductos se obstruyen por grados, el alimento pasa con mas dificultad y, no empleándose ya en la composición de los órganos, se nace grasa ó se trasforma en semen para producir un nuevo ser.
Niños hay que crecen con mayor rapidez que otros, y cuya economía es mas temprana. Las niñas están formadas mucho tiempo antes que los niños, ya sea porque su organización necesite menos solidez y nutrimiento, ya sea porque la sensibilidad de su sistema nervioso comunique mayor rapidez á sus medros, ó porque, siendo su cuerpo naturalmente mas delicado, mas tenues sus fibras y menos cerrado y resistente el tejido de sus órganos, adquieran mas pronto su última perfección.

Página siguiente

Antropología. Importancia y sublimidad del Hombre en la creación. Zoología o Reino Animal. Mamíferos. Buffon Historia Natural los Tres Reinos de la Naturaleza

 

Índice de páginas y de contenidos, Índice de ilustraciones.

 

Abril que truena, anuncia cosecha buena.
Ni te fíes de hombre chico, ni te subas en borrico.
En abril, aguas mil.
Nada nos pertenece en propiedad más que nuestros propios sueños. Nietzche

 

Buffon | Agua | Fauna | Flora | Geología | Hongos | Naturaleza en Aragón
Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen | Zh2o | Inicio
Actividades | Fotos antiguas | Aragón | blog | Documentos | Mapas | Pasapues

Copyright 1996-2013 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Si quieres modificar datos o ampliar la información suministrada dinoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia