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Los tres Reinos de la Naturaleza. Zoología o Reino Animal. Antropología. Importancia del estudio del Hombre. 14

Sigúese de lo dicho que la naturaleza jamás acata á los individuos; que mantiene la perpetuidad de las especies por medio de eliminaciones en las castas que destruyen á las otras; y que, lejos de haberlo ordenado todo para la felicidad del hombre físico, sírvese de él para mantener el equilibrio del sistema de los cuerpos organizados, y le destruye cuando se opone á sus sabios fines. La naturaleza, que hizo tan poco para el hombre físico individual, ha favorecido en estremo al hombre intelectual y social. Los tiempos mas desgraciados para el género humano son para los reinos de la naturaleza felices épocas de crecimiento y desarrollo.

Así como fueron instituidos los soberanos para labrar la felicidad de los pueblos, no de otra suerte fue constituido el hombre caudillo de todos los seres para su felicidad general; y seria tan falso el suponer á los súbditos formados para su soberano, como el que todo el universo haya sido esclusivamente creado para el hombre. Los animales no nacieron ciertamente para servirle. ¿Obedecen acaso los astros, las estaciones y los vientos á este soberano de la tierra? Las pestes, enfermedades, guerras y pesares, prueban que en cuanto á lo físico, no somos mas favorecidos que los demás seres; que la naturaleza se ha mostrado caritativa para con todos; y que, si bien ocupamos el primer puesto, no estamos al abrigo de sus leyes. El Supremo Hacedor no admitió distincion entre los individuos, y así los reyes de la tierra como los pastores nacen y mueren lo mismo que las flores y los animales.

No es el hombre quien reina sobre la tierra, sino las leyes de la divinidad, de las cuales es el intérprete; solo á ella debe el imperio de vida y muerte que ejerce sobre el animal y la planta, pero quedando él sujeto á sus terribles é irrevocables leyes; y todo el poder de la tierra, toda la fuerza del género humano, enmudece ante el Eterno Señor de los mundos.

Hemos visto que el hombre obtiene el imperio en la tierra por su inteligencia. La inteligencia pone en su mano toda la fuerza que ha de equilibrar el reino orgánico; mas si la inteligencia no se desarrolla por el estudio, por la educacion y por la sociedad, no puede gobernar tan vasto imperio. ¿No vemos al hombre salvaje confundido con las fieras, luchando y arrastrando una vida cruel en medio de la mas completa anarquía? El gérmen de la inteligencia no se ve en él mas que para comprender su desgracia y hacer mas penosa la carrera de su existencia: germen precioso, que llegando el hombre á penetrarse de su origen grandioso, le hace soberano señor de la tierra. ¿Dudará alguno de la necesidad de estudiarle para abrazar con acierto los medios que han de contribuir á su perfecto desarrollo? Nadie duda de la necesidad del estudio de la parte intelectual del hombre.

Pero el desarrollo de la parte física tiene influencia directa en el de la parte intelectual. Así lo conocieron gran número de filósofos; así nos lo dicen la esperiencia y el progreso de las ciencias. Siendo los órganos los instrumentos que reciben las impresiones y las trasmiten al espíritu, si estos órganos no adquieren el desarrollo necesario para llenar tan importante función y poner en práctica las órdenes de su voluntad, faltará necesariamente todo el orden de sensaciones á que pertenece el órgano, y se verá privada la inteligencia de una de sus bellísimas propiedades. Si, por el contrario; el órgano conductor se eleva á toda su perfeccion, conseguiremos que las sensaciones sean mas exactas respecto a la verdad de las impresiones; conseguiremos la armonía y precision indispensables para que el alma desplegue toda su actividad respecto á los fenómenos externos. Nadie puede negar la influencia recíproca de lo físico sobre lo intelectual y de lo intelectual sobre lo físico. El estudio del hombre nos dice que las razas mas perfectas en su organismo son tambien las que poseen mayor perfeccion en su parte intelectual. ¿Podrá dudar alguno de la necesidad de estudiar la parte física y material del hombre, y su influencia sobre la intelectual? ¿No es este un problema de la mas alta consideración para, el hombre?

El hombre en su estado primitivo es la mas débil de las criaturas; colocado en medio de un sin número de elementos contrarios á su felicidad, solamente el desarrollo de su inteligencia puede libertarle de los males que le amenazan y que terminarían con su vida. El hombre, sin el auxilio de la inteligencia y bajo la acción de las fuerzas físicas de la naturaleza, es un ser desgraciado nacido para ser el blanco de todas las furias. Así vemos despertarse instintos feroces en el hombre que no ha salido de las selvas, obligado á hacer frente con su débil poder á otros animales mas poderosos y mejor resguardados por la naturaleza; el odio, la ira, y el deseo de la venganza se apoderan de su corazon, y todo lo destruye , todo lo sacrifica por saciar sus pasiones, que son su ídolo y su único Dios. ¿Cómo ha de cumplir con su alta mision cuando la perspectiva de la naturaleza, en vez de modificar sus pasiones, las acerba, cuando, en vez de dulcificar su carácter, le hace mas irresistible y cruel? Solamente estudiándose á sí mismo y poniendo los medios de engrandecer sus fuerzas físicas é intelectuales, es como puede contemplar la naturaleza, y ser el intérprete fiel y el regulador de las leyes naturales. Solamente así puede reconocer el poder infinito de su Dios.

¿Y podremos dudar de que en el mismo hombre, encontramos leyes admirables que estudiar? ¿La influencia recíproca ó el modo de actuar el espíritu sobre la materia, y viceversa, no ha dado origen á una cuestión importantísima y de la mas alta trascendencia? Ved ahí tanta opinion de filósofos; ved ahí cómo dan todos en un escollo difícil de superar y que obliga al sabio á reconocer su pequeñez ante el Señor de los cielos y de la tierra.

Indispensable le es al hombre el conocimiento de sí mismo para labrar su bien y su felicidad, para el apoyo de los verdaderos dogmas y revelaciones. El estudio de las razas de la especie humana es una cuestion gravísima que nos demuestra la importancia y la necesidad de conocer al hombre con las reglas y principios de la sana razon, pues que de lo contrario caeríamos en un abismo y labraríamos nuestra desdicha. Las ciencias naturales nos dicen con el rigor y la severidad de la verdad que es una la especie humana y que todos los hombres procedemos de la unidad de Dios. Ante tales pruebas ¿podrá dudarse de la necesidad é importancia del estudio del hombre?

Para admitir nosotros la existencia de los objetos exteriores, principiamos por tener la conciencia de nuestra propia existencia; por lo tanto muy lógico será el pensamiento de estudiarnos á nosotros mismos antes de estudiar los objetos exteriores. Así podremos libertarnos de las ilusiones que nos pudieran forjar nuestros sentidos, bien sea porque se hallen en desarreglo, bien porque circunstancias indeterminadas no les permitieren recibir las impresiones con la precision y exactitud que requieren.

Ultimamente, siendo el hombre el ser mas importante de la naturaleza, siendo el hombre la criatura en que cifró la Omnipotencia su felicidad, nada será para nosotros mas importante ni necesario que el estudio del hombre.

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