Número IX MMII Julio-Agosto

Dragones I
El Dragón del Diluvio
Leyenda del Perú
En la cueva del Dragón (poema)

logo

Mujeres de Abär (relato)
Impresiones: El nombre de la rosa
¡Encuéntralo! Indice de Pergaminos
Recibe ELFOS y colabora por e-mail

Mujeres de Abär
Por Fabián Alvarez López
nahthze@hotmail.com

Descarga aquí el archivo pdf comprimido (32k)

  1. "Mujeres de Abär"
  2. "Canto de Linthanë"
  3. "Làbnë"
  4. "Tàbidë y Maebbe"
  5. "Amada"

 

- Mujeres de Abär -

Había llegado a Arthalia, la de las mujeres libres, la estación sacramental, o lo que es lo mismo, los cuatro meses (o los cien días) que hay en el calendario de Abär entre el verano y el otoño. Es el momento de preparar los festivales de la cosecha, que ocuparán la primera y segunda semana de otoño, y de honrar a los dioses, recordar a los antepasados, y meditar sobre los ciclos del mundo.

Y corría entonces el año 8000 FA (de la fundación de Arthalia), el año 50 TI (del Tercer Imperio).

Pues el Viento de los Mil Años había venido ocho años atrás, y se había marchado, dejando a su paso fronteras cambiadas, y rutas torcidas, y familias arruinadas y nuevos ricos, y lo más importante, había dejado un nuevo emperador en el trono de Abär.

Y la Regencia ya no existía, y tampoco el Imperio Nuevo. Y ya no era necesario mantener la notación "Año del Imperio Nuevo, Año de la Regencia, Año de Arthalia". Ahora tan sólo había una fecha en todo Abär; salvo allí, en Arthalia, la de las mujeres libres, donde aún había dos formas de contar el tiempo.

Y la Dama-Reina Zoridé la Sabia, llamó a su presencia a Yonale la Custodia de la Biblioteca, a quien llamaban Talý, el Ruiseñor, por su hermosa voz; y le dijo:

-Este año, Talý, se cumplen 8000 de la muerte de la hermosa Làbnë, la académica que fue madre fundadora de nuestro reino. Sé que hace mucho tiempo que no celebramos esta fecha, y quizá mis predecesoras han sido descuidadas en ese aspecto. Creo que deberíamos hacer algo, ¿no os parece?

-Sin duda, majestad, debemos recordarle al Imperio, de cuando en cuando, que aún estamos aquí, y que no cederemos nunca ante sus pretensiones. Vuestra idea me parece admirable. Dado que la muerte de Làbnë se celebra al final del segundo mes sacramental, creo que sería una buena idea presentar a la gente los hitos más importantes que nos han llevado a la situación actual.

-¿Y en qué has pensado, Talý?

-Los bibliotecarios están preparados para cualquier solicitud, mi reina, pero yo creo, ya que se trata de conmemorar a la dama Làbnë, que deberíamos elegir tres, o tal vez cuatro, documentos que mostraran la situación de las mujeres a lo largo del tiempo.

-Sería interesante. Lo dejo pues, en tus manos.

Y así, tras hablar con la Dama-Reina, Talý la Custodia de la Biblioteca regresó a sus habitaciones en la Torre del Conocimiento, y consultó los catálogos, y buscó, y analizó detenidamente la historia de su reino. Y así, decidió, en primer lugar, hablar sobre la época mítica, en que los señores del mundo, los Haldive, caminaban entre los hombres mezclándose con ellos, y eligió para ilustrar tal época "El Canto de Linthanë". Y en segundo lugar, decidió hablar sobre la que había creado las bases de la cultura de Arthalia en su libro "El amor de las mujeres", Làbnë misma, y eligió para ello un relato anónimo que hablaba de la académica. Y en tercer lugar, le pareció interesante comentar la trágica historia de Tàbidë y Maebbe, que había ocurrido en una época turbia de Arthalia, el año 755 FA, en pleno auge de la Confraternidad de Valtee. Y eligió para ello una versión escrita por una sacerdotisa de Artha, llamada Dòbë.

Dudó si debía incluir documentos posteriores, pertenecientes a los años del Imperio Nuevo, pero decidió en un principio que no era necesario: las bases de Arthalia habían sido firmemente establecidas, y esos tres momentos le parecieron suficientes. Revisando los documentos, cambió súbitamente de opinión, e incluyó como apéndice una pequeña canción escrita en el 4452 FA, dos años después de la batalla del Lago de los Juncos, en la que el Reino de Arthalia había perdido su independencia política para no recuperarla nunca más.

pasa página

-- Relatos anteriores --

La Piedra Secreta
Por María J. Gutiérrez

El Pozo de San Lázaro
por Serenidad

Un viejo esqueleto
Por Flavio G. Tonelli

Una hoja de cuaderno de bitácora
Por José B. Camarero

La angustia del Soñador
Por M.Trabuchi y S.Borao

Aquelarre
Por Susana García

Perdonen que no me levante
Por Fernando L. Pérez Poza

Leyenda de Elo Fontun
Por Marina Gómez Cañavate

Visperas, completas y eternas
Por Jesús Monreal

portada

© copyright 2002 de los autores
© copyright 2002 Chema Gutiérrez Lera
Revista ELFOS
w w w . e l f o s . o r g