ESPECIAL PUEBLOS DEL MAR Número III MMI Julio-Agosto

Sirenas
La verdadera leyenda de Poseidón
Elfos del mar
Inventario de Islas Fantásticas
Una sirena emerge (Poesía)

La leyenda del rey Skiold
Una hoja de cuaderno de bitácora (Relato)
La sirena de Ray Bradbury
El Golem. Impresiones

Tolkien y sus Elfos del Mar

-- Más seres de leyenda--

Los Elfos, Alfar, Ellefolk, Elves...

Los Elfos Oscuros

Murciélagos y dragones

El mar es un elemento clave en la mitología creada por Tolkien. En sus libros, el Gran Mar de Occidente, llamado Belegaer en lengua élfica, es el que separa la Tierra Media de las Tierras Imperecederas, y es el que deben atravesar los elfos llevados por una divinidad, el Vala llamado Ulmo, Señor de los Océanos y de las Aguas. Ulmo, una figura pareja a la de Poseidón, o a los tritones, usa un yelmo cuya cresta está hecha de olas del mar. Su cota de malla es de plata y esmeraldas. Sopla en unas caracolas blancas llamadas ulumuri, y su sonido hace retumbar a los mares. Ulmo utiliza una isla flotante a modo de barco, y en ella va a transportar a los elfos. Los elfos llamados Noldor y los llamados Vanyar atravesaron el mar en el Gran Viaje sin problemas, a pesar de que una porción de la isla de Ulmo quedó encallada en medio del mar, y se la llamó Balar. Esta porción de la Isla fue habitada por Ossë y su mujer Uinen, siervos de Ulmo, y la isla fue famosa por sus costas repletas de blancas y brillantes perlas. Ossë, Señor de las Olas, era un espíritu, o Maia, que gobernaba los mares de la Tierra Media. Era temido por los navegantes, quienes se encomendaban a Uinen, su mujer, la Señora de las Calmas, para que les diera una travesía tranquila y apaciguara el furor salvaje y la alegría tempestuosa de Ossë.

Un tercer grupo de los elfos, los Teleri, permanecieron en las costas del mar Belegaer durante mucho tiempo a la espera de que Ulmo regresara del Gran Viaje y viniera a buscarlos para llevarlos también a las divinas Tierras Imperecederas. Tanto tiempo estuvieron mirando el mar que se enamoraron de él, y cuando Ulmo vino a buscarlos, Ossë y Uinen se compadecieron de los elfos Teleri y rogaron a Ulmo que los dejara vivir en una isla. Ulmo accedió, y los llevó en su isla-barco hasta la bahía de Eldamar, enfrente de las Tierras Imperecederas. Allí ancló la isla, y la isla se llamó entonces Tol Eressea o Isla Solitaria. Y en ella habitaron los Teleri que recibieron el nombre de Elfos del Mar, pues gozaron de la protección de los espíritus marinos Ossë y Uinen. Estos les enseñaron todos los secretos de los océanos y, sobre todo, les dieron a conocer el arte de la construcción de barcos y de la navegación. Los Elfos Marinos se convirtieron entonces en dueños de todos los mares. Construyeron una ciudad portuaria en Tol Eressea, llamada Avallonë, cuya altísima torre blanca podía verse desde Numenor.

Ossë ayudó a los Elfos del Mar a construir una enorme flota de barcos que pudiera transportar a todo su linaje hasta Eldamar en las Tierras Imperecederas. Cuando los barcos estuvieron dispuestos, llegaron volando desde el Oeste los Cisnes de Ulmo, gigantescas aves al servicio del Señor de las Aguas, de refulgentes plumas blancas y vuelo majestuoso. Los Cisnes de Ulmo sobrevolaron en círculo la flota de naves de los elfos, para después, con larguísimas cuerdas sujetas en los picos, tirar de los barcos en una travesía legendaria hacia Eldamar. Antes de partir, los Cisnes infundieron en los corazones de los Elfos del Mar el conocimiento de los vientos marinos.

Los Teleri construyeron en Eldamar la impresionante ciudad de Alqualondë, el Puerto de los Cisnes, en memoria de aquel suceso. Alqualondë era de perlas y mármol, y sólo se podía llegar a ella atravesando un arco levantado en la bahía. Los Elfos del Mar fabricaron también barcos mucho mejores, gracias a la sabiduría recibida de los cisnes, y les dieron la forma de estas aves, con proas en las que destacaban los picos dorados y negros tallados en las quillas.

Pescador Mediterráneo.Ilustración de ChemaGLera

Las islas siempre han estado en el horizonte de la imaginación de los marinos. Hemos rebuscado en viejas cartas de navegación, y hemos recopilado este pequeño inventario de Islas Fantásticas e Imaginarias.

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© copyright 2001 Chema Gutiérrez Lera
Revista ELFOS